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Una relación muy Erótica

Relatos XXX, Transexuales 7 diciembre, 2017

Hola a todos soy una una chica Transgenero y mido 1,71 mts, blanca, cabello castaño, senos pequeños y un trasero y unas piernas q llaman bastante la atención.

Quisiera agradecer a todas las personas que me han escrito, me han hecho comentarios y me han dado su apoyo y buenos deseos. Elvis, Javier, Rafucho, entre otros ¡Muchas Gracias!

Existen muchas fantasías, de todo tipo, pero hay fantasías que están destinadas a solo ser eso y a no cumplirse. Este relato es pura ficción y refleja solo uno de esos sueños húmedos que he tenido.

Trabajo de encargada en una fábrica de hielo en el turno de 2:00 pm a 10:00 pm. Al salir del trabajo me lleva un transporte hasta el sitio donde vivo, ya que a esa hora no hay transporte público, a pesar de esto, este transporte me deja a cinco cuadras o manzanas aproximadamente de mi casa, recorrido que debo hacer solita y aterrada por a esa hora por calles desiertas y expuestas a que algún malhechor (en Venezuela les decimos malandros) pueda atacarme. Esta situación de peligro hizo que tuviera la fantasía que paso ahora a relatarles.

Eran las 10:00 pm, el transporte me deja como siempre cerca de mi casa, pero a partir de aquí debo hacer sola y a pie el recorrido. Uso caminos alternos no para ahorrar tiempo, sino para estar tan expuesta a cualquier malandro que pueda decidir atacarme. Llevo el uniforme de trabajo: unos jeans azules, franela de chemisse azul también y unas botas de goma, todo esto coronado con una gorra con el logo de la empresa.

Camino rápidamente y tratando de hacer silencio para poder escuchar si alguien se acerca a la vez que no delato por donde voy. Cruzo la primera esquina, la cual me aleja de la zona más peligrosa, pero aún falta una cuadra para dejar las vías principales y poder sentirme un poco más segura.

Ya falta poco para llegar a la esquina, 10 mts, 5 mts, 1 mts…

Cruzo aliviada la esquina cuando me topo con dos hombres, chocando con ellos.

Yo: ¡Disculpen¡

M1: ¿qué tenemos aquí?

M2: ¡si es el mariquito de la urbanización!

Sin decirles nada y con cara de enfado me aparto de ellos para seguir mi camino, cuando M2 me sujera fuertemente del brazo y hala hacia ellos.

Yo: ¿Qué crees q…

M1: ¡Cállate y dame todo el dinero!-mientras saca de su pantalón un revolver.

Al ver el revólver, además de ser superada en número, no me quedo otra opción de abrir mi bolso y entregarle todo el dinero que cargaba.

M2: ¡el celular también!

Yo: ¡Peroooo…

M1: ¡que me lo entregues o te mato aquí mismo! ¡MARICO!

Le entrego de inmediato mi teléfono esperando que me dejen ir.

Ya satisfecho M2 me suelta y me dice que me valla corriendo o me mataba, pero entonces me detiene M1 y dice:

M1: ¡Aún no t vas a ir! Tengo planes para ti!

Yo: Por favor déjenme, ¡ya les di todo lo que tenía!

M1: ¿Crees que no te he visto como nos miras con indiferencia cuando pasas por ahí y nos ves? ¡Y justo después empiezas a mover ese culo para que te digamos cosas y te silbemos!

Yo: ¡No, yo nunca he hecho eso! (aunque mentía porque si lo hacía, me encanta que los hombres me piropeen y me digan cosas sucias).

M1: ¡Se que eres una puta y quiero que me mames el guevo! (pene).

Yo: ¿Queeeeeeee? ¡Noooooooo estás loco!

M2: ¡Déjala marico, vámonos antes de que alguien nos vea!

M1: ¿Qué estas esperando? Y me indica con el revólver que se la mamará.

