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Real como la vida misma

Incesto, Relatos porno, Relatos sexo 09/01/2018

Desnuda en la ducha, real como la vida misma, asqueada de no tener sexo con mi marido: mi niño me lo dio.
Me llamo Encarna, me excitan tus relatos Montse, no soy lesbiana pero me encantan casi todos, y hoy me decido a escribir mi más íntimo secreto.
En efecto, vivo con mi marido y con mi hijo, voy a cumplir 54 años y mi hijo 27, mi marido ya tiene casi los 60

Como podeis apreciar, mi marido ya está entrado en años y esas ganas que simpre ha tenido, pues ya van escaseando, así que yo me tengo que espabilar sola-

hijo madre follando en la ducha

Mi pequeño me agarra por detrás y sentí algo que nunca olvidaré

Todo esto empezo hace unos 9 o 10 años, mas o menos, estaba yo en casa pensando que estaba sola y solo iba en tanga, estabamos en verano y hacía calor, mi marido se había ido a trabajar y no me dí cuenta que mi pequeño aún seguia en casa, estaba en la cocina y en eso que me cogen por mi cintura y me dan un beso en el cuello, me dí cuenta que era mi pequeño, me cogio muy apasionado y empecé a notar algo por mi trasero, me dió un escalofrio y se me puso la piel de gallina, me dí media vuelta y he ahí estaba mi pequeñin tal y como lo había traido al mundo, se me fueron mis ojos a su entrepierna y vi que está muy bien dotado, tiene una medida de unos 20 cm y un grosor de 12 o 13 de diametro, le di un beso en la mejilla y me dijo: mamá que guapa estas así.

hijo madre follando cuatro patas

En ese momento, le puse el desayuno y yo me marché a darme una ducha, como en casa somos muy liberales, no cerramos las puertas, así que mi hijo me estuvo viendo como me duchaba y pudo ver, como me recreaba en darme un pequeño masaje en mi chochito, al salir de la ducha, estaba sentado en el water y estaba con su pene en la mano, le dije: pequeño que haces y me respondió que al ver como me masajeaba, se puso a cien y tuvo que empezar a hacerse un masaje en su pene, ahí fué donde empezo todo.

Ahí mi hijo me preguntó que si pasaba algo entre su padre y yo, le dije que no, que su padre, ya tenía poco apetito sexual y que ya no era el hombre que en su tiempo me satisfacía.

Al seguir viendo a mi hijo con su pene en todo su esplendor, me empezó a mojar mi chochito y le comenté que me iba a mi habitación a vestirme que tenía que ir a comprar, le fuí a dar un beso en la mejilla y el giro la cara y nos besamos en los labios, me puse muy roja, pero me agradó, ya en mi habitación y con lo sucedido en el cuarto de baño, me empecé a masajear otra vez el clitoris y tuve otro orgasmo en muy poco tiempo, estaba muy acelerada, me vestí muy sensual, blusa transparente negra, minifalda tejana y nada debajo de la mini

Cuando me disponía a salir de casa, ya estaba en la puerta mi hijo, que me comenta que se viene a comprar con migo, la verdad es que me gustó la idea, lo que no me imajinaba era lo que iba a suceder, fuimos al garaje a por el coche y cuando nos montamos, al verme como se me quedo la minifalda, me dijo, Mamá estas guapísima y estas para comerte, me empece a reír y como se me subió la mini, dejaba ver mi monte de venus, entonces me paso su mano por mi pierna, le cogí la mano antes de que subiera a mi chochito, le dije que era mi hijo y que estuviera quieto, que iba conduciendo, pero no paraba y me fue subiendo la calentura y empece a mojarme. Llegamos al centro comercial y él muy caballeroso, fué rápido a abrirme mi puerta, jajajaja me vio en todo su explendor mi chochito, me cogio por la cintura y me dijo que estaba muy guapa y sexi, volvío a darme otro beso en la boca, en éste ya le deje ya que yo estaba con una calentura muy subidita.

Y ya de vuelta en casa, nos pusimos cómodos y estando sentados en el sofá, me confesó que ya llevaba bastante tiempo expiándome, porque le encantaba verme como me hacía masajes en el clitoris, que él quería participar ya que estaba muy enamorado de mi y que cada vez que me veía, tenía que hacerse una buena paja, ya empezamos hablar de el tema y como todos los chicos, empezó a darme besitos por toda mi cara, cuello y yo empecé a notar que me empezaba a mojar, le dije que no podíamos hacer nada ya que somos madre e hijo, él siguió dándome besitos y empezó a darme mordisquitos en mis pezones, entonces le dije que se tumbara en el sofá y empecé a darle besos en su boca, en su cuello y empecé a cogerle su pene y a masajearselo, me puse encima de él y le dije a su oido que solo me podía masajear con su pene el clitoris y que penetración no podíamos hacer, así que me puse encima de él, me coloqué su pene a lo largo de mi chochito y empezamos a masajearnos los dos al mismo tiempo, tuve un orgasmo fenomenal, me lleno de su leche toda mi barriguita y esa tarde continuamos hasta saciarnos.

madre chupando hijo ducha

Así que continuará, espero que os guste. Si les gustó, puedo seguir, solo tienen que comentarlo.

Besitos

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Mi abuelito inicia analmente a su nieta

Viejos con jovencitas 08/12/2017

Mi abuelo metiéndomela, nunca lo imaginé.  Escuché historias de abuela nieto, pero de nieta con un abuelito, y ser la protagonista?…Yo le cuidaba y al final, me preparó por detrás, anal, para que luego mi novio no tuviera un berenjenal. Me dejó fina la Ina.

Y es que nunca me faltó de nada, desde que no estaban mis padres y vivía y cuidaba de mi abuelito, era la reina de la casa. Como soy su única nieta me ha “malcriado” ya que desde pequeña me ha llenado de atenciones y nunca me ha negado su capricho. Su carácter dulce y atento conmigo cuando estábamos solos en casa contrastaba con su fama de hombre despótico y huraño en la fábrica. Empresa que dejó hace muy poco, jubilado, ahora pasaba ya de los 60 años, era un adorable ancianito.

HAY QUE CUIDAR A MI ABUELITO

Y muy posiblemente, por todo ello nunca fui muy buena estudiante. Así que cuando cumplí 17 años le comenté a mi abuelo que quería dejar de estudiar. Mi abuelo se enfadó mucho. Como yo me negué a continuar los estudios a pesar de su insistencia, él adoptó una medida radical: me dijo que me desheredaría y que a su muerte sólo tendría derecho a una pequeña parte de su herencia.

Al escuchar esto no lo podía creer. La verdad es que nunca me había preocupado por el futuro ya que contaba con que el abuelo me dejase todo su patrimonio ya que no tenía ningún otro pariente.
Pasé unas semanas muy preocupada y confundida. Encontré una solución para evitar que mi abuelo me dejase en la pobreza a su muerte; lo iba a seducir..

Mi abuelo era un hombre alto, fuerte y corpulento y a sus más de 60 años sin duda aún conservaba mucha energía sexual. Desde que murió la abuela, hacia años, nunca buscó a alguien para sustituirla.En la fábrica nunca había acosado ninguna trabajadora y nadie le conocía ninguna amante. Yo sabía que, desde que tenía 14 años, mi abuelo se “fijaba” mucho en mi cuando me tenía cerca. Yo notaba que estaba especialmente obsesionado por mi trasero. La verdad es que tengo un buen trasero, respingón y muy bien proporcionado. Por otro lado soy rubia y con ojos azules, aunque no soy alta (1’62 m).

Opté y decidí aprovechar mis cartas. Empecé a vestirme lo más provocativa que pude sin “pasarme”; casi siempre llevaba unos pantalones de tela muy fina que marcaban muy bien mis nalgas y evitaba ponerme sujetadores para marcar bien mis pezones. El siguiente paso del plan lo di cuando se presentó una magnífica oportunidad. Mi abuelo se rompió en enero ( dos días antes de mí 18 aniversario) los dos brazos al caer cuando caminaba por una acera helada. Como no podía valerse por si mismo contrató una enfermera. Al segundo día de estar en casa sin embargo tuvo que dejarnos por un contratiempo familiar.

A pesar que mi abuelo insistió en contratar otra enfermera, le convencí que no hacía ninguna falta ya que yo me cuidaría de él. Así pues cuidé de mi abuelo ayudándolo a levantar de la cama el día siguiente y haciéndole el desayuno. Paso el resto del día en el salón mirando la tele. Por la noche después de darle la cena me dijo que quería ducharse. Mi oportunidad había llegado! Cuando llegamos al baño le quité la ropa, cuando hice el ademán de quitarle los calzoncillos pareció que iba a decir algo pero me dejo hacer. Lo acompañé a la ducha. Abrí el agua caliente y cuando ya estaba totalmente mojado le pasé champú por todo el cuerpo. Por supuesto no intenté tocarle el aparato ni los testículos, pero con sólo rozarle el pubis tuvo una tremenda erección.

¿Una historia de abuela nieto o de nieta caliente?

Pero aunque estaba incómodo intentó disimular lo que pudo. Después de secarlo le dije que estando “como estaba” no podía ponerle el pantalón del pijama porque le dolería. Intentó decir algo pero el pobre parecía que había quedado mudo.

Era curioso. Mi abuelo era un hombre de carácter, capaz de provocar el pánico entre los trabajadores de su empresa y ahora lo tenía yo a mi merced.

Lo acompañé a su dormitorio y le ayudé a acostarse. Su erección no había disminuido. Así que Cuando le iba a ponerle bien la almohada pasó por mi cabeza un pensamiento audaz y me decidí; miré a los ojos a mi abuelo y le dije:

– No puedo dejarte dormir así como estás, abuelo. Si quieres puedo tocarte un poco. Si te alivias podrás dormir mejor.

Como no dijo nada entendí que asentía. Con naturalidad le cogí el pene ( por tamaño y erección no tenía nada que envidiar a las trancas de los dos novios que había tenido) y empecé a menearlo. Estaba como loca, con aquel cipote senil y anciano en mi mano, y tan grande como los de mis novios. Le miré la cara, toda de placer, y mi coño de adolescente sin sentido, empezaba a enloquecer. Empecé lentamente y cuando vi que sus huevos subían aceleré el ritmo. No tardo en salir una gran cantidad de leche. Mis manos quedaron llenas de la “crema” de mi abuelo. Cuando dejó de eyacular paré de menear y lo miré. Sin embargo él tenia la cabeza girada de lado para evitar que se cruzasen nuestras miradas.
Le hice una ultima meneada para que sacase las últimas gotas, lo limpié con una toalla y me marché a mi habitación no sin antes desearle buenas noches. Vaya lefada que había dejado, y yo sin saber lo que guardaba en su nabo ancestro. Menudo cacharro es de mi abuelito.

Lo cierto es que desde ese día cada noche masturbaba a mi abuelo. Le metía buenas sacudidas, sacudía la sardina, y le pasaba el cepillo al gato. Nada más notar la rugosidad de la piel de su troncazo, mi coño era el río de Moisés, se abría como un tro de mantequilla. Menudo mango. Dejé de ” visitarlo “por la noche cuando le quitaron la escayola. La primera parte del plan había funcionado. Lo más importante es que había dejado a mi abuelo muy confundido. Dejé pasar unos meses sin intentar nada más. Como había dejado los estudios y no tenía intención de trabajar pasaba todo el día en casa. Sólo salía para ir a ver a i novio que me había echado el último año que estuve en el instituto. Por supuesto él no sospechaba nada de las “atenciones” que había prodigado a mi abuelo.

ABUELAS CON NIETOS Y ELLAS SE QUEDAN ASOMBRADAS

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abuela nieto follando

Mientras tanto noté que el interés de mi abuelo por mi cuerpo iba en aumento. Lo notaba en su mirada y en el bulto de sus pantalones. El pobre iba empalmado casi todo el día. Debo decir a su favor que nunca intentó tocarme en esa época a pesar que ganas no le faltarían.

Pasados unos meses una mañana de primavera decidí avanzar. Para empezar la siguiente fase del plan necesitaba atraer su atención así que decidí simular estar ansiosa y preocupada y renuncié a comer y cenar aquel día. Cuando, como cada noche mi abuelo dijo que se iba a dormir le pedí si podía hacerle una pregunta. Me dijo:

– Claro. Explícame lo que te preocupa.

– Es que abuelo. no sé si debería decírtelo.

– venga, suelta ya lo que tengas que decirme ¡

– Bien te lo diré. Mi novio insiste desde hace días que quiere tener sexo anal y a mí me da mucho miedo.

