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Analizada en profundidad

Sexo Anal 05/06/2018

Mi primera fantasía fue en el instituto. Sentía curiosidad por el sexo anal. Ya había tenido experiencias sexuales pero no por detrás.
Ya había cumplido los dieciocho, repetidora por segunda vez, iba a salir del insti, para nunca volver.
Siempre me habían atraído los hombres mayores, aunque en ese momento salía con Ricardo, un compañero de la otra clase. Ricardo y yo follábamos a menudo cuando sus padres no estaban, y que era muchas veces. Salíamos de estudiar e íbamos a su casa. La primera vez que lo hice fue con él, la verdad que era bueno follando me daba bastante gusto, pero no lo suficiente. Debo ser casi ninfómana porque soy insaciable. Rubita, buenas tetas, coño apetecible y una pasión por las pollas que pocas cosas la pueden hacer desaparecer. Bueno sí, una buena polla.
Llegó un profesor nuevo, uno de Química que se llamaba Pedro. No era muy guapo pero tenía su morbo. Yo siempre me quedaba en su clase, no había novillos, solo para escucharle, para verle. Me atraía su forma de explicar, su forma de moverse, y por qué no, su bulto entre las piernas. Me fijaba constantemente. A otros profes no les abulta tanto, pero a él sí.
Un día me lo encontré en una de esas grandes superficies que llaman. Él estaba comprando unos dvd´s y yo estaba por allí con unas amigas. Les dije que él era mi profesor de Química, por quien estaba más bien loca de cachonda. Ellas me animaron a saludarlo, y me dijeron que se retirarían y que fuera a por él.
Así que con un poco de vergüenza pero fui para allí. La verdad no me dio mucho corte, porque él estaba avergonzado y eso me animó, me vine arriba. Yo llevaba un buen escote, marcando tetas, él no paraba de mirarme, le dije que qué hacía por ahí, que solo me lo imaginaba en clase. Se reía porque las preguntas le parecían infantiles, normal. Me estaba excitando a no poder más, me imaginaba su bulto, pero esta vez desnudo, colgando o excitado, me daba igual, pero me imaginaba la polla de mi profe al descubierto.

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Dame por detrás mi amol

Interracial, Relatos sexo, Sexo Anal 02/03/2018

Tetas grandes negras, culo grande, cara de vicio, en Varadero, “dame por detrás” es lo que al final me dijo sin esperarlo.
El calor y la humedad me asaltaron nada más poner un pie fuera del hotel de Varadero. El cielo estaba cargado de nubes y el mar estaba encrespado, así que decidí pasar de la playa y me dirigí a la calle principal a buscar un taxi.

Dejé pasar tres modernos taxis de marca coreana simulando no estar interesado hasta que apareció un enorme Chevrolet del 55, rojo y blanco. El Chofer con un frenazo y una violenta maniobra aparcó sobre la acera a dos centímetros escasos de mi pie derecho. Con una sonrisa y el omnipresente puro me invitó a entrar en la ranchera.

-Pasa, helmano ¿dónde quieres que te lleve? –dijo con el cantarín acento cubano sin sacar el puro de su boca.

-Llévame al Puerto de La Habana, quiero ver el malecón.

-A sus óldenes, jefe. –respondió el hombre llevándose la mano a su mugrienta gorra.

-Un coche precioso, -dije yo – pero suena un poco raro.

-No se le escapa nada helmano. Es un Chevrolet Nomad del 55. Todas las piezas son originales. Tengo un amigo en la embajada sueca que me consigue los repuestos a buen precio, pero cuando los rusos dejaron de dalnos petróleo saque el V8 y le metí el motor diésel de una vieja furgoneta.

-¿Aún conservas el motor?

-Pol supuesto, algún día pienso volver a ponel lo en su sitio.

-Tal como está, seguro que no te costaría venderlo por un pico. –dije yo pasando una mano por el brillante vinilo del gigantesco asiento delantero.

-El amigo sueco cada año me ofrece un poco más, pero Margarita no está en venta.

-¿La llamas Margarita?

-Si golda y vieja como mi parienta pero de una belleza indudable helmano –contestó él con una sonrisa desdentada.

Mientras hablaban, el paisaje había cambiado. La carretera se había alejado de la costa y atravesaron durante varios kilómetros extensos campos de caña.

-Puede faltar de todo, pero el ron nunca. –dijo el chofer al advertir mi curiosidad.

-Ya veo.

De vacaciones en Cuba, el amor verdadero en Varadero

-Hasta una de las pistas de aterrizaje del aeropuerto de la Habana esta plantada con caña. –dijo el hombre esquivando por milímetros una carreta y un camión averiado. –Ni siquiera esos celdos capitalistas pueden mejorar la calidad de nuestro ron cubano. El Bacardi es una mielda.

-¿Lo has probado alguna vez?

-No, pero es americano, es una mielda. –dijo tan convencido que me hizo sonreír.

-Me hace gracia ese odio que le tenéis a los vecinos y luego veo tantos campos de béisbol por todas partes que creo que estoy en el Bronx.

-Eso es porque se nos da mejor que a esos pendejos. El béisbol es un deporte de pillos y en eso nosotros somos los mejores. –dijo mientras enfilaba el coche por la avenida Rancho Boyeros.

-Me gustaría ver la Plaza de la Revolución, el Castillo del Príncipe, y la Avenida del Puerto.

-Ok, helmano te llevo a la plaza de la revolución y luego te espero en el coche para llevarte al puerto. –dijo el chofer.

La plaza era enorme y salvo por el obelisco que la dominaba estaba prácticamente vacía a esa hora de la tarde. Me paré en el centro e hice varias fotos, primero al parlamento y luego al ministerio del interior y el mural del Che.

En diez minutos estaba de nuevo en el taxi. El chofer me dejó enfrente del fuerte de San Salvador. Me despedí de él con una buena propina y con un beso en el capó de Margarita.

Pasé la siguiente hora paseando por la avenida del puerto, con una cerveza caliente y floja en la mano.

-Es precioso ¿Verdad mi amol? –dijo ella recreándose en el paisaje.

El pelo rizoso y oscuro de la joven flameaba con la brisa proveniente del mar. Sus ojos grandes y sus labios gruesos y rojos destacaban sobre su cutis oscuro y suave. La blusa ajustada y con escote en barco y la minifalda blanca con vuelo realzaban sus generosas curvas y sus largas piernas.

-Si precioso… –dije yo babeando –Soy Miguel.

-Yo Shanina. –Dijo ella apretando sus labios contra mis mejillas.

-¿Shanina?

-Mi padre es un comunista convencido. Me puso este nombre en memoria de una heroína soviética de la gran guerra patriótica*. Pobre, aún no se ha recuperado de la decepción de la caída de la Rusia soviética. –dijo ella con una sonrisa que iluminó todo el parque de los Mártires del 71.

-¿Eres español? ¿No serás gallego? Los padres de mi abuela eran de la ría de Arosa.

-Todo el mundo tiene algo de familia en Galicia pero no has tenido suerte soy de algo más al sur.

-La verdad es que da igual, de todas maneras me vas a invitar a un mojito ¿Verdad mi amol?

-¿Algún mortal te ha negado alguna vez algo? –repliqué dejando que me cogiese por el brazo y me guiase a un garito de la vieja Habana.

El local era pequeño oscuro y estaba lleno de humo, la cerveza estaba caliente como el pis y los mojitos eran bastante más que regulares pero a la gente le daba igual. No era un local para turistas, así que cuando entre todos me miraron como a un bicho raro. Shanina me dijo que no les hiciese caso y en unos minutos ya estaban cada uno a lo suyo. El merengue y la salsa llenaban los pocos espacios que dejaban libres la gente y el humo invitando al personal a mover las caderas con su ritmo.

Pedí un par de mojitos que Shanina se bebió en pocos minutos haciendo honor a su nombre ruso. Con una sonrisa alegre que me reveló una dentadura blanca y regular me cogió del brazo y me llevó a pesar de mis protestas al centro del local. Yo no tengo ni la más remota idea de bailar, pero no hizo falta. Durante la siguiente hora Shanina se dedicó a frotar su cuerpo contra el mío poniéndome malísimo.

Ella cerraba los ojos y disfrutaba de la música. Acercaba sus caderas a mi cintura y se agitaba al ritmo de la música mientras frotaba su culo contra mi entrepierna de una manera tan lasciva que hasta los parroquianos se relamían.

Finalmente nos dimos un descanso y nos acercamos a la barra. Un tipo que debía aparentar tener más de ochenta años se acercó a nosotros ofreciéndome unos habanos. Nos soltó un cuento sobre los puros lanceros al que no atendí apenas ya que estaba concentrado en la joven, pero de todas maneras le compré un par de ellos para que nos dejase en paz.

La cubana negrita me preguntó si me gustaban los puros

-¿Te gustan los puros? –me preguntó Shanina.

-¡Oh! Yo no fumo, pero me encargaron que comprase alguno. Lo que pasa es que no me fío de los que se compran en la calle. ¿Sabes dónde puedo encontrar buenos habanos?

-Estás de suerte yo trabajo en un pequeño taller familiar. Ven conmigo y te enseñare como se hacen –dijo ella cogiéndome de la mano y sacándome del local.

Callejeamos durante quince minutos por las calles de la vieja Habana hasta que llegamos al capitolio donde torcimos a la derecha y entramos en unos pequeños talleres a pocos metros de la fábrica de Partagás. Como todo en la Habana, el taller era un local de aspecto descuidado pero su interior era amplio y luminoso y el aroma a tabaco fresco lo impregnaba todo.

-Aquí es donde trabajo todas las mañanas –dijo ella levantando el vuelo de la falda y sentándose ante un mueble viejo y oscuro que me recordaba un poco a un escritorio.

De un cajón sacó una cuchilla ancha en forma de medialuna y recortó una hoja no muy seca:

-Este es el capote, es la hoja que da forma al cigarro.

Yo me limité a asentir con la cabeza y a mirar por encima de su hombro. Shanina se inclinó para coger tres hojas más secas de distintos cajones dándome una espléndida panorámica de sus pechos grandes y turgentes.

-El relleno se llama la tripa y lleva tres hojas, –dijo ella cogiendo tres hojas de tres montones distintos enrollándolas sobre sí mismas y cortándolas para darle la forma del puro – una hoja de seco, que da el aroma, una de fortaleza, que da el sabor y otra de volado, para favorecer la combustión.

Shanina colocó las tres hojas y las enrolló en capote. Una vez enrollado, cogió el puro y abriendo las piernas lo puso sobre el interior del muslo y empezó a darle forma con su mano mientras me miraba con unos ojos cargados de deseo.

Mi mirada iba del puro a su cara, de su cara a su escote y de su escote al interior de sus muslos en los que atisbaba unas braguitas blancas semitransparentes.

-Ahora, para terminar cogemos la capa que es una hoja muy fina y elástica, -dijo volviendo a poner el puro en la mesa con una sonrisa traviesa –que será la que le dará el aspecto exterior.

Con unos movimientos rápidos y precisos cortó un par de trozos más pequeños para acabar con el extremo y con un corte de la guillotina se deshizo de las tripas que sobraban en el tiro.

-Y listo –dijo ella colocándome el puro en la mano.

-¿Ya se podría fumar? –pregunté.

-Sí pero es mejor dejarlos secar un poco. –dijo abriendo un cajón y sacando un puro –este está perfecto mi amol.

Shanina humedeció ligeramente el extremo con su boca y luego lo cortó con la guillotina. Abrió otro pequeño cajón, sacó un mechero y prendió el puro con una fuerte calada. La visión de los labios de la joven gruesos y sugerentes rodeando el grueso puro y chupando con fuerza para facilitar la combustión del cigarro me produjo un escalofrío y una nueva punzada de deseo.

Me acerqué lentamente y apartando su pelo la cogí por su esbelto cuello. Ella apartó el puro y acercando sus labios a los míos me beso con suavidad mientras dejaba escapar el humo.

Era el calor de su boca y el aroma fuerte del habano se mezclaron en mi interior mareándome ligeramente. Sin esperar más introduje mi lengua en su boca y le di un beso largo y salvaje. La cogí por la cintura y la apreté contra mí para que fuera consciente de mi enorme erección. Shanina sonrió y le dio otra calada al puro antes de dejarlo abandonado sorbe el armario. Con la mirada velada por el deseo me abrió los pantalones y con sus manos de dedos largos y finos exploró el interior de mis calzoncillos.

Con una mirada satisfecha se agachó, sacó mi polla, dura como un bate de béisbol y la acarició con la punta de sus labios. Yo suspire e intenté meterle la polla hasta el fondo de su boca pero con un movimiento ella me lo impidió y se dedicó a lamer y a chupar la punta mientras con sus manos me acariciaba los huevos haciendo que todo mi cuerpo hormiguease de deseo.

Con un movimiento brusco tiré de ella y la senté sobre el pequeño armario con las piernas abiertas. Aparte sus bragas mojadas y la penetré con mis dedos mientras exploraba su cuello y sus hombros con mis labios. Shanina empezó a gemir y a jadear. Con un gesto de impaciencia arranco los botones de mi camisa y acaricio y beso mi pecho mordisqueando mis pezones sin dejar de jadear.

Su coño suave, depilado y negro y rojo por dentro era una gozada

Su coño suave y depilado, rebosaba de jugos impregnando mis dedos. Los saqué y se los metí en la boca. Ella los chupó con deleite mientras movía su pelvis incitándome a penetrarla. Sin sacar mis dedos de su boca le metí mi polla de un golpe hasta el fondo. Su coño deliciosamente estrecho y cálido me acogió con un intenso gemido de placer. Sin dejar de penetrarla le quite la blusa descubriendo unos pechos negros grandes y enhiestos coronados por unos pezones grandes y tiesos. Me agarré a ellos y los chupe sin dejar de follarla.

Ella, Shanina me abrazaba y clavaba sus uñas en mi espalda gritando poseída por un intenso placer.

Con un gesto me separó y se dio la vuelta apoyándose en el mueble, quitándose la falda y las bragas y mostrándome su sexo y sus muslos brillantes por el sudor y los flujos de su sexo.

Acerqué mi boca y chupé su vulva y su ano calientes y mojados.

-Si mi amol, dame por detrás. –dijo ella jadeando y agitando su culo negro brillante.

Con suavidad acerqué la punta de mi polla a aquella abertura estrecha y presioné con suavidad poco a poco hasta que con un largo gemido logré atravesar su esfínter. Shanina se puso rígida y aguantó la respiración unos momentos mientras se acariciaba su sexo con desesperación.

Con precaución comencé a moverme dentro del culo cálido y estrecho de la joven mientras está emitía suaves quejidos que pronto se convirtieron en gemidos de placer.

Lo cierto es que su cuerpo se retorcía con la mezcla de dolor y placer mientras yo aumentaba la fuerza y la rapidez de mis empujones que no cejaron ni siquiera cuando me corrí en su interior. Seguí follando aquel culo apretado y rebosante de mi semen caliente hasta que el cuerpo esbelto y oscuro de Shanina se crispó con el orgasmo. Su grito reverberó por todo el local hasta que éste quedó sumido en un agitado silencio.

Shanina se quedó quieta, jadeando agotada, empalada por mi miembro aún semierecto. Cuando finalmente retiré mi polla un hilillo de semen escapó de su culo escurriendo por el interior de sus muslos, tejiendo una pequeña red de caminos blancos en su piel oscura.

Shanina se incorporó y se dio la vuelta desnuda, la luz de la luna se filtraba por las claraboyas del techo haciendo brillar a la joven sudorosa, oscura y magnifica como una reina del Hades.

-Eres una fiera mi amol. –dijo dándome un beso

-Gracias –dije yo sin saber muy bien que decir con su cuerpo entre mis brazos.

No quería apartar aquel cuerpo cálido y acogedor de mi lado, pero la joven tenía que irse así que nos vestimos rápidamente, le compré tres cajas de puros asegurándome antes de que los había hecho ella misma y me dejó en una parada de autobús que me llevaría a Varadero.

Ahora acerco el habano a mi boca y le doy una suave calada, el humo y el aroma de los muslos de Shanina invaden mi boca de nuevo con su sabor e inundan mi mente de placenteros recuerdos, mientras miro por la ventana la lluvia que no deja de golpear las ventanas de mi salón sediento de amor.

La negra cubana a cuatro patas para mí

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Buena cogida por mi ano

Relatos porno, Sexo Anal 07/12/2017

hola mi historia es autentica de una gran follada anal espero les guste.
Le dije a mi amigo.

¿De verdad lo disfrutas? Es decir, ¿no te molesta que me cojan frente a ti? Por favor se sincero y responde a mi pregunta mi amor.

Sonia, cuando te vi la ves pasada, gemir, disfrutar cada caricia; me sentí demasiado excitado, no se si es normal o no, pero me encanto mirarte gemir, ahora es como una droga, pero si te asusta, no lo hacemos.

¡No Mario, no me asusta! Solo que quería escuchar de tu boca, eso…que tu también lo disfrutas, y en ese caso, no te preocupes puedes aceptar la invitación.

¡Gracias amor! Sabía que me entenderías.

Los días transcurrieron y por fin una tarde escuche a Mario decir lo que ya esperaba.

Sonia, mañana sábado pasaran por nosotros, por la mañana iremos de compras y a las 5 de la tarde saldremos, ¿alguna duda?

Si, ¿Qué ropa llevare?

A eso vamos amor, quiero que te vistas muy sexi…prometí vestirte para la ocasión.

Al siguiente día por la mañana fuimos de compra, primero un minivestido negro, del tipo strapless, una diminuta tanga roja la cual solo tenia un diminuto triangulo, que apenas cubría una parte de mi triangulo de vellos, si es que se le puede llamar cubrir a una telita súper delgada, unas zapatillas rojas de tacón alto, y pulsera al tobillo, Mario demostraba su buen gusto, regresamos a casa y faltando unos 40 minutos para la hora me bañe, me maquille, me hice una cola de caballo y me puse la ropa, primero la tanguita, me quedo ajustada, la liga se perdió en mis carnosas nalgas, el triangulo apenas cubría la mitad de mi monte de Venus, el vestido se pegaba a mi piel, pero al caminar este se subía resbalando por mis piernas.

Quizá tenia unos 10 centímetros por debajo de mis nalgas, si en realidad me veía muy sexi, mas con las lindas zapatillas as cuales tornean mis pantorrillas, pero creo que si no cuidaba mis movimientos con facilidad se verían mis nalgas, y arriba, mis pezones se podían mirar por debajo de la tela sin problema alguno, mire a Mario y le pregunte un poco tímida.

