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Mi prima Agustina

Incesto 18 marzo, 2018

Era sábado a la mañana. Estaba de vacaciones de verano. Me fijé la hora, 7:39 am. Mi tía y mi prima Agustina siempre venían los sábados a la mañana a visitarnos a mi y a mamá.
Quise aprovechar ese tiempo para ver pornografía. Tenía quince años y aún seguía virgen. Dormía solo con boxer, me lo saqué y quedé completamente desnudo.
No veía nada entretenido. Ni me tocaba.
De pronto oigo la puerta. Mi tía y mi prima habían venido. Mamá fue a abrirles, probablemente aún con su colaless de dormir
Yo quería aprovechar. No hice tanto ruido y escuché. Nada interesante.
Seguía medio dormido, pero con ganas de una paja.


Mi tía y mi prima Agustina son de piel oscura, y mi prima es… un sol. Tiene doce años pero sus tetas ya estaban bien desarrolladas. Siempre fue muy tímida con todos, excepto con migo. Me contabaa todo, desde los pormenores más insignificantes hasta su primer menstruación. Tiene esa cara inocente de ojitos tiernos que mata, es adorablemente hermosa. No le gustaban los corpiños, así que sabía sin verla con que ropa venía
De pronto oigo a mi tía decirle a mi prima Agustina que vaya a despertarme.
No tuve ni tiempo de bajarla o de ponerme el boxer y así me vio mi prima, en plena paja
Ella se tapó la boca. Yo tapé con una mano mi erección y con la otra intenté explicarle. Ella estaba claramente incomoda, pero no volteó, se quedó fija mirando mi erección.
-Perdón perdón perdón Agus
-No hay problema primo, es normal
Creo que me puse colorado
-Además, tú ya me encontraste en esa misma situación situación varías veces.
-En serio?
-Si, no te habías dado cuenta?
-No, cuándo?
-Te acordas de aquella vez que te dije que estaba viendo TV y por eso estaba en la cama?
-Ah, sí
-O de aquella vez que estaba tan solo tapada con las sábanas?
-Sí
-Mentí, no era frío lo que tenía
Así se me aclararon muchas cosas. Seguimos hablando de anécdotas y riéndonos por casi media hora, olvidandome de que estaba desnudo
-Y vos primo, por qué te la hacías?
-Perdón Agus, por favor no le digas nada a mi tía o a mi mamá
-Te la puedo ver ?
-Qué?