– Si no quieres, haces bien en negarte

– Si, pero.ya mi primer novio me pidió lo mismo y me negué. Creo que mi trasero vuelve locos a los hombres. Estoy segura que tarde o temprano cederé.. y tengo mucho miedo por el dolor.

– Si tu novio te ” prepara” bien, la primera penetración te dolerá poco. En las siguientes penetraciones el dolor desaparecerá. Puede que te llegue a gustar como a tu abuela. Aunque no te lo debiera decir de lo diré para tranquilizarte: tu abuela se negó en las primeras noches después de la boda a la penetración por detrás porque tenía miedo del dolor. Sin embargo la convencí y con mucha paciencia y suavidad no le hice daño ni siquiera la primera vez. Después de esta primera vez fue una practica habitual en nuestro matrimonio.

En ese momento me decidí. Si “picaba” estaría ya bajo mi poder y la posibilidad que me desheredara desaparecería del todo. Bajé los ojos, como si tuviera vergüenza y le dije,

– Abuelo, seguro que eres todo un experto. Me pregunto si.no me podrías “preparar” tú. Mi novio es muy bruto. Seguro que se precipitará y me hará mucho daño.

Clavó sus ojos en el suelo. Parecía trastornado. En su interior sin duda había una lucha entre la plena conciencia de deslizarse por una pendiente peligrosa y su afán por satisfacer un deseo oculto. Finalmente me dijo:

– Tres días antes de que tu dejes a tu novio penetrarte analmente me avisas..

Asentí con la cabeza sin decir palabra. El plan estaba a punto de entrar en su fase final. Realmente era virgen por detrás y no tenía ninguna intención de que mi novio me desvirgase por allí.

Esperé unos días. El miércoles por la tarde le comenté que saldría a cenar del sábado por la noche con mi novio. Añadí que tenía intención de ofrecerle mi virginidad anal esa noche. Él me contestó:

– Cristina, si te parece bien podemos empezar la preparación mañana por la mañana. Hazte idea que las próximas tres mañanas las pasarás estirada en la cama mientras tu abuelo te enseña a relajar el esfínter y te dilata el recto. Cuando empecemos la preparación debes tener el recto vacío. ¿A qué hora evacuas tu?

– Después del desayuno, le dije.

– Bien. Cuando hayas evacuado después de desayunar lávate bien en el bidé. Luego ven a mi habitación.

Me costó mucho dormirme. Tuve que ponerme el despertador para evitar levantarme demasiado tarde. Desayuné como siempre cereales y un café Inmediatamente después de haber tomado el café sentí la necesidad de evacuar. Fui al lavabo y al acabar me lavé en el bidé como me había dicho mi abuelo. Fui a la habitación del abuelo en bragas. Me había quitado los sostenes y sólo llevaba encima una camiseta

Llamé a la puerta de su habitación y entré sin esperar respuesta. Mi abuelo había hecho su cama y estaba en pijama sentado en una silla leyendo. Me dijo que me sentase en la cama y me preguntó si estaba nerviosa. Le dije que un poco. Él me contestó que estuviera tranquila que teníamos todo el tiempo del mundo. A continuación me pidió que me levantará de la cama y se acercó a mí. Mi hico girar quedando de espaldas a él. Sin mediar palabra me quitó las finas braguitas azules que llevaba. La visión de mi culo desnudo le provocó una erección tremenda.

Yo era una calentorra nieta con su abuelito

Me cogió de la mano tiernamente y me pidió que me estirase en la cama. Me hico un suave masaje en los pies sin tocarme el culo. Finalmente oí como si abriese un pote de algo (no podía ver lo que hacia ya que mi campo de visión se limitaba a la cabecera de la cama) y sentí como su dedo frío y resbaladizo (se había untado lubricante en los dedos) tocaba suavemente mi ano. Empezó un masaje suave sin intentar meter los dedos. Sólo al cabo de unos minutos metió la punta de un dedo ( no podía ver cuál). Repitió la operación varias veces (masaje en el borde del ano y introducción de la punta) hasta que me relajó completamente el esfínter. Noté por primera vez como una presión progresiva en la pared del recto cuando metió poco a poco medio dedo. Lo sacó rápidamente y repitió la operación. Esta vez, sin embargo noté como lo introducía lentamente todo Ahora ya no notaba sólo una presión sino verdadero dolor. Oyó mi quejido pero no los sacó.

Poco a poco me fui acostumbrando al dedo insertado casi totalmente. El dolor dejó paso a un escozor que fue cediendo poco a poco. Giré la cabeza para vez a mi abuelo. Mi abuela nieto transformado en mí. Tenia la cara roja y su pene estaba a punto de reventar el pijama. Cuando cruzamos las miradas, él sacó el dedo y me pidió que me quitase la camiseta y me pusiera de lado.

Él se acostó a mi lado. Podía notar su aliento en mi nuca. Me susurró:

– Así de lado estás más relajada.

Puso su mano en mi hombro, luego lo bajó hasta el vientre. De pronto noté como dos dedos suyos presionaban el ano.. Noté como una presión muy fuerte y sentí como mi esfínter se daba por vencido. Me metió la mitad de los dedos. A pesar del dolor estaba increíblemente excitada. Oí otro susurro:

– Cariño, por hoy se ha acabado.

Cuando me incorpore me di cuenta de la enorme erección que presentaba mi abuelo. Su pene parecía que iba a romper el pantalón corto de su pijama. No puede “ofrecerle” nada por que se fue rápidamente al lavabo a masturbarse. A la siguiente mañana mi abuelo repitió las mismas “maniobras ” para preparar mi culo.

El tercer día cuando llegué a su habitación me hizo sentar en la cama y me dijo que sería conveniente llegar a una práctica que correspondía a la fase superior de la preparación y que antecede ya a la penetración del pene. Me explicó que me introduciría un consolador sin utilizar el vibrador. Puse cara de preocupada y abracé a mi abuelo. Presioné mis pechos contra su torso desnudo (sólo llevaba puesto un pantalón corto de pijama) lo justo para que notase mis pezones endurecidos bajo mi fina camiseta. A continuación me bajé las bragas y en vez de estirarme en la cama me arrodillé en el suelo. Cuando me puse en la posición llamada del “perro”, mi abuelo no tardó en ponerse vaselina en la mano e introducir dos dedos en mi recto. Los tuvo dentro apenas unos segundos. Después de sacarlos estuve tentada de mirar atrás para ver el tamaño del vibrador. Finalmente decidí que era mejor esperar su embestida sin verlo.

Pronto noté la punta fría en mi ano. Cuando percibí la presión en el esfínter adelanté un poco las rodillas en un movimiento reflejo. Mi abuelo me cogió suavemente con una de sus manos un muslo y me pidió que no me moviera. De pronto presionó con poca fuerza pero de manera constante hasta que tuve todo el aparato en mi recto. Sentí un fuerte escozor y la sensación de que el plástico iba a romper mi intestino. Cuando el escozor remitió pedí a mi abuelo que lo moviese. Poco a poco fue moviéndolo simulando un polvo anal. Antes de llegar a correrme le pedí a mi abuelo que lo sacara.

Cuando me liberó de esa tranca simulé un pudor que sin duda era ridículo en esas circunstancias y corrí a ponerme las bragas. Fui a abrazar a mi abuelo que estaba de pie delante de mí. Noté su pene, que estaba punto de romper el pantalón del pijama, contra mi estómago.
Sin dejar de abrazarle le dije:

– Gracias abuelo. Estoy en deuda contigo, Pídeme lo que quieras.

– Cristina, con que me alivies es suficiente. Llevó tres días con erección permanente.

Le baje el pantalón y, después de ensalivarme la mano, le cogí el pene. Mi otra mano le tocaba un hombro y nuestros cuerpos se tocaban. Después de un par de lentas meneadas paré de masturbarle y me quité la camiseta. Sus ojos primero y luego su boca se precipitó sobre mis pechos. Mientras lamía pechos, sus manos se deslizaron hacia mi culo.

Y cuando ya estaba totalmente fuera de sí me aparté y me puse de espaldas a él. Menuda polla, ¿abuela nieto o abuelo calentorro?, lo segundo. Lentamente me quité las bragas y me arrodillé encima la cama. No tuvo tiempo de dudar. Su instinto largamente reprimido venció. Cuando sentí su pene traspasar el esfínter sabía que había ganado. Desde ese día mi abuelo y yo somos inseparables, y como dice una amiga mía, el primero que te la mete por detrás, no se olvida jamás. Qué bonita frase, que nunca aprendí en el colegio. Qué putona soy, y tan jovencita.

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La historia de Jesusa – Fin

Incesto, Maduras, Relatos sexo 29/10/2017

A la mañana siguiente Jesús llamó a Javi.

– ¿Qué tal chaval, te follaste a tu tía?

– Si, ayer.

– ¿Y?

– Fue un poco desagradable, me sentía mal, no quería hacerle daño.

– No me seas moralista.

– No, es eso, de todas maneras hablamos por la tarde y la cosa se ha arreglado, parece otra, incluso fue a comprarse ropa.

– Mi madre quiere verla, ponla en antecedentes si quieres.

– Vale, ahora hablo con ella.

– Bueno, pues hasta la tarde.

– Vale, sobre las cinco estaremos allí.

Su tía estaba en la cocina, le iba a dejar a su sobrino comida para una temporada. Era verdad, se había comprado ropa nueva, adiós al luto, pensaba disfrutar de la vida. Hoy llevaba puesto una camisa de cuadros rojos algo ajustada, una falda larga y como estaba cocinando un delantal, se había dejado tres botones de la camisa abiertos, se veía el comienzo de sus tetas y algo del sujetador negro que llevaba, esperaba que a Javi le gustara.

Javi llegó a la cocina y se quedó mirando a su tia, el cambio de imagen le gustó, las faldas largas no le atraían demasiado, pero la camisa que llevaba le recordó una falda que había regalado a Jesusa y le encantó.

– Hola, tía estás muy guapa hoy.

– Gracias, te gusta la ropa que me he comprado, se giró para que la viese.

– Las faldas largas no me gustan, pero la camisa es preciosa y lo que esconde más.

Su tía se y ruborizó lo que encantó a Javi.

– Lo de la falda es por algo, quizás dentro de un rato lo descubras.

– Seguro tía, dijo Javi dándole un beso en la boca.

– Ven tía z tenemos que hablar.

Su tía apartó la cacerola del fuego y se acercó.

Se sentaron en una silla cada uno, en la cocina, él se puso enfrente y le puso ambas manos encima de las piernas, desde allí tenía una visión perfecta del nacimiento de sus tetas y vislumbraba el sujetador negro, tuvo que apartar la vista para seguir hablando, ya se las comería.

– Está tarde vamos a ir a tomar café a casa de Jesús, la madre de Jesús, te quiere conocer.

– ¿A mí, para que?

Javi se la quedó mirando.

– ¿Te acuestas con ella, es eso?

– Si tía, ¿Cómo lo has sabido?

– Suponiendo que debe tener mi edad y viendo cómo te gustamos las mujeres con unos ciertos años, ha sido fácil, sobre todo si tiene unos pechos como estos, dijo agarrándola con ambas manos.

– Los tiene tía, ya lo verás.

– ¿Y su hijo lo sabe, que dice,?

– ¡Su hijo!, Su hijo se la folla más que yo.

– Válgame dios, dijo su tía.

– ¿Y su marido, no me digas que también lo sabe?, Porque follarsela, supongo que se la folla rápido.

– Su marido fue quién nos invitó a ello.

Eugenia no dijo nada, solamente se persignó y al hacerlo sus dedos tocaron sus tetas, su sobrino no perdió ojo, ¡Cómo le gustaban esos pechos!

– Vale, dijo Eugenia ¿Y eso que tiene que ver conmigo?

– Bueno tía, como ves Jesús nos daba placer a todos y ahora está embarazada, habíamos pensado en ti como sustituta.

– ¿En mi, tan pura me veis?

– Jesús no es una putada, protestó Javi y tú tampoco lo serías, simplemente nos gusta follar y no hacemos mal a nadie.

– Si eso es verdad, contestó Eugenia que no pudo evitar excitarse al imaginarse follada por tres hombres, entre ellos su sobrino que cada día le gustaba más.

– Está bien, lo pensaré.

– Gracias tía, dijo Javi y le dió un beso en la mejilla, mirando de reojo esas tetas que tanto resaltaban con esa blusa.

Javi se levantó de la silla, agarró a su tía por la cintura y la levantó también, le quito el delantal y la empezó a morrear acariciándola el culo y atrayéndola hacia él, tenía una erección de caballo.