Mario, ¡no puedo salir así vestida de casa! Me da pena por los vecinos.

No te preocupes, ponte unas mallas debajo, así no pasa nada, ya veremos después cuando te las quitas.

Con las mallas me sentía mas tranquila, me puse un suéter para cubrir los pezones y así salimos cuando escuchamos el claxon del auto de quien invito a Mario y a su linda esposa…o sea yo.

Al salir mire con un poco de nervios, que no se trataba solo de una persona, en la parte trasera del auto habían 2 hombres de unos 46 años, manejando uno mas grande de edad, Mario subió de copiloto y a mi me sentaron en medio de los dos de atrás, nos alejamos sin llamar la atención, no habían pasado mas de 10 minutos cuando Mario me dijo sin vacilar.

¡Mi amor! Quítate las mallas, y el suéter, ya estamos lejos de casa.

¿Aquí? Le pregunte sorprendida.

Si mi amor, vamos muestra a mis amigos como te ves con tu vestido.

Sin contradecirle me despoje de las mallas y del suéter, por un momento pensé que aquellos hombres me tocarían ahí mismo, pero nada resultaron muy educados y medio tímidos, platicamos de cosas sin importancia y de pronto José el hombre que manejaba dijo.

Necesitamos cigarrillos muchachos, ¿quieren comprarlos aquí? O mas adelante.

El de mi lado derecho respondió, ¿sabes José? Te detienes en la avenida Juárez, ahí que baje Sonia a comprar…trague saliva ya me imaginaba que no me dejarían ponerme las mallas ni el suéter, todos respondieron animadamente que si, que ahí era el lugar adecuado.

Llegamos a una de las avenidas mas transitadas de la ciudad, antes de que bajara José se apresuro a decir a Mario y a mi.

Mario, a partir de este momento, solo podrás mirar y escuchar, no puedes participar en ninguna circunstancia, ¡Sonia!, tu ahora solo harás lo que nosotros te pidamos, sin importar que Mario este presente, fingirás que no existe en estos momentos, ¿alguna pregunta?

Mario solo guardo silencio, yo por mi parte pregunte ingenuamente… ¿me puedo poner las mallas?

Jajajajaja, se escucharon carcajadas al unísono, me sentí un poco cohibida.

Mira Sonia, así como estas vestida saldrás, y no hay pretexto, ese cuerpecito es para ser admirado, no temas solo sal con naturalidad y compra los cigarrillos, aquí te esperamos.

Sin mas Salí del auto, camine con la cara roja de pena, los comentarios morbosos se escucharon de quienes no tuvieron pudor en decirlos, aquí algunos que a decir verdad me pusieron un poco excitada, ahí inicio esa noche de sexo donde fui tomada en una especie de orgia, “mamacita que rica estas” “te lo mamo hasta que te vengas en mi boca chiquita rica” “con esa boquita estoy seguro que te encanta mamar verga mami”

Por fin al regresar al auto, me sentí tranquila, dimos varias vueltas por un parque, por fin después de un rato cuando ya las sombras de la noche caían sobre la ciudad, nos alejamos de las calles del centro, para detenernos en una calle solitaria, ahí José dio una indicación.

Bájate y camina hasta la esquina, ahí te quedaras unos minutos parada, como si fueras una “puta”, si alguien se detiene a preguntarte algo, tu sabrás que responder, pero no te subas nosotros pasaremos y te subirás.

Camine por la calle semi obscura, solo los tacones de mis zapatillas rompían el silencio de la noche, no había llegado a la esquina cuando un auto dio la vuelta y disminuyo la velocidad, se detuvo frente de mi y bajando la ventanilla me pregunto.

¿Cuánto cobras por mamarme la verga?

Lo siento, estoy esperando a un cliente.

Vaya, quizá otro día.

Se alejo y continué mi camino, otro auto se aproximo y ahora me dijeron lo siguiente.

¿Cuánto por hacerlo en tu culo mami?

Lo siento, ya estoy ocupado.

Ni hablar putita, ya será otra ocasión.

Por fin se aproximaron ellos y subí al auto, nos alejamos y esta ves no había nada de los hombres tímidos, el de la izquierda metió su mano y toco mi vulva, la delgada tela de la tanga estaba empapada, a tal grado que su mano salió mojada, sonriendo dijo en voz alta.

Miren amigos, le gusta jugar a la puta, esta empapada, vamos apúrate a llegar que ya tengo la verga dura…mete tu mano Sergio, siente que caliente viene.

Sergio metió la mano y comprobó lo dicho por francisco, en pocos minutos llegamos a lo que parecía una bodega, ambos Sergio y francisco descendieron y abrieron, el auto entro y al bajar, José de inmediato se apresuro a decir a Mario.

Puedes tomar asiento en aquellas cajas de madera, mientras gozamos a tu “puta”

Mario camino y tomo asiento, ahora empezaba la función.

Sergio camino y se detuvo frente de mi, poso sus manos en el resorte de mi vestido justo donde nacen mis tetas y de un fuerte jalón me lo arranco, lo arrojo a un lado todo roto y ahora José parándose tras de mi, me tomo de los brazos y me sujeto fuertemente…francisco tomo la tanga y la arranco de mi cuerpo, mi cuerpo temblaba por esa actitud jamás me habían tomado con brusquedad, José me soltó y aprovecho para darme una fuerte nalgada, Sergio me tomo en sus brazos y me rodeo la cintura, me apretó tan fuerte como pudo, sentí asfixiarme, después José y Sergio me tomaron cada uno de una pierna, me pasaron los brazos por los suyos y en lo alto me separaron las piernas, quede con la vulva expuesta, francisco se apresuro a chupar mi vulva, me sentí muy excitada, esa lengua entraba y salía de mi vulva y tocaba mi ano cada que podía, me dejaron en el piso y ahora ellos se desnudaron, mientras yo observaba.

Sergio se paro frente de mi y me obligo a mamar su verga, José abrió mis piernas y se tiro a chupar mi vulvita, mientras francisco hizo lo propio con mi ano, de ves en cuando soltaba la verga de Sergio y dejaba escapar gemidos fuertes, así ellos y Mario sabrían que lo estaba disfrutando, uno a uno cambiaron de lugar, cada uno termino en mi boca, mientras mi vulva pedía ser cogida, sentía como me palpitaba…pero nada no me cogían, los mire sorprendida y me di cuenta que sus vergas estaban flácidas, se miraron y sonriendo escucharon a José.

Démosle su premio a esta “putita” que goce y grite cuando el negro le meta su verga…puedes salir negro.

Un hombre alto, de piel de color salió de una esquina, totalmente desnudo, su cuerpo delgado hacia que su verga se mirara mas agresiva, gorda y larga, sentí temor de ser lastimada, pero en el fondo lo deseaba, me tomo en brazos y camino conmigo, se detuvo donde Mario estaba sentado, me recostó boca abajo en las pacas de cartón y me puso en posición de perro, Mario se iba a cambiar de lugar, pero el negro le ordeno tajantemente.

Ahí quédate, si te gusta mirar, ahora miraras como se coge a una puta como la que tienes, la escucharas chillar de placer, y la miraras escurrir de leche cuando termine, le voy a romper el culo, mira el tamaño de mi verga.

Me tomo de las piernas y me atrajo a su boca, su lengua se engolosino primero con mi ano, mis gemidos se podían escuchar con claridad, mis tetas se bamboleaban rítmicamente, me dio la vuelta y ahora me puso en rodillas abrió mis piernas y metió sus dedos en mi vulva, como si fuera una verga metió y saco con velocidad, en pocos segundos me hizo mojarme, perdí las fuerzas y antes de reponerme me bajo de la paca de cartón, me paro y apoye las manos en la paca, separo mis piernas y sin piedad, me masturbo nuevamente, desfallecida casi caigo al piso.

Ahora me dio la vuelta y así arrodillada me obligo a mamar su enorme verga, de mis ojos escurrieron unas lagrimas, no pude meter toda, apenas unos centímetros, por fin me ayudo a ponerme de pie, jalo una silla de madera y se sentó, me pidió me sentara sobre el al tiempo que tenia que ensartarme yo sola.

Pese a estar muy lubricada, sentí dolor al ir entrando su verga, me quede quietecita unos segundos, trate de zafarme, pero fue un grave error pues me tomo de la cintura y sin piedad me sentó por completo, ensartándome.

Aaaaaaaaaaaaaa, esperaaaaaaaaaa, por favorrrrrrrrrrrr, me matassssssssss ayayayayayayayayaay. Creo que por un momento perdí la conciencia, ya recuperada, yo misma inicie a subir y bajar en un rico vaivén, gozando esa gran verga.

¿Te gusta mi verga? Eh ¿te gusta putita?

Siiiiiiiii, esta deliciosaaaaaaaa, a,a,a,a,a,a,a, se escuchaban mis gemidos, de pronto me tomo de las piernas y camino conmigo por la bodega, el tamaño de su verga era tal que no se salía, la sensación era enloquecedora.

Se tendió en el piso, y yo quede sentada sobre el, así apoye mis brazos en su pecho y mis pies a su costado, así me elevaba y parecía una especie de sube y baja, cerré mis ojos y así respondí a sus preguntas mientras terminaba en un torrente su leche se mezclo con la mía.

¿Te gusta ser puta? ¿Lo disfrutas mucho putita?

Si, me encanta ser puta, asiiiiiiiii aaaaaaaaaa, que rico, cógeme mas sácame toda la leche papi.

Su leche corrió en mi interior como lava hirviendo, mi cuerpo estaba sudoroso…las tetas me dolían y mi clítoris estaba hinchado al igual que mi vulva.

Quiero cogerte por el culo, ¿quieres que lo haga?

Si, hazlo, rompe mi culo, con esa rica verga…déjalo lleno de leche.

Me empino y puso su verga en mi ano, empujo un poco pero sentí tanto dolor que no pude evitar lloriquear asustada.

Espera… nooooooooo, por favor no podrá entrar, olvidémoslo.

Vamos, no tengas miedo, solo la puntita, no te dejare ir sin meterte aunque sea la punta.

Apenas dijo esto y me tomo de la cintura, nuevamente sin piedad se abrió paso, sin importar mi dolor, no se detenía y al contrario parecía que mis suplicas lo calentaban mas, me desmalle y cuando reaccione, sentí como me punzaba el ano, estaba ensartada por completo, un hilillo de sangre escurría por mis piernas, pasado un poco el dolor, me fui adaptando a semejante verga, ahora yo misma me movía con suavidad, me sentía bien llena como nunca, sus manos tomaron mis pezones apretándolos con brusquedad, a pesar del dolor, me estaba gustando, sentí como se ponía tenso su cuerpo, y un nuevo torrente de leche entro en mi ano, por fin me saco la verga, adolorida me apoye en las pacas de cartón, el negro se alejo como llego, Mario se apresuro a ayudarme a subir al auto, desfallecida me quede dormida en medio de Sergio y francisco.

Al llegar a casa, Mario me cubrió solo con su chamarra, me ayudo a salir del auto, Mario se despidió y entramos a casa, me ayudo a recostarme en nuestra cama, me separo las piernas y mientras miraba mi vulva escurrir de leche, al igual que mi ano, se masturbo delante de mi.

Me acosté adolorida pero muy felíz de esa follada.

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Debilidad por el sexo anal

Confesiones, Sexo Anal 30/10/2017

He de confesar que me gusta el sexo anal. Parece un título de una película porno, pero es la realidad de mi coño.

Desde hace un tiempo, en realidad bastante tiempo, tengo un problema. Hoy he decidido compartirlo con todo el que quiera leer esto.

Soy adicta al sexo anal. Es lo que más me llena y lo que me produce más placer. Incluso he llegado al punto de que no tengo sexo vaginal.

El problema del gusto por el sexo anal

Mi problema comenzó hace unos años. Concretamente en ese tiempo donde comienzas a coquetear con el mundo del sexo y eres aún inexperta. Yo en esa miraba a escondidas revistas pornográficas, y en un Internet incipiente busca pornografía. Me estaba descubriendo un mundo nuevo que para mi había permanecido oculto. Por mi entorno estaba mal visto el tener relaciones sexuales, y a la familia era difícil de ocultar en cuanto tuviera que ir al ginecólogo e hiciera la pregunta de rigor.

Entonces en esa época solo había una opción, tener sexo anal. Cuando perdí la virginidad con un chico fue una situación confusa. Él tenía la idea clara de que quería meterla por la vagina. Yo según lo que había visto hasta ese momento, tenía claro el cómo debería ser, tras un largo sexo oral incluyendo garganta profunda y comida de testículos le propuse el metérmela por detrás. Se la había lubricado con mi saliva muy bien y yo estaba a 4 patas deseosa de que se decidiera a actuar.

Este chico que también estaba descubriendo el sexo por primera vez decidió fiarse de mi y aceptar el penetrarme el culo. Con su pene bien erecto, se aproximó a mi, y situó su punta en mi agujero, y sin más hizo fuerza para que entrara. En ese momento el dolor se apoderó de mi cuerpo. No pude evitar romper a llorar, y entre sollozos gemir de dolor.

El chico concentrado en lo suyo me clavó su polla completa en mi culo. Para él era todo placer y un mundo de sensaciones extraordinarias. Él apenas sabía reaccionar, en cierto modo tenía miedo de que me estuviera haciendo daño, pero por otro lado se excitaba el tenerme sodomizada y sumisa a lo que él quisiera hacer. Le alimentaba su lado sádico. Además era su primera vez y no se imaginaba que el sexo anal le reportara tanto placer.

Con lágrimas en los ojos pedía más caña anal

Aun con lágrimas saliendo de mis ojos y escurriendo por mi cara, él comenzó a follarme el culo. Por suerte para mi, al no tener mucha idea, no lo hacía de forma brusca y era soportable. Con cada embestida que me daba el dolor se iba transformando en algo de placer. Placer que aumentaba en intensidad y protagonismo. Él podía notarlo en su polla como mi culo le iba poniendo menos resistencia y le ofrecía más sensaciones. Por desgracia le vino acto seguido la eyaculación y lleno todo el condón de semen dentro de mi culo. Él encantado con la experiencia porque había sido fantástica, pero a mi me dejo a medias, explotó su clímax cuando yo empezaba a disfrutar del mio.

Esto me llevó después a probar por mi cuenta e intentar llegar al final del camino. En la intimidad de mi cuarto comencé a introducirme por el culo bolígrafos y rotuladores. Primero uno para probar, luego fui aumentando el número de bolis que me podían entrar en el culo. Me los movía como si fuera una penetración, pero no conseguía llegar al placer que sentí con la polla. Después pasé a probar los mangos de los cepillos, esto si me proporcionaba placer. Y me fui acostumbrando e introduciendo en mi rutina diaria el jugar un rato con mi culo. En este tiempo tuve más encuentros sexuales, pero ninguno vaginal. Ahora ya tenía el ano hecho a la penetración, y aunque seguia el dolor en el primer momento de meterla, cada vez el dolor duraba menos y llegaba antes el placer. También comencé a probar otras posturas, no solo a 4 patas, también tumbada bocabajo, sentada sobre el chico para cabalgar encima suya, medio de pie, bocarriba, etc.

El arte de dominar el sexo por detrás

Había conseguido dominar el arte del sexo anal y era mi forma de conseguir orgasmos y placer. Después de este tiempo, por fin llegó mi momento de probar el sexo vaginal. Lo probé varias veces y también tenía orgasmos y mucho placer. Pero no era lo mismo, y muchas veces tenía que recurrir o bien a pedirle al chico de turno que me diera por detrás o sino, luego yo sola masturbarme analmente.

Un poco más mayor conocí el mundo de los juguetes sexuales, y toda la gama que había, que si formas, que si vibración, que si grandes, pequeños, especiales para anal.

Fui probando varios, cuanto más jugaba y probaba en mi culo mejor y más placer sentía.

En la actualidad mi pareja esta encantada conmigo le pido que me rompa el culo todos los días incluso algunos días 2 veces. Tengo mis juguetes y cuando estoy sola los uso para darme placer.

Mi última experiencia ha sido el que mi pareja me la meta por el culo a la vez que me mete por el mismo agujero un vibrador. En plan doble penetración pero solo en el culo. Y esa sensación me ha vuelto loca. Primero notar como entra la polla de mi pareja por mi culo y como me lo abre a golpe de pollazos y placer. Y cuando ya estaba en climax, notar el frío tacto del dildo entrando también por mi culo. El momento de activar la vibración ha sido espectacular. No solo vibraba el juguete sino también toda la polla que tenía enterrada en mi culo. Con esa vibración no he podido evitar el orgasmo, y con las contracciones de placer me provocaba aún más placer. Se ha convertido en toda una espiral de goce desenfrenado que desembocaba en orgasmo tras otro hasta llegar a eyacular. Tener una corrida vaginal por sexo anal, es lo máximo en placer. Y por último mi pareja me ha soltado toda su leche bien caliente en mi interior. Eso ha sido lo mejor. Con tanto placer y esa sensación de arder mi culo su semen ha sido como aplicarme una crema calmante. Mi mejor experiencia con diferencia.

Y mi próximo objetivo es probar el fisting anal después de una buena sesión de sexo para dilatar. ¿voluntarios?

 

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Mi vecina anal y borracha

Maduras, Relatos XXX, Sexo Anal 14/10/2017

Marta mi vecina, o Martha como pone en su letrero del buzón, que curiosamente lo miro hasta la extenuación, provocó que desde aquel día estuviera y estoy obsesionado con sus caderonas y su culo gordo.
Es un mujerón que tiene aproximadamente unos 49 años pero se conserva muy bien a pesar de tener esa edad, ella tiene dos hijos una edad mía y otro que tiene unos 11 años.

Una vecina muy caliente y borracha

No es muy alta, mide aproximadamente 1,68 m, linda con unos senos pequeñitos y bien puestos pero un culo que esta de infarto porque excita a muchos de los que vivimos en el barrio, al verla pasar saca un suspiro por sus enormes redonditas.
El caso es que me describo como un chaval de 1.75 m delgado, me llamo Ricardo y tengo 18 años, no me considero guapo, pelo negro no tengo el pene como muchos los describen de 23 o hasta 30 cm yo tengo 15 cm pero eso basta para dar placer. Para que me metan buenos chupetones, las tías con las que he estado, muy pocas, cuando me la ven así, se ponen tan cachondas que se creen que es un chupete, y las muy putas, lo digo por amigas mías del cole, se ponen a mamar como niñas pequeñas. Pero bueno, eso si quieren ya lo contaré en otro relato. Si es que éste les gusta.