Aunque no lo crean, realmente no la había escuchado bien
-Si no querés no. Te la puedo ver? Es que nunca vi una real
Hasta ese momento solo la había visto como a mi prima Agustina que me visitaba todos los sábados, pero ahí me di cuenta de que era una chica deliciosa, porque con linda me quedo corto. Sus tetas eran casi esféricas. Se nota que por más tímida que sea, la curiosidad la pudo
-sí, podés
Se acercó y tímidamente me miró a los ojos
Yo me empecé a sacar la mano de mi pene en pre erección
Ella abrió los ojos, y miró curiosa
-Puedo tocarla?
-Sí, así mirá
Posó su mano sobre mi tronco. Era cálida y sobre todo muy suave. Le enseñé cómo bajar y subir el cuerito. Aprendió rápidamente. Estaba tan cerca que podía sentir su aliento agitado en mi cabeza ya roja. Tenía el corazón que le latía muy fuerte en su pecho. Estaba muy nerviosa.
Me la olió de punta a punta. Me sonrió
-Es un olor que jamás había olido en mi vida, me da vuelas en la cabeza.
Se me empezó a parar. Ella lo notó.
-Te gusta, primo?
-Jo, sí Agustina, seguí
-Puedo ir con más velocidad?
-Bueno, pero no tanta
Aceleró mucho para mi gusto. Iba muy rápido, cómo no se le cansaba el brazo de masturbarme? Me tenía al tope
Mi calentura se descontroló y le agarré una teta
Ella rápidamente se llevó las manos a la boca para no dejar escapar un grito y un saltito.
-Perdón, pensé que te gustaría, Agus
-Sí, está bien, primo, es que me sorprendí
-Puedo continuar?
-Sí
Estaba muy nerviosa e incómoda. Poco después se sacó lentamente la remera y me mostró todas sus tetas. Eran bien redonditas y firmes, oscuritas y con pezones chiquitos. Se las toqué, se las amasé, se las apreté, se las besé. Eran muy suaves y blandas. Mientras tanto, había descuidado mi pene
-Agustina, eres mala,me puse a jugar con tus tetas y vos me dejaste a la mitad de una paja.
-Uy, perdón primo
-Vas a tener que usar tus tetas para seguir con la paja
-No. Es que no me gusta
-Está bien
-Puedo usar mi boquita. Te la puedo chupar, siempre quise chupar un pito como el tuyo, primo
Yo obvio acepté
Me la agarró y se la acercó a la boca. Le pregunté
-Sabés cómo?
Ella negó con la cabeza
-No importa, yo te voy guiando
Ella asintió. Frunció los labios y me besó el glande. Tenía unos labios tan suaves y húmedos.
-Mmmm, que rico la tenés primo
-Ag, no pares
Le agarré la nuca en y la acerqué despacio a mi pene. Abrió la boca y metió todo el glande de una. Me di cuenta de que no quería usar los dientes, quizás pensó que me dolería, en cambio, usaba muy bien la lengua
Iba por todo el tronco, desde la base hasta la punta. Me succionaba fuerte, se ocupaba bien de mi frenillo, y saboreaba como la mejor. Estaba notoriamente curiosa, explorando algo que jamás había visto
Me veía con esa cara inocente de ojitos tiernos, esa mirada que me ponía a mil.
-Mhmm ghgg
-Agustina, ah, no hables con la boca llena
-Te gusta?
-Sí, me encanta prima, sos muy buena en esto
Comenzó con un mete y saca que me la dejó como roca. Al principio dulcemente, luego enérgica
-Ahhh, Agustina! Mmmn. No pares, seguí!
Era un éxtasis terrible. Era lo mejor de la vida.
Ya salía jugo pre seminal. Lo notó y me devolvió esa carita de ángel. No podía más, iba a terminar
-Agus, voy a acabar. En dónde lo querés?
Me miró con ojitos amorosos
-Mn mh nogg
-Ahhhh!
Se comió la punta de mi pene. Jugaba con su lengua dentro de su boca. De un lado al otro, haciendo círculos en mi cabezona y deteniendosé bruscamente en mi frenillo
Exploté en la boca de mi primita. Parecieron litros y litros de semen. Ella succionaba todo con mucha fuerza, ordeñandomelá sin desperdiciar ni una sola gota.
-Agustina, sí, tragate todo
Y así la hizo, tragó de una
-No puedo primo, es mucho y es muy espeso, se me pega en la boquita
Lo que me gustaba, era que hablaba con un hilo de semen que salía de sus labios hasta mi pene
-Primo, tu lechita es muy sabrosa
Se relamió. Me besó el glande
-Lechita batida
Dijo riendo mientras que con la mano hacía el gesto de la paja.
-Primo
-Qué Agus?
-Me gustó mucho tu pito
Nos quedamos así un rato hablando hasta que la tía nos llamó. Se puso la remera y yo me puse un pantalóncito corto de esos que no necesitas calzoncillos
Yo seguí teniendo sexo oral con mi prima Agustina, así que si quieren otro escriban, y sin guardarse nada que ella está junto a mí ahora leyendo lo que escribo

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Enseñando a mi hermana

Incesto 24 febrero, 2018

Me llamo andres y tengo 22 años y mi hermana lucia de 18 años.
Voy a contar como le estrene el coñito a mi dulce hermana.

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Mi madrastra cogiendo con hijastro

Incesto 12 febrero, 2018

Era un día lluvioso, mi padre había salido a comprar. Desde hacía tiempo ya no vivíamos solos. Ella había ocupado el lugar de mi madre. Una mujer desconocida, una madrastra pero que no cumplía con esa connotación negativa que implica ser madrastra, porque conmigo, era muy cariñosa.
Me había quedado solo en mi habitación, estaba jugando a mi juego favorito en la play, con dieciocho años y sin estudios, poco más se puede hacer. Era un día cualquiera, en una mañana cualquiera, de un martes cualquiera. Tendría que estar en clase, que sé yo, en la Universidad ya, pero dejé los estudios hace mucho tiempo. Perdido en objetivos personales, mataba el tiempo con banales pasatiempos que me hacían estar mejor.
Llamaron a mi puerta porque siempre tengo dicho que no entren sin llamar, mi padre ya lo sabe, pero su nueva acompañante, mi madrastra no tiene ni idea de mis costumbres. Además, no hace ni dos años que vive con nosotros, así que poco sabe de mí.