Eugenia sintió la polla de su sobrino pegada a su cuerpo y se sintió feliz, se apretó más contra el y le devolvió el beso, estaba deseando que se la follara.

Javi la cogió de la mano.

– Vamos tía a mi cuarto.

– Si, mi amor.

Se dirigieron a la habitación de Javi y se sentaron en la cama, uno al lado del otro, Javi quería hacer las cosas bien, no como el día anterior que la había tomado a la fuerza, se acercó y la besó en los labios, una de sus manos le apretó un pecho.

– Como me gustas tía, me encantan tus tetas.

– Ya lo he notado, no paras de sobarmelas y a mí me encanta que lo hagas.

Javi la tumbó en la cama y la desabrochó la camisa, aparecieron esos pechos debajo del sujetador negro, Javi no sabía qué hacer si qutarle el sujetador o dejárselo puesto, decidió dejarle una teta dentro y sacarle la otra.

Le empezó a chupar la teta que había sacado, se esmeró sobre todo en el pezón, ¡Qué tetas más dulces tenía su tía! Y la otra teta la acarició con su mano por dentro del sujetador, le ponía sentir por un lado la carne de su tía y por el otro el tejido del sujetador.

Su tía se retorcía de placer.

Javi dejó sus tetas y empezó a subirle la falda, vio su coño, su tía iba sin bragas.

– ¿Y esto tía?

– Ya te dije que me había puesto falda larga por algo, tengo todas las bragas sucias y para un día no me iba a poner a lavar.

– Me encanta que vayas sin bragas, que perversa te has vuelto vas a encajar a la perfección en el grupo.

Empezó a lamerle el coño, sentía sus flujos en su lengua, pero no quería hacerla disfrutar así, quería follarsela, que sintiera su polla dentro y hacerlo despacio para que disfrutara.

Se bajó el pantalón y el calzoncillo y le metió la polla a su tía, hasta el fondo.

– dios, Javi, como me gusta.

– A mí también tía, que caliente eres, cuánto tiempo desperdiciado.

– Ahora vamos a resarcir nos, sobrino, ¡¡¡venga muévete, follame, que ganas tengo de tu polla!!!

Empezó a bombear, despacio, despacio, tenía que durar, su tía suspiraba, se relamía.

– Así, Javi, así me matas de gusto.

Javi al oírla no pudo más, se apretó contra ella, su polla hasta el fondo y se corrió dentro de ella no quería que se desperdiciarla ni una gota de su semen, si se tenía que quedar embarazada que se quedará, le daba igual.

Javi sacó la polla del coño de su tía, la besó y se tumbó a su lado. Su tía permanecía quieta con los ojos cerrados. El día había comenzado bien.

 

 

Jesús y Jesús habían terminado de comer, habían visto un poco la tele y estaban ya esperando a Javi y Eugenia.

– Me voy a arreglar, dijo Jesús.

– Muy bien mamá, dijo Jesús expectante a ver qué ropa se ponía.

Al rato apareció con una falda gris que le había regalado Javi, el cantón tenía buen gusto para la ropa femenina, sobre todo para las faldas que le encantaban, está tenía una raja lateral que llegaba hasta la mitad del muslo.

-¿Qué tal estoy, Jesús?.

– Preciosa como siempre, mamá, pero la camisa te está muy estrecha, tienes que comprarte ropa nueva.

– Si hijo, pero es que me da miedo comprarme ropa de la embarazada por si ya no te gusto.

– No digas tonterías, mamá, tú estás buena vestida de cualquier manera, fíjate, como más me gustas es con la bata esa que te pones casi todos los días para estar por casa, cuando la veo por ahí tirada a veces me saco la polla y me hago una paja pensando en las cosas que hemos hecho con ella puesta.

– No, si ya me he dado cuenta.

– Además es muy cómoda, dijo Jesús, te desabrochó un par de botones y ya tengo tus tetas en mi mano.

– Bueno, pues procuraré comprarme algo parecido.

Se volvió a fijar en la falda y recordó un suceso se escabroso que pasó con ella. Era invierno, estaban su padre, su madre y él en el sofá viendo la televisión, tenían una manta echada por encima de las piernas, estaban todos muy juntitos, por el frío y porque les gustaba pegarse a su madre.

Su  padre con todo el descaro le había pasado la mano por detrás de lacabeza y le acariciaba el pecho, el se puso caliente, puso la mano sobre la pierna de su madre, se acordó de la raja de la falda que llevaba puesta y llevó su mano hasta sus bragas, la metió por debajo y empezó a acariciarle el chochito, su madre empezó a suspirar.

De pronto sintió la mano de su madre sobre su polla yacariciandole por encima del pantalón, le abrió la cremallera y buscó por debajo del calzoncillo, la agarró y empezó a menearsela, pensar que estaba allí su padre y se la estaba meneando le volvió loco, se corrió enseguida, se limpió con la manta, dirigió una mirada de triunfo a su padre y vio que estaba haciendo lo mismo. Su madre les había pajeado a los dos.

– ¿En qué piensas Jesús?

– Nada, en el día que nos hiciste una paja a papá y a mí con esa falda puesta.

– Bah, no tiene importancia, dijo su madre, tengo dos manos.

– Y una boca, mamá y una boca.

Ambos se rieron.

En ese momento sonó el timbre, eran Javi y Eugenia. Jesús casi no la reconoció de lo cambiada que estaba, llevaba una falda a medio muslo de cuadros y una camisa conmun botón en el cuello y un agujero debajo que dejaba ver el canalillo de sus tetas, estaba preciosa.

Se hicieron las presentaciones, Jesús y Javi no pudieron evitar mirarse con una sonrisa cuando su madre y su tía al darse los dos besos de rigor chocaron sus tetas.

– Bueno, nosotros nos vamos, dijo Jesús, vosotras tendréis que hablar de muchas cosas.

,- De acuerdo, dijo Jesús, adiós.

Jesúsa y Eugenia de sentaron cada una en un sillón.

– Supongo que Javi te habrá contado lo que pasa en esta extraña familia.

– Si, con pelos y señales.

– ¿Y qué piensas?

– Antes me hubiese echado las manos a la cabeza, ahora lo veo casi hasta normal, sois mayorcitos y mientras que no molestéis a nadie, pues adelante. Lo que pasa es que me has puesto el listón muy alto.

– Con ese cuerpo no tendrás problemas, sobre todo con esos pechos, a mi Jesús y a su padre les van a volver loco.

– ¿Por cierto donde está tu marido, Miguel se llama, no?

– Si, está de viaje, vuelve la semana que viene.

– Vaya no podré verle.

– Tranquila, ya iremos a verte, Eugenia.

– ¿Qué tal te va con el embarazo?

– Bien, pero todavía no me he comprado ropa nueva y está me aprieta mucho, sobre todo en el pecho.

– Ya lo veo, dijo Eugenia, viendo la camisa a punto de estallar. Si estás más cómoda te la puedes quitar.

– ¿De verdad, no te importa?

– Para nada, estoy acostumbrada a ver tetas, yo también tengo dos.

– Y bastante bonitas por cierto dijo Jesúsa que ya se había quitado la camisa y tenía sus tetas colgando.

– ¿Cómo lo sabes?

– He visto el vídeo.

– No son tan grandes como las tuyas, pero no están mal.

Eugenia adelantó su brazo y tocó una teta de Jesúsa, estaba dura, al contacto con su mano se la enderezó el pezón.

– Mira como las tengo por el embarazo, duras y supersensibles.

– Ya lo veo, ya.

– Bueno. Voy a preparar el café.

Jesúsa se levantó y se dirigió a la cocina, Eugenia fue detrás de ella y se quedó en la puerta, vio como Jesúsa manipulaba la cafetera y la ponía en el fuego, verla cocinando sin sujetador la estaba calentando, a ella nunca le habían gustado las mujeres, pero estaba muy escotada.

Se acercó a Jesúsa y la besó en el cuello. Agarrándola una teta, mientras ella oprimía las suyas contra su espalda.

Jesúsa dió un respingo, no se lo esperaba, ella tampoco había estado nunca con una umet, pero no iba a hacerle ascos.

– Vaya, Eugenia, que sorpresa.

– Estás tetas me han puesto a cien, dijo magreandoselas .

Jesúsa le desabrochó el botón del cuello y metió a su vez su mano por el escote de Eugenia.

– Las tuyas a mí también y tus piernas, dijo acariciándola por debajo de la falda.

Eugenia subió la falda de Jesúsa y le bajó las bragas, la sentó en una silla y metió la cabeza entre sus muslos, empezando a chuparle el coño. Jesúsa con una mano la apretó la cabeza contra su raja y con la otra se empezó a sonar las tetas para darse más placer.

– Sigue, Eugenia chúpame todo.

Eugenia estaba a punto de ahogarse, pero seguía chupando, le gustaba el sabor de ese coño, cuando Jesúsa se corrió empezó a toser y sacó la cabeza de entre sus piernas.

Jesúsa se levantó, le quitó la blusa y el sujetador a Eugenia y empezó a chuparle las tetas, primero una y luego la otra, deteniéndose sobre todo en sus pezones.

Eugenia se levantó la falda y empezó bs acariciarse por encima de las bragas. ¡Qué gusto!

Jesúsa dejó sus tetas, la cogió por la cintura y la sentó en la mesa, metió las manos por debajo de su falda y le quitó las bragas.

– Ahora vuelvo, le dijo.

Eugenia estaba desesperada, quería correrse y no sabía si podría esperar. Jesúsa apareció con algo en la mano, era un consolador eléctrico, se lo había comprado cuando su matrimonio iba mal y le había dado muchas satisfacciones.

Lo puso en marcha y se lo pasó a Eugenia por las tetas, ésta sintió un escalofrío con el roce metálico del aparato y a la vez un gran placer.

– ¡¡¡ En el coño, metemelo en el coño!!!!

Jesúsa dirigió el consolador hacia el coño de su amiga y empezó a jugar con él en su puerta, cuando Eugenia ya no podía más se lo metió hasta dentro y empezó a moverlo, la corrida fue monumental, se quedó tirada encima de la mesa.

Cuando acabaron fueron a ducharse.

Javi y Jesús regresaron, entraron en casa y vieron a su tía y su madre alrededor de la. Mesa, las tazas estaban vacías, se habían cambiado de ropa, Jesusa llevaba su bata de estar por casa y Eugenia se había puesto un albornoz que era de Jesusa.

– Tu madre y yo hemos tenido una conversación muy íntima, dijo Eugenia.

–  Ya lo veo, dijo Jesús, os habéis tenido que cambiar hasta de ropa.ya, lo veo, dijo Jesúss os habéis tenido que cambiar hasta de ropa.

Javi, mientras tanto se mantenía al margen, miraba a Jesusa, recordaba cuando se la folló por primera vez con esa bata.

– Bien aquí, Jesús, el otro día te debi parecer una borde.

– No, simplemente un poco tímida, Eugenia.

Jesús se acercó a Eugenia y la miró desde arriba, el albornoz no estaba bien cerrado y dejaba ver el nacimiento de sus pechos, se los quería comer.

Eugenia se levantó y se dirigió hacia él.

– ¿Que miras, te gustan mis tetas?

– Me encantan.

– Ya me ha dicho tu madre lo que te gustan los pechos, dijo Eugenia tirando de cinturón del albornoz.y mostrando su cuerpo desnudo.

Javi cogió de la mano a Jesusa.

– Vámonos aquí estorbando.

Se fueron por el pasillo hacia el dormitorio de Jesusa, Javi iba detrás de ella mirándola el culo.

Llegaron a si dormitorio y se pararon delante de la cama, Javi, siempre detrás la agarró por las tetas, como le ponía esa bata.

– Vamos, Jesusa, arrodillate.

Ella se arrodilló, Javi la empujó hacia la cama y le subió la parte trasera de la bata, le bajó las brasas, apareció delante de él suculobgirfoby su coño.

Se bajó los pantalones y los calzoncillos, dirigió su polla hacia su coño  pero no, quería follarsela ese culo, le metió primero un dedo.

– Javi ¿Qué haces?, Por ahí no, por favor, dijo Jesusa.

Pero Javi estaba fuera de si, dirigió su polla hacia el ano de Jesusa y empujó, le costó, era muy estrecho, Jesusa se retorcía de dolor, él siguió empujando hasta meter media polla y empezó a bombear.

– No, Javi, por favor.

– Si, Jesusa, si, por el culo, me has estado provocando desde niño y ahora no tengo control.