Obediente como buena sumisa que soy y superada por ellos, me arrodillo dócilmente mientras desabrocho su pantalón y bajo el cierre (cremallera) para luego con mis manos sacar su guevo duro como piedra de su bóxer. Tomo su miembro con mi mano derecha y comienzo a masturbarlo lenta y suavemente mientras acerco mi boca a su guevo y beso su cabeza, y empiezo a lamérsela mientras ya excitada no puedo evitar subir la mirada y ver su cara para constatar si le gustaba lo que hacía. Al ver su cara de satisfacción no pude ni quise evitar sonreírle y mirarlo pícaramente al momento que deje de lamerlo y abriendo la boca meto todo su guevo en mi boca y acaricio sus bolas (testículos) con mis manos.

M1 extasiado no puede retener un bufido mientras comienza un mete y saca en mi boca que yo acompaño con caricias de mi lengua a medida que se mueve su guevo. Me sujeta de mi cabello luego de tirarme la gorra y comienza a marcar cada vez un paso más rápido y yo comienzo a gemir demostrándole que yo también lo disfrutaba.

M1: ¡Ves que eres una puta!

Yo mirándolo a los ojos con su guevo en mi boca le hago sonrió y muevo mi cabeza en forma afirmativa.

M2: ¡Ya me están dando ganas a mi también de que me lo mame!

Comienzo a subir mi mano acariciando la pierna de M2 hasta llegar a su entrepierna y poder sentir su guevo parado. Lo acaricio sobre su pantalón y comienzo a forcejear para sacarlo. M2 excitado se desabrocha el pantalón y se lo saca facilitándome el trabajo. Hago oposición a la mano de M1, quien me suelta y llevo mi boca al guevo de M2, mientras pajeo a M1. Comienzo a alternar sus miembros en mi boca hasta que coquetamente les pregunto…

Yo: ¿No quieren probar mi culito? ¡Esta durito y apretadito!

M2 comienza a acariciar mi culo sobre el jeans y ZASS me da una sonora y dolorosa nalgada que me saca un “Aaayyyy” mezcla de dolor y excitación, haciendo q abandone mi posición de rodillas para colocarme de pie pero inclinada para poder levantar más mi culo. Todo esto sin dejar de chupársela a M1 y pajear a M2 que arremete a nalgadas contra mí, para luego acariciarlas y pasar sus manos por todas mis piernas y culo, logrando excitarme más de lo que ya estaba.

Yo: ¡Vamos a la casa de aquella esquina, que no vive nadie ahí! ¡ahí la cerca es una media pared que impedirá que nos vea algún curioso!

Ellos aceptan mi invitación y emprendemos marcha hacia allá, uno a cada uno de mis lados, mientras yo masturbo sus guevos y camino meneando lo más posible mis caderas a la vez que ellos meten sus manos dentro de mi ya desabrochado jeans, pugnando por ser el primero en meterme el dedo en mi culito que es protegido solo por una tanga tipo hilo. Cabe destacar q M2 fue el primero, pero que M1 no se queda atrás, logrando colarse a pesar de estar ya el dedo de M2 adentro.

Llegamos a la casa, M2 salta la media pared y me ayuda a hacer lo mismo mientras M1 me empuja por mi culo. Una vez dentro los tres M1 se baja los pantalones y se sienta en el piso, yo lo sigo colocando en cuatro patitas (como buena perra) y continúo chupándosela. M2 al ver mi culito paradito baja mis jeans hasta las rodillas y de un tirón me arranca mi hilo, se coloca tras de mi y apoya su cabecita en la entrada de mi culo.

M2: ¿Lo quieres suave o duro?

Yo: ¡No tengas piedad papi!

La mete de un solo golpe haciendo que flaquearan las fuerzas de mis manos mientras terminaba con mi nariz en el ombligo de M1 y su guevo en el fondo de mi garganta, ahogando un grito lastimero pero dejando salir un gemido de excitación mientras una lagrima furtiva escapa de mis ojos para caer en la pierna de M1.

M2 intenta sacármela pero lo evito moviendo mi culo hacia atrás mientras describía con el un movimiento circular. Esta acción saca el miembro de M1 de mi garganta, aunque no de mi boca. Al percatarme de esto y aún sin dejar de mover mi culo me lanzo de nuevo hacia M1 tragándomelo todo para luego moverme de nuevo hacia M2 para que me empale hasta el fondo.