Yo- Adelante.
Madrastra- Perdona, había pensado si querías café o algo caliente, para tomar.

Lo cierto es que nunca me suele invitar o sugerir que tome algo así por las buenas, esa mañana me pareció extraña su actitud tan concesiva.

Yo- Sí, un café bien caliente, por favor, y galletas, si puede ser
Madrastra- Si, claro, ahora te lo traigo, tu padre ha salido a dar una vuelta, dice que no tardará.
Yo- Bueno, así tomo algo hasta la hora de la comida.

Ella salió de mi habitación sin decir nada, al poco ya estaba entrando con una bandeja en la que llevaba el café, un tazón bien grande como a mí me gusta, acompañado de las galletas que suelo tomar.

Yo- El café como a mí me gusta, te has acordado de mi gusto.
Madrastra- Claro, que no acostumbre a traaerte el desayuno, no quiere decir que no lo sepa.
Yo- No sé, a mi padre sí que se lo llevas, pero a mí nunca, además has puesto unas magdalenas, tienen buena pinta.
Madrasta- Las magdalenas es por si quieres mojarlas en la leche caliente.
Yo- Dirás en el café caliente, no?

Le pregunté asombrado por esa afirmación.

Madrastra- Eso, me refería al café caliente.

Acto seguido la noté ruborizada, la había mirado de reojo y pude notar un aumento en su coloración facial; yo estaba sentado frente al ordenador y ella dejaba la bandeja en una mesita que tengo junto a la cama.

Yo- Qué pasa? Te has ruborizado o eso me parece a mí?

Lo cierto es que nunca la había hablado así, con esa cercanía y hasta descaro, pero la anormal y extraña situación, me invitaba a comportarme así, qué le vamos a hacer.

Madrastra- Sí, he de reconocerlo, me ha subido calor a la cara, no sé, ha sido al traerte todo esto, pensar en esas magdalenas que te puedas comer y lo cierto es pensar en ti, en lo que me ruboriza. Nunca te había imaginado así, ni incluso entrando en tu habitación. Lo cierto es que desde hace tiempo tu padre y yo nos hemos alejado, no tenemos cercanía, y aun en vuestra casa y con los dos, me siento algo desplazada. Y ahora al verte aquí, en tu habitación, tu y yo solos, no sé. Me has alterado sin saberlo.

Me quedé parado, abandoné el juego y me di media vuelta para dirigirme a ella. Ana, que se llama mi madrastra, se había sentado en la misma cama. No lo podía creer. En mi cama, mi madrastra, y mi padre fuera y no tardaría en llegar. Con su bata blanca de estar por casa,
y su prominente y abultada cola que se le intuye, y cómo no, nos tetones, dos chiches increíbles que no quería ni mirar, porque andaba sin sujetador y daban ganas de meter la mano (…continuará…)

MADRASTRA COGIENDO DURO CON JOVEN MOTEL

 

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Real como la vida misma

Incesto, Relatos porno, Relatos sexo 9 enero, 2018

Desnuda en la ducha, real como la vida misma, asqueada de no tener sexo con mi marido: mi niño me lo dio.
Me llamo Encarna, me excitan tus relatos Montse, no soy lesbiana pero me encantan casi todos, y hoy me decido a escribir mi más íntimo secreto.
En efecto, vivo con mi marido y con mi hijo, voy a cumplir 54 años y mi hijo 27, mi marido ya tiene casi los 60

Como podeis apreciar, mi marido ya está entrado en años y esas ganas que simpre ha tenido, pues ya van escaseando, así que yo me tengo que espabilar sola-