Se corrió en su culo, su esperma le salía por el ano, se subió el calzoncillo y el pantalón y salió del dormitorio.

Jesusa quedó de rodillas, encima de la cama sollozando.

Javi fue hacia el salón a ver si su tía y Jesús habían terminado.

Entretanto, Jesús había abierto el albornoz de Eugenia y le había empezado a sonar las tetas, pero no, le faltaba algo, le quitó el albornoz completamente.

– Ponte la falda.

¿Y eso?

– Tu pontela.

Eugenia cogió la falda que estaba encima de una silla y se la puso.

– Ahora sí, dijo Jesús.

– Mira que eres raro.

Jesus se desnudó, se acercó a Eugenia y la agarró fuerte de culo, sintió el roce de la tela de la falda en su polla que se puso tiesa de inmediato, empezó a restregarse contra ella hasta que se corrió, dejando la falda llena de su semen, se separó de Eugenia y la miró.

– Y ahora te voy a follar.

Se acercó y empezó a comerle las tetas, la empujó hacia el sofá que había sido testigo de tantos encuentros amorosos con su madre y se tumbó encima, le agarró la falda y se la subió hasta dejar su coño a la vista, le acercó su polla y se la clavó hasta dentro, mientras hundía su cara en las tetas. Se corrió enseguida, había deseado mucho follarse a Eugenia y no pudo aguantar mucho, Eugenia tuvo que acabarse ella misma.

– Lo siento, dijo Jesús.

– No pasa nada, otro día estará mejor.

En ese momento apareció Javi, estaba raro.

– ¿Que te pasa? Le dijo Eugenia.

– Nada, vístete que nos vamos.

– Pero mira como tengo la falda toda manchada.

– Da igual, nadie te va a ver de aquí al coche. Ponte la blusa.

Eugenia se vistió en silencio y salieron.

Jesús fue a la habitación de su madre, la vio llorando.

– ¿Que te pasa?

– Javi, que me ha dado por culo.

– Que pedazo de cabron.

Iba a salir detrás de él, pero su madre le retuvo.

– Déjale, a partir de ahora solo estaremos tu, tu padre y yo, no más desconocidos.

– Si mamá, si, le dijo Jesús dándole un beso en la mejilla.

 

 

 

– ¿Quieres que me vaya contigo al pueblo? Le preguntó Javi a Eugenia.

– ¿Tu y yo solos, a vivir allí?

– Si, tu y yo solos.

– Lo estoy deseando, mi amor, dijo Eugenia, dándole un beso en la boca.

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LA SOBRINA DE MI MUJER

Incesto, Relatos Cortos 26/08/2017

Soy un hombre de 65 años. Hace dos años que satisfago a mi mujer con masturbaciones y cunnilingus,
ya que mi polla no consigue la erección suficiente y cuando la consigue no la mantiene.

El viernes 31 de marzo de 1977 mi esposa se fue a Irlanda porque nuestra hija dio a luz a nuestro
primer nieto. Yo tuve que quedar para atender a nuestro negocio. Una sobrina de mi mujer

que es alta, morena, de ojos negros, con larga melena negra… muy bonita, se quedó a cargo de las
tareas que hacía mi mujer.

Cerré el negocio a las nueve y me fui a casa. Al entrar en casa me llegó el inconfundible olor a cordero asado.Ella, en la sala, me recibió con una sonrisa… un top blanco, una minifalda y unas zapatillas de andar por casa.

-¿Saco el cordero del horno? -me preguntó.
-Saca. Yo voy a buscar el vino a la bodega.

A los pocos minutos ya estábamos cenando.

-¿Cómo le fue el día, tío?
-Mal. Casi no hay ventas. ¿Y a ti?
-Bien
Cambié de tema.
-Está buenísimo el cordero. ¿Al final te quedas a dormir aquí o vas a dormir a tu casa?
-Ya la tía me preparó la habitación de invitados.
-Es bueno saber que no no está solo en casa.
-¡¿No estará pensando en verde?! -preguntó. sonriendo.
-No te preocupes. Aunque quisiera, ya no estoy para esos trotes.
El cordero estaba tan bueno que nos acabamos la botella de vino tinto y fui a buscar otra a la bodega. Luego llegó el café, que yo nunca tomo de noche y el chupito de aguardiente. La verdad es que Ella acabó contenta.Le ayudé a recoger la mesa y después nos fuimos al salón.

Cinco minutos más tarde. los del CSI se iban a quedar sin audiencia.
-¿Tienes novio?
-Amigas intimas. Follé con tres chicos y ninguno me llevó al orgasmo.
Lo dijo y se quedó tan ancha. Pensé que me estaba tomando el pelo.
-Si y seguro que son modelos.
Abrió el bolso quitó dos fotos

-Podrían ser modelos si quisieran.
La sobrina de mi mujer me estaba seduciendo. Maldije mi suerte. No podía darle lo que queria.
La cosa iba a empeorar.
Lo soltó como si nada.
-¿Echamos un polvo, tío?
Le quité las zapatillas. Ella se quito el top…

Esto es para saber si lo hago bien, si eso, acabaré de escribir el relato

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regalo de mama y mis hermanitas para mi cumple ..2..

Incesto, Orgías 15/03/2017

Estamos todos: mamá de tetas grandes caídas hermosas, mis hermanitas y yo bastante borrachos. Mi mamá y hermanitas inconscientes pero, en mismo su borrachera deseaban que me follara a mama para evitar que tenga una depresión, no sabían que yo ya había follado con mas de 30 jóvenes de mi instituto. Tenía experiencia en follar pero no follar en familia, es decir, metérsela a mis hermanitas y mi madre.
Así que llevé a mama a su dormitorio totalmente desnuda como estaban mis hermanitas, desnudas y en pelota picada, la acostamos tapándola y nos vamos los tres al dormitorio nuestro, ellas muy calientes ya quieren follar así que para hacerlas dormir pronto y para dejar a mamá tranquila un rato en su cama, las pongo a las dos en pompa al borde de su cama. Aunque antes una y la otra se chupan y lamen sus coños. Menuda follada iba a darles a todas, ahora lo cuento. Se me pone caliente solo de recordar sus rajas. Unas más grandes que otras, pero todas de familia incestual cien por cien.

Yo las sigo después y tengo el privilegio de tener delante de mis ojos estos dos coñitos y
anos deliciosos, me dicen: hermanito am

or nuestro, aquí tienes todo lo nuestro como regalo como lo pediste, asi que disfruta como te apetezca, yo hoy quiero ver los clítoris como lanzan jugos así que inicio a lamerlas sus vaginas, anos y nalgas, las meto mi lengua y las masturbo el coño y ya sus culitos dilatados con mis deditos dos y tres a la vez. Así que las meto mi lengua y lamo sus culos una y otra por turno, la pequeña muy folladora inicia sus espasmos.
Me retiro un poquito siguiendo con lametazos y allí, su precioso pequeñito clitoris inicia a cada segundo lanzándome chorros potentes de jugos, voy mirando y ajusto mi boca a recibir este néctar y ella no para de echar.

Con mi hermanita la mayor, tetas grandes caídas.

Espero que termine y ya estoy haciendo lo mismo a la mayor, de tetas grandes y colgantes y gordas, la de arriba mamá que luego le daré lo suyo, Aunque mi hermana tiene las tetas más duras y prietas que la madre, ella estaba muy caliente y al sentir mi lengua en su culo, lanzaba jugos sin parar.
Sabores y olores pero ambos deliciosos.. cuando se para, subo sus dos piernas y la follo el culo, luego el coño que a la mayor le gusta mas, es una pedazo de guarra, solo quiere polla, la muy puta, y se la doy. La separo de todo sus labios vaginales y empujo mi verga toda a dentro hasta los huevos que casi entran de los gordos que se me ponen, y encima con rabia que la meto. La voy acariciando y estrujanbo el clítoris mientras entra y sale mi verga, ella gime y suspira sin parar
y dice: ya no puedo mas, me corrrrrrrrrrrrrooooooooooooooooooooo, espero que termine, la peque ya se ha acostado boca abajo metiendo ella misma almohadas debajo de ella para subir mas su culito respingon.
Ella separa sus nalgas y me da el panorama de su ano abierto, se lo penetro suavemente pero ella como una fiera por estar muy caliente viendo la follada de su hermana, hace un mete y saca muy rápido y me dice: empuja, empuja, hermanito,  da fuerte a tu hermana cachonda que hoy lo que quiero es una gran follada de mi hermano!

Penetreme del todo, que delicia y placer me da tu verga, follame mi amor, follame fuerte que mi
culito lo disfruta, no me aguanto y ya accelero mucho mis embestidas, mi verga esta hasta sus entrañas y ella..inicia muy rapidos espasmos haciendome echarla tres chorreos en su culo mientras ella lanza sin parar, su hermana se situa y va tragando los juguitos de la peque.. ya las acuesto tapandolas pero dejandolas desnuditas.
Así que hago para acostarme hasta que ya están muy dormidas, yo me voy con mama para terminar de coger mi regalo de cumple que me prometio…
Está mama destapada ofreciéndome la mas preciosa vista, tetas grandes, coño negro y grande, de habernos tenido a todos, y ahora puedo volver a meterme dentro, a meterle mi estaca.

Está su culito precioso en pompa y su coño y ano están en primer plan justo al borde de la cama, posición que me encanta porque voy a tener fácil lamerla toda su vagina, chupar a mi antojo su clítoris, masturbar con mi lengua su ano y coño y asi para que yo pueda recibir en mi cara y boca su delicioso tan deseado néctar…
Ahora decido y cojo mi vibrador de enorme polla negra, 25x6cm de gran calidad que parece natural, me siento al suelo al lado de la cama con mi cara justo en frente de sus nalgas, y suavemente los voy acariciando, lamiendo y besando. Me encantan y disfruto largo de ellos, ya despacito inicio a pasar mi lengua por toda su vagina, lamo el ano y haciendo dura mi lengua, mojándola bien, se la voy metiendo en su culito delicioso, la lamo en su interior y ya veo como palpita su coño negro y gordo, abriendo y cerrándose, yo masturbo con rápidas entradas y salidas en su culo y ella dando un largo y profundo gemido, empieza a lanzar delante mis ojos con su clitoris, veo como en cada segundo sale un potente chorro, ella abre los ojos y me dice:

– Toma mi amor, mira el coño de mamá, que negro lo tengo, ven mi niño, dame la polla que tanto he lavado y cuidado, mira que gorda la tienes, ven amor con mamá. Mi clítoris te esta dando tu elixir, tragalo mi amor, deja que te lave la cara para sentirlo también en tu piel, esto mi
vida es parte del regalo que te prometí, que seas feliz mi amor y vivir infinitos años conmigo y en mi, yo sigo lamiendo su ano y también su coño, la meto dos dedos en el coño y la hago una muy veloz masturbación. Mi mamá se agita mucho y da saltos en la cama, como una hembra en celo de campo, y luego para rápido para de nuevo sacar y lanzar este mágico clítoris estos deliciosos jugos…estoy chorreando de cara mi amor y lleno de flujos tu estomago. Así que mama me lo hace entender para que sepa que ella me está marcando con su flujo potente vaginal.