Mi vecina Marta siempre me ha parecido una mujer buena reservada dedicada a su familia y pone a los hombres en su lugar cuando le tiran piropos en la calle.

La verdad es que yo la veía así como una más de las que viven en mi barrio, hasta que una vez salió a lavar su carro en unas licras bien pegaditas que solo verla me da ganas de hacerme una paja, se le veía un culo enorme y con una blusita pequeña que sus senos sobresalían y me daba ganas de besarlos.

Desde ese momento me quedé un poco atónito de ver semejante mujer, ese tiempo yo estaba de vacaciones y ella salía a lavar su ropa en el tercer piso, yo salía para verla esas nalgas redonditas y bien paradas, por lo que le veía con cara de lujuria desenfrenada. Ellas siempre me miraban con un rostro diferente ya que soy un chico tímido que me gusta hablar más palabras que con acción, como los filósofos, y eso me daba un toque diferente porque cuando su marido no estaba me mandaba algún que otro otro guiño.

Cada dos días salía a lavar su ropa y yo estaba bien excitadísimo por lo que disimuladamente le hacía gestos obscenos a mi vecina Marta, ella solo se sonrojaba y miraba hacia otro lado. Eso se repetía una y otra vez. Un día de esa misma semana yo me dirigía a bañarme pero mi mama me dijo que arreglara mi cuarto.
Yo estaba por casa, limpiando, con mi bata y en pelotas por debajo, salí un momento afuera, y pudo a ver sido cosa afortunada pero en ese instante se me salió la bata y quede desnudo al frente de mi vecina, la caderona, cosa que ella vio y quede un poco asombrada (No presumo pero es lo que pasó).
Ella vio por primera vez mi pene flácido, caído y no muy grande. Lo más normal, es que no le gustara pero bueno, ya veremos.

Mi vecina me vio desnudo por primera vez

Entonces a la semana siguiente mi mamá se fue a comprar algunas cosas y yo quedé solito en mi casa, mi vecina salió solamente a arreglar una tubería por lo que yo aproveché el momento para subir y ver a mi mujerón espectacular, en ese instante le seguía haciendo el mismo gesto a ella por lo que me vio con una cara extraña, yo pensé que se molestó y me venía a reclamar de lo acontecido en ese instante, yo me sentía nervioso y casi no sabía que decir, ella toco el timbre de mi casa y como hombre y joven tímido salí a dar la cara. En eso ella me dijo vecino quiero hablar con usted a lo que me ofrecí a llevarla al comedor para hablar entre los dos.

Marta me dijo que se sentía sola que su esposo solo se la pasaba con sus amigos o llegaba borracho a su casa y no sabía qué hacer. Ella también se había sumido y sumergido en esa avalancha de alcohol y desesperación, bebía cada día, incontrolada y sola, y cada semana que pasaba se encontraba más desesperada y lo peor de todo, le daba al alcohol en demasía y en su casa: se estaba convirtiendo en una ama de casa de las borrachas, alcohólica y deprimida. Se me acercó y se acostó en mi pierna sus senos tocaron mi bulto que está por salir. La noté como una niña que busca refugio en su padre. En ese momento, mi carácter aniñado y apocado de siempre, adquirió la fortaleza y hombría que requería la situación: me convertí en un fuerte y rudo hombre que protegía a su niña (una niña muy madura y mujerona).
Ella estaba con unos vaqueros negros y rozaba mi polla ya desarrollada y engordada por la situación, me calentaba por momentos, su culo grande parecía de estrella porno y yo le comencé acariciar; en ese momento toqué y magreé sus tetas pequeñas, ya que ella lo aprobaba y dejaba; mi mano nerviosa acarició ese rico culo y lo frotaba de lo más lindo era un sueño cumplido tenia ahí algo bien delicioso no debía desaprovechar esa oportunidad y me verga salía de mi pantalón. Era una polla pequeña, ahora más grande que quería penetrar a aquella hembra, sola y algo borracha, pero con ganas de hombre, con deseo de una polla bien dura. Le di la vuelta a mi vecina y la besé fue algo único yo comencé a acariciar su tetitas endurecidas y sorprendentemente me cogió la polla y le dije que lo hagamos en mi cuarto a lo que ella cedió, después comenzó a sacarme la camisa y fue ahí donde se me agachó y sacó mi picha de mis pantalones. !Nada mal eh! me dijo. Tu verga está muy rica. En eso me la chupó todita fue la primera mamada ya que soy virgen, algo insólito me chupaba una y otra vez después paso a comerme los huevos, nunca me habían chupado los huevos, y noté el calor de esa mujer madura, y percibí hasta su pelo largo que se entremetía por mis muslos e ingles y me daba gusto, me subía su olor a perfume de mujer, y todo eso hacía que mi capullo fuera a reventar en su cálida boca. Quería follarme esa boca caliente, fruto también, de alcohol y su calentura interna, yo de vez en cuando subía el culo haciendo el gesto de follar un coño. Este caso, era su boca de mamadora. Era mi primera felación que me hacían, y lo quería disfrutar al máximo y dejar el pabellón bien alto.

-Qué bien lo haces, cómo me follas la boca!, mi niño.- Me dijo mientras mamaba y chupaba ahí abajo, dijo que le gustaba, después paso mi verga por su cara yo no podía más me iba a correr, y lo hice en su cara, le dejé toda la cara pringada de leche. Mi polla será pequeña pero mis lechadas no lo son, así que le dejé la cara que parecía que se había echado un pote de leche condensada, me dio cosa verla así, porque nunca había pringado la cara de una mujer.
-Lo siento- le dije a la vez que muy excitado, pero con esa cosa de dejar toda mi corrida en su dulce cara.
– Lo siento de qué?, si esto es lo que quiero hace tiempo, que alguien me eche leche de verdad por la cara, me haga sentir mujer, una buena puta en el lecho, de lo siento nada mi amor, hazme tu puta un rato más- me dijo, y yo sin palabras.

Sexo anal para mi putona madura

Y grité de placer ahhhhhhhh ahhhhhhh ahhhhhhh, mi leche paso por toda su hermosa cara, parecía una vil puta. Ahora sí, liberé toda esa tensión acumulada, y grité con retardo, pero grité como un tío con su hembra, la vi desprotegida, sin hombre, con un cornudo que no le daba lo suyo, y me hice grande, mi polla engrandó y yo más. Era un sansón de mi puta.

Martha me comenzó a acariciarme la polla otra vez con su lengua, me daba unas caricias en la punta de mi glande por lo que al instante se me la puso otra vez dura, quería más guerra mi puta vecina, mi hembra borracha. Sería el alcohol lo que la hacía ponerse así de caliente, será una actitud de una mujer bebida o ella era realmente?, no sé el caso es que me dijo – chúpame la concha por lo que más quieras chúpamela. Yo estaba que ni me lo creía, en fin, su coño o concha o la concha de su madre, uf, estaba húmeda con unos fluidos riquísimos inolvidables, después pasé a pellizcarle los senos que estaban bien duros negros y redonditos y daba unos grandes gemidos ohhhhhhhhhh ohhhhhhh sí que bien dale dale ahhhhhhhhhhhhh si mi hijo, mi pequeñín, tú me harás feliz de ahora en adelante, y no el aburrido de mi madrido, mi esposo flácido, mi cornudo incompetente; tú si que vales mi nene duro.

Después de todo esto, yo estaba que no sabía ni por donde tirar, mi polla estaba bien empalmada me decidí a darle verga en esa cueva peluda húmeda y deliciosa, ella me puso saliva en el pene y me dijo que la penetrara , la puse a cuatro patas mi verga entro fácilmente, ella daba unas cabalgadas a ritmo impresionante mis ojos se cerraron y solo sentía sensaciones inexplicables, su cadera y su enorme culo se movía rápidamente y al
ritmo de mi verga la vil puta de Martha me dijo -dame dame un poco más mas así dale rómpeme la cueva ¡ahhhhhhhhhhhhhhh,¡¡¡¡¡¡¡ yo estaba a mil le hacía caso a todo los consejos e indicaciones que ella me decía, y le daba más y más duro. Ella tuvo como tres orgasmos en ese instante y yo no podía aguantar otra vez, así que saqué mi nabo de su chocho y le termine en el culo. Le dije usted es mi sueño, simplemente espectacular-
Después le comencé chuparle el culo a mí me vecina ya que ese era mi próximo objetivo. Le dije que tenía una pequeña sorpresa, que eso nunca lo había hecho su marido, mi verga estaba erecta nada más decirme eso, ¿nadie la había penetrado por el culo, ni su marido? uf!, me dije, este culo es para mí, y para mi primera culeada y jodida de ano mía, para estrenar un culo. Le volví a chupar el culo a ella le gustaba lo veía por la cara de puta que ponía le dije que si le dolía parábamos, pero ella no hizo caso a mis palabras ya que estaba bastante excitada. Ella solo quería sexo anal, penetración por el ojete, su culo y sus caderas borrachas, pedían polla en la cavidad rectal. Pues en eso mi glande tuvo pequeñas dificultades al penetrarla ya que para mí grande sorpresa era un culo virgen, su marido solo le había dado por la vagina, fue algo maravilloso estaba ante mí la envidia de todas las mujeres viejas y de los hombres envidiosos que querían con ella. Mi glande estaba rojo y gordo, a las puertas del ojete de mi vecina caliente, de esta madura desatendida, mi punta roja de polla solo quería entrar por su culo y le di un empujón pequeño y su culo se resistía a ser penetrado. Ella me dijo despacito, suave, suavecito, yo entoné la canción por debajo, aunque la situación no lo aconsejaba. Soy virgen de culo, me dijo,”sí, y yo de mente”, quiero decir, que soy nuevo pensando, no es que sea demente. Vamos que estaba hecho la picha un lío, y más caliente que el pomo la puerta el inem. Yo tenía que penetrarla por detrás sea como fuere o furiera, intenté nuevamente con la verga ensalivada y le di un gran empujón a lo que su esfínter sonó y mi pene estuvo adentro, fue una sensación ¡!!!!única bien única¡¡¡.

Ella gritó –¡!!!!!! ayyyyyyyyyyyyyyyyyy ayyyyyy me duele me duele sácalo por favor, mi niño follador, empalador, sácamela que no lo aguanto o mi chiquito mi chiquito culo reventará por favor¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Yo le dije que no y me concentré solo en penetrarla después ella se acostumbró a mis cabalgadas y embestidas, pero era su primera vez, y ella lo agradeció, porque fue más el primer instinto que el goce presente. Gozaba como una perra aunque se quejara como una niñata. Ella quería más. Su cara lo decía y todo y así, que le dolía, pero no me decía nada porque solo era un rostro de placer como una grandísima perra en celo necesitada de verga y polla a la vez.

Le grité -¡!!!!Es mi culo es mi culo cuanto soñé por estar así¡¡¡¡¡¡ al poco tiempo ya venía venir un líquido bien cargado de semen y me dijo- termíname ahhhhhhhhhhhhhhh ahhhhhhhhhh tuvo otro orgasmo, no aguanto ¡!!!me partiste me partiste me partiste el culo!!!!!ya me vengo me vengo a lo que le froté su clítoris ¡!!!!si si si si si si por romperlo ese delicioso rico y precios culo.

Ambos nos acostamos y me dijo que fue una experiencia bonita el haberle partido el culo nunca lo había hecho antes que le dolió muchísimo pero que le encantó el dolor que sintió.

Yo le dije que quería que fuera mi mujer, no se puede me dijo ella pero que le avisara cuando quería tener una aventura así. Ahora mi pasión son las mujeres mayores y salgo cada día a buscarlas. Ojalá que muy pronto les cuente otro relato, si se da que éste les guste.

BLANQUEAMIENTO ANAL DE MI  VECINA ANTES DE TENER SEXO

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EN MEDIO DE LA NOCHE

Confesiones, Gays, Relatos Gay, Sexo Anal 25/09/2017

In the middle of the night in my dreams,
You should see the things we do, baby
In the middle of the night in my dreams,
I know I’m gonna be with you
So I take my time
… are you ready for it?
NOCHE 0
En medio de la noche, estaba él en mi cama, bueno en su cama, hablando literalmente… yo no podía dormir, pensando en qué podríamos hacer él y yo en esa cama, lo sentía moverse al costado mío, se movía lentamente como insinuándome a algo. No sabía si estaba durmiendo, o si se hacía el dormido, pero lo que si sabía es que yo estaba hecho un volcán, con solo sentirlo respirar al lado mío, un respiro suave y pausado, uno de esos que hacemos cuando corremos y nos detenemos. Sentía una sensación extraña y a la vez placentera subiendo y bajando de mi pecho al sexo, una corriente que estremecía mis piernas, el corazón se me aceleraba cuando el cambia de posición en su dormido. En esa noche solo quería despertar al lado suyo, descartando la posibilidad de sentir su sexo junto al mío, al menos eso era mi deseo. En medio de la noche se disparó de mi celular la canción Blank Space de Taylor Swift, haciéndome acordar de la letra “cause you know a love the players, and you love the game…” Mientras pensaba si a él le gustaba el juego, el juego de dormir juntos, el juego de besarnos y explorar nuestros cuerpos, él se levantó anonadado y me dijo:
– “¿y esa música?… me hizo recordar a la canción que mi ex escuchaba.

La canción que me hizo recordar a mi ex

Me quedaba con la duda si su ex era un chico o una chica. Yo un poco avergonzado dije dentro de mí: “¡Qué pensará de mí, que escucho canciones de chicas, de Taylor Swift!, le dije:
-Lo siento Axel, lo que pasa es que mi celular está malogrado, la radio suena en cualquier momento, sin que yo la prenda, lo siento por despertarte…
– Ok no te preocupes, bueno estoy cansado, hasta mañana que descanses…
Cuando me dijo eso me dio una palmadita en la nuca. Cuando él toco mi cabeza, aunque sea por un momento, sentí una pequeña erección en mi sexo. Tenía muchas ganas de devolverle el gesto, quizás con un abrazo, una caricia en la barba, o con un simple beso por la espalda. Pero me limité a eso, no quería problemas con él, solo quería que él fuera el chico de mi costado.
NOCHE 1
Eran las 8 de la noche, antes de irnos a la cama, para que suene mejor, antes de dormir, apagué mi celular y lo puse bajo el colchón. Axel estaba en la ducha, yo escuchaba como caía el agua al piso, y me imaginaba esa misma agua fresca recorriendo por su cuerpo, me mataba la curiosidad de saber cómo era el cuerpo de Axel al desnudo, la curiosidad me mató y me dirigí al baño, buscaba un orificio por el cual espiar, no podía espiar bajo la puerta ya que esta llegaba hasta el suelo, sin dejar un amable espacio por el cual mirar, hasta que al fin encontré el deseado orificio, limpié delicadamente mi ojo derecho y lo acerqué hacia el orificio. Lo que vi me excitó, y sentí mi sexo chocar rápidamente con la puerta. Lo vi a él, al Axel completamente desnudo, menos mal que no cerró la cortina que evita que el agua salpique al suelo. Lo vi cubierto de jabón en todo el cuerpo, él con la ayuda de una esponja se frotaba el pecho suavemente como un bebe, luego recorría suavemente sus brazos y piernas, él cerró la llave de la ducha y llegó la hora de que se lavara el sexo, vi como él suavemente desenrollaba su prepucio del glande, luego él frotaba con sus manos su sexo, en ese momento este creció y agarró un tamaño inesperado, no pensé que él fuera un hombre tan pero tan dotado. Llegó el momento del enjuague, él abrió la ducha rápidamente y vi como hizo un gesto de desagrado por el agua fría, la espuma del jabón bajaba lentamente de su cuerpo, hasta llegar a ver a Axel tal como vino al mundo. Tenía un cuerpo formado y fornido, un tentativo pecho y unos brazos esculpidos, resaltaban la hermosura de sus torneadas piernas bronceadas. Lo vi salir de la ducha, dirigió su mirada hacia la puerta, me dio la sensación de que descubrió que lo estaba espiando, así que retiré mi vista del agujero y me fui a la habitación, allí me puse el piyama rápidamente y luego me fui a la cama, jalé las sábanas bruscamente y me hice el dormido. En eso sentí que Axel abrió la puerta del baño y sus pasos dirigirse hacia la habitación, lo vi con una toalla en la cintura, con los ojos semi-abiertos, vi que volteó hacia mí y sonrió rápidamente, él percatando que “estaba dormido” se sacó la toalla de un tirón, yo esperando ver el espectáculo peludo, pero no fue así, para mi sorpresa lo que vi fueron unas letras Calvin Klein. Axel se puso el piyama, apagó la luz y se dirigió hacia mí, bueno a la cama para ser más precisos, estaba con su celular revisando no sé qué. Tenía las ganas de que rodeara mi espalda con sus brazos, de que me besara lentamente por el cuello, de que acercara su sexo, y se frotara lentamente contra mí, pero todo eso fueron fantasías mías, ya que él solo se acostó y me dio la espalda. Dormí por un momento, me desperté a las 2am, lo percaté con el celular de Axel, él se había quedado dormido con el celular en su pecho. No agarré mi celular ya que estaba bajo el colchón. La luz de la luna llena iluminaba mi rostro, y yo pensando en historias de hombres lobos, escuchando el tráfico de las avenidas, me quedé dormido. Después de un rato, Axel se acercó a mí, se echó encima mío, me besó rápidamente, sentí como sus carnosos labios aplastaban los míos, luego el me dio un “turn over”, sentí sus manos acariciar mi espalda suavemente, me desnudo de un tirón, Axel se movía salvajemente dentro mío, al principio fue doloroso, pero luego el dolor se volvió en placer. Axel me despertó y me dijo
– asu que bien te mueves, qué habrás estado soñando o con quién, buen ahí campeón…
yo me levanté avergonzando y con el rostro colorado le dije:
– qué vergüenza, lo siento,
– no es nada, suele pasar y más si sueñas con mujeres encueradas, esa que apenas con verla, se te pone al palo, no te preocupes, somos hombres, esto queda entre nosotros.
Lo dijo con una sonrisa sarcástica, tenía miedo de que me dijera que hacía soñando con él, pero no descubrió mi sueño. Luego él se levantó de la cama, al extender sus brazos estirándose, me percaté que resaltaba su sexo entre el piyama, él con su sexo flácido y yo con el mío pegajoso y pegado a mi calzoncillo por aquel sueño erótico con él.