Mi pequeño me agarra por detrás y sentí algo que nunca olvidaré

Todo esto empezo hace unos 9 o 10 años, mas o menos, estaba yo en casa pensando que estaba sola y solo iba en tanga, estabamos en verano y hacía calor, mi marido se había ido a trabajar y no me dí cuenta que mi pequeño aún seguia en casa, estaba en la cocina y en eso que me cogen por mi cintura y me dan un beso en el cuello, me dí cuenta que era mi pequeño, me cogio muy apasionado y empecé a notar algo por mi trasero, me dió un escalofrio y se me puso la piel de gallina, me dí media vuelta y he ahí estaba mi pequeñin tal y como lo había traido al mundo, se me fueron mis ojos a su entrepierna y vi que está muy bien dotado, tiene una medida de unos 20 cm y un grosor de 12 o 13 de diametro, le di un beso en la mejilla y me dijo: mamá que guapa estas así.

En ese momento, le puse el desayuno y yo me marché a darme una ducha, como en casa somos muy liberales, no cerramos las puertas, así que mi hijo me estuvo viendo como me duchaba y pudo ver, como me recreaba en darme un pequeño masaje en mi chochito, al salir de la ducha, estaba sentado en el water y estaba con su pene en la mano, le dije: pequeño que haces y me respondió que al ver como me masajeaba, se puso a cien y tuvo que empezar a hacerse un masaje en su pene, ahí fué donde empezo todo.

Ahí mi hijo me preguntó que si pasaba algo entre su padre y yo, le dije que no, que su padre, ya tenía poco apetito sexual y que ya no era el hombre que en su tiempo me satisfacía.

Al seguir viendo a mi hijo con su pene en todo su esplendor, me empezó a mojar mi chochito y le comenté que me iba a mi habitación a vestirme que tenía que ir a comprar, le fuí a dar un beso en la mejilla y el giro la cara y nos besamos en los labios, me puse muy roja, pero me agradó, ya en mi habitación y con lo sucedido en el cuarto de baño, me empecé a masajear otra vez el clitoris y tuve otro orgasmo en muy poco tiempo, estaba muy acelerada, me vestí muy sensual, blusa transparente negra, minifalda tejana y nada debajo de la mini

Cuando me disponía a salir de casa, ya estaba en la puerta mi hijo, que me comenta que se viene a comprar con migo, la verdad es que me gustó la idea, lo que no me imajinaba era lo que iba a suceder, fuimos al garaje a por el coche y cuando nos montamos, al verme como se me quedo la minifalda, me dijo, Mamá estas guapísima y estas para comerte, me empece a reír y como se me subió la mini, dejaba ver mi monte de venus, entonces me paso su mano por mi pierna, le cogí la mano antes de que subiera a mi chochito, le dije que era mi hijo y que estuviera quieto, que iba conduciendo, pero no paraba y me fue subiendo la calentura y empece a mojarme. Llegamos al centro comercial y él muy caballeroso, fué rápido a abrirme mi puerta, jajajaja me vio en todo su explendor mi chochito, me cogio por la cintura y me dijo que estaba muy guapa y sexi, volvío a darme otro beso en la boca, en éste ya le deje ya que yo estaba con una calentura muy subidita.

Y ya de vuelta en casa, nos pusimos cómodos y estando sentados en el sofá, me confesó que ya llevaba bastante tiempo expiándome, porque le encantaba verme como me hacía masajes en el clitoris, que él quería participar ya que estaba muy enamorado de mi y que cada vez que me veía, tenía que hacerse una buena paja, ya empezamos hablar de el tema y como todos los chicos, empezó a darme besitos por toda mi cara, cuello y yo empecé a notar que me empezaba a mojar, le dije que no podíamos hacer nada ya que somos madre e hijo, él siguió dándome besitos y empezó a darme mordisquitos en mis pezones, entonces le dije que se tumbara en el sofá y empecé a darle besos en su boca, en su cuello y empecé a cogerle su pene y a masajearselo, me puse encima de él y le dije a su oido que solo me podía masajear con su pene el clitoris y que penetración no podíamos hacer, así que me puse encima de él, me coloqué su pene a lo largo de mi chochito y empezamos a masagearnos los dos al mismo tiempo, tuve un orgasmo fenomenal, me lleno de su leche toda mi barriguita y esa tarde continuamos hasta saciarnos.

Así que continuará, espero que os guste. Si les gustó, puedo seguir, solo tienen que comentarlo.