Mi mamá caliente y tetona para mí

Ella está muy caliente y yo ya cambio, y la penetro mi verga en su culo para iniciar a follarla, ella me pone muy de relieve su trasero y así separando sus nalgas, mi verga entra en lo mas profundo, vaya delicia, vaya sensación, vaya placeres que siento, este túnel de mama me vuelve loco, no quiero salir de el y ella empuja y empuja hacia mi tieda polla. Me duele la polla de lo dura que la tengo, con mamá toda abierta, y para mas nabo, mi pubis esta completamente pegado en sus nalgas y siento mi verga agarrada en su culo y masajeada, se mueve en círculos, me hace entrar y salir y me hace sentarme y ella se sienta sobre mis piernas con las suyas a cada lado de mi cintura. Así est´s totalmente abierta y ella me esta follando con sus movimientos, esto me da la muy deliciosa posibilidad de ir chupándola y comiéndola sus pezones, gordos y duros como los tiene. Ella me dice:

-Te gustan mis pezones, mi nene, gordos y negros de darte leche como cuando eras pequeño? Te gustan? Dile a mamá que lo quiero saber

Esas palabras me ponían la polla inmensa, y mi lengua dentro de la suya la permite saborear a ella y también el sabor de sus jugos y ella delira, estos preciosos pezones están muy erectos y yo disfruto como loco, los quiero comer del todo, ella empuja su torso para que me entren mas sus tetas grandes y salvajes, en mi boca que casi me los trago del todo…cuando nota que me voy a correr por las palpitaciones de mi verga, ella muy morbosa, guarra y golosa, me agarra con sus dos piernas la cintura y me estira con todos sus fuerzas en ella, está su coño rozando mi pubis y noto sus labios vaginales aplastarse sobre mi, ya no me aguanto mas y ella dice: córrete mi amor, córrete en mi y déjame sentir tu calentita leche, lléname mi amor el culito que tanto te desea y que tanto quieres, llénalo mi vida que sabes que es todo tuyo, tu mamita es tu mujercita que tanto deseas y que te desea.. disfruta mi amor y feliz cumple….
Así que me quedo en su culo pero con polla blanda, después de una lechada encima de mi mamá, es un nabo gordo, blando, como una salchicha grande encima del caliente cuerpo ardiente de mamá. Así que me deja descansar media hora y me dice: amorcito, me pediste como regalo follarme toda la noche así que hasta la madrugada amor te voy a dar todos los placeres que mis
encantos te pueden dar.. allí se pone en posición 69 con pìernas muy separadas a cada lado de mi cabeza y coje y traga mi verga, sin antes de haberse y haberme limpiado con toallas de papel mojadas, asi que ella me mama muy apasionada mi  nabo calentón y yo, con la mas grande suerte del mundo, tengo delante mis ojos esta vagina maternal mojada, estas nalgas y este ano de mis grandes debilidades, casi media hora estamos comiéndonos coño, ano, verga y nalgas, al ver mi verga ya muy dura, cambia y se acuesta en sus hombros y cabeza al lado de la cama, su culo justo al borde y sus piernas sobre la cama, esta posición me da su coño justo al borde.

Muy de relieve y delante de mi, abierto con su color rosa precioso, yo me meto en la cama entre sus piernas y alli la meto mi lengua toda en su coño, masturbo su coño con entradas y salidas, esto la encanta y a mi mas, saboreo su interior caliente chorreando de sus jugos y lamo y mordisqueo su clítoris chupandolo y lo mismo sus labios vaginales, mama se corre sin para y me dice:
-Ay mi amor, que bonito me chupas, me comes y me follas, que deliciosas sensaciones y placeres me das, estoy en el séptimo cielo mi amor y noto que tu también estas con mucha pasión y ganas comiéndome, lamiéndome. chupándome y follándome, disfruta mi gran amor de tu mamita caliente que mas te quiere en este mundo, disfruta y pasa un feliz cumple mi vida, follame todo lo que te apetezca, esta noche soy tu regalo y quiero que se te quede como recuerdo cada dia , siempre sere tuya.. te amo mucho mi vida… yo la digo: mamita estoy tan feliz sintiéndote
y sintiendo tan bonitas sensaciones que estoy flotando por los cielos, nunca ningún regalo me hubiera hecho sentir tan feliz, eres mamita mi gran amor y las mas guapa, deliciosa, sensual, preciosa, dulce y única en el mundo, soy muy, pero muy, muy afortunado de tenerte a ti como mamita y como mujercita. Estaba con la polla muy tiesa, con ganas de hacer mía a mi madre incestual, mi madre putona, cachonda, mi madre perruna. Así que es mi alegría y mi razón de
vivir cada dia , contigo mamita, nunca estoy triste o aburrido, basta verte para alegrar mi vida, te adoro.
Y allí ella inicia a masajear mi picha de nene con mama,  en su coño y ella y yo viendo como entra y sale mi verga de allí, esto nos excita mucho más y ambos estamos embistiendo y gimiendo, acelero mucho mis embestidas y la lanzo 3 chorros en su coño, ella es un grifo abierto y sus chorros van a un altura de un metro sin parar.

Por lo tanto, hemos seguido follando hasta las 6 de la mañana, mama sin exagerar se ha corrido mas de 15 veces y ya me dice, ves mi amor con tus hermanitas, ya estoy seca y no tengo mas juguitos, espero mi amorcito que hayas quedado satisfecho esta noche y que hayas tenido la cantidad de folladas que deseabas.. pero estamos aquí y esto mi amor seguirá hasta que te apetezca… yo la tapo tal como esta y la o le digo.. o sea hasta toda la vida que siempre me apetecerá más y más,, la bese y voy a mi dormitorio extenuado… seco yo también de momento…
asi recibí, mi especial regalo de mama y de mis hermanitas que folle hasta las 10 o 11 de la mañana. Desde ese día, me follo a mi mamá y mis hermanitas cada día. Es un placer indescriptible, no sigo porque mi polla endurece solo de pensar en sus coños.

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Ella prefería la polla de su nene

Relatos XXX 28/06/2016

Este relato dedicado a mi mujer, más guarra de lo que pensaba, no va y me dice que ha pillado a nuestro hijo másturbándose?, lo bueno de todo, no es eso, es que hasta le gustó verle y más aún, hasta que le masturbó ella no paró. Os dejaré un vídeo para que veáis lo que puede llegar a hacer una mamá si se lo propone

Ahora ya paso a relatar lo que la guarra de mi mujer hace en familia

Relato sumamente tórrido el de mi mujer, bastante pervertida que deseaba a nuestro hijo más que a mí, ella le llamaba niño pero no era tan niño…

– ¿Cariño? – dice mi mujer sacando mi polla de la boca.

– ¿Si? – le respondo con tres dedos de mi mano metidos en su encharcado coño.

– He pillado al niño masturbándose.

– ¡Joder María! El niño ya tiene 18 años – le digo mientras miro su enorme y turgente culo recostado a mi lado.

– Bueno… Ya sabes tonto.

– ¿Y que? ¿La tiene grande como papa?

– Puessss… La tiene más gorda y grande que tú – me dice acelarando la masturbación de mi polla.

– Serás cerda. ¿Y eso te ha puesto cachonda, seguro? – le digo revolviendo su enorme coño – Si te ha puesto cachonda ver la enorme polla de tu hijo, trágate mi polla. Cuando más te la tragues, más entenderé que te ha puesto cachonda.

Así que de inmediato acerca sus gordos labios de chupapollas a mi glande y se traga mi polla de golpe hasta los huevos. No hay más polla para tragar pero ella empuja igual con fuerza.

– ¡Jodeeeeeeeeer guarra! Vale, te ha puesto cachonda. Ahora a ver. Si te pone cachonda imaginar que tu hijo te mete ese enorme rabo en tu coño, mantén la polla así hasta el fondo. Cuanto más la mantengas más entenderé que te gusta la idea – le digo mientras noto como se encharca su coño.

No saca la polla ni un milímetro y el tiempo pasa. La miro y veo como resbala la saliva de su boca sobre mis huevos. Los ojos llorosos y apenas puede respirar pero no saca la polla.

– Vale putona, creo que es hora de hablar con el chico. Esta tarde le cuento la nueva etapa.

– Arf… Garg… Si… Gracias cariño, creo que es el momento – dice tras sacar la polla de la boca.

– ¡Hijo! Tenemos que hablar.

– Buf… Acabo de llegar de clase y el plasta de papa ya va a darme un sermón. ¡Joder! A ver si no se enrolla, tengo tal calentón por culpa de las zorras del insti, que si no me hago una paja ya reviento.

– Verás, mama me ha contado que te ha pillado masturbándote y verás… hemos pensado que ya eres lo suficientemente mayor.

– ¿Qué?

– Si, verás. Mama y yo somos unas personas muy sexuales y bueno… contigo en casa nos hemos reprimido, pero creemos que ya eres mayor y podemos reanudar nuestras anteriores costumbres.

– Eh… Papa no te pillo.

– Joder hijo. Mira… Tu madre es un auténtica zorra insaciable y a mi me encanta que lo sea. De ahora en adelante estará por casa como a ella realmente le gusta y… a mi me encanta. Y es posible que nos encuentres de improviso en alguna habitación follando. ¿Lo entiendes?

– Pueees… Si… ¿Has dicho que mama es una zorra insaciable?

– Si. Es exhibicionista, ninfómana y una auténtica guarra – dice mirándome con una sonrisa.

– Valeeee…- respondo auténticamente alucinado.

– Bien. Solucionado entonces. ¡María! El niño está conforme. Me marcho al trabajo – le grita a mama.

– ¡Vale amor! Que tengas un buen dia – responde mama desde la cocina.

En total estado de shock veo como papa se marcha y no se el tiempo que pasa hasta que reacciono. Mama es exhibicionista, ninfómana y una auténtica guarra. Vaya tela. Empiezo a moverme y entro en la cocina. Me quedo alelado con la boca abierta. Una mujer de larga melena morena hasta el nacimiento de unas portentosa nalgas. está de espaldas a mí haciendo algo en la encimera de la cocina. Un enorme culo de anchísimas caderas se muestra desnudo ante mí. Unas larguísimas piernas enfundadas en unas super sexys medias y zapatos de tacón que levantan el portentoso culo.

– ¿Mama?

Y la mujer se gira y me sonrie – Ah… Hola hijo, pasa estoy preparando algo de merendar – dice volviendo a su tarea.

¡Diooooos! ¡Mama está buenísimaaaa! Joder, que pasada – pienso mientras me siento con la polla empalmada a tope.

– Bueno cariño. Papa ya te ha hablado de esto ¿verdad? – dice mientras percibo como empuja un poco el culo haciéndolo más grande a mi vista.

– Eeeeh… Si mama. Bueno… En realidad me ha dicho que sois muy sexuales y que tu… bueno… que tú eras una especie de guarra ninfómana – le digo acariciándome el paquete por encima del pantalón.

En ese momento se da la vuelta sonriendo y a mí casi me da un infarto. Se encara hacia mí y mis ojos vuelan a sus pechos. No hay palabras que los puedan describir con justicia. Gigantescos, gordos, pesados, turgentes, descomunales, erguidos, una oda al sexo. Jodeeeeeerrrrr… Bajo la vista y el resto es demencial. El vientre liso como una tabla llega a un pubis depilado de gordos labios vaginales. Debajo del pubis los muslos dibujan un triángulo perfecto y se tornean en unas caderas anchísimas. Es una epifania sexual. Una llamada al apareamiento.Voy a romper la bragueta de un momento a otro.

– ¿A si que te ha dicho eso? Pues que sepas… Que es cierto. Me encanta exhibirme y sentirme una guarra – dice mientras con una mano se coge una teta y con la otra se acaricia el coño.

Mi cara de asombro debe de ser total. Y mi polla no ha estado nunca tan empalmada.
Aquí os dejo como se le ponía el culo a la mamá cuando el hijo la tocaba

– ¿Tienes algo que decir cariño? – me dice mientras veo como empiezan a resbalar fluidos de sus labios vaginales.

– Pues… Que esto es increible y… que estas bellísima y…

– Hijo – me interrumpe – ¿Te importaría mucho dejar de lado eso de bella, adorable y demás… y decir lo que realmente piensa tu cabeza? – dice masturbándose a tope.

– Eeeeeh… Vaya… Pueees… – mi cerebro se libera – Joder mama, estás buenísima. Tienes unas tetonas enormes alucinantes, y unas caderas y un coño y… estás buenísima guarra.

– Siiiiiiiiiii…. Arrrrrrrrrrggg… Eso es. Así piensa un auténtico macho. Serás cerdo. Ummmmmm… – dice relamiéndose.

Se acerca a mí y pone la mano sobre mi bragueta.

– Y esto está abultado a tope. ¿Por qué no liberas esa polla y te masturbas? Yo ya lo estoy haciendo – dice inclinada hacía mí con esas gigantescas tetas a un milimetro de mi cara.

– Si mama. Gracias.

Se separa y vuelve a la encimera, se da la vuelta y sigue con lo que estaba haciendo. Al momento saco mi polla y me empiezo a masturbar mirando ese culazo. Ella se gira, me ve masturbarme y sonrie. Empuja el enorme culo. Aaaaaaaaaah… Será zorra. Lo pone enorme para calentarme más.

– ¿Hijo?

– ¿Si mama?

– ¿Qué es lo que más te gusta de mi cuerpo?

– Pueeess… Tus tetonas mama – le digo pelándomela a tope.

– ¿Te gustaria tocarlas?

– Oooooh… Si mama.

– Hijo, te agradeceria que cuando estemos en estas situaciones te expreses como si en vez de tu madre fuera una guarra para follar.

– Eeeeh… Si mama, digo, si zorra, putona, guarrona, cerda.

– Arrrrrrrggg… Asiiiiii… Cerdoooooooo… Insultameeeeeeee… – dice mientras se vuelve a dar la vuelta.

Se acerca a mí y se inclina poniendo las tetas a mi alcance.