NOCHE 2
Él estaba en la laptop, chateando con su amig@, me di cuenta por la portada del Facebook que tenía la pantalla de la laptop, además por el rápido escribir de Axel y el sonido de las teclas. No sabía con quién hablaba a estas horas de la noche, quizás con un amigo, o que tal una amiga que no se veían hace años, de repente un familiar, el tecladeo rápido de Axel alimentaba más mis ganas de saber quién era esa misteriosa persona del chat. Mientras tanto yo estaba acostado en la cama, esperando el momento de que él viniera hacia mí y durmiéramos juntos como amigos, claro…, estaba leyendo información de cómo cuidarse del VIH durante el sexo, la mayor información de este tema venía de páginas virtuales médicas, pero todo arrojaba información sobre el cuidado entre parejas heterosexuales, al no encontrar nada informativo para mí, o sea yo, un “homosenxual”, Salí de ese mundo virtual y me dirigí a las páginas de contenido gay, busqué mi tema, salió a montones la información que esperaba, información como el buen uso del preservativo hasta las posiciones más excitantes en el sexo. Pinché en el enlace de las posiciones, al ver las imágenes de este contenido, mi sexo se despertó del sueño profundo en que estaba, Axel notó esto.

Mi sexo despertó del sueño al ver esas imágenes

-Asu, que estarás viendo para que la tengas así ahora…
-No no no… es nada, solo vi algunas fotos eróticas que aparecían en mis noticias de Facebook.
-A ver, enséñamelas, que también quiero excitarme como tú.
-Lo siento es que ya pasé esas fotos calentonas, cuando me descubriste en este estado je je je…
-Con que resultaste todo un “pajerín de primera”
Axel con un ademán sin importancia volteó y siguió chateando con esa persona misteriosa, chatearon como 2 horas, los celos me mataban por dentro.
Llegó las 10 de la noche, hora de dormir, me puse el piyama en el baño, ya que sentía vergüenza de que él me viera en ropa interior. Axel se cambió el piyama en la habitación y se acostó rápidamente en la cama. Salí del baño y me dirigí hacia la habitación, al verme Axel me dijo:
– ¿dónde estabas?
-estaba en el baño poniéndome el piyama
– ¿y para eso te vas hasta el baño? Si puedes cambiarte aquí en la habitación sin problema
-lo que pasa es que es la costumbre desde casa…
-ok, no hay problema, pero para la próxima ya sabes, te cambias el piyama sin problemas aquí
Me quedé con la duda si lo que me decía, era para que no me tomará la molestia de irme a cambiarme el piyama hasta el baño, o que simplemente quería verme en ropa interior.
Me acosté al lado de Axel y platicamos de temas actuales, no quería entrar en el ámbito personal de Axel, no quería echar a perder esa bonita amistad que tenía con él, con preguntas que seguro lo incomodarían. Nos quedamos dormidos. En medio de la noche desperté y me di con la sorpresa de que mi cuerpo estaba girado hacia él, mi brazo reposaba en su pecho, sentía palpitar su corazón, cada latido era para mí un “no te preocupes, estoy aquí contigo”. Retiré mi brazo lentamente del pecho de Axel para que no se despertara, en ese instante él se movió y giro hacia mí inconscientemente. Estábamos los dos “face to face”, sentía su exhalación rebotar sobre mí. Observaba cuidadosamente su hermoso rostro, un rostro que para mí era “esculpido por los mismos dioses del Olimpo”, su barba tan tentativa de tocar, todo eso y más observaba en medio de la oscuridad. Sentí una erección automática al bajar mi mirada al sexo de Axel, apenas logré ver un bultillo resaltante.
Me sentí de nuevo un completo volcán en erección, esa sensación estaba de nuevo en mí, subiendo y bajando, sentí esa vocecilla rebotar en mi mente “hazlo, hazlo, aprovecha que está dormido, no se dará cuenta, es ahora o nunca …”, el deseo de sentir a Axel me ganó, en ese instante acaricié su rostro, sentí que su barba me picaba la palma de mi mano, besé la punta de mis dedos y luego los coloqué en la tentadora boca de él, en ese momento Axel volteó y dirigió su cuerpo en estado recto. Al instante noté que el sexo de Axel despertaba furiosamente a mi vista. ¿qué estaba soñando o con quién? ¿en qué situación? Lo que deseaba es que esa erección sea por causa mía, pero no podía entrar en los pensamientos sexuales de Axel. Después de un rato se apoderó en mí el deseo de explorar su sexo, ya estaba decidido, cuando mi mano estaba por ingresar al sexo de él, el celular de Axel sonó fuertemente, como un aviso de “cuidado, mano a la vista …”, retiré mi mano rápidamente y me hice el dormido dando los típicos ronquidos. Axel contestó
-Lo siento, no soy yo, número equivocado…
Axel se levantó de la cama y se dirigió al baño, yo me quedé pensando “justo un número equivocado, justo a Axel, y justo en ese momento tan glorioso que iba a ser para mí”, al sentir los pasos de él acercarse hacia la habitación, me hice el dormido de nuevo. Axel se acostó al lado mío, dándome la espalda, eso fue el último recuerdo que tuve de esa noche.
NOCHE 3
Esa noche, fue la más triste para mí y la más corta, esa noche dormí solo, solo éramos yo y la cama, resaltaba el espacio en la que debería estar acostado mi Axel, en esa noche me di cuenta lo mucho que lo quería y lo extrañaba, además de la necesidad de, aunque sea sentirlo a mi lado, aunque sea como amigos, mi mínimo deseo. En ese momento recordé la canción “I wish you were here” de Avril Lavigne. Me dormí de un tirón y desperté en medio de la nada.
NOCHE 4
– ¿cómo dormiste?
-muy bien, es mejor dormir sin nadie a tu costado
-ja ja ja, si, es mucho mejor todavía dormir sin escuchar ronquidos en medio de la noche, ¿no crees?
-Yo no ronco mentiroso
-Claro que sí, esa vez te sentí todo un oso roncante
– A que sí, no me digas…
-Ya ok resentido, déjalo ahí…
Estábamos los dos en la cama, sé que esto suena a una pareja teniendo un encuentro sexual, pero no, solo estábamos platicando y platicando hasta que nos quedamos dormidos. Caminaba por las oscuras calles de Lima, observaba como a esas horas comenzaba la vida nocturna, niños durmiendo en la calle, hombres ebrios en las cantinas, hombres y mujeres ofreciendo sus servicios sexuales para todo los gustos y tipos de clientes. De un momento a otro, estaba atado de manos y pies en una butaca, estaba en medio de la oscuridad, de pronto una persona, no sabía si era un hombre o mujer ya que tenía una voz neutra, me dijo:
– ¿qué haces acá?
-no lo sé, yo estaba durmiendo en mi cama y de pronto estoy aquí atado.
– te pregunté qué haces acá, no cómo y dónde estabas
Yo sabiendo que esto era un sueño, sarcásticamente le contesté
-pues nada, si es lo que quieres saber…
-qué valentía la tuya, ojalá tendrías la misma valentía de decir a todos que eres homosexual, y sobre todo decirle a tu querido Axel.
– ¿cómo sabes que soy homosexual, y que quiero mucho a Axel?
-lo sé todo de ti, soy tú, sabías, soy yo la voz que vive en ti…
-no, no puedo decir al mundo como soy, como pienso y como quiero, sobre todo a él, no quiero perderlo, no quiero sentir su rechazo, no quiero que se aleje de mí, no quiero …
-bueno yo mío, tú decides cómo ser feliz, solo recuerda que yo siempre estaré contigo, no lo olvides.
Pasé a otro escenario, yo estaba atado y bajo mis pies había carbón y leña, estaba en medio de una muchedumbre, una muchedumbre que gritaba “vamos que esperan para quemarlo, tipos como él no deben existir, por tu culpa nuestra sociedad está desviada, qué hicimos para merecer esta maldición, no eres como nosotros y nunca lo serás, aborrecemos el día de tu concepción, aborrecemos tu naturaleza, preferimos mil mongolitos que un maricón como tú, hombres impuros en inmorales como tú deben morir, quémenlo, quemen a todos los homosexuales…”. Sentí mis pies arder, el dolor era tan fuerte que grité y me desperté, despertando a Axel.
– ¿qué tienes, ¿qué te pasa?
No dije nada, solo me puse a llorar, en ese momento él entendió que había tenido una pesadilla, entonces me levantó con los brazos y me dio un fuerte abrazo diciéndome:
-no llores, estoy aquí contigo, solo es una pesadilla, no es real, por favor no llores…
Me limpié los ojos llorosos con mis mangas del piyama, luego me reincorporé a los brazos de ese Axel tan cariñoso y comprensivo conmigo, con su amigo de cama, fue uno de los momentos más felices de mi existencia.
-si quieres podemos dormir abrazados, dicen que las pesadillas no vuelven si dos personas están juntas…, o sea en este caso abrazadas.
-no Axel, no quiero incomodarte con mis brazos, gracias por preocuparte por mí
– no me incomodas, solo quiero que no tengas otra pesadilla
-bueno si insistes…
Al instante lo abracé como koala, como un niño abraza a su peluche, a su mascota, a sus padres, así fue ese cálido abrazo. Hasta el momento esa fue la noche más bonita de mi vida, durmiendo con la persona que quería, con Axel.
NOCHE 5
“La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos, el viento de la noche gira en el cielo y canta. Puedo escribir los versos más tristes esta noche…”, aquel poema de Pablo Neruda, él lo leía en voz alta, con un melodioso tono de voz que enamoraba a cualquiera que lo escuchara, así era él, tan poético y pasional en sus versos, eso era un plus que me encantaba de él y me hacía quererlo más y más.
-A quién dedicarás ese poema tan especial…
-Pues no lo sé, no sé quién será esa persona que amaré tanto, por ahora no quiero buscar el amor, solo quiero que este me busque a mí.
-seguro, pronto ya encontrarás a ese ser especial, que cada momento contigo te hará suspirar de felicidad, y cada momento no será solo un momento, sino una eternidad…
-Asu que enamorado está el muchacho, quién será esa persona tan especial que hace tus momentos una eternidad…
-No lo sé, solo sé que nada sé…
-Ya bueno, no nos pongamos en modo poéticos, llegó la hora de apagar las luces para que empiece el espectáculo
– ¿el espectáculo?
-bueno así le digo yo al sueño
-aya, ahora tú estás en modo poético y no yo.

Una sonrisa encantadora de Axel

Axel con una sonrisa en los labios se despidió de mí. Tenías las ganas de decirle si podría dormir abrazado de nuevo a él, pero lo vergüenza y el “qué pensará de mí”, me lo impedían.
Esa noche no dormí, solo esperé que él se durmiera y empezara mi espectáculo deseado, la noche era joven todavía y mis pensamientos sexuales tiritaban en mi mente. Al sentir el dormido de Axel, sabía que era la hora de continuar lo que había dejado inconcluso por culpa del número equivocado, así que esta vez estaba seguro de que mi deseo se haría realidad. Entonces preparé mi mano, la acerqué lentamente al sexo de Axel, este estaba dormido en medio de la noche, reposando en el calzoncillo rojo de él, me percaté de esto en el momento en que Axel se subía su pantalón piyama. Al estar mi mano cerca al sexo de Axel, sentí el vello de su ombligo tan suave, luego deslicé mi mano hacia abajo, me choqué con el calzoncillo, lo retiré lentamente con mi mano, y de sorpresa sentí el vello púbico de Axel, fue un momento tan excitante, y con el miedo que tenía de que se diera cuenta, retiré mi mano lentamente. El corazón me palpitaba rápidamente, como un niño que tenía miedo que descubrieran su travesura, pero el deseo de seguir explorando el sexo de Axel me ganó, en seguida mi mano volvió al vello púbico de él, estaba decidido a seguir bajando para seguir descubriendo su sexo, entonces mi mano bajo lentamente y sintió el falo flácido de Axel, mis dedos contornearon su sexo, según yo para saber qué tan grueso era, y sí comprobé que era grueso a pesar de que este dormía, bajé más y más y llegué a descubrir el gran tesoro de él, sus testículos, estos estaban hinchados y lo sentí con un relieve, esto me excitó mucho y más cuando recorría suavemente desde la base de su sexo hasta sus testículos, no me pude contener más y eyaculé después de este ejercicio en el sexo de Axel, el momento fue muy placentero, esa noche mi mano conoció completamente el sexo de Axel, sin que él se diera cuenta.
NOCHE 6
Axel estaba en la ducha, y yo en la habitación, claro como debe ser, no fui a expiarlo de nuevo, porque quería revisar el celular de él, además porque ya conocía su cuerpo a vista y al tacto. Revisé su celular, no entré a sus conversaciones ya que, para mí, eso es personal y nadie debe saber qué hablas y con quien, entonces me fui a su galería, encontré fotos de él con su familia y amigos, hasta que una foto me llamó la atención, así que hice click a la imagen, fue una sorpresa lo que vi, estaba mi foto, sí mi foto, era yo en el celular de Axel, con una linda sonrisa, pero espera, que había debajo de la foto, bajé la mirada y leí “una persona muy especial”, en ese momento no sé si sentí alegría o emoción, quizás las dos emociones juntas, pero lo que si sabía es que estaba seguro de lo que vi en su celular, eso también paso a mi lista de los mejores momentos de mi existencia. Al sentir la puerta del baño abrirse y los pasos de Axel, automáticamente salí de su galería, apagué su celular y lo dejé donde estaba. Me dirigí a la cama lo más rápido que pude, ya estaba con el piyama, y cuando vi a Axel, él también llevaba el suyo.
-todavía no duermes, pensé que estabas durmiendo…
– no, todavía, lo que pasa es que no tengo sueño
– si quieres, ahora te hago caer en un sueño profundo (lo dijo sarcásticamente)
– ja ja, que chistosito resultaste…
Axel apagó la luz y se incorporó a la cama, lo veía agotado y pensativo
-en qué piensas be… Axel
-en nada, no me mires así…
– es que te veo pensativo y me preocupas, para que veas que yo también me preocupo por ti…
Tenía ganas de abrazarlo fuertemente y decirle “estoy contigo”, pero sabía que no era el momento adecuado.
-está bien Axel, solo quiero que sepas que cuentas conmigo para lo que quieras, siempre estaré allí para ti, cuando quieras y me necesites…
– gracias que bonitas palabras (en ese momento se me subieron los colores al rostro)
-no me lo agradezcas, eres un buen amigo, quizás el mejor amigo que tenga…
-A mí me gustaría ser ese mejor amigo tuyo, si me darías el honor…
-claro que si be… Axel, tú eres mi mejor amigo
-y tú también…
En ese momento sus brazos se posaron en mi espalda, sin que yo lo pidiera y deseara, sentí un verdadero abrazo de amigo, aunque sea mejores amigos, sabía que estaba escalando en el rango de la amistad, quería llegar hasta la meta, pero paso por paso era mi objetivo ahora.
Esa noche no se apoderó en mí el deseo de explorar el sexo de Alex, me conformaba con la bonita foto de mí en su celular, más me alegraba que había sido una foto bajada de mi perfil de Facebook, y no tomada por la cámara de su celular. Estaba más feliz porque esa noche nos declaramos BFF, esas cosas serían mi “almohadilla” para dormir como un bebé, como su bebé.
NOCHE 7
Sabes, te quiero confesar, que te encuentro irresistible
No dejo de pensar que haría lo imposible por estar cerca de ti
Cuando llegaste tú, te metiste en mi ser,
Encendiste la luz, me llenaste de fe,
Tanto tiempo busqué, pero al fin te encontré, tan perfecto como te imaginé…
Esa canción de Reik escuchaba mediante mis audífonos, solo la tarareaba porque no quería que Axel me escuchara cantarla, tenía mucha vergüenza. Él estaba en medio de la cama, tenía abrazando la frazada, se estaba haciendo el dormido solo para incomodarme, aprovechando que él estaba boca abajo, me puse rápidamente el piyama. Había llegado la hora de pelear con el “bello durmiente”, lo empujé con toda mi fuerza, pero él no se movía, estaba pesado, quise quitarle la sábana, pero él sonriendo tontamente la abrazaba más fuerte, como burlándose de mi poca fuerza, le jalé los pies a ver si con eso lograba sacarlo de en medio de la cama, pero tampoco se movía, mis últimos intentos para sacarlo de en medio de la cama sería, pegarle un zapatazo por las piernas o simplemente hacerles cosquillas por el cuerpo. Opté por el segundo, ya que no quería lastimar a mi Axel, por más jodido que este fuera, mis manos sintieron su cuerpo, en ese instante le hice cosquillas por el cuello, debajo de las axilas, por la espalda y plantas de los pies, Axel dando unos gritos de incomodidad, salió de la cama rápidamente
-no sabía que eras muy bueno en hacer cosquillas
-pues ahora lo sabes Axel, lo siento, es que no te salías de la cama, tengo sueño…
-Está bien, solo era una broma de mejores amigos
-si esas bromas haces con tus mejores amigos, no quiero saber qué tipo de bromas haces con tus peores amigos…
– ja ja ja, no me creas malo, no soy así con todos
– ya bueno Axel, ahora arrímate más allá que en esta cama entramos dos
-o tres también, si quieres hacer un trío
– ¿qué?
– ja ja ja, es broma, una broma de mejores amigos
– los mejores amigos no se hacen ese tipo de bromas…
– pues yo sí
– ok, haré como si no hubiera escuchado nada
– si mejor, ya que te manejas una mente muy “pura”
Si supiera, todo lo que ronda por esta “mente pura”, si supiera todo lo que hice con él mientras dormía, si supiera que estoy enamorado de él, si supiera…
Extendí la frazada lo más que pude, compartí con Axel, el chico de mi costado, mi mejor amigo, él me dio unas buenas noches y también me dio la espalda, tenía ganas de abrazarlo otra vez, pero sabía que no tendría un buen resultado haciendo esto. Me quedé dormido por un rato, y en medio de la noche sentí los brazos de Axel abrazándome por la espalda, lo que más quería hace rato, él lo hacía ahora mismo, además sentí su pecho chocar con mi espalda y su pierna encima de la mía, ¿qué estaba haciendo Axel? ¿estaba consciente de lo que hacía? ¿solo era un sueño erótico que por inercia me tenía de ese modo?, la respiración se me agitó más y más al sentir que Axel se movía contra mí, dando pequeños gemidos, sentí su sexo crecer detrás de mí, y su pierna moverse también, sentí también como me apretaba contra su pecho, mientras tanto yo disfrutaba al Axel salvaje que se movía detrás de mí, y pensaba “si así eres en tus sueños, como serás cuando estés consciente”. Axel paró por un minuto, luego dejó de abrazarme, retiró su pierna de mi pierna, se levantó de la cama, sacó un calzoncillo del cajón de su armario y se dirigió al baño. Estaba seguro de que había eyaculado y se iba al baño para cambiarse de ropa interior. Para asegurarme de esto, me levanté rápidamente y me dirigí al baño, busqué de nuevo el agujero de la vez pasada, lo encontré y puse mi ojo derecho. Estaba el allí sacándose el calzoncillo, luego vi que lo limpió con papel higiénico y lo dobló, dejándolo en la cubeta de ropa sucia, a continuación, desenrolló su prepucio y limpió con una toallita húmeda su glande, la toallita la pasó por todo su sexo, desechó la toalla y se puso el calzoncillo limpio. Me dirigí velozmente a la cama, me acosté y me hice el dormido. Axel penetró la habitación y se acostó en la cama, pero esta vez un poco más alejado de mí, para evitar lo que pasó hace minutos, un sueño erótico.
NOCHE 8
Era una noche muy, pero muy fría para los dos, sentía como Axel temblaba del frío, por ese motivo saqué otra frazada del viejo cajón de la habitación, tendí la frazada encima suya, a lo que él me dio un “gracias, lo necesitaba”, como la noche era tan fría, no podía dormir, tampoco Axel, así que nos pusimos a conversar con un tono de voz suave, me encantaba oírlo como hablaba de esa forma, como dos niños escondidos, hablando despacio para que no los encontraran.
-esta noche es la más fría, siento mis pies y manos muy fríos, como hielos
-yo también, hace tanto frío que ni siquiera me agarra el puto sueño…
-odio estas noches frías de Lima, y peor cuando amanece todo mojado
-bueno Axel, así es el clima en estas épocas, solo hay que abrigarse muy bien para no coger un resfriado
-quiero hacerte una pregunta, pero me muero de la vergüenza contigo mejor amigo…
En ese instante mi corazón se aceleró, por aquella pregunta que tenía en mente Axel, quería saberlo, y deseaba que esa pregunta sea muy íntima, solo entre nosotros, nadie más tendría que saber la pregunta.
-claro, adelante, puedes hacerme cualquier pregunta, si mil preguntas me haces, mil respuestas te daría.
-bueno que conste eh
-ok ya Axel dale
– ¿podemos dormir abrazados?, lo siento si te pregunto esto, ya no aguanto este maldito frío, mejor que se unan nuestros calores corporales, para estar más cómodos.
-no te preocupes claro que sí, ven aquí y abrázame (lo dije con una sonrisa, que él no la percató ya que estábamos en medio de la oscuridad)
Él vino lentamente, extendió su brazo y lo apretó contra mi espalda, y si tenía razón, la palma de su mano estaba helada, parecía un hielo en mi espalda.
-estás muy gélido Axel…
-sí, pero ahorita nos calentamos, ya verás…