Besitos

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Espero les guste. Una mamá

Incesto, Madres con hijos, Maduras 9 diciembre, 2017

Al final fui su perra en cama, a cuatro patas, la zorra de mi hijo, su puta y su mejor amante. Él disfrutó de su mamá pero antes, antes os he de contar cómo comenzó todo. Secuencias dignas de videos porno incesto.

En realidad, no hay nada como un baño caliente al terminar un duro día de trabajo. Unas velas, un poco de chill-out y un baño de sales. Habitualmente suelo masturbarme, pero sólo cuando estoy sola, que no es a menudo. En casa suele estar mi hijo cuando he vuelto del trabajo, así que procuro contenerme.

Y digo más, muchas veces ha entrado en el baño mientras yo me estaba bañando, nunca hubiese querido imaginarme qué habría pasado si mientras yo estaba disfrutando del sexo en soledad mi hijo Diego hubiera entrado de sopetón, como hacía muy continuadamente. Disculpadme, no me he presentado, me llamo Pepi.

Aún estoy joven con 40 años y de buen ver

El caso es que mi juventud, porque con 40 años me consideró aún joven, me permite tener escarceos con chicos más jóvenes que yo, trabajo mucho, a mediodía voy al gimnasio manteniendo tipo de veinteañera, y dada la desgracia que tuve al enviudar recién comenzado mi matrimonio, quiero aprovechar la vida todo lo que puedo.

Nada más quedar embarazada mi marido tuvo un accidente de moto y murió en el acto, así que Diego no tuvo la suerte (porque mi marido era un hombre memorable y por no sufrir su pérdida como hice yo), de conocerlo. Nunca lo ha echado de menos, cuando nació no quise que él a través de mi memoria pudiera llorar su inexistencia y nunca he querido transmitirle todos los recuerdos que yo he tenido. Jamás me he negado a hablar de él, pero sólo si Diego me preguntaba y procurando no engrandecer su figura, al menos no hacerlo como yo siempre vi a mi marido.

Así crié a Diego con ayuda de mi familia y bastante bien. Nos hicimos cómplices mi hijo y yo de muchas cosas, es muy bueno en todo (deportes y estudios), y con amigos alrededor que lo aprecian.

UNA MAMÁ QUE NO RENUNCIA A SU HIJO

En uno de esos baños que me doy al volver cansada o estresada del trabajo, Diego realizó una de sus abruptas entradas al cuarto de baño que casi me mata del susto.

– hijo, que la finalidad de estos baños es que me calme!

– perdona mamá, no aguantaba más y he venido corriendo – dijo mientras se sentaba en la taza del water.

Cuando me baño suelo correr la cortina de la bañera, es una cortina semitransparente, de las que se intuye la forma pero está como borrosa.

Suelo cerrar los ojos, sin embargo me pareció oír algo raro y cuándo los entreabrí me pareció ver a mi hijo moviéndose de una forma extraña. Inicialmente no supe qué era, me fijé con más detalle y luego ya me di cuenta de qué estaba haciendo….se estaba haciendo una paja a mi lado.

Yo me quedé mirando estupefacta sin saber muy bien cómo reaccionar, ni qué hacer, ni qué decir.

Hasta que él terminó. Entonces, se limpió, tiró de la cadena y retirando un momento la cortina de la bañera para verme me dijo:

– qué alivio! Disfruta del baño

Y salió por la puerta. Me quedé totalmente confusa….no entendía muy bien qué había pasado. ¿De verdad se masturbó o eran imaginaciones mías debido a que no veía bien con la cortina de la bañera? ¿Mi subconsciente me quería decir algo, era una depravada o pasó lo que pasó?

El baño dejó de ser relajante…mil dudas no paraban de hablar en mi sorprendida cabeza.

Esa noche soñé que mi hijo se masturbaba en el baño, pero sin cortina entre los dos que pudiera entorpecer la visión. Mientras él me miraba el cuerpo se frotaba su miembro, que me lo imaginé enorme. Yo no hacía nada, sólo facilitar que mi hijo me viera completamente desnuda, dentro del agua.