– Dale niño. Sóbale las tetas a tu madre – dice mientras veo como se mete tres dedos por el coño.

Suelto mi polla y a dos manos agarro esos enormes melones. Aaaaaaaaaaaah… ¡Que gordos! Enormes, turgentes, pesadísimos.

– ¡Niño! No dejes de masturbarte. De que sirve sobar las tetas de una puta si no te das placer – dice relamiéndose con una cara de guarra alucinante.

– Si mama, digo, si puerca. Menudas tetas enormes tienes cacho guarra – le digo fuera de mí, mientras me vuelvo a masturbar con fuerza.

– Asiiiiiiii… Puto crioooooo… Soba a tu puta madreeeeee… Cerdoooooo… Arrrrrrrrrrrggg… meeeeee… corroooooo… Arrrrrrrrrrrggg… – grita mientras se convulsiona en un violento orgasmo.

– Mamaaaaaa… digo, putaaaaaaa… me voy a correeeeeeeeeer… zorra…. Aaaaaaaaaaaaah… – grito a mi vez soltando chorros de semen enormes.

Ella se corre como si se meara con los ojos en blanco y la lengua fuera entre convulsiones. Yo me corro como nunca en mi vida, soltando enormes chorros de semen con una potencia que riega literalmente a mi madre. El semen le salpica las tetas, la cara y el pelo. Sale tanto que parece duchada en leche. Es alucinante. Nunca he visto nada más sexy. Parecía que meaba la muy puta.

Y tras un intervalo que se me antoja interminable, terminamos de corrernos ella se me queda mirando con la cara empapada en espesos cuajos de semen.

– Bueno hijo… Creo que nos vamos a entender de maravilla – dice sonriendo a través de la mascarilla de leche.

– Si mama. Creo que si – le respondo sonriendo a mi vez.

 

Algo increíble pero cierto…

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Las tetazas de mi tía Pilar

Relatos XXX 17/06/2016

Una tía así, con tetas de una vaca casi, impresionante, para dar y tomar, eso es lo que tenía yo, fue la primera que puede montar, ella me lo enseñó todo, hasta los pezones, era como pequeñas pollas, algo así como la rubia tetona, no me digáis que no está bien, digo yo….

En fín unas fotos y a ver qué paso entre mi tía y yo, la muy zorra.

Mi tía Pilar, que a pesar de estar muy bien, tenemos aquí tias en pelotas, que solo hay que verlas, y en acción y directo,… mucho más…

Nunca antes nadie me había hecho nada de sexo, ni una mamada, ella fue la primera, la que me inció: ¿nunca te la habían chupado?- me dijo mi tía… mamado?…si sólo decirme eso ya me ponía cachondo. Lo relataré porque es digno de escucharlo, no sabía que era una perra de cuidado, yo que la  había visto como familia, y resulta que me enseño a pajearme en el baño.

Yo era muy jovencito cuando perdí mi virginidad a mano de una de mis tías. Soy hijo único y por motivos familiares me criaron mis abuelos maternos. Quizás por ello nada más empezar las vacaciones estivales salía pitando para el pueblo a pasar con ellos los 3 meses de vacaciones.

En el pueblo además de mis abuelos vivía una de mis tías, Pilar, la hermana mayor de mi madre, por aquellos entonces debía rondar los 50 años, en la familia la llamábamos la señorita Rontenmeyer, aunque estuviera casada, había que temerla, era peor que una vara verde. Muy estricta y severa. Todos los primos intentábamos esquivarla en cuanto la veíamos. Era una mujer chapada a la antigua, siempre vestía de negro, aunque no hubiera nadie de luto en la familia, eran vestidos abotonados delante, largos, anchos, que no favorecían para nada su figura, siempre con un moño, el pelo negro, con gafas negras, que no le favorecían para nada, aunque fuera verano e hiciera calor, siempre con medias, y nunca imaginé que debajo de esos vestidos hubiera unos pechos talla XXL. Y un cuerpo como el suyo.

En el verano en cuestión, además de Pili, hija de Pilar, de 19 años y que pasaba bastante de mi y de mis otras primas, que eran menores, estaban Ana y Toñi, las mellizas, hija de otra hermana de mi madre, estas dos eran dos años menores que yo, y habían venido a pasar unas semanas con mis abuelos, no las veía desde hacía varios años, y a sus años sus cuerpos ya presentaban unos pechos y unos traseros mas que apetecibles.

Yo ya había entrado en esa época en la que me mataba a pajas y en cuanto me refregaba por alguna de ellas, mi polla se empinaba hasta dolerme. A esas edades todos los juegos iban encaminados a conseguir refregar mi polla por cualquier lugar de sus duras carnes. Supongo que como todo chaval yo me sentía orgulloso de mi instrumento, y con las consabidas comparaciones de amigos, ganaba a todas luces, por lo que cuando se me empinaba del todo, me costaba conseguir que no se me notara demasiado.

La casa de mis abuelos era grande, una casa de un pueblo de la sierra de Huelva. Paredes anchas, muy fresquita en verano, con muchos cuartos y un “soberao”, la parte de arriba de la casa, suelo de baldosas antiguas que sonaban al pisar y techos de madera. Ese era mi santuario, me gustaba porque era imposible que nadie llegara hasta mi dormitorio sin que lo escuchara caminar por muy de puntilla que viniera, sobre todo porque no sabía donde pisar, yo ya bajaba y subía sin que nadie me escuchara. Además había un patio inmenso, con árboles frutales y un pequeño aseo en un rincón.

Todo ocurrió una siesta, el momento donde los mayores si iban a dormir, y nos dejaban a los críos jugando, sin hacer ruido. Casi siempre viendo la tele, o jugando a las cartas, medios adormilados también. Me había quedado con Ana y Toñi. Mi abuelo había salido a jugar a las cartas al bar del pueblo y mi abuela se había ido a la cama, había visto a mi tía Pilar recoger la mesa y fregando en la cocina, pero hacía rato que no la veía, supuse que se habría ido a su casa o estaría acostada en un cuarto que tenía para ella en la casa. Estuvimos jugando a las cartas, hasta que una de mis primas hizo trampa y comenzó la bronca. Primero manotazos y terminé peleando con mi prima Ana en el sofá. Me gustaba dejarme ganar, ya que casi siempre terminaba sentada sobre mi polla y refregándose por ella, hasta ponérmela dura como una piedra. Luego terminaba en mi dormitorio o en el cuarto de baño del patio cascándomela como un mono. Me gustaba el aseo del patio, porque casi nadie lo usaba y el otro de la casa no tenía pestillo en la puerta y cualquiera podía entrar y pillarme. Esa tarde me sentía bien lleno, no había tenido mi desahogo matutino y sentía que estaba bien cargado de leche, no hizo falta mucha pelea para sentir como se me ponía dura, hasta mi prima lo noto y antes de que se fuera a liar ya que no sabía como iba a reaccionar, preferí dejarla ganar y marcharme para desahogarme yo solo. No me apetecía subir escaleras así que me dirigí al patio, antes de entrar ya me la había sacado y me la meneaba despacio. El aseo tiene el inodoro justo detrás de la puerta, hay que abrirla del todo para entrar, abrí sin mirar y al hacerlo me encontré con mi tía Pilar sentada en él. Estaba a menos de medio metro de ella, debía estar haciendo sus necesidades ya que estaba echada hacía delante, mi polla quedó a la altura de su cara. Me quedé de piedra, sin poder reaccionar, ella tampoco reaccionó al momento, solo se echó un poco para atrás para verme mejor. Después de varios segundos que me resultaron eternos, intenté taparme y darme la vuelta. Ella volvió a echar su cuerpo hacía delante y con su mano derecha cogió mi mano izquierda y con su mano izquierda empujó la puerta cerrándola detrás mía, a pesar del miedo al verme pillado, mi polla como si tuviera vida propia no dejaba de palpitar y estirarse hacía arriba.

Y las únicas palabras que salieron de la boca de mi tía fueron.

-acércate y no te muevas!!

Di un paso al frente y quedé justo delante de ella, agachó la cabeza y sentí como su lengua relamía mi prepucio, me seguía sujetando con su mano, me soltó y sentí su mano caliente agarrar mi tronco y su lengua moviéndose alrededor de mi capullo, no tardé en sentir sus labios y como casi la mitad de mi polla se hundía en su boca caliente y húmeda, era la primera vez que sentía algo así, le bastaron varias subidas y bajadas de su boca para que comenzara a correrme como un poseso, nunca había sentido algo así, y me daba la impresión que ella tampoco esperaba tanta cantidad de leche, tuvo que sacársela y un chorro aun con fuerza fue a parar a su cara, un cristal de su gafas y su nariz quedaron llena y un par de chorros más fueron a parar a su vestido sobre sus tetas. No recordaba una corrida como esa, era la primera vez que me hacían algo así e incluso me temblaban las piernas. Se llevo a la boca la última gota que había quedado justo en la punta y me soltó. Di un paso atrás y me quedé mirándola, intentando recobrar el aliento, estaba como si acabara de correr una maratón. Se quitó las gafas y las limpio con papel higiénico, actuaba como si todo aquello fuera muy normal para ella, aunque no me miraba a la cara. Se levantó del inodoro y por un momento pude ver como se subía una braga de color negro, el vestido no me había dejado ver nada de su cuerpo, solo los muslos cubiertos por unas medias igualmente negras que solo le llegaban hasta ellos.

.- es la primera vez que te hacen una mamada??

No reconocía a mi tía, ¿mamada? Me acababa de decir ¿mamada?

.-si

Solo atiné a decir un si agachando la cabeza esperando que cayera la tormenta

.- y te ha gustado?

La miré a la cara, algo había cambiado, no era mi tía, la señorita Rotenmeyer, era simpática.

.- si tita, mucho!! Tita tienes unas gotas en tu vestido!!

No me atreví a decirle que tenía leche en las tetas. Solo le indiqué con un dedo.

.-vaya hombre!! Así no puedo entrar en casa, que iba a decir tu tío!!

Me apartó de una forma cariñosa y me instó a que me sentara en el inodoro, la tenía de frente a mí y se estaba desabrochando los botones del vestido. No me lo podía creer, y mucho menos cuando se lo abrió y se lo sacó. Quedó ante mí en braga y sujetador, era un conjunto negro, de encaje, un conjunto que jamás hubiera pensando que ella pudiera usar, totalmente transparente, me había dejado ver la abundante mata de vellos que tenía en su bajo vientre, podía ver como sus vellos sobresalían por los bordes, y por encima pero lo que más me impresionó fueron sus mamas, eran inmensas, nunca había visto nada igual, mi madre las tenía grandes, pero las de mi tía eran el doble de grande, y lo que más me impresionó fueron sus aureolas y sus pezones, estaban en medio de ellas, arriba, apuntando al frente, y eran de un color tan oscuras que incluso se notaban perfectamente debajo de la prenda negra. Era tan blanca que parecía de leche. Se fue al lavabo para limpiar con agua las gotas, me dejó una visión de su culazo, tampoco tenía nada que despreciar. Mi polla había vuelto a palpitar y tuvo el tiempo suficiente para que cuando se dio la vuelta estuviera de nuevo casi dura.

En cuanto se dio cuenta sonrió, se había vuelto a colocar el vestido y se lo estaba abrochando.

.- te gusta tu tía?

Asentí con la cabeza.

Ella dijo: Todavía eres virgen??

Iba a decirle que no, pero preferí decirle la verdad.

.- si tita!!

.- guárdate eso!! Y esta noche no dejes que las primas se queden arriba contigo en el soberao y no cierres la puerta de tu cuarto.

Me guiño un ojo con una sonrisa maliciosa que nunca había visto en su cara y me dejó con la polla en la mano sentado en el inodoro. Iba a comenzar a hacerme una paja cuando la puerta se abrió de nuevo, me asustó y me tapé como pude, pensando que era cualquiera de mis primas. Era mi tía de nuevo, asomó la cabeza y me dijo.

.- y no te hagas más pajas, guárdate las fuerzas para la noche!!

Me había asustado y aunque quisiera no podría hacer nada, mi erección había bajado de forma radical.

Pasé toda la tarde como en una nube, no quise jugar con mis primas, les dije que no me encontraba bien, veía por la casa a mi tía diferente, reía con mi abuela, incluso bromeaba con mis primas y de vez en cuando me lanzaba una mirada que me hacía temblar de los pies a la cabeza, y hacía que sintiera un cosquilleo en mis huevos.