Y así nos comenzamos a calentar de verdad

Cuando dijo “nos calentamos”, sentí algo placentero en mi sexo, pero desvié mi mente para evitar una erección ya que estaba muy cerca de Axel. Lo sentí esta vez distinto, ya no era el Axel que me consolaba después de mis pesadillas, no era el Axel salvaje que me abrazaba por la espalda en sus sueños nocturnos, solo era un Axel muerto de frío, un Axel tratando de abrigarse en mi cuerpo, me gustaba ese Axel, me gustaba sentir su brazo apretando mi cuerpo. Unos minutos después puse mi cabeza en el pecho de él, este sí estaba caliente, escuché los latidos de su corazón, disfrutaba de cada latido que daba y quería que esos latidos fueran por mí, por su mejor amigo que abrazaba.
-se siente bien mi pecho ¿verdad?
-sí está muy cálido, lo siento si te molesta, si quieres retiro ahora mi cabeza de tu cálido pecho
-no, para nada, no me molesta, más bien me gusta, me calienta más, me siento más abrigado…
Qué bueno que a Axel le gustaba sentirme en su pecho, quizás me dio una señal de que disfrutaba de mí, de que le gustaba sentirme cerca suyo, de que estaba enamorado de mí, no quise hacerme muchas ilusiones y solo me puse a disfrutar ese momento, solo los dos en la habitación congelada. Nos quedamos dormidos abrazaditos, como dos ositos calientitos, al despertar, sentí el mentón de Axel chocar mis cabellos y mi brazo ahora estaba muy cerca de su sexo.
NOCHE 9
Lamentaba que esa noche no fuera tan fría, no me importaba el frío, con tal que Axel y yo durmiéramos abrazados de nuevo, a causa del frío por supuesto. Él todavía no llegaba, y mientras tanto yo navegaba por el mundo virtual, conversando con mis amigos, leyendo las noticias, e investigando temas que ignoraba. Apagué la laptop, me puse el piyama y decidí esperar a Axel en la cama. Eran las 11 de la noche y él no daba señales de vida, de pronto sentí unos pasos que se acercaban a la habitación, entonces me propuse asustarlo, salí de la cama de un tirón, me puse cerca de la puerta, esta estaba cerrada, de repente Axel entró a la habitación y yo lo recibí con un grito aterrador, él del miedo me tiró un puñetazo, que me hizo rebotar contra el armario detrás mío, me puse a llorar rápidamente, él reconoció mi llanto y me abrazo fuértemente.
-lo siento, perdóname, no quise pegarte…
-pues lo hiciste, solo quería hacerte una broma de mejores amigos, pero veo que tú eres un salvaje si te hacen bromas…
-no soy un salvaje, y mucho menos lo sería contigo, nunca te lastimaría así no fueras ya mi mejor amigo
-me pegaste Axel y dices que nunca me lastimarías, ¡suéltame mal amigo, suéltame…!, solo quise bromear contigo, me duele más tu comportamiento, que el golpe del puñetazo…
Axel se quedó callado, prendió la luz y vio que un hilo de sangre salía de mi nariz, él se quitó el polo nuevo que se había comprado hace una semana y me limpió la nariz cuidadosamente
-suéltame, deja de limpiarme, que yo puedo solo
-solo quiero ayudarte, déjame, aunque sea hacer eso por ti…
Lo empujé con todas mis fuerzas, mis manos empujaron su desnudo pecho, me levanté y me fui al baño, allí me lavé la nariz, la hemorragia paró, entonces fui de nuevo a la habitación. Encontré a un Axel triste, sentado en la cama sin polo, tenía la mirada fija en el suelo, al escucharme entrar me miró fijamente y me dijo:
-sé que eso no se hace a un mejor amigo, me siento el peor mejor amigo del mundo, no sé qué hacer para que me perdones…
-no hagas nada, pues puedes hacer cosas peores…
Vi correr lágrimas de los ojos de Axel, este avergonzado volteó la mirada.
-déjame decirte que mis lágrimas son de verdadero dolor, más vale llorar por dolor, que por cosas malas que hicimos, no gastes tus lágrimas de cocodrilo por favor…
Él no me contestó nada, eso me dolió mucho más que el golpe que me dio, se levantó de la cama, se puso el piyama y se acostó dándome la espalda.
-qué cobarde que eres, no me dices nada, encima me das la espalda “mejor amigo”
Él me ignoró por completo haciéndose el dormido. Me puse el piyama, saqué un colchón pequeño que estaba bajo la cama, lo extendí en el suelo, al costado de la cama de Axel, le puse frazadas y me acosté en él.
– ¿por qué no duermes en la cama?
-porque no quiero que me golpees mientras duermo…
Axel no contestó nada por un momento, hasta que me dijo:
-buenas noches
-malas noches serán para mí, salvaje…
NOCHE 10
Estábamos los dos en la cama, mirando el techo, la luz estaba apagada, se escuchaba un gran silencio. Ni uno de los dos chocamos palabras, él hacía un juego con sus manos, como para “hacer hora”, para que le diera sueño, Axel no me decía ni una sola palabra, lo sentía indiferente conmigo, ahora era el Axel fantasma, como no me dirigía la palabra, le di la espalda, al momento me dijo:
-ahora me ignoras “mejor amigo”
Yo no le respondí nada por un buen momento, hasta que me atreví a hacerlo
-con que estabas vivo, qué sorpresa
-claro estoy vivito y coleando…
– ¿chiste?
-no comentario
-clásico de tu persona…
– ¿vas a seguir así conmigo?
– ¿cómo así?
– así como estás ahora, no hemos hablado durante todo el día, y creo que no hablaremos mucho esta noche…
Axel de la impotencia de que otra vez no le contestaba, se levantó de la cama y encendió la luz.
-dime ahora, dímelo ¿a qué juegas conmigo?
– ¿jugar contigo?
– sí, conmigo pues, acaso ¿hay alguien más en esta habitación?
– claro que no hay nadie más, solo hay un salvaje gritando
– ¿así que me crees salvaje?
– sí, si te creo salvaje y mucho más…
-contigo no se puede hablar, no eres más que un mocoso de 17 años, un inmaduro, un resentidito…
-y tú eres un viejo de 19 años, un salvaje, un pegalón, un peor mejor amigo…
– ¡qué más soy!, ¡qué más soy, dime!
-eres, eres….
-eres tan cobarde, que no me lo dices…
Al escuchar la palabra cobarde, recordé la pesadilla que tuve con mi voz, con el yo mío, en ese momento salí de la cama, me dirigí al baño y me puse llorar en silencio.
– ¿estás bien?, ¡ábreme la puerta por favor!
Al no abrirle la puerta, Axel sacó la llave del baño y apuradamente abrió la puerta, al verme sentado en la taza del baño con los ojos llorosos, me abrazo y me dio un beso en la mejilla, muy cerca a mis labios.
-me siento muy dolido por lo que te dije, no sé qué me pasó, estaba lleno de ira por tu indiferencia, soy un idiota, soy un salvaje…
-está bien, no te preocupes, también es mi culpa, lo exageré todo, lo siento…
-no es tu culpa, es mi culpa, yo empecé con todo esto, lo siento, sabes que te quiero mucho…
-yo también te quiero, pero ahora no sé si mucho…
-solo me basta con saber que me quieres…
– ¿mejores amigos de nuevo? ¿borrón y cuenta nueva?
-borrón y cuenta nueva
Axel me puse de pie, nos apretamos los meñiques y nos abrazamos fuertemente, el abrazo fue tan fuerte que lo tumbé, él cayó encima de la taza del baño, y yo encima suyo. Al verlo fijamente mi cara se puso como un tomate, él notó esto y disimuló. Como eran las 12 de la noche nos fuimos a dormir, nos acostamos en la cama, él de nuevo me rodeo con sus brazos, e inconscientemente me posé sobre su pecho, sentí como su respirar chocaba con mis cabellos. Amaba mucho estar así con él, con mi Axel.
NOCHE 11
Me desperté sudando, tenía la espalda mojada, me hubiera caído a pelo que alguien hubiera dicho “a este chibolo le suda la espalda”, entonces me levanté cuidadosamente para no despertar a mi “bello durmiente”, me puse las pantuflas, saqué un polo del armario de Axel, agarré uno blanco, para sentirme más fresco, fui al baño y me cambié. Al entrar a la habitación, vi a Axel muy tentativo, muy guapo, en la posición que estaba me mataba, tenía ganas de acostarme lentamente encima de él, tocar con mis manos su pecho, luego bajar cuidadosamente y despertar su sexo, con su sexo despierto le haría una felación profunda, introduciría su sexo en mi boca, lentamente, luego desenrollaría su prepucio con mis dedos, cuidadosamente jugaría con sexo como jugaría como un juguete, un juguete sexual para mí, solo para mí, le quitaría el pijama rápidamente, besaría su pecho, sus brazos, cuello, su vientre, y sobre todo su boca con furia y mucha pasión. Luego de pensar en todo esto, mi sexo se despertó, entonces salí de la habitación para que mi sexo de nuevo durmiera, una vez que durmió, entré a la habitación, me acosté cuidadosamente para no despertar a Axel, por fin logré estar en la cama al costado de mi “juguete”.

Vi erecto su sexo como nunca lo había visto

Me quedé pensando, pensando en sexo para ser más asertivos, de pronto me percaté, que Axel introducía su mano en su sexo, y lo rascaba, al retirar su mano, vi erecto su sexo, este había agarrado un tamaño considerable.

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Su glande erecto y rojizo

Se me apoderó el deseo de tocar su sexo de nuevo, pero me aguanté, no quería correr el riesgo de nuevo. Lentamente vi como el sexo de Axel se encogía, al encogerse por completo su sexo, él volteó lentamente, quedado boca abajo. Luego de unos minutos, sentí un movimiento al costado mío, era Axel, este estaba follando al colchón, lo follaba como si follara a una persona, como si entraría a un cuerpo, y para mi sorpresa, él estaba follando el colchón como si me follara a mí, estaba pensando en mí, cuando se sobaba contra el colchón decía mi nombre, “Oh, oh, sí, oh, sí, sí, sí, muévete así…” Al escucharlo me excité tanto que tenía ganas de decirle “aquí estoy, aquí estoy bebé, sí, sí fóllame a mí, oh, sí, oh, sí, aquí estoy para ti”, todo esto lo dije en mi pensamiento. Axel paró, esperaba que se levantara, para que se cambiara en el baño, y así poder expiarlo, me qué dormido esperando a que se levantara.
NOCHE 12
– ¿tienes sueño?
-no, ¿tú?
-tan poco
– ¿tan poco o tampoco?
-tampocooo
– ¿por qué no tienes sueño?
– no sé, pregúntaselo a mi cuerpo
– ¿y cómo le pregunto a tu cuerpito?
-pues preguntándole pues niño
-ok viejo
-no me digas así, no soy un viejo, solo te llevo por 2 añitos
-ok lo siento bebito
Axel se puso colorado, lo noté porque la luz estaba encendida
– ¿me parece o alguien se ha puesto rojito?
-te parece no más
-no, no me parece porque lo estoy viendo
-ya ok, déjame de mirarme y mira lo que tanto te gusta mirar
Si él supiera que lo que tanto me gusta mirar, era a él, mirarlo mientras dormía, mirarlo en la ducha, en todo momento…
-mejor no te miro, no vaya a ser que me puñetees de nuevo
-volvió el exagerado…
-solo un ratito, ya se fue ya
-que se vaya muy lejos el resentido
– ¿por qué te pusiste rojo?
– pues… porque me dijiste bebito…
– ¿y?
-pues no sé, es que mi mamá solo me dice eso, y me sentí raro cuando me lo dijiste tú
-ah ok, entonces ya no te digo bebito y te digo viejo de ….
-prefiero que me digas bebito ok
-okeeyy
-ya me dio sueño, hasta mañana
-hasta mañana bebito
Al decirle esto, le di la espalda, deseaba que de nuevo me abrazara y se moviera salvajemente contra mí, como las noches pasadas, pero no, Axel también me dio la espalda, el deseo de abrazarlo de nuevo se apoderó de nuevo en mí, tenía más confianza después de todos los abrazos que nos habíamos dado, entonces me volteé hacia él, y lo abrace.
– ¿qué haces?
-abrazándote, lo que pasa bebito es que tengo frío…
-no me digas excusas tontas, si quieres abrazarme solo abrázame
– ¿seguro que quieres que te abrace?, si quieres ahoritita retiro mis brazos
-no, no lo hagas, me gusta que me abraces, descuida…
En ese momento Axel se volteó hacía mí y también me abrazo, de nuevo mi cabeza inconscientemente fue a parar en el pecho de Axel, parece que mi cabeza ya se había acostumbrado a este cálido lugar.
-tun tun, tun tun
– ¿qué es eso?
-así son los latidos de tu corazón
– ¿y cómo son los tuyos?
Agarré la cabeza de Axel y lo puse encima de mi pecho, al lado de mi corazón, puse a mi “corazón” en mi corazón.
-bum bum, bum bum
– ¿así late mi corazón?
-sí, así late tu corazoncito
¿por qué te gusta que te abrace Axel?
-no lo sé, solo me gusta que lo hagas
¿y a ti por qué te gusta abrazarme?
-no sé tampoco Axel, solo me agrada apretarte fuerte con mis brazos hasta dejarte sin aliento
Le mentí, si sabía porque lo abrazaba, me gustaba sentirlo cerca mío, sentir su respirar, sentir el calor de su cuerpo mezclarse con el mío, me gustaba hacer con él un solo corazón. Así abrazaditos los dos nos quedamos bien dormidos, esta vez él durmió en mi pecho, al despertar, él seguía allí como anoche, entonces aprovechándolo tan cerca de mí, le di un beso de buenos días en los cabellos.
NOCHE 13
-mira lo que te compré, está bonito verdad
-oh me encanta, gracias Axel
Era un polo mangas largas que me había comprado, en el estampado decía “I love hugs”, rápidamente me acordé de la noche anterior.
-buena memoria tienes al momento de elegir y comprar regalos verdad
-claro, para que veas que no se me olvida y escapa ningún detalle
-ok elefante
-ok osito
– ¿osito?
-bueno a los osos les gusta los abrazos, de ahí viene la frase “abrazo de oso”, y en tu caso como eres pequeño, te cae a pelo “osito”
-así que mi mejor amigo resultó muy inteligente…
-por supuesto, para que veas la calidad del producto…
Apagamos nuestros celulares, también la luz, Axel se acostó primero en la cama, o tardé ya que me duché y me puse el piyama, al salir de la ducha, entré a la habitación y al acercarme a la cama él me dijo:
-qué bonito te queda mi regalito…
Le respondí con una sonrisa y me acosté al lado suyo. El deseo de abrazarlo como de costumbre me rondaba por la mente, como él ya me había dado el permiso de abrazarlo, lo abracé contra mi pecho.
– ¡caramba!, ¿tan deprisa?, aunque sea avísame para respirar, antes que me asfixies osito…
-acaso no has leído lo que me compraste elefante…
Dejé de abrazarlo, esta vez mi mano se posó en su pecho, y él me rodeó la cintura, nos miramos fijamente en medio de la oscuridad, y sin mi permiso, él me besó lentamente, dando el primer paso, sentí esos labios deseados, esos labios que antes ya había besado con la punta de mis dedos, sí, eran esos mismos labios que ahora me besaban, sus labios eran tan suaves al tocar los míos que me agradaba sentirlos. No sé cómo hizo Axel para abrirme la boca con sus labios, al instante metió su lengua e mi boca y buscó la mía, esta sin hacerse derogar la aceptó y las dos se conocieron por primera vez. Axel me mordió el labio, me gustaba como lo hacía, sentía sus dientes aplastar mis labios, era un dolor placentero. Eso fue el recuerdo más grande de mi primer beso.