Me excitó ver a mi hijo excitado en el baño

Curiosamente me desperté muy excitada y me masturbé en la cama nada más abrir los ojos. Sin pensar en lo que hacía, sólo quería calmar los pálpitos de mi sexo. No tardé ni un minuto en llegar a un éxtasis que hacía tiempo no tenía tan fuerte.

Pasó el tiempo pero mi quemazón aumentó. Mis masturbaciones recordando lo que supuse que ocurrió eran cada vez más frecuentes.

VIDEO DE MADRE FOLLANDO CON SUS DOS HIJOS

En uno de mis baños relajantes decidí no cerrar las cortinas del baño y, efectivamente Diego vino con la excusa de hacer pis. Mientras yo procuré estar lo más visible para él, con los ojos entrecerrados, me fijé en su herramienta….qué gorda y venosa me parecía. Automáticamente tuve un latigazo de deseo que hizo que mi pelvis se agitara suavemente arriba y abajo por pocos segundos, hasta que recobré el control de la situación. Diego, se quedó boquiabierto observando mi cuerpo, que se vislumbraba perfectamente bajo el agua cristalina y sin gel ni sales, adrede para que no perdiera detalle. Salió de su estupefacción, segundos después de haber terminado de orinar cuando me oyó decirle:

– Bueno, has terminado ya de orinar, ¿no? Quiero seguir con mi baño.

– Perdón, perdona mamá, sí, es que estaba pensando en mis cosas…

– Ya, en tus cosas….pues no parabas de mirarme, no sé qué tendré que ver yo con tus cosas, jajajajaja.

– Jejejeje – rió, tímido pero sin dejar de mirarme. Se calzó su miembro dentro del pantalón, que ya se le estaba poniendo duro, y curiosamente se acercó, me dio un beso en la mejilla cerca de los labios y salió diciendo – disfruta del baño mami.

VIDEO DE MADRE ESPIANDO A UNO DE SUS DOS HIJOS EN EL BAÑO

Ese beso, esa caricia de sus labios cerca de los míos, la visión de su rabo entre sus manos hicieron que mi masturbación no se hiciera esperar y que un orgasmo intenso me llenara casi pocos segundos después de haber comenzado a acariciarme. Creo que no fui lo silenciosa que debía haber sido y es bastante probable que mi hijo hubiera sido testigo de mis gemidos, idea que me volvió a excitar.

Tetas calientes de madre

Al hacer la colada esa noche noté que los calzoncillos de mi hijo estaban empapados, adiviné enseguida de qué. Efectivamente mi hijo podía haberme oído mientras disfrutaba de mi cuerpo en la bañera, o sólo por el hecho de verme desnuda y este recuerdo le provocó también su auto estimulación, hasta que se corriera en sus calzoncillos. No pude evitar acercarlos a mi nariz, oler el semen que había derramado pensando en mi, incluso se me pasó por la cabeza lamer un poco.

¿Pero qué me estaba pasando? Parecía estar en celo, era pensar en su sexo, en él, en cómo me miraba o imaginarle masturbándose y se desataba en mí una fiera deseosa de sexo, fuera como fuera.

Ni quiero ni puedo dominar mi deseo por él

No sabía si debía intentar dominar esos deseos para volver a ser la madre moderna que era o dejarme llevar y terminar sucumbiendo a la lujuria con mi vástago. Para aclarar mis ideas fui esa noche a hablar con mi mejor amiga, Sofía. Estudiamos juntas en el instituto y seguimos manteniendo una amistad fortísima desde entonces.

– Hola Sofía, tesoro, ¿cómo estás?

– Bien gracias Pepi, ahora cuenta que me has dejado preocupada, tu tono sonaba a que tienes un problema….¿quién tiene problemas, tú o Diego?

– Bueno en realidad nadie…..por ahora, es que no es tan sencillo….no sé si es buena idea que te cuente esto, no es tan fácil…

– Uyuyuyyyy, me da que sí es un problema. ¿Es algo que ha pasado o que va a pasar?

– Está pasando pero no ha pasado tácitamente….es que no es sencillo Sofía. Antes de seguir, quiero que me prometas que me vas a ayudar y no me vas a juzgar, ¿vale?

– Ay Pepi, me estás asustando, por supuesto puedes contar conmigo para lo que sea…..salvo si has matado a alguien….¿no habrás matado a nadie no?