Era normal que mi tía se quedara a dormir en la casa, mis abuelos ya estaban mayores y necesitaban ayuda por las noches, esa noche había tormenta y no nos quedamos en la puerta tomando el fresquito como era costumbre, mis primas tenían miedo y se fueron a dormir a casa de mi tía, iban a dormir con mi prima Pili, yo les había dicho que no me encontraba bien y que no quería que se quedaran. No sabía que iba a ocurrir, pero mi polla estaba tomando vida por si sola, de solo pensar en lo que se podía avecinar.

Esa noche no tardé en despedirme para subir a mi cuarto. Mis abuelos también se fueron rápido a la cama y la casa no tardó en quedar en silencio. Mi dormitorio quedaba en un rincón de la casa, y por suerte era el opuesto de donde estaba el dormitorio de mis abuelos, el de mi tía tampoco estaba cerca del de mis abuelos, tenía un aparatito de esos que se usan con los niños pequeños para escuchar si había ruidos en su dormitorio. Apenas habían pasado media hora cuando sentí que alguien subía las escaleras, se escuchaba perfectamente el crujir de la madera, cuanto más despacio subías, mas ruido hacía, ya lo tenía comprobado. Me senté en la cama y esperé, conocía los ruidos, mi tía no tardó en aparecer en la puerta. Traía puesto un camisón blanco, largo, de tela fina, casi le llegaba a los pies. Podía ver el contorno de la braga y del sujetador, eso me decepcionó un poco, esperaba que subiera empelotas, pero no era así.

.- te has hecho alguna paja esta tarde, sobrino??

.-no tita!!

.- quieres que tu tía te haga otra como la de la siesta??

.- si!! claro que quiero!!

.- pues vente conmigo a mi cama!!

Se giró y con la mano me hizo señas para que la siguiera, bajamos despacio, me dijo que esperase un momento en la escalera, se acercó a ver a los abuelos y volvió al momento, me cogió de la mano y anduvimos hasta su dormitorio, me llevaba deprisa, sonriendo, como si fuera una chiquilla que fuera a hacer algo prohibido.

Pocas veces había entrado en su dormitorio. Era grande, espacioso, antiguo. Tenía una cama de respaldares grandes, una mesita de noche en un lado y un armario de madera, de los de pueblo, una pequeña mesa con una silla y un pequeño sillón de los de relax, me senté en el sillón, para ver que hacía. Se quedó mirándome apoyada en los pies de la cama, como si sopesara lo que iba a hacer. Se acercó a la mesita de noche y encendió la lamparita, apagó la luz del techo y encendió el aparato de escucha de los abuelos, era gracioso escuchar roncar a mi abuelo. Anduvo hasta mi, se soltó el moño, no esperaba que tuviera tanto pelo y tan largo, era negro con algunas canas, le daban un aire incluso más misteriosa, me cogió de la mano y me levantó del sillón, me abrazó y me dio un beso en los labios, yo estaba rígido, su beso tampoco había sido como de una experta, simplemente había pegado sus labios a los míos. Lo impresionante era el tamaño de sus tetas, las sentía en mi pecho, eso hizo que mi polla se pusiera dura en cuestión de segundos y ella lo notó.

.-te gustan mis tetas, verdad sobrino??

.- si tita!!, me gustan mucho!!

Se levantó el camisón hasta sacárselo por la cabeza, no podía dejar de mirar esas cantaras, la miré a la cara y me miraba sonriendo, con los ojos me hizo señas de que podía tocar, metí una de mis manos por el filo del sujetador, lo tenía apretado, el tacto de su piel era suave, me gustaba y a ella parecía que le excitaba la situación. Tuve que agarrar con la otra mano el filo para meter mi mano y tirar de esa mole hacía arriba para sacarla fuera de la tela del sujetador, era impresionante, nunca había visto nada igual, quise hacer lo mismo con la otra, y cuando la tenía fuera me dijo.

.-y no es más fácil si me quitas el sujetador??
Entonces ella, se giró dándome la espalda para que le desabrochara la prenda, lo hice y ella se lo sacó de los brazos, me apreté a ella, a su culo. Por primera vez me atreví a acariciar su vientre y subir con mis manos hacía arriba hasta alcanzar esas moles. Sería incapaz de describir la sensación, eran como dos globos llenos de agua, dos globos inmensos, los podía apretar y volvían a su posición natural, sentía sus pezones grandes y duros, el tacto rugoso de sus grandes aureolas. Ella movía su culo, intentando acoplarse a mi polla, la tenía dura, grande y dura, me dolía. Bajé mis manos por su vientre y busqué el filo de su braga, metí mis dedos y sentí el tacto de sus vellos, tenía un bosque, era espeso y rizado, abultaba entre mis dedos, pasé mis manos por su cadera y bajé la parte de atrás, su culazo blanco y flácido quedó ante mi vista, podía ser tan rico como sus tetas. me saqué la polla y sin pensarlo mucho la metí entre sus muslos, sentí como abría las piernas para dejar que me acoplara a ella y que su braga cayera al suelo. Soltó un gemido sin dejar de moverse un poco para sentir el tamaño de mi polla y su dureza.

.- uhhh!! El niño tiene gana de meter su polla en el chochito de la tita?? Que grande y que dura la tienes niño!!

Esa no era mi tía, me la habían cambiado, nunca la había escuchado decir nada por el estilo en toda mi vida y menos sentir como se movía con mi polla entre las piernas.

.- que cosa más rica tengo entre las piernas!!! Uhhh!!! Como voy a disfrutar contigo esta noche!!

Antes os dejo la tetona de mi tía, pues lo mismo, en el minuto 18 se abre como una verdadera perra, y sobre todo, esa cara, …. esa cara de gusto y guarra al mismo tiempo

Mi polla había alcanzado sus labios, los podía sentir sobre mi polla y como se iba mojando, el roce se estaba haciendo mucho más fácil y bastante más placentero. De pronto se apartó y se dirigió a la cama, se tendió boca arriba.

.-ven cariño!! Quiero que te corras dentro de mi y que me des todo lo fuerte que puedas y aguantes!!! Quiero sentir como estalla tu polla dentro de mi!!

Me acababa de dar cuenta que las sábanas eran de color negras, resaltaban con el cuerpo de mi tía encima. Nunca había sentido mi polla tan dura como en ese momento, su melena caía sobre la almohada, se había levantado las piernas con las manos, seguían enfundadas en unas medias negras a medio muslo, sus grandes tetas quedaban entre sus brazos que las sostenían y podía ver por primera vez toda su raja bien abierta. Era impresionante, sus vellos llegaban hasta casi la entrada de su estriado culo, era un agujero perfecto, pequeño casi negro, resaltaban con su piel tan blanca, lo mismo que sus labios grandes y carnosos.

.- ven fóllame!! Métemela hasta los huevos cariño!! Dale a la tita todo lo fuerte que puedas, como en las películas!!

Me seguía alucinando la manera de hablar de mi tía, pero me estaba poniendo como una moto.

Me monté todo lo rápido que pude en la cama, me coloqué entre sus piernas y con mi mano guié mi polla a la entrada, apreté con fuerza y mi polla entró con algo de dificultad, pero una vez pasado el capullo lo demás entró como si fuera mantequilla, estaba caliente, ardía su coño por dentro. Ella estiró la cabeza hacia atrás.

.- siiii!!! Que polla tienes niño!!! Dale a la tita!! Dale fuerte cariño!! Siii!! Como me gusta!!! Que de tiempo hacía que no podía disfrutar asi´!!! Siiiii!!! Dame polla!!! Dame!!! Fóllame!!! Fóllame cariño!!! Dame fuerte!!

Me estaba costando encontrar un ritmo, estaba alucinado, me estaba follando a mi tía, era mi primer coño y nunca hubiera podido pedir nada mejor. Nos acoplamos mejor y comencé a darle como ella me pedía, sacaba mi polla y la hundía hasta los huevos, hasta sentir como chocaban y sonaban al contacto con su cuerpo. Sus gritos se hicieron más sonoros.

.- siii!!! Ahh!!! Dame!! Dame!!! Dame con todas tus fuerzas!! Asii!!! Asiiii!!! Dame!!! Dame polla!!! Dame tu polla!!! Rómpeme el coño!!! Rómpemelo!!! Como me gusta!!! Asi!! Asi!!!

Por un momento pensé que sus gritos iban a despertar a todo el pueblo, pero seguía escuchando los ronquidos de mi abuelo en el aparatito.

.- dame cariño!! me corro!! Me corro cariño!! sii!! Sii!!!

Resoplaba y gemía como una poseída, movía la cabeza de un lado a otro sin dejar de gemir.

.- que gusto!! Como me gusta!! Vacíate dentro!! Dame tu leche!! Dámela!! Quiero que me llenes entera con tu leche!! Vamos cariño!! asiii!! Asiii cariño!!! como me gusta!!! Dame fuerte!! Dame!!!

Ya ves, la embestía como un loco, cuando la escuchaba hablar me desconcentraba, pero no podía dejar de darle con todas mis ganas, cuando ya no pude más paré en seco soltando un gemido comencé a soltar un torrente de leche en su interior. Nunca había soltado tanta leche, ni nunca había sentido tantos espasmos y con tanto placer.

.- si!! como la siento!!! Como me gusta!! Como me quema por dentro!

Me dejé caer encima de ella, me acariciaba los pelos y me besaba la frente, sentía como la base de su coño me estrujaba la polla como si me la estuviera exprimiendo, era como si todo su conducto se apretara a mi polla, como si tuviera vida propia.

.- te gusta que te la apriete??

Asentí con la cabeza.

.- eso no saben hacerlo todas las mujeres cariño!!

Yo seguía tendido encima de ella, ella seguía succionando mi polla con su coño, era tanto el placer que impedía que mi polla se pusiera blandita. Me tuvo así varios minutos, hasta que me hizo girar y se la sacó. me dejó tendido en la cama y se colocó a cuatro patas con el culo en pompa, desde donde estaba echado podía ver perfectamente toda su raja, se veía mojada. Echó la cabeza hacía abajo y empinó más aun su trasero. Llegaba a ver toda su raja, desde el agujero estriado y oscuro de su culo hasta los labios hinchados de su coñazo.

.- mira lo que hace tu tita!!

Podía ver como su raja palpitaba, era como una boca que se abría y se cerraba, sabía que a mi edad tenía mucho que ver aun pero nunca pensé que una mujer pudiera mover sus labios a su antojo, paró de moverse, la sentía gemir con la cabeza echada completamente sobre la cama, de pronto fue como cuando yo me corría, vi salir un chorro de un liquido blanquecino de su agujero, no era otra cosa que mi leche saliendo a borbotones de su interior, lo hacía a voluntad. Salieron cuatro o cinco chorros, el primero si salió con mayor fuerza, los siguientes le iban corriendo labios abajo.

.-mira lo que sale de mi chochito!! Mira tu corrida cariño!! todo eso me lo has soltado dentro!!

Veía caer las gotas sobre la cama, era una verdadera pasada, yo sin darme cuenta me había comenzado a pajear despacio sin dejar de mirar ni un solo momento el abrir y cerrar de esa boca que parecía hambrienta. Podía ver perfectamente como sus labios se abrían y cerraban a voluntad, Con una de sus manos se refregaba por el clítoris los restos de mi leche. Me había vuelto a calentar, miré mi polla y estaba de nuevo dura.

Así que me coloqué detrás de ella de rodillas y sin que ella dijera nada intenté volver a follármela. Estaba tan empinada que me costaba llegar a su coñazo.

.-mm!! El niño quiere volver a follarse a la tita?? Dimelo!! Dime que quieres follarte a la tita!!

.- quiero follarte tita!! Quiero follarte!!

Abrió más las piernas y dejó que su cuerpo bajara lo suficiente para que alcanzara su entrada y se la metiera hasta los huevos.

.-mm!! Que dura se te ha puesto!! Ahh!! Asi!! Asi! Dale fuerte a la tita!! Mmm!! Mas fuerte!! Mas fuerte!!

La tenía sujeta por la cadera y sacaba y metía todo lo fuerte que podía. Era espectacular ver el culazo grande, blanco y flácido de mi tía. Y ver las ondas que se formaban en sus nalgas cada vez que hundía mi polla.

Se había acoplado a mis movimientos, empujábamos los dos a la vez, se la hundía con fuerza, sentía mis huevos chocar en la entrada de su coño. Pero lo que más me excitaba era como me hablaba.

.-asi!! Así!! Dame fuerte!! Dale a la tita en el coño!! dale fuerte!!

Sentía sus dedos jugando con su clítoris y cogiéndome los huevos cuando tenía la oportunidad. Me hizo parar apartándose.