De tanta excitación mi pirulin se pone duro, pero no es más que una insignificancia comparada con los guevos que poseen mi culo y mi boca en ese momento. Instintivamente llevo mi mano a mi pirulin y en apenas dos haladas me vengo ensuciando mi jeans.

M1: ¡Voy acabar en tu cara! Mientras hala mi cabello y me retira de su guevo.

Sin parar de mover mi culo, a veces en círculos, otras de arriba para abajo y muchas hacia los lados, cierro los ojos y abro la boca, sacando la lengua lo más posible para atrapar la mayor cantidad de leche posible de M1.

M1 no se hace esperar, soltando un primer chorro en mi parpado derecho, luego de otro más abundante en mi mejilla izquierda que se corrió hasta mi mentón, para finalizar con dos cortos en mi boca.

Con la leche de M1 en mi cara, boca y lengua levanto mi torso aún con el guevo de M2 adentro, que al notar que deje de moverme y ya en plena excitación me coje más rápido y fuerte. Ya en esa posición me volteo para que M2 pueda ver como dejo M1 mi cara, meto mi lengua y trago toda la leche de M1, para luego sacar mi lengua y mostrarle a M2 que no quedo ni una gota. Esto lo excita tanto a M2 que me da una envestida tan fuerte que me hace caer de nuevo en cuatro patitas frente a M1. Le muestro a M1 que no he desperdiciado su leche y se sonríe.

M1: ¡Que buena puta eres!

Le sonrío y lo miro coqueta mientras aún enculada dirijo mi mano a mi cara para recoger la leche de M1 y poder tomarla.

M1: ¿Qué crees que estás haciendo?

Lo miro extrañada sin saber que hice mal.

M1: ¡No puta del coño! Vas a irte a tu casa con mi leche en tu cara, ¡te prohíbo que te limpies hasta que llegues a tu casa y vean lo puta que eres.

Al escuchar esto solo pude decir:

Yo: ¡Si amo! ¡Lo que usted mande!

El escuchar esto éxito tanto a M2 que acabo de inmediato llenando todo el interior de mi culo con su rica y caliente leche, arrancándome un gemido de placer indescriptible.

M2 se sale de mi dejando mi culo tan abierto que se podía ver su interior lleno de su blanca leche. M1 agarra el que hasta hace poco había sido mi teléfono y llama a alguien. Comienza a sonar un teléfono, es el de M1.

M1: ahora tengo tu número, ¡más te vale atender cuando te llame o te voy a joder! – me lanza el teléfono y se levanta.

Yo: ¡Si amo!

M1: ¡Vístete y vete! Y ya sabes, ¡no debes limpiarte la cara hasta llegar a tu casa!

Yo: ¡No lo hare amo!

Me subo y abrocho mis jeans y enrumbo hacia mi casa con mi cara y culo llenos de leche. A cada paso que doy siento como escurre la leche de M2 de mi culo hacia mis piernas empapando mis jeans completamente por detrás.

Al llegar a mi casa mi compañera que me esperaba desde hace más de media hora me recibe preocupada.

Ella: ¿Qué te paso?

Yo: ¡Nada!

Ella: ¿Pero por qué tienes la cara así? ¡Mírate! ¡Tienes todo el pantalón mojado!

Yo: ¡Es que a parte de robarme tuve que darles culo!

Ella: ¿Te violaron?

Yo: NO, en realidad yo…¡YO LOS PROVOQUE! y lo peor es que y…yo.

Ella: ¿Tú qué?

Yo: ¡YO LO DISFRUTE!

Ella: H…he leído que a veces en las violaciones, la victima también lo disfruta.

Suena mi teléfono: Ring, Ring, Al revisarlo el número es desconocido, contesto y escucho una voz

M1: ¿Ya llegaste a tu casa?

Yo: si amo.

Mi: ¿Ya te lavaste?

Yo: No amo.

M1: ¡Muy bien! ¡Quiero que no lo hagas! ¡Esta noche dormirás así!