– Joder Sofía, no…..a ver, te cuento – tomé aire y le conté todo lo ocurrido, mis sueños, cómo me sentía, sus masturbaciones, las mías, mis deseos y los que parecía tener mi hijo. Todo lo conté mirando al suelo y hablando muy bajito, con una vergüenza inusitada en mi.

Al cabo de un rato, a Sofía le entró una carcajada, cosa que me irritó.

– De puta madre Sofía, vengo a contarte un problemón y te cachondeas en mi cara.

– Ay Pepi – acertó a decirme mientras se calmaba – es que me habías asustado tanto que pensaba que era algo gravísimo pero lo que te está pasando es bastante común.

– ¿Cómo que bastante común?

– Pues sí niña sí. Al igual que existe el síndrome de Edipo, que es el que tiene tu hijo contigo, existe el complejo de Agripina, que es lo que te pasa a ti con él. Muchos adolescentes han pasado por esa etapa, y algunas madres también hemos tenido nuestros momentos de Agripina…

– Sofía, tú también….- dije asombrada, mientras la miraba ojiplática.

– Pues sí Pepi. En varias ocasiones he visto a mi hijo desnudo y no te niego que me he complacido con fantasías incestuosas, pero se me terminó pasando. Dejaron de cautivarme. Sin embargo tú has dado un paso más allá y te está comiendo por dentro.

– Sí Sofía. Aunque me quedo más tranquila sabiendo que no soy la única madre con esos deseos, lo que no sé es cómo reprimirlos.

– ¿Reprimirlos? ¿Por qué?

– Joder Sofía, Diego es mi hijo, es muy joven…¿qué dirán los….

– ¿Qué dirá quién? ¿Lo que te importa es lo que digan los demás? – me cortó – Pues si vas a hacer lo que piensen los demás deberías haberte casado hace tiempo de nuevo, haberte quedado embarazada y gorda….nadie tiene que regir tu vida Pepi. Lo importante sois vosotros y cómo os sentís. ¿Te gusta tu hijo? ¿Él disfruta de ti? Pues adelante, siempre que el gozo sea mutuo.

– Pero, yo creo que es puro sexo, es pura fantasía sexual lo que….

– ¿yyyy? ¿Crees que él se masturba por romanticismo? ¡No! Se la casca pensando en sexo contigo. Los dos pensáis en lo mismo y, mejor tú siendo su madre, que le des sexualmente lo que necesita, ¿quién lo hará con más cariño que tú por ahora? Cuando encuentre novia y sea ella la que le absorba sexualmente será más fácil para ti dejarle ir, mejor así.

Estuvimos discutiendo un buen rato. Fuimos protagosnistas de videos porno incesto más excitantes. No me esperaba que Sofía me convenciera de tener sexo con mi hijo, todo lo contrario pensaba que me diría que estaba loca y me recomendaría a un psicólogo, sin embargo parecía que quería incluso empujarme a follarme a Diego.

Terminamos hablando de trivialidades, y despidiéndonos con un abrazo y un “suerte! ya me dirás”.

Al llegar a casa, más tranquila por la charla con Sofía, decidí valientemente engatusar a mi progenitor. No sé si sería muy sencillo, pero no quería esperar mucho, estaba ansiosa, impaciente, así que ideé una puesta en escena de la que mi hijo no podría escapar esa misma tarde.

Nerviosa y en la bañera esperando que entrara

Preparé mi bañera, más o menos a la hora que Diego solía llegar a casa, me metí dentro y esperé unos segundos. Nerviosa y excitada me costó no solazarme con el calor del agua.

Cuando oí la puerta mi corazón dio un vuelco, y entonces sí resbalé mis manos por mi contorno hasta hundir mis dedos en mi entrepierna, abandonándome al deseo de ser follada por mi Diego. No reprimí mis gemidos, mis deseos se acrecentaban pensando en lo que podía estar haciendo mi hijo en ese momento. Entreabrí los ojos y vi cómo me espiaba. Era el momento, y entre mis gemidos se coló una frase clave “ohhh, sí hijo, fóllame hijo, así, así”. Volví a mirar de soslayo y vi que abrió la puerta ya casi sin disimulo.