.- tiéndete cariño!! échate en la cama!! Veras lo que te va a hacer tu tita!!

Colocó sus pies a cada lado de mi cuerpo a la altura de mi polla, y se agachó hasta pegar su culo a la punta de mi polla. Podía ver su coño abierto con sus dedos, y como seguía rezumando un caldo blanquecino que salía de sus labios y caía sobre mis vellos, estaba en cuclillas dejando que mi capullo rozara los cachetes de su culazo, me tenía con la boca abierta sin poder dejar de mirar ese coñazo. Se movió hasta dejar mi capullo en la entrada de su coño y con la sola ayuda de sus piernas se la clavó entera, dejando escapar de su garganta un hondo gemido. Yo no podía dejar de mirar, estaba con los codos apoyados en la cama mirando como se movía.

.- mira cariño!! mira como la tita se la mete entera!! Uuhh!! Mira!! Como me gusta!!

La sacaba y dejaba que mirase como se quedaban abiertos sus labios, podía ver la parte rosada de su interior. Y como dejaba caer el caldo que salía de él directamente sobre mi polla. Me tenía con la boca abierta sin poder apartar la mirada. Se acariciaba los vellos, abría sus labios y se la metía una o dos veces hasta los huevos y volvía a realizar los mismos movimientos.

.- mira como se corre la tita!! Mira como se corre!!

Agarró el tronco con su mano y la dirigió a la entrada de su culo, sentí una ola de calor recorrer mi cuerpo cuando sentí mi capullo en la entrada de su trasero. Apretaba mi tronco haciendo que mi capullo se hinchara más aun.

.- ábreme las cachas!! Ábreme el culo con las manos.!!

Tiré con mis manos de sus nalgas haciendo que mi polla llegara con más facilidad a su agujero. Tenía una visión perfecta. Se dejó caer un poco más, el calor era indescriptible y la sensación más aún. No tardé en ver como mi capullo se abría paso a la resistencia que ofrecía ese músculo. Mi mirada seguía fija en mi polla y en la entrada abierta de su culo, no llegaba a meterse del todo mi capullo, sentía la dureza de su esfínter. La sentía gemir.

.- ohh!! Sii!! Como me gusta!! Como la siento en el culo, me voy a correr como una perra en celo!!

Yo paraba y cogiéndola con su mano hacía que mi capullo pasara todo lo largo de su coño, sentía el calor de su interior recorrer mi tronco y como me mojaba la polla con todo lo que salía. Se la pasaba por los vellos, el roce de sus rizos me excitaba, no tardaba en volver a colocarla en la entrada de su culo y en volver a dejarse caer lo suficiente para que medio capullo abriera su esfínter dejando que mi polla sintiera las palpitaciones de su músculo. Le costaba hablar.
.- quieres que la tita se la meta entera en el culo?

La volvía a sacar y dejaba que mi capullo rozara la estriada y caliente entrada.

.- dile a la tita que quieres metérsela en el culo!! Dimelo!! Quiero que me lo digas!! Ohh!! Dimelo!! Dimelo!!

,. Si tita!! Quiero follarte el culo!! Quiero que te la metas hasta los huevos tita!!

Tiré de sus nalgas con más fuerza y no hizo falta siquiera que volviera a cogérmela, mi capullo estaba justo en su entrada, se dejó caer un poco y todo mi capullo entró en su estrecho culo. Sentía como hacía palpitar con una velocidad endiablada su esfínter justo por debajo de él. Mi capullo había desaparecido.

.- si sobrino!! Como me gusta tu polla!! Ohhh!! como me gusta, como me voy a correr con tu polla en el culo sobrino!!

.- si tita!! Sigue!! Sigue!! Entera!! Quiero que entre entera!!

Volvió a sacarla, parecía que le costaba respirar, miré su cara, tenía la cabeza echada hacía atrás, tenía todo el pelo revuelto, estiró sus manos para agarrarse al cabecero de la cama, me daba la impresión que sus tetas habían crecido de tamaño, podía ver como sus grandes aureolas se marcaban más aun en medio de esas inmensas tetas, lo mismo que sus pezones, se veían negros, grandes y duros. Volví a bajar la mirada para ver como esta vez se dejaba caer por completo sobre mi polla.

Estaba tan lubricada que ni siquiera sentí dolor, mi polla se coló en su culo hasta los huevos. Siempre había visto en las películas como cuando alguien se follaba el culo de una mujer y este se movía lo hacía de una manera que casi no se colaba nada dentro, solo el capullo y algo más, pero mi tía se había empalado literalmente. Soltó un grito que pensé que despertaría a mis abuelos. Su respiración era entrecortada, miré su cara, era una mueca de puro dolor o placer, no sabría decir de que.

El calor era intenso, sentía el calor de su interior por toda mi polla, y como de una manera primero suave y poco a poco cada vez más fuerte su esfínter palpitaba justo en la base de mi polla. No se movía lo más mínimo, solo hacía palpitar su esfínter. Sus gemidos se fueron haciendo más sonoros al ritmo de sus palpitaciones.

.- espera niño no te muevas!! Uhh!!

Agachaba la cabeza y volvía a levantarla.

.- que polla más grande tienes cabrón!! Ohh!!! Sii!!

Me atreví a subir mis manos y apretar sus grandes tetas.

.- ohh!! Si cariño!! aprieta mis tetas!! sii!! Como siento tu polla!! Ohh!!

Sentí como relajaba el esfínter y dejaba de hacerlo palpitar. Dejando escapar un gemido sacó parte de mi polla hasta casi sacarla por completo y volvió a bajar despacio.

.- ahhh!! que gusto!! Como la siento!! Te gusta sobrino?? Te gusta el culo de tu tita!! Ahhh!!!

Movía la cabeza de un lado a otro, no le dije nada, con mis manos por debajo de sus muslos hice que se levantara hasta casi sacarla y soltándola volvió a metérsela hasta los huevos.

– ahhh!!! sii!!!

Y ya no hizo falta más ayuda, ella sola sacaba y metía y cada vez lo hacía más rápido, era una pasada ver como entraba y salía mi polla.

Solo se escuchaban sus gemidos y el sonar del cabecero contra la pared cuando se levantaba y agachaba sobre mi polla.

Estuvo subiendo y bajando más de 10 minutos, hasta que no pude más y sin decirle nada comencé a soltar un mar de leche en su interior.

.-si!! como me quema!! Sigue!! Sigue!! Dame toda tu leche!! Lléname toda por dentro!!! Siii!!!

Mi corrida fue bestial, para no gritar de placer, tuve que hacerla bajar para poder alcanzar sus tetas, mordí con fuerza una de ellas. Y quedé desplomado en la cama.

Se la sacó y dejó que mi leche saliera cayendo sobre mi polla. Se giró y sin decir nada sentí como relamía todos los goterones que tenía encima. Me dolía la polla, pero a pesar de ello, me la relamió hasta no dejar rastro de ningún tipo. Polla, vellos, huevos quedaron limpios como la patena. Se tendió a mi lado y acarició mi cabeza. Ya no era la señorita Rotenmeyer, era la tía mejor del mundo, le di un beso en los labios para agradecerle su limpieza de bajos. Su boca sabía rara, pero me daba igual. Se tendió a mi lado y dejó que me durmiera abrazado a ella.

Era más de las siete de la mañana cuando despertamos, mi abuela la llamaba desde su habitación. No había sido un sueño. Allí estaba mi tía colocándose el camisón y encima una bata, mientras mi polla comenzaba a palpitar. Antes de alejarse, se acercó y me dijo.

.- has sido un sobrino muy malo!! Voy a tener que enseñarte a comportarte!!

Agarró mi polla con su mano izquierda.

.- espero que esto esté completamente tieso cuando vuelva en dos minutos!!

Me guiño un ojo y dejó escapar una pequeña risa. Salio del dormitorio sin mirarme siquiera. La verdad es que no iba a ser necesario que me tocara siquiera, sentía como mi polla se ponía dura sin siquiera tener que tocarme.

Estaba tendido con las manos debajo de la cabeza y la polla mirando al techo cuando mi tía regresó. Cerró la puerta con el pestillo y se acercó rápidamente, se quitó la bata, pero no el camisón. Tiró de él hasta dejarlo a la altura de su coño, y de un pequeño brinco se montó en la cama y me dejó entre sus piernas.

.- este tiene que ser rápido, los abuelos ya están despiertos y pronto van a querer desayunar!!

No me dio tiempo a ver nada de su cuerpo, había sujetado mi polla con su mano derecha y la había guiado a la entrada de su cueva. No me podía creer que estuviera tan mojada, mi polla se coló como si fuera mantequilla. Entró hasta los huevos de una sola vez. Soltó una risa y comenzó a subir y bajar como si le fuera la vida en ello. Gemía y reía a la vez.

.- correte sobrino!! Correte en el coño de la tita!!! Quiero sentir como va saliendo tu leche durante la mañana!!

No me podía creer que mi tía me estuviera diciendo esas cosas, no me podía creer que me estuviera follando a mi tía en su propio dormitorio. El ruido que hacía al dejarse caer era tal que pensé que incluso podía sentirlo mis abuelos, esos y los gemidos que a veces dejaba escapar de su garganta.

No hizo falta mucho empeño de mi tía para que la satisficiera, en apenas un par de minutos me corría como un poseso, como si fuera mi primera vez. Ella lo hizo seguidamente cuando sintió mi leche en su interior. Soltó una risa y se levantó de la cama, se colocó una braga, se sacó el camisón y comenzó a vestirse sin mirarme siquiera. En menos de un minuto volvía a ser la señorita Rontenmeyer, pero algo en su rostro había cambiado. Se levantó la falda y miró el interior de la braga.

.- cabronazo que cantidad de leche me has soltado!!, me vas a tener mojada toda la mañana y deseando que llegue la hora de la siesta para que te comas mi coño hasta que me corra en tu boca.!!

Hasta incluso sentí un escalofrío recorrer mi espalda cuando escuché sus palabras.

Y me dijo que me subiera a mi dormitorio para que no me vieran las primas cuando llegaran a la casa. y sobre todo que no me hiciera pajas mientras llegaba la hora de la siesta. No puedo recordar cuanto follé ese verano. Pero si que cuando volví a casa había perdido varios kilos de peso. No podía creer como follaba mi tía, si parecía que no tenía ni coño,,,,increíble.


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    por el 10/04/2018 - 1 Comentarios

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  • una paja a mi sobrino

    le hice una paja a mi sobrino

    por el 02/05/2018 - 1 Comentarios

    Yo estaba con mi hermana una tarde hablando de nuestros hijos Tengo 26 años, soy madre soltera de un único hijo llamado Juan, de 9 años Mi hermana tiene 32, y tiene un hijo de 13, Brian De pronto ella tocó un tema muy delicado. Empezó a hablar de que Brian ya se masturbaba Yo […]

  • esposa caliente

    Esposa caliente y desaprovechada

    por el 29/04/2018 - 4 Comentarios

    No sabía donde ubicar mi relato, el de una esposa caliente, desaprovechada y desatendida, no sabía ni por dónde empezar, en realidad aún no lo sé. Dejaré tan solo una foto mía de esta mañana, para seguir si ustedes lo desean. A todas las maduras anónimas como yo, desaprovechadas.

  • amas de casa calientes

    Esposa caliente y desaprovechada I

    por el 04/05/2018 - 1 Comentarios

    Lo primero que tengo que decir, es que quería agradecer sus comentarios, creía que nadie vería lo que publiqué. A Javier y Daniel. Soy una de esas amas de casa calientes que hay tantos pueblos y solo ellas lo saben. Me excitan los relatos que leo, y pensé que puedo aportar mi experiencia. Desaprovechada como […]

  • Mis bragas usadas

    Fotos íntimas de bragas usadas

    por el 09/05/2018 - 0 Comentarios

    Con cincuenta y dos años, con mis bragas usadas sucias, y excitada como siempre que veo fotos o leo algún relato, o veo algún vídeo, aprovecho para contribuir a este fetichismo que muchos tienen por las bragas, bragas usadas mis braguitas puestas, con algunas fotos que me hizo mi esposo, para Vds, espero les gusten, […]

  • Me abandonó y se fue con una escort

    por el 11/04/2018 - 0 Comentarios

    Me llamo Laura estoy casada hace muchos años, ya ni me acuerdo, pero muchos. Mis redondas formas así lo confirman. En la foto que desentona, la rellenita y tetona, se me puede ver, al trasluz, ahí estoy; las otras fotos, mi imaginación que vuela, rubia, guapa, delgada es la que yo creo que esa noche […]

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