Soltera madura para buscar pareja en Badoo

Soltera madura para buscar pareja en Badoo

Hola, soy madura que sobrepaso los cuarenta años, me gusta todo tipo de literatura erótica, romántica y que me pueda conmover. Soy apasionada de todo lo que se lleva hoy día como las páginas de citas, los chats, el whatsapp, la velocidad de conocer a alguien y mañana ya no conocerlo, en fin, toda esta vorágine de vida. He sido del montón o fea por qué no decirlo, y ahora me desfogo a mis anchas y porque lo necesito.
Ahora ya en edad mayorcita, no vieja todavía, hasta podría decirse como digo, que soy de las chicas feas, o no agraciadas; de las que los hombres ni mujeres, no miran por la calle o que a muchos les resultan invisibles a diario. Pero eso no descarta que pienso, leo y me excito como cualquier otra. Es más, me excito y mucho. A pesar de mi aspecto de monjita de la caridad o de servir pizzas en unas grandes superficies, mi sexo vuela en cuestión de segundos. Solo tengo algo a mi favor, mi pecho. Grande. pesar de todo eso, de pasar desapercibida, soy excitable y me estremezco cada día con el sexo.
Soy de Valencia, de una localidad costera y que en verano se pone de turistas hasta arriba, Altea. Supongo que es un sitio menos conocido que otros, como Benidorm, Gandía, etc…pues yo soy de un pueblecito cercano. Aquí en Altea, crecí y me he hecho una mujer. He disfrutado todos los veranos con mi familia y he tenido mis primeras experiencias sexuales con chicos de aquí. Ahora estoy soltera, y ya casi madura, podríamos decir. Y Badoo, mi sitio preferido para quedar con chicos.
Mi primera relación de sexo fue jovencita, inexperta y con un chico que me supo llevar bien, a los 14 años ya había probado lo que muchas no habían catado. Y enloquecí. Desde ese día mi amor por los chicos, por las pollas es indescriptible.
Ahora, lo tengo mucho más fácil, estoy apuntada en casi todas las páginas de citas, desde el Badoo, mi preferida, hasta otras como Meetic, Cdate, Be2, Adultfrienfinder, Fuego de vida, bueno muchas, no voy a decirlas todas, pero sí; en la red me muevo bien, consigo hombres los quiero y más.
Buscar pareja estable es lo que he intentado desde siempre pero es muy difícil. Entonces quedo con chicos y follo sin más. Ellos me proporcionan todo el placer y el gusto que busco.
Mi primera experiencia sexual me marcó mucho. Fue con un chico del instituto, lo recuerdo muy bien, en una fiesta de las que hacía el insti. Ahí pasaba de todo menos estudiar, porque a esas edades en lo que yo pensaba era en crecer y desarrollarme como mujer. En una fiesta conocí a Raúl, un chico de la otra clase por el que todas iban detrás. Yo ya era algo fea, no muy guapa desde pequeña, así que no ligaba con ninguno. Pero al parecer gusté a Raúl, que fue quién me inició en lo que hoy día me vuelve loca.
Me llevó a un parquecito detrás del instituto, yo accedí, creí que esa oportunidad no me volvería a pasar. Me parece que lo que más le gustó de mí, fue mi pecho, pero me daba igual, él me gustaba por completo.
Y ahí, en un banco solitario, me empezó a sobar, a tocarme mis vírgenes tetas y me encantó. Su arrebato era fuerte, tenía fama de salir con chicas y me lo demostró. Yo no tuve que hacer nada, su fuerza a pesar de ser joven la pude notar. Me tocó las tetas y nadie las había tocado todavía. Grandes, jóvenes y con ganas de probar sexo por primera vez, así que no opuse resistencia.
Me sobaba por debajo del jersey de lana, era invierno, lo recuerdo bien, y sus manos eran grandes. Me mojé por primera vez como nunca, y eso hoy día hace que me moje igual. Es un recuerdo genial. Me sentía toda húmeda. Mi raja era virgen, con vello, no me depilaba ni sabía lo que era eso; toda salvaje, así que abrí las piernas por si él decidía tocarme abajo. Y le dejé hacer. Él notó como yo ofrecía toda mi raja para que la tocara por vez primera y no desperdició la ocasión. Metió la mano recién sacada de mi sujetador, con descaro, y aún con el calor de mis tetas en sus dedos, me rozó por abajo, por mi coño. Fue un placer inmenso. Estaba excitadísima a mis catorce años. Jovencita, inexperta y con el chico por el que todas soñaban. Lo tenía ahí, para mí. Con mis tetas sacadas de mi sujetador, desmontaba por completo, había roto mis prejuicios y con mis piernas abiertas para que me tocara más. Él seguía tocándome.
Yo quería tocarle también. Así que le puse la mano encima de su vaquero, en el mismo banco solitario donde estábamos. Él notó cómo yo quería tocarle con mi gesto de aproximación a su paquete. Y me agarró la mano y con la otra se desabrochó para que pudiera meterle la mano. Fue lo máximo. Estaba ya muy mojada por su sobeteo continuo desde que nos sentamos y por su magreo de mis vírgenes tetas y ahora me había puesto mi mano dentro, para tocarle la polla sin ropa. No me lo podía creer. Noté toda tu polla tiesa en mi mano y la intenté coger entera que ni sabía lo que era eso. Noté su forma, nunca antes había tocado una polla.

6 thoughts on “Soltera madura para buscar pareja en Badoo”

Leave a Comment