Nuestros penes se unían para lograr el roce de glandes calientes

Al sentirse excitado Axel, se subió encima de mí, sentí su pene erecto chocando contra el mío que aún dormía, me besó lentamente el cuello, jugaba en mi cuello con su lengua, me besó por toda la cara, hasta por las orejas y la nariz, era grande el deseo de sentirme con su boca. Me quitó el polo de manga larga que me había comprado, frotó con sus manos suavemente mi pecho y vientre, luego sentí su boca besar mi pecho, sentí como jugaba con mis tetillas, y yo daba pequeños gemidos de placer, el placer que con su boca me daba el Axel pasional. Al quitarme el pantalón piyama le dije:
-muy rápido bebito, no te apresures
-es que me muero por sentirte, me muero por penetrarte, por estar dentro tuyo…
-ni siquiera eres mi enamorado, y ya quieres hacer esas cosas, yo no soy un chico de choque y fuga para que lo sepas
– ¿entonces que somos?
-por lo que tengo entendido somos mejores amigos…
-quiero ser mucho más que tu mejor amigo, quiero, quiero ser…
-dímelo Axel, dímelo…
-quiero ser tu enamorado, quiero estar contigo, quiero ser yo que te bese, quiero ser yo el que te toque, quiero que seas mi chico, quiero que seas la persona con quien despertar cada mañana …
-ya has dicho todo lo que quieres, pero falta la pregunta para ser todo lo que me has dicho
– ¿quieres ser mi enamorado?
-ummm, no sé, voy a pensarlo, mañana te digo la respuesta…
-no, no quiero esperar hasta mañana, quiero saberlo hoy, ahora, y en esta cama
-la respuesta es… sí, claro que sí, quiero ser tu enamorado, quiero ser tu osito cariñosito, quiero ser al que beses, quiero que seas tú con quien despierte cada mañana
Al escuchar esta respuesta, Axel me besó de nuevo abrazándome, esta vez lo sentí más y más vivo que antes, respetó la decisión de todavía no tener sexo, y así fue, me puse el polo de mangas largas que me regaló y me subí el pantalón piyama. Ahora sí con todo derecho lo abrazaría, sin pedirle permiso, ni buscar pretextos porque era mi enamorado.
-bueno amorcito, ahora que somos enamorados ven aquí conmigo, abraza a tu lindo osito y bebito, ven aquí a mi lado, quiero que durmamos abrazaditos, pon tu cabeza sobre mi pecho, quiero que estemos así hasta el amanecer.
NOCHE 14
Antes de acostarnos, fuimos los dos al baño, cerramos la puerta a pesar de estar los dos solos, nos desnudamos, ahora si vería su sexo más cerca, nos vimos de arriba para abajo, al momento nuestros sexos despertaron, para quitarnos la calentura del momento, nos metimos a la ducha, cerramos la cortina para que el agua no saliera, Axel puso encendió la terma para hacer el momento más placentero, abrió la llave de la ducha y sentimos como el agua recorría nuestro cuerpo, era tan tibia, que la disfruté mucho, llegó el momento de enjabonarnos y le dije:
– ¿puedo bañarte yo, esta vez?
-claro que si amor, las veces que quieras puedes bañarme
Entonces agarre él jabón, lo froté con mis manos y con las manos llena de espuma sobé el pecho de Axel, tenía celos que el jabón lo hiciera por mí, sobé y rasque su pecho.
-suave mi amor, no me arañes
Sobé cuidadosamente su pecho para no hacerle daño con las uñas, sobé sus brazos y cuello, llegó el momento de sobarle la espalda, así que le dije que se volteara, al voltearse, froté de nuevo mis manos con jabón y sobé su espalda cuidadosamente sin arañarlo
-tienes muchos lunares en la espalda Axel, son tan provocativos
-no me había dado cuenta, mis ojos no llegan hasta allí ja ja ja, así que trátalos con cariño ya que tengo ojos en la espalda…
-por supuesto bebé.
Besé con mucha pasión cada lunar que tenía. Había llegado la hora de lavarle su sexo, entonces me quedé un rato sin hacer nada.
– ¿qué pasa, por qué no me sigues bañando?
-es que ahora me toca lavarte el sexo
– ¿y?
-me da vergüenza lavártelo
-no sientas vergüenza en tocarlo, recuerda que es tuyo también
-entonces… ¿puedo lavarte el sexo?
-claro, eso no se pregunta, puedes lavarlo todo lo que quieres, hasta comértelo si deseas…
-no me digas eso Axel, solo te estoy bañando
-ok mi amor, lo siento, bueno solo lávalo
Al tener el permiso de mi enamorado, agarré su sexo con la punta de mis dedos, desenrollé su prepucio suavemente para no lastimarlo, me saludó su glande e inmediatamente le devolví el saludo cubriéndolo con espuma de jabón que tenía en las manos, al frotar su sexo, este se elevó inesperadamente como saludándome, al momento sentí que el mío se elevaba, pero lo contuve entre mis piernas.
-despacio bebé, despacio, no quiero eyacular en el baño, ni mucho menos en tu cara
-no estamos teniendo sexo para que eyacules…
-es que a mi pene le agrada sentir tu mano, y tanto le vas a agradar que va a vomitar de placer
-no te pongas mañoso Axel, solo lo estoy enjabonando
-está bien, pero enjabónalo despacio por favor
Terminé de enjabonar su sexo, ahora tocaba sus piernas y pies, mis manos resbalaban por sus bronceadas piernas, sentía sus músculos de sus piernas tan marcados con mi tacto. Al terminar de enjabonar sus piernas y pie, faltaba enjabonar una parte.
-ahora te falta enjabonar mi recto bebito
-no me hables melodiosamente, que no lo haré, en esa parte solo entras tú, yo paso bebé
-está bien corazón, yo lo hago por ti
Al terminar de enjabonar su recto, me pidió que lo enjuagara, eso si acepté, entonces abría la llave de la ducha
-¡ay, ay, que frío amor!
-lo siento bebé me olvidé de encender de nuevo la terma
-enciéndela rápido por favor, que me muero de frío corazón
Al instante encendía la ducha y lo abracé con mucha fuerza.
-discúlpame bebé, no quería que te peles de frío por mi descuido
-no pasa nada bebé, aunque sea gané un abrazo tuyo en la ducha

Yo lavaba y enjuagaba su cuerpo viril y caliente

Mientras caía el agua tibia de la ducha, yo iba enjuagando su cuerpo, primero su pecho, segundo los brazos y las piernas, y por último su espalda y sexo, él se enjuago el recto. Axel ya estaba limpio, ahora él tenía que bañarme. Él fue más creativo, mientras me sobaba el pecho, formaba corazones con la espuma, luego la espalda, los brazos, el cuello, las piernas y el sexo.
– ¿puedo lavarte el recto?
-claro bebé, recuerda que también es tuyo
-gracias bebé, justo quería conocerlo, antes de entrar en él
Lo dedos de Axel entraron en mi recto enjabonados, mientras lo sobaba, sentía un placer que llegó a excitarme.
-despacio corazón, despacio…
-está bien, solo lo estaba dilatando
– ¿dilatando?
-sí, dilatando
No dije nada, solo disfrutaba como Axel dilataba mi recto. Me enjuago tocándome todo el cuerpo, amaba cuando hacía eso, al terminar de enjuagarme me dijo:
-nos falta lavarnos la cabellera
-verdad, lo habíamos olvidado
Axel agarró el shampoo y me echó un poco en la cabeza
-cierra los ojos
Cerré los ojos y él empezó a sobarme y rascarme la cabeza, sentía que mis cabellos lo aceptaban, luego me enjuagó con el agua tibia que salía de la ducha, yo también le lavé el cabello, esta vez fui yo el creativo, ya que mientras le sobaba los cabellos, le hacía peinados graciosos.
-con que te divierte jugar con mi cabello
-ja ja ja amor, te ves tan gracioso…
Le enjuagué el cabello suavemente, respetando cada pelo de su cabeza, al finalizar, quedamos los dos limpios, Axel se me acercó y me dio solo un besito, o sea un piquito.
Nos vestimos en el cuarto, ya no tenía vergüenza de que me viera en calzoncillos, si ya me había visto desnudo.
-te invito a mi cama baby
– ¿mi cama?
-nuestra cama baby, solo de los dos
Yo no quería ir, así que él se acercó a mí, me tomó de las manos y me dijo:
-no tengas miedo, no te tiraré un puñete, ni te forzaré a hacerlo…
Cuando dijo la palabra “hacerlo”, mis piernas empezaron a temblar, así que él empezó a acariciarlas. Entonces acepté ir a la cama con él, tenía tanta fuerza que me cargó con sus brazos y me echó lentamente en medio de la cama. Al instante se desnudó y al momento que se iba a quitar el calzoncillo le dije:
-no, no te lo quites todavía
-está bien mi amor, como quieras…
Él se echó encima de mí me miró fijamente y me empezó a besar, lo sentía encima de mí, gustaba mucho que estuviera así, entonces lo abracé por la espalda, sus lunares fueron testigos. Tan pasional fue ese beso, que sentí crecer su sexo en mi vientre, este me apretaba, pero me gustaba. Sus manos empezaron a acariciarme el rostro, luego el pecho y las piernas.
-quiere hacerte el amor, pero no lo haré si no lo deseas, no quiero forzarte…
-tengo miedo Axel, nunca he hecho esto con nadie…
-está bien, si no quieres tener intimidad conmigo lo comprenderé
-si quiero Axel, quiero que seas mi hombre, pero no sé qué me pasa, tengo miedo…
– amorcito, ¿quieres hacerlo sí o no?, lo siento si te pregunto así de golpe, no encuentro otra manera
-sí, sí quiero mi amor
Entonces yo decidido, lo acosté, como estaba con calzoncillo, acerqué mi cabeza a su sexo, primero lo toqué y luego lo besé, al jugar con su sexo con mi boca, este se despertó, agarró un tamaño considerable, así que lo mordí por medio del calzoncillo.
-ouch bebé, así no, no lo muerdes, trátalo con cariño
-disculpa es que quería sentirlo entre mis dientes
-si quieres sentirlo más, entonces hazme una felación profunda osito…
Con la orden de Axel, le bajé el calzoncillo y estaba de nuevo ahí el monstruo saludándome.
– ¿tienes preservativo?, quiero uno con sabor fresa
Axel se levantó y buscó entre sus cajones, para mi nuestra mala suerte no encontró ni siquiera uno.
-lo siento cariño, no tengo…
-bueno Axel recuerda que “si no hay globo, no hay fiesta”
-si quieres puedo ir a la farmacia y comprarte una caja de preservativos de todos los colores y sabores…
-no bebé, no quiero que salga y me dejes solito…
-está bien amor, como tú digas
-por hoy día me quedaré con las ganas de comerme “mi paleta de fresa”
-solo por hoy día cariño, ya mañana te comes con todos los sabores…
-me siento raro hablar de esa forma, parezco una puta…
-ja ja ja, ok dejaremos de hablar así
-ok corazón
Axel se vistió rápidamente y vino a la cama conmigo, nos abrazamos y besamos, cambiábamos de posición, primero yo encima de él, luego él encima mío.
-esto solo es un intro de lo que te voy a hacer en la cama mi osito cariñosito
-espero eso, mi salvaje…
-ahora te voy a demostrar lo salvaje que soy contigo en la cama
Hicimos todo esto hasta quedarnos dormidos, a día siguiente salimos a desayunar como dos enamorados, él compró la caja de preservativos, estuvimos todo el día en la calle, esperando la noche, una noche tan deseada por los dos.
NOCHE 15
Llegó la esperada noche para nosotros, nuestro momento tan esperado desde que dormimos juntos se haría realidad. Ya no tendría que esperar que él se durmiera para tocarlo, ni él tenía que tener sueños eróticos conmigo ya que los haría esa noche realidad.
-Antes que tengamos intimidad, quiero que sepas algo…
– ¿qué cosa quieres que sepa?
-cuando me tocabas el sexo mientras según tu creías que dormía lo sabía, te sentía tocarlo con la punta de tus dedos
-qué vergüenza Axel, qué vergüenza que sabías lo que te hacía en medio de la noche, ¿y por qué no me lo decías?
-pues porque me gustaba lo que hacías con mi sexo, ah y también sentí el beso de tus dedos en mis labios…
-me estoy poniendo rojo de la vergüenza
-no te preocupes mi amor, no me incomodé, solo disfrutaba el momento
-Axel y para que sepas, una noche tú me abrazaste por la espalda, pusiste tu pierna sobre la mía, y acercaste tu sexo erecto contra mí, luego te moviste dando gemidos de placer, o sea te adelantaste…
-no sigas contándome lo que hice, ahora yo estoy poniéndome rojo de la vergüenza
-y luego una noche te pillé follando al colchón diciendo mi nombre…
-ja ja ja, por favor basta
-lo que quiero saber, es que todas esas cosas ¿lo hacías despierto o en tu dormido?
-no voy a mentirte, la verdad lo hacía en mi dormido…
-ja ja ja lo sabía picarón
– ¿hay algo más que hiciste que no sepa?
-bueno, sí
– ¿qué hiciste?
-una noche mientras te bañabas, te espié por un agujero, fue la primera vez que te descubrí desnudo…
-asu, no pensé tanto de ti, ¿qué más hiciste?
– cuando no estabas en la habitación, agarré tu celular, entré a tu galería y vi una linda foto mía que decía: “una persona muy especial”
– ¿qué, hasta eso hiciste?
-sí corazón, perdóname…
-se suponía que eso era personal, iba a ser una sorpresa para ti, pero bueno… ya no te preocupes, no estoy molesto contigo mi amor
-gracias mi amor, por eso te quiero, eres muy comprensivo
-bueno amor, por favor no vuelvas a tocar mi celular sin mi permiso, disculpa que te hable así corazón, pero soy de las personas que no les gusta que le revisen sus cosas, quiero que en nuestra relación haya confianza, una confianza mutua, espero que me entiendas
-claro que te entiendo Axel, ok está bien, así será de ahora en adelante
-qué bueno que me entiendas, gracias por eso corazón, te quiero
-yo te quiero más
-yo más
-no, yo más

En un acto dominante, me besó y me callé

Después de tanto rato de pelear, él me besó para callarme, en ese momento nuestras temperaturas subieron, Axel me tomó en sus brazos y me cargó de nuevo, me llevó a la cama y me dijo:
-esta noche quiero hacerte feliz
Esta vez, yo tomé la iniciativa, al notar que sus músculos y cuerpo resaltaban en su camisa, entonces desabotoné lentamente su camisa, me excitó mucho al verlo con el torso desnudo, le desabroché la correa, le bajé el pantalón y besé su “big dick”, este se despertó de inmediato, le quité el calzoncillo despacio, muy despacio, él disfrutaba mucho de esto. Axel me desnudó de inmediato, ya que estaba con buzo, me dejó completamente desnudo en la cama, luego él se echó encima de mí, nuestros sexos chocaron al instante
– ¿preparado para la acción bebé?
-claro que sí mi amor, antes déjame ponerte un preservativo…
-ok osito, ¿qué sabor quieres? ¿de qué sabor quieres que sea tu rica paleta?
-esta vez quiero que sea de naranja…

-ok, así será, tendrás tu paleta de naranja
Axel buscó el preservativo de naranja en la caja de los preservativos, hasta que lo encontró, me lo dio y verifiqué la fecha de vencimiento para ver si estaba todo en orden, y sí, todo estaba en orden, entonces se lo coloqué con cuidado, para que el preservativo no se dañe, este entró perfectamente. Introduje su sexo en mi boca, lo sentí duro y grande perderse en mi boca, rodeaba mi lengua en su sexo, este salía y entraba en mi boca, por fin tenía mi “paleta de fresa” en mi boca, llegó un momento en que le hice una felación profunda, sentí su vello púbico chocar mis labios, estaba atragantado por su sexo, era tanta la presión en mi boca, hasta que no aguante más y la saqué de inmediato
-ufff, ya me ahogaba con tu sexo en mi boca
Luego vino la parte que me dio miedo, pero a la vez curiosidad, ¿Qué se sentirá tener sexo con un hombre, con Axel?, él me brindó un preservativo de látex y yo se lo puse en el sexo.
– ¿estás seguro de hacer esto?
-claro que si Axel, quiero tener sexo contigo bebé, quiero sentirte dentro mío
Entonces Axel abrió mis piernas, dilató mi recto con sus dedos, luego de un largo rato agarro su sexo y me lo introdujo en mi recto, al momento que su sexo estaba en la mitad de mi recto, sentí dolor, como si atravesaran un palo por mi recto.
-despacio, despacio bebé que me duele…
-okey, bebé, okey
-¡retíralo, retíralo!
Axel retiró su sexo de mi recto, sentí un gran alivio y a la vez un gran vacío.
-lo siento Axel, es que es mi primera penetración, me dolía mucho…
-te comprendo, siempre es así la primer vez, luego ya te acostumbrarás y te apuesto que te gustará
-espero eso bebé, espero sentirte sin dolor, solo con placer…
-así será mi amor, por ahora te dilataré más el ano, para que cuando entre disminuya tu dolor y te acostumbres a tenerme dentro tuyo, pero si quieres te lo dilato con mi lengua…
-no Axel, he leído que es peligroso hacer esa práctica, solo dilátamelo con lubricante
-como quieras osito
Él sacó lubricante de su cajón, se puso mucho de esto en sus dedos, luego me penetró con ellos. Sentí una rara sensación en mi recto, sus dedos entraban y salían, me hizo recordar él hizo lo mismo al momento de lavar mi recto, lo recordé mucho por el placer que sentí en ese momento y sentía ahora mismo. Después de 10 minutos de hacer este ejercicio, Axel volvió dentro mío, esta vez lo sentí entrar más suave y resbaladizo, entró sin problema, entró en mí completamente, al sentirlo dentro mío dí unos pequeños gemidos de placer, el placer era más intenso a medida de que él entraba y salía rápidamente, lo tuve dentro mío por mucho tiempo, cómo él estaba encima mío, me miraba fijamente, como disfrutando que me atravesara, me daba muchos besos, la posición en la que estábamos se la permitía. Axel paró luego de un largo tiempo, al instante sentí una presión en mi recto, Axel había eyaculado dentro mío.
Después de esto, él salió de mí cuidadosamente, el memento me agradó bastante que quería sentirlo de nuevo, sentir lo que sentía hace un momento. Axel se retiró el preservativo, se limpió suavemente su sexo y se acostó conmigo.
-cierra el paraíso bebé, todavía no voy a entrar, dile que me espere
Cerré mis piernas vergonzosamente, no sé porque tenía vergüenza si estaba con mi enamorado.
-¿y te gustó lo que hicimos?
-al principio no Axel, luego sí, me sentí en las estrellas…
-¿quieres hacerlo de nuevo? ¿quieres sentirte de nuevo en las estrellas?
-claro amor, quiero que seas salvaje conmigo…
-ahora sí soy un salvaje, y te lo voy a demostrar osito
Axel se puso en posición para recibirme, sacó otro preservativo y se lo colocó inmediatamente, este era uno color rojo, pero no de fresa. Esta vez él estaba echado en la cama.
-estoy listo mi amor, vienes aquí y te sientas suavemente encima mío, ¿te parece?
-me voy a sentir atravesado bebé…
-claro esa es la idea, esta noche yo seré tu caballito y tú el jinete que lo montes
-¿esa es una posición?
– ja ja, claro que sí, se llama la posición del caballo y su jinete, lo aprendí en el “Kamasutra Gay”
-asu bebé ya te estabas preparando
-para que veas bebé, el hombre que tienes
– ¡silencio caballito!, tu jinete te va a domar y si no te portas bien, tu jinete te va a castigar
-castígame todo lo que quieras, soy tu caballito, tu caballito fiel…