Yo: ¡Si mi amo!

M1 cuelga el teléfono y mi compañera me mira con cara de asombro.

Ella: ¿Qué es eso de amo?

Yo: ¡No es nada! ¡Déjalo así! ¡Estoy muy cansada, me voy a dormir!

Ella: ¿Pero no te darás un baño?

Yo: No, estoy muy cansada, ya lo hare mañana, ¡Qué descanses!

Entro a mi cuarto y cierro la puerta con seguro, me desvisto de prisa para masturbarme de nuevo mientras lamo le leche de M2 que ha quedado impregnada en mi jeans. Me masturbo varias veces hasta que me quedo dormida en algún momento desconocido de la madrugada con mi cara y mi culito lleno de leche.

Espero les haya gustado mi primer relato totalmente producto de mi imaginación. Besos a todos, me despido sus comentarios y sus valoraciones. Espero que disfruten de mi historia saludos

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Encontré la plenitud sexual en mi trabajo

Transexuales 27 julio, 2017

Hola a todos en la actualidad realizo un trabajo como supervisor del sistema eléctrico de un hospital en una ciudad cercana a la capital del estado. Como se requiere de mi presencia constante en la obra, la compañía para la que trabajo rentó una casa que se habilitó como residencia de obra y almacén de material; por lo que yo vivo en ella mientras se termina el trabajo.

Afortunadamente para mí, tengo la casa a mi disposición todo el tiempo, lo que me permite vestirme y tener una que otra aventurilla de vez en cuando, sobre todo los viernes y sábados, pues como es común en las ciudades medianas y entre los trabajadores de este tipo de obra, cobrando su sueldo semanal corren a la cantina o a los tres o cuatro burdeles a gastarse la “raya”, y al acabárselo en la bebida y/o en las mujeres, recurrían a mi para que les ayudara a completar para el “gasto”, momento que yo aprovechaba para hacerlos caer en mis redes.

En fin, mi vida transcurría en un equilibrio entre el trabajo y el placer bastante organizado. Hasta hoy…

Como ya va la obra un poco atrasada y en este tipo de trabajo se tiene que cumplir con el calendario establecida so pena de multas a la constructora, y específicamente en mi área de electricidad, pues depende mucho de los proveedores y estos no entregan a tiempo el material requerido, me vi precisada a contratar algunos electricistas más para que trabajaran en el tercer turno, pero como supervisar a los tres turnos es demasiado trabajo, aun para mí, solicité un capataz para el turno nocturno, replicándome la oficina central que buscara uno entre los trabajadores con que ya contaba.

Apoyándome en los ingenieros de obra, me recomendaron a uno de sus capataces que estaba estudiando precisamente ingeniería eléctrica, por lo que lo cité para hoy mismo en la residencia de obra.

Cómo no era mi plan seducirlo o seducir a nadie, al llegar me di un baño y me vestí de una manera muy “ambigua”, por decirlo de alguna manera. Claro que no puedo dejar de usar tangas femeninas (aun en el trabajo) y vistiendo unas sandalias apliqué como siempre una rica crema hidratante en todo mi cuerpo, que rocié generosamente con mi fragancia favorita: CK 1.

Así, vestida y no, esperé a Javier, nombre que es el del muchacho que me recomendaron para capataz. Ya lo había visto desde que inició la construcción, y siempre me pareció un muchacho sano, jovial, alegre y trabajador además de guapo y bien plantado. Pero nunca se me pasó por la mente seducirlo, pues se ve completamente viril.

Como me da por la cocina, preparé uno de mis platillos favoritos para invitarlo a cenar y platicar con él acerca del plan de trabajo.

Llegó puntual a la cita y lo invité a cenar y en el transcurso de la cena lo puse al tanto de lo que se trataba el trabajo. Le gustó mucho mi oferta pues es un trabajo en el que podrá desarrollarse en su profesión.

Para cerrar la contratación, lo invité a tomar unas copas ahí mismo, y sacando una botella de whisky brindamos alegremente.

Ya entrados en la charla, le