Cerré los ojos, como si no hubiera visto nada y seguí disfrutando de mis manos, mientras notaba que se acercaba despacio. Un segundo después noté sus suaves manos en mi pecho. Ese tacto, abrir los ojos y verle desencajado de placer me transportó a un clímax fuera de esta tierra. Cuando me pude calmar un poco, le dije a mi hijo:

– sácate la polla Diego y acércamela a la boca.

Él ni corto ni perezoso liberar su rica y tierna poya de la prisión que lo tenía sometido y la engullí de un bocado. Mi hijo me fue acariciando el pelo mientras yo tragaba su masculinidad, lo ensalivaba con gusto y me recreaba tragando su duro falo, pero creo que tanta excitación siendo el tan joven e inexperto precipitó su corrida que me sorprendió con su poya dentro e hizo que los primeros chorros se me atragantaran. Sin parar de pajearle se la saqué de mi boca y mientras tosía para recobrarme él siguió expulsando su leche en mis manos, mi cara, mi pelo y mis pechos.

Cuando ya no le salía ni una gota le invité a meterse en la tina de la bañera. Abrí el grifo de la ducha y nos limpiamos, abrazándonos y masajeando nuestros cuerpos desnudos, sin decirnos nada. Él miraba extasiado e incrédulo mi cuerpo y agarraba todas las partes que más le excitaban.

Y él volvía a estar de nuevo duro así que me puse mirando a la pared, apoyé los brazos y con mi mano dirigí su miembro a mi coño. Le pedí que me agarrara la cintura y, con su verga ya en mi, me balanceé hacía adelante y a atrás, una y otra vez….qué maravilla, notar cómo follaba a mi hijo, cómo entraba en mi.

– Oh mamá, esto es buenísimo – gimió.

– Sí hijo, me encanta esto, vamos ahora empuja tu cadera, fóllame tú a mi, folla a mamá.

Sus manos me agarraron con más confianza, yo jugué con mis bamboleantes senos, y comenzó él con unas embestidas lentas pero firmes y profundas. Me estaba sintiendo en la gloria. Entonces él comenzó a aumentar el ritmo, yo dejé mis tetas para frotar mi clítoris y pocos segundos después me vine en un orgasmo como nunca tuve. Él no paró de taladrarme hasta que confesó que se iba a correr.

– córrete dentro de mamá hijo, lléname con tu leche.

Y eso hizo un segundo después.

Me di la vuelta, le besé como se besa a un amante nos duchamos, nos secamos y nos fuimos a la cama juntos, sin decirnos nada, sólo nos besábamos, nos mirábamos y nos acariciábamos.

Esa fue la primera vez, pero visto con perspectiva no fue una de nuestras mejores noches. Nuestra compenetración fue mejorando con cada relación sexual que tuvimos….y fueron muchas. Muchas más que si quieren podré comentar. Pueden comentarme lo que deseen. Les dejé fotos que me inspiran y que de momento mías, aún no atrevo a poner. Les dejé excitantes videos porno incesto.

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    No hace mucho, unos días tan solo, fue la fiesta de fin de curso de mi instituto, la típica fiesta donde tienes que ver por última vez a los profesores y etc… Pero en mi caso no fue tan aburrida como mucha gente recuerda, para mi será creo que uno de los mejores recuerdos que […]

  • Actriz porno y chica de compañía

    por el 12 marzo, 2018 - 1 Comentarios

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  • Otro sábado cachonda

    por el 17 marzo, 2018 - 0 Comentarios

    Otro sábado sola y caliente. Menos mal que tengo una amiga que viene a verme cuando estoy sola, y nos divertimos. Ella es caliente como yo, yo ya soy abuela, ella no. Me excita verla desnuda, mi marido siempre tiene la manía dejarme sola en días como hoy; días en los que no hay que […]

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    por el 11 abril, 2018 - 0 Comentarios

    Me llamo Laura estoy casada hace muchos años, ya ni me acuerdo, pero muchos. Mis redondas formas así lo confirman. En la foto que desentona, la rellenita y tetona, se me puede ver, al trasluz, ahí estoy; las otras fotos, mi imaginación que vuela, rubia, guapa, delgada es la que yo creo que esa noche […]

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