Silencio caballito, tu jinete te va a montar en la primera carrera

Me senté suavemente en el sexo de Axel, él retorcía la cara de placer cuando entraba, hasta que por fin llegué a estar sentado por completo en su sexo
-ahora sí, mueve a tu caballito, que quiere correr…
Presioné el pecho de Axel con las palmas de mi mano, para sentirme más seguro, entonces empecé con la acción, subía y bajaba, primero lentamente y después rápido, quería volver loco de placer a Axel, pero paraba de vez en cuando, para que él no acabara en mí, quería que el placer sea prolongado, quería sentirlo moverse dentro mío por mucho tiempo, si era posible, hasta el amanecer.
-sí, así bebé, así, muévete rico…
Me desbordaba del placer con unos gemidos, que primero fueron suaves y luego más fuertes, que él me tapaba la boca. Me aburrí de esta posición y paré
-¿qué pasa amor, por qué paras?
-ya me aburrí de esta posición, ah ¿y por qué no te vienes?
-bueno cambiaremos de posición, lo que pasa es que el preservativo que uso contigo tiene retardantes, hace el placer durar más
-aya que bueno Axel, quiero sentirte por mucho tiempo, ahora demuéstrame más de lo que aprendiste en tu Kamasutra Gay
-Ok bebito, ahora abrázame por el cuello fuértemente
Lo abracé fuertemente, de inmediato él se levantó, me agarró de la espalda, al estar él parado y tenerme de esa posición, me empezó a elevar por el aire subiendo y bajando, me sentí una ave que volaba pero al mismo tiempo que descendía de los aires.
-¿te gusta así mi amor, te gusta?
-sí Axel, sí, sigue así, sigue…
Llegó el momento en que mi peso le ganaba, entonces me recostó contra la pared, allí tenía más seguridad, ya que no podría caerme, me apretó contra el muro y se movió salvajemente, mi espalda sentía el frío de la pared a medida que la iba raspando. Al sentir el elevado placer mis piernas inconscientemente lo rodearon, lo apreté con mis piernas como queriéndolo sentir por completo.
-no pensé que eras tan salvaje en el sexo
-sí bebé, contigo hago lo que tú quieras
Nos cansamos de estar contra la pared y cambiamos de posición, hicimos la posición del “perrito”, esta no me gustó mucho ya que era clásico, solo sentía su sexo y no su cuerpo, lo que me gustaba del sexo era sentir su cuerpo por completo.
-hazme la posición que me hacías en tu dormido corazón
-claro, a tus órdenes mi jinete
Entonces se puso detrás mío, separó mis nalgas para entrar, esta vez lo sentí más placentero que la primera vez que me hizo esto, me abrazó contra su pecho y e nuevo se movió, primero suave y luego con más fuerza, a medida de que Axel entraba dentro mío, mis manos apretaban las sábanas para desfogar mi dolor y él apretaba su mano contra mi cuerpo. Luego me besó por el cuello y la espalda, con su lengua dibujaba corazones en mi cuerpo, Axel paró y me cambió de posición, esta vez me puso boca abajo, sacó una 2 corbatas de su armario y me las ató a las manos con la cabecera de la cama.
-así no escaparás de mí osito
Al estar atado de manos, Axel besó mi espalda y antes de entrar a mi ano, frotó su sexo con mis nalgas, como preparándome de lo que me iba a hacer. Cogió su sexo y me lo introdujo, esta vez si me dolió más porque lo hizo rápidamente, grité al instante. Luego él me abrazo, sentí sus manos en mi pecho y comenzó a penetrarme salvajente, introduciendo y retirando su sexo a gran velocidad, amaba que hiciera esto conmigo, su osito, estuvo así por una largo tiempo.
-no pensé que tan rico ibas a estar mi amor
-y yo no pensé que lo harías tan rico bebé
-dime que te gusta, por favor dímelo
-no hace falta que me lo pidas porque la verdad me encanta amor…
-amor prepárate
-¿para qué?
-para mi venida
-oh bebé, dale, vente todo lo que quieras…
Axel se detuvo y de nuevo sentí una presión en mi recto, sabía que había eyaculado dentro mío otra vez, él retiró su sexo suavemente de mi recto, como despidiéndose, se quitó el preservativo con papel higiénico y lo desechó al instante
-Axel hemos durado tanto que son las 3 de la mañana
-bueno mi amor, llegó la hora de dormir osito, ven abrázame, hoy quiero que despertemos desnudos en la cama
Lo abracé, mi brazo ya sabía donde ir y mi cabeza ya conocía su lugar cálido. Antes de dormir le dí un beso de las buenas noches. Dormimos así toda esa noche, al despertar mi mano estaba en su pecho y su brazo sobre mi espalda.

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LA APUESTA

Hetero: General, Relatos Cortos, Sexo Anal 13/09/2017

Caridad, una morenita de 18 años, de estatura normal, de grandes ojos negro, y muy hermosa, paseando por el parque, le dijo a Freddy, un amigo suyo, bajito, muy guapo, que iba de gay para poder estar entre las jovencitas:
-…Me ves el chocho y no te puedes aguantar sin follarme. Eres un maricón de boquilla.
-¿Qué apuestas a que paso de ti?
-10 euros.
-Hecho. ¿Cuándo te pones en posición para tentarme?
-Vamos a mi casa que no están mis padres.
Se fueron a la casa de Caridad… La joven se puso en posición. Freddy sacó la polla, que no medía más de 10 centímetros y que era delgadita, y se la clavó. Caridad, exclamó
¡Perdiste!
Freddy la siguió follando. A Caridad le encantaba pero no para de decir:
-Perdiste, perdiste, perdiste….
Caridad se estaba empezando a correr. Freddy, se la quitó del chocho y se la llevó al culo.
-¿Quieres que te folle el culo?
-Así ganas tú.
Freddy le lamió e culo y jugó con su polla en la entrada del agujero negro… Caridad ya se iba a correr metiera donde se la metiera. Le vuelve a preguntar:
-¿Quieres que te encule?
-Ya puestos….
Fredy la enculó con mucho cuidado. Al rato se corrió dentro de ella. Caridad empezó
a temblar… De su chochito salió un torrente de aguadilla… Sus gemidos inundaron la habitación.
Las corridas que tuviern fueron espectaculares.
Al acabar, le pregunta Caridad a Freddy:
-¿Quien ganó?
Freddy sacó la billetera y le dio los 10 euros.
-Tú.
-¡Lo sabía! ¡Perdiste, perdiste, perdiste…!
Freddy guardó la billetera y la polla y se fue. Cuando llega a la calle, se dijo a si mismo:
-Lo que hay que hacer para que no te digan que la tienes pequeñita, Señor, ¡Lo que hay que hacer!

Quique.

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Vecina con ganas de follar

Follamigos, Lésbicos, Sexo Anal 27/07/2017

Hola a todos mi nombre es Carmen, mis lectores ya conocen mis cualidades y sobre todo mi gran culo jajaja, soy algo vanidosa pero es parte de mi personalidad, sin embargo en esta historia no soy el centro de atención, soy solo alguien que cuenta lo sucedido desde su punto de vista.

Una mujer calculadora y fría

A mis 21 años ya era una mujer como ninguna, tenia una mente calculadora y fría, con solo las personas acercarse a mi sabia que necesitaban y que pretendían de mi, recuerdo que para esas fechas me acostaba con 2 profesores de la universidad y tenia un novio mas o menos serio que había presentado en mi casa, pero enfocándonos en la historia que voy a contar empezaré diciendo, que al momento de retornar de la universidad siempre tenia que cruzar por una cancha de basket en donde siempre recibía piropos y comentarios obscenos, para esas fechas no me preocupaban y solo los ignoraba.

En ocasiones me excitaban con los comentarios pero no se los dejaba ver, eran cosas muy fuertes, como te comería el culo asi sudadito y cosas mas perras, siempre eran los mismos tipos que estaban en la esquina, que babean por vecinitas y compañeras de universidad, casi todos me decían algo, pero había uno que era mas obsceno que todos, para ser sincera me masturbe una vez imaginando si me haría lo que decía, pero solo eso.

Aquí donde conocí a Ana Maria para esas fechas tenia unos 18 años estaba entrando a la misma universidad y fue a visitarme a mi casa sin nunca haber hablado con ella con la excusa de que le diera un tour y la llevara a la universidad, no estaba en disposición de ayudar a nadie estaba un poco fría y egoísta para esas fechas pero vi una oportunidad de hacer algo para mi hermanito querido, pues note como se quedo mirando a Ana, hasta ese momento no me había fijado pero ella era hermosa, solo que no sabia como concentrar su belleza.

Ana era una niña rubia hermosa con senos medianos

Para esas fechas era una niña rubia con senos medianos muy parado, ojos claros, cabello lacio, no sabia si tenia un lindo trasero porque usaba pantalones muy anchos pero nada, me hice la simpática y hable con ella e inmediatamente le introduje un tema, en esos días era muy centrada y lo que quería lo iba a conseguir rápido y sin chistar, me dirigí hacia ella y le dije.

Carmen: Ana es tu nombre cierto.

Sonrió y me contesto.

Ana: Si ese es mi nombre.

Carmen: Y tienes ropa para ir a la universidad mira que no puedes ir vestida así.

Note como se sonrojo y me pregunto porque no puedo ir así.

Carmen: Es un sitio muy exclusivo no sabes si encontraras a tu esposo ahí.

Ana: Pero yo voy a estudiar es, no voy pendiente a eso.

Carmen: Pues tendrás que irte sola porque yo no andaré con nadie con vestimenta de loca.

La puse en preaviso, sentí como todo se definió y su repuesta era lo que necesitaba escuchar.

Ana: Y me puedes ayudar?

Carmen: Si pero tienes que ser open mind y confiar en lo que te digo

Sonrió y asintió con su cabeza, pues bien ya sabia que la tenia en mis manos, empecé a sacar ropas que me quedaban pequeñas y como no tenia grandes senos, acostumbraba utilizar, blusas escotadas muy llamativas que en su cuerpo se verían súper bien, pero necesitaba hundir su autoestima para estar segura asi que procedí con los pantalones.

Carmen: Toma pruébate este pantalón.

Ana: No me va a servir tienes mucha trasero yo no.

Carmen: Ah no si vas a comenzar a ponerte negativa lo dejamos.

Ana: No que va me lo pongo.

Vi como se quito el pantalón y se veían unas bragas de viejita, me reí y dije y que es eso.

Ana: Son mis bragas, tienen algo malo.

Carmen: Si son de viejitas, si solo tienes de eso cuando valles para la uní no podrás usar bragas.

Ana: ok entiendo.

Carmen: Pues comencemos imagínate que vas para la universidad ya.

Esto ultimo lo entendió y se quito las bragas y al hacerlo vi su bello púbico, le dije hay amiga y que es eso, se puso de todos los colores, aproveche y me desabotone el pantalón y le mostré mi coño afeitadito, así tienes que tener eso niña, eso es higiene.

Ana: Desde que llegue a casa lo hare, lo prometo, mira mi primo Raul si ve que voy para la universidad así me mata, podría venir aquí a cambiarme antes de.

Carmen: Raúl tu primo, como es el?

Juraba que había escuchado ese nombre y como era del barrio, me lo describió era el tipo fresco de la cancha el mas atrevido, me reí y dije que bien, me las voy a vengar todas con esta niña.

Carmen: Mira que bien no lo conozco pero me sonó conocido, lo estaba confundiendo, los pantalones mío no te van pero probaremos con una mini falda.

Se la pase y una blusa la cual le quedaba de espectáculo pero no se le veía nada, le dije que tenia que quitarse el brasier, para esos momentos hacia todo lo que le decía sin pensárselo, cuando estaba lista la vi y parecía una mujer de un cabaret, primera etapa completada.

Carmen: Muy bien Ana, te ves hermosa, ahora viene la parte mas importante que un hombre te vea, mi hermano esta ahí lo llamare para que te vea.

Ana: Carmen no me da vergüenza.

Carmen: No seas tonta que prefieres saber si te ves bien aquí o allá delante de todo el mundo.

Hermanos con confianza sobre el sexo

Mi hermano tenia unos 23 años y aunque tenia novia, teníamos una conversación muy abierta sobre sexo, llegue a presentarle a varias amigas para follar y nos llevábamos muy bien.

Ana: Ok esta bien.

Procedí a buscar a mi hermano y al verlo le llame manito te tengo una nueva pero tienes que seguirme el juego si quieres cogértela, el asintió y me dijo que no había problema, el se llama Darío y según mis amigas tiene una polla gorda y dura.

Carmen: Ana el es Darío mi hermano y quien dará el visto bueno de cómo te ves.

Ana: Mucho gusto Dario.

Dario: El placer es mío.

Carmen: Da una vuelta para que te vean, inmediatamente pregunto como se ve Ana Dario.

Le hice señas de que dijera mucha ropa, asi mismo lo hizo y Ana se miro el vestuario como quien dice wao que ropa si casi no tenia pero no dijo nada.

Carmen: Tienes razón Dario, tengo una blusa que le quedara mejor.

La busque y se la pase, ella me miro y le pidió a Dario que saliera, Dario iba de camino hacia la puerta cuando lo detuve y le dije, mira si cada vez que te pruebes algo el tiene que salir duraremos mucho además el tiene novia, el solo te hace el favor deberías dejar que te vea no pasa nada es mi hermano.

Ana: Bueno no se me da vergüenza, pienso que es mejor que no me vea.

Carmen: Dejémoslo aquí mejor porque no estas haciendo lo que hablamos.

Ana: Ok no hay problema

Después de esto se quito la blusa y se intentaba poner la nueva tan rápidamente que se enredo con la blusita pues era sumamente pequeña, en mi caso solo cubria mis pezones y mi barriga, en ella ni siquiera bien los pezones, esa blusa la usaba para fornicar solamente y ponérmela en el hotel, pero ella no lo sabia.

Dario: tu ves ahora si.

Carmen: Verdad que si, ella es bonita solo que no sabe como vestirse pero yo la ayudo.

Ana: De veras me veo bien?

Dario: Bueno déjame verte bien date una vuelta.

Le hice señas de que le levantara la faldita, asi lo hizo, ella se movio rápidamente y la bajo, interrumpí rápidamente.

Carmen: Pero niña cálmate que te quieren dar consejos.

Ana: Lo siento es que es nuevo para mi.

Carmen: Que es lo que quieres ver Dario.

Dario: Pues que lleva porque una mujer tan bonita y que lleve bragas de viejita como que no.

Carmen: jajajaja ves lo que te dije Ana.

Ana: Si ya veo, pero descuida no llevo nada.

Dario fue mucho mas atrevido de lo que pensé y le levanto la falda diciendo, de veras déjame ver, se quedo fijo mirando el coño, Ana no lo miraba a la cara, con su falda levantada le dijo da una vuelta le miro el trasero y me miro y me dijo.

Dario: Carmen nunca se lo e hecho a una mujer con pelo púbico, se siente diferente.

Carmen: Bueno, tu le estas haciendo un favor a ella, habla con ella a ver que dice, es mas los dejo solo un ratito para ver si llegan a un acuerdo.

Ana: Están locos ustedes, como creen.

Carmen: Eres virgen Ana.

Ana: No pero tampoco soy una puta.

Carmen: todas las mujeres somos putas, Dario cóbrale tus servicios vengo ahora.

Al salir por la puerta de mi habitación me fui para la sala y encendí la tv fuerte, fui corriendo al cuarto conjunto y busque unos espejos que daban a mi habitación los puse en posición perdí como 20 minutos en eso para cuando pude ver algo, estaba Ana chupándole la polla a Dario, me dije a mi misma mira la mosquita muerta, chupando polla, veía que el la forzaba para que se subiera encima y no había conseguido nada, después de 10 minutos veo que se incomoda Dario y le hace señas de sígueme chupando la polla, al terminar se limpia el pene y sale como molesto de la habitación, al salir voy donde el y le pregunto.

Carmen: Que paso?

Dario: La perra esa no se dejo coger.

Carmen: Descuida arreglo eso.

AL entrar en la puerta entre molesta igual que Dario me diriji hacia ella y le dije.

Carmen: Que paso que Dario esta molesto.

Ana: El quería follarme y no lo deje pero es que no lo conozco.

Carmen: Entonces el si te puede hacer favores y tu no a el, mira es mejor que terminemos esto aquí mejor vete para tu casa.

Ana: Mira lo lamento pero esto es nuevo para mi podemos hablarlo, mas para adelante lo que el quiera pero tenme paciencia.

Carmen: tu no eres una niña ya has lo que tu quieras o follas o te vas.

Ana: Mira te voy a ser sincera yo vivo con mi Primo Raul, el me exigió que me haga tu amiga, en principio todo era eso, pero yo quiero ser sexy y famosa como tu y que en la universidad todos me vean como tu, por favor dame una oportunidad.

Primita recibe polla como debe ser y como ella quería

Hmmm encontré lo que necesitaba y me la iba a desquitar con ella, ese Raul iba a conseguir que a su primita le dieran polla, por pensar que era una tonta.

Carmen: Te lo han metido por el culo alguna vez>

Ana: No guacala nunca.

Carmen: Bueno hoy vas a saber lo que es.

Ana: Pero suave díselo a el por favor.

No respondí y sali a la habitación de Dario quien tomaba una ducha, manito aguantas otro polvo.

Dario: Pues claro pero dile a la perra esa que venga para acá.

Carmen: Necesito que se lo metas por el culo puedes.

Dario: jajaja Eso es una orden manita.

Carmen: Déjame la puerta abierta quiero ver.

Dario: Ok

Entre a mi habitación y mirándola fijamente, le dije:

Carmen: Arréglate niña para que valles a su habitación.

Ana: Ok

La vi poniéndose los senos dentro de la blusa que casi no cabían, se veía que estaba disfrutando sus pezones estaban duro, lo único que articulo fue.

Ana: Le dijiste que no sea agresivo por atrás.

Carmen: No, no le dije nada amiga porque por tu inexperiencia no sabes que es mejor así, si te lo mete suave te dolerá mas, pero si es un solo dolor solo sufres una vez.

Ana: Ah no lo sabia es cierto pero tengo miedo.

Carmen: Deja tu cosa y vete que te esperan.

Que ingenua, Dario le iba a reventar el culo y ni se enteraba, cuando entro la esperaba Dario con su polla mirando al cielo, vi que de veras le gustaba a Dario, pues la beso en la boca y las tetas antes de ponerla a chupársela no se la había visto pero era gorda, a leguas se veía, las había tenido mas gordas de ahí pero para ser de test clara estaba mas que bien.

Ella se la chupo y se le levanto la falda hacia la cintura, el la levanto y antes de penetrarla ella se tapo su vagina y le pidió un condón, el la miro y le dijo si ahora pero primero quiero probar tu vagina después me lo pongo, ella lo miro y le dijo, ok un poco y después te lo pones, que ilusa la niña.

Desde que ese pene la penetro y comenzó a bombear para arriba, se escucharon los primeros gemidos, a los 3 minutos gritaba Ana, y Dario se movía y gritaba como toro, sabia que se había venido al detenerse, ella lo miro y le pregunto que si se lo iba a poner, a lo que el contesto claro, espera déjame buscarlo, al salir su polla trajo consigo mucho esperma que resbalaba, ella lo miro como sorprendida y le pregunto te viniste dentro mío.

Dario: Ah lo lamento, pero aquí esta el condón me lo pongo.

Ana: para que dime!

Dario: Pues seguimos.

Ana: Pero si ya te viniste.

Dario: Para nada eso fue un poco de leche que se me salió.

Ana: Ok.

Unas vecinitas muy especiales y morbosas

Se acerco a ella y la beso nuevamente sabia que le gustaba la besaba con pasión, a la novia en cambio no la besaba asi muchas veces lo pille en la sala de la casa y ni la besaba se sacaba la polla y se la daba a su novia para que chupara y eso era su romance, en cambio a esta niña se la besaba como si la amara, inmediatamente la cargo y la dejo caer en su polla, para comenzar con un fuerte saca y mete, aunque le gustaba la estaba matando, una amiga se me quejo, que Dario la había pelado toda por dentro que era un salvaje, ahora la entiendo, Ana Gritaba y se convulsionaba, sabia que se estaba viniendo, mi sorpresa fue que Dario se detuvo y la beso muy románticamente, luego de unos minutos de besos y abrazos la tiro en la cama y la puso en perrito.

Aquí lo que quería ver, toma esa gorda polla perra, se escucho un grito mudo, ahogado por la almohada, pensé eso me quería hacer tu primo, jajaja cuando note que se había acabado el romance, Dario se la sacaba toda y se la metía con rabia, ella gritaba, en una de las embestidas Dario se consumió y se vino dentro de su culo, grito tan fuerte que se le salió, que maldita perra mas extrecha, se quedo encima de ella y sabia que ahí terminaba ese encuentro, luego de esto fue muy romántico besos, caricias parecían enamorados.

Ana agradece la polla que recibió de mi hermano

Yo no me había percatado pero estaba excitada, solo ignore el sentimiento y me regocije en mi ego, luego de unos 20 minutos Ana volvió a mi habitación.

Ana: Gracias Carmen por todo me gusto mucho tu hermano.

Carmen: NO pasa nada créeme que tu le gustaste mucho.

Ana: El tiene mucho con su novia.

Carmen: SI y no te metas en eso el ama a esa mujer además tu no tienes culo para competir con ella, a Dario le encantan las mujeres con nalgas y tu no tienes.

Ana: Lo se pero me gusto como me trato después de, te puedo pedir un favor.

Carmen: A ver si no me afecta veo si puedo.

Ana: Acompáñame a mi casa para que mi primo me deje en paz.

Carmen: Bueno, no lo veo posible.

Ana: Por favor, es solo hasta la puerta si quieres no entres.

Pensé déjame no dañarle el polvo a mi hermano, total que es lo que puede pasar, su casa estaba a unas 2 cuadras según me estaba diciendo, asi que la acompañe

Al llegar a la casa, planeaba despedirme, pero se me quedo mirando y me dijo esta adentro, puedes entrar unos segundos por favor, me miro con tal pena que accedí.

Carmen: Al entrar salude.

El bestia ese estaba en frente del tv y al ver su rostro no se lo creía, procedí a mirar a Ana y decirle me retiro fue un placer.

Ana: igual gracias por traerme.

Hay se escucho la primera palabra de Raul, pero que desconsiderada entras a mi casa y ni me saludas.

Carmen: Yo dije saludos cuando entre.

Raul: Pero eso es para extraños, si estas en mi casa somos conocidos o no?

Carmen: Y que quieres de saludo.

Le pase la mano, a lo que el respondió dándome la mano y diciendo un beso en la mejilla no se.

Carmen: Esta bien no le veo el inconveniente.

Al besarlo en la mejilla me dijo al oído si como tus mejillas son tus nalgas que ricas deben de ser, desafiante mirándome, mejor de ahí respondí.

Raul: Ana ve al súper y tráeme hielo y cervezas por favor.

Carmen: Pues bien me retiro.

Raul: Pero si ahora es que llegas cual es la prisa, déjame invitarte una cerveza.

Carmen: No gracias no bebo.

Raul: Ok espera que regrese Ana y te vas digo no es mucho lo que pido vecina.

Mire a Ana y a el, Ana me suplicaba con la mirada y conteste.

Ana: Date rápido con eso que tengo cosas que hacer.

Al salir por la puerta, todo cambio.

Raul: El culo mas lindo del barrio en mi casa.

Lo mire y no respondi, me miro con cara de vicio y lo mire desafiante.

Raul: sabes que Ana tiene ordenes de no regresar hasta que yo la llame y cerro con candado, lo que va a pasar aquí, va a pasar quieras o no, estoy dispuesto a ir a la cárcel por violación, pero por lo menos tengo buenas excusas viniste a mi casa y aunque me den 5 años planeo tomarlos.

Me quede fría, no parecía un juego esto, estaba buscando como escaparme de esa situación, cuando volvió a abrir la boca con nuevas palabras y proezas.

Raul: Pero entre tu y yo e soñado tanto con ese culazo tuyo que me gustaría que me lo dieras tu, si sabes que igual lo voy a tomar se buena y comportarte, es mas si accedes a dejar que te lo mame como te lo decía cuando pasabas por la cancha lo dejamos ahí.

Podrán llamarme puta o lo que quieran pero esa segunda opción parecía ser mejor que la primera, pero tenia que asegurar o intentar conseguir algo a mi favor.

Carmen: Y que garantía tengo que cumplirás lo que dices.

Raul: Te doy mi palabra.

Carmen: Espero que seas una persona de palabra, entonces.

Raul: Así es.

Tenia el deseo de seguir contando esta historia pero se haría muy larga asi que prefiero dejarlo hasta aquí y luego contar lo que me paso con este desgraciado, un beso y gracias por leerme.

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Un amante encantador

Sexo Anal 24/07/2017

Cada dia mi amante me encanta masy mas.

Una vez escuche que las amantes se lo llevan todo… bueno, he de confesar que es verdad, por lo menos en lo que a sexo se refiere.

Él es mi amante hace 5 meses, y mi primera experiencia anal y él único en la vida que logra conseguir de mí orgasmo sobre orgasmo… Ayer tuvimos otro encuentro pero este fue especial y diferente y quiero contártelo.

Resulta que para el día de mi cumpleaños él me había prometido un regalo perfecto y una botella de Champagne Moët & Chandon para brindar. Pero en cuanto a la botella, no cumplió porque él quería organizar un viaje para pasar la noche juntos y disfrutar bebiendo. Pero es un hombre sumamente ocupado que hace lo imposible para dedicarme días y horas enteras a mi placer y cuidado. Sin embargo no tenia forma de lograr el viaje así que opto por un plan “B” dado a un ultimátum que le di jejeje!! Le dije que quería saber fecha y hora antes de terminar el año para tomarnos esa botella… Así que me citó ayer en una zona cerca de su oficina. Y Pasó a recogerme… y vaya re-cogida!! Dijo que tenía una sorpresa. Me subí a su camioneta negra hermosa. Y arrancó rumbo a un Motel de lujo. Entramos, estaciono la camioneta se bajo a liquidar la habitación y como todo un caballero abrió mi portezuela y me tendió la mano para bajar. Yo tome su mano y lo atraje hacia a mí y comencé a besarlo segura de lo que pasaría.

Él es muy alto para mí, a penas y con tacones de plataforma llegó a sus hombros lo cual a mi me encanta por que fácilmente puede levantarme en brazos. Lo malo es que eso también le da control absoluto sobre mí. Así que se aparto de mis labios y me jalo hacia él, ordenándome que bajara de la camioneta y subiéramos a la habitación. Y como toda una sumisa no me quedo opción más que obedecer si quiero recibir placer. Entonces el saco de la cajuela una maleta negra, me tomo de la mano y subimos al cuarto. Entramos y el lugar era muy amplio con un jacuzzi enorme que parecía alberca. Y entonces saco mi botella del maletín. Y me dijo “brindamos? O te hago el amor” le conteste “hacemos el amor y brindamos…”

Acto seguido se quito su ropa, la doblo y acomodo en ganchos, mientras yo abría la llave del agua para usar esa tina enorme, y de nuevo me dirigí a la cama y me recoste. Cuando estuvo desnudo, me dio la mano, me levanto de la cama, comenzó a besarme, y lentamente me quito el vestido que llevaba. Me quede en Baby doll rosa transparente y bragas… Él me miro y sus ojos denotaban sorpresa, me sonrió y me dijo “gracias mi amor por cuidar los detalles”.

Yo también quería darle una sorpresa y que mejor, que yo misma, vestida para la ocasión debajo de mi ropa común. No crees?

En fin, sus manos acariciaban mi cintura debajo de la suave tela del atuendo, mientras sus labios no dejaban de besarme. Introducía su lengua en mi boca lenta y pausadamente disfrutando mis labios y la miel de mi boca. Sus manos recorrían mi espalda atrayéndome a él con desesperación y de pronto sentí una de sus manos bajando a mi entre pierna y empezó acariciar mi conchita por encima de las bragas, un dedo estaba entre mis labios y podía sentir como mis fluidos empapaban mi ropa. Sobra decir que yo me mojo desde el momento mismo en el que lo miro, ya sea físicamente o reviviendo los momentos juntos, así que imaginaras lo mojada que estaba..!! Es alucinante sus dedos sobre mi concha depilada, porque nadie como él para masajear a fondo mis labios, mi clítoris, mi ano y todo lo que sus manos pueden y desean tocar…

Estaba empapada y quería más, quería su pene en mi interior, así que se lo pedí, le dije que por favor dejara de castigarme y me embistiera con fuerza y hasta el fondo. Me pregunto qué quería? Le conteste: “quiero que me penetres y me bombees…”

Se acostó en la cama me jalo hacia él y quede encima. Le pregunte si me kitaba el baby doll y contesto “no, déjatelo”. (A él Siempre le ha gustado tener el control de mi y de todo). Solo prolongaba la tortura, y mi deseo iba en aumento. Empezó a frotar su pelvis contra mi y yo podía sentir su pene erecto, dispuesto a darme el placer que tanto quería pero que su dueño detenía.

Acariciaba mis pechos sobre la tela del brassiere y de repente los sacaba para besarlos y masajearlos… mmm… lamia mis pezones con la punta de su lengua, y esto me mojaba cada vez mas y mas. Con su mano completa tomaba mis senos y apretaba rico para seguirlos chupando, besando, lamiendo, o simplemente masajearlos. De pronto mojaba sus dedos en mi boca y los dirigía a la punta de mis pezones y acariciaba en círculos… realmente alucinante. Al tiempo que su pene me embestía por encima de mis bragas. En verdad el placer era delicioso, entonces le dije que yo aun llevaba una prenda de ropa que me estorbaba y quería que me la quitara para que me pudiera penetrar. Y me dijo: “Te la quitas o te la quito??” Respondí: “Quítamela” Se enderezo, quitándome de encima de él. Y me dejo acostada sobre la cama, comenzó a besarme los labios, el cuello, mis pechos, mi ombligo, y sin que yo me lo esperara tomo mis bragas con los dientes y tiro hacia abajo, mordiendo mi conchita, y lamiendo de vez en vez. En un rato empezó acariciarme con su lengua el principio de mi clítoris… tomo mis manos y las dirigió a mis labios… indicándome que yo los abriera para él y así él poder continuar con su trabajo. Sus caricias en verdad me enloquecían por lo que empecé a jadear y gritar de placer, hasta que de pronto llego mi primer orgasmo de esa forma y vaya forma… Mi cuerpo temblaba y no paraba de hacerlo, mis piernas no respondían y mi respiración era súper agitada.

Él se puso en pie y se acerco a mis labios, comenzó a besarme, sabía asquerosamente a mí, a mis jugos… y yo lo besaba con suma pasión gritando “gracias” en cada beso. Abrio mis piernas y entonces sin preguntar entro en mi sin reparo. Empezó a bombear con fuerza y se detenia… sabe que eso me enloquece, él solo busca lograr mil orgasmos. Me aceleraba y frenaba de esta forma, obligaba a mi cuerpo a conseguir su propio placer más rápido. Pero sin lograrlo, lo único que provoca es alargar mi placer. Y así estuvimos varios minutos… (Me encanta que el es el único que puede controlar su tiempo de erección en mí)

Pero yo, ya solo quería explotar y no tarde mucho en hacerlo él sabe como hacerlo y entonces de pronto se detuvo, yo arquee mi espalda, levante mi cadera hacia el y comenzó de nuevo otro orgasmo… uuuufff!!! Delicioso. Aaaaaahhh… rikisimo en verdad. Pero siguió bombeando y bombeando realmente alucinante porque no me dejaba descansar; excepto lo necesario para lograr otro y otro orgasmo… Hasta que no pude mas, ya lleva alrededor de 5 orgasmos.

Pero él aún no terminaba. Entonces empezó a masajear mi ano con un dedo y en movimientos circulares, él sabe que para entrar a “su culito” como él lo llama es necesario “prepararme” y yo me dejo hacer pues tiene unas manos deliciosas para acariciarme. Y continuo su masaje, suave, lento, y muy delicado. Hasta que pudo introducir un dedo en mi ano. Al mismo tiempo que acariciaba mi ano, tmbn masajeaba mi clítoris, por lo que lograba excitarme y relajarme… Movía su dedo dentro de mi ano despacio, sin prisa; hasta que pudo entrar con 2 dedos y los movía dentro para seguir dilatando y que mi recto se acostumbrara a “algo” dentro.

Por fin me dijo –Estas lista- así que me puso en 4 coloco su pene en mi entrada y empezó a empujar lentamente hasta que llego a el fondo y ahí se quedo por un momento para acostumbrarme. Rápido lo hice y empezó a bombear, estuvimos así un rato y yo jadeaba y disfrutaba como loca, de pronto me dijo, -quiero que te claves tú sola, siéntate en mi.- Obvio en un principio mi mente dijo no, y le dije -me da miedo- Pero a él no le importo simplemente se retiro y se sentó en el silloncito de la habitación y me dijo –ven- (recuerda que le gusta tener el control sobre mi) yo obedecí.

Me dijo:

–Ven, clavate tú-

Yo le decía –no puedo-

-No me digas “no puedo” hazlo.-

Y aunque con miedo, e inexperiencia, le di la espalda, me abrí de piernas tome su pene y lentamente lo lleve hasta mi orificio anal y una vez acomodado me fui clavando, temiendo el dolor… sin embargo descubrí que lo había logrado, su pene estaba por completo dentro de mí y no había causado dolor.

El me dijo: – ¿ves?, si puedes-

Y empecé a bombear yo misma, yo sola.

Como sus piernas estaban por dentro de las mías yo tenía control absoluto de mis movimientos… Así que podía mover mi cadera en círculos, o de arriba abajo; Recargarme en él sin que se saliera de mi.

Cambiar de movimientos me ayudaba a descansar. Mis manos apoyadas en sus rodillas y mis piernas sobre el suelo me daban el control por un momento.

Así estuve hasta que el me dijo – mi amor, eres grandiosa esta es la primera vez que alguien se clava sola sobre mi pene, y te mueves como diosa, mi amor me encanta… te voy a dar tu leche cielo… mmmmm que ricooo, que rico, aaaaahhh…-

Y entonces supe que lo había logrado, mi hombre, mi amante, mi amor… había conseguido su primera eyaculación. Y me dijo -ven recárgate sobre mi,- yo le dije, -pero te voy a sacar…- y me dijo –recárgate!!- y lo hice… Increíble… estaba sobre sus piernas clavada totalmente y recargada en su pecho, podía voltear mi cara y besarlo. Un momento realmente increíble romántico y delicioso.

Después nos pusimos de pie y le pedí entráramos a la bañera. Lo hicimos pero antes sirvió una copa de champagne con fresas congeladas, y bebí, que rico se siente beber después de un buen sexo. Entramos a la bañera se acomodo levanto la cadera y comencé a comer su pene, lo metí completo en mi boca y sentí como me respondía, poco a poco comenzaba a crecer hasta que logro estar firme de nuevo y empecé a montarlo, me clave en el y él usaba sus dedos para masajear mi ano, me preguntaba –como esta mi culito?- Yo le decía, – bien y de buenas- y me penetraba en la vagina con su pene y en mi ano con sus dedos. Ahora sé lo que es estar clavada por los dos agujeros al mismo tiempo…

Como estábamos en el agua podía bombear mil veces sin yo cansarme…, que rico es coger con él. Se repone de volada, tiene pila para mi, y logra mi placer mil veces en cuestión de horas…

Verdaderamente puedo decir que es único, y tiene pila de sobra, es más fácil que me canse yo a que él me diga “basta”.

Así que comenzamos de nuevo en el jacuzzi y volvió a eyacular en mi. En mi vagina.

Descansamos un rato, bebiendo, salimos del jacuzzi y en la cama lo disfrute de nuevo. Esta vez termino en mi boca. Me encanta comérmelo, lo disfruto demasiado, y él se relaja se deja hacer, me guía, y me premio con su leche en mis labios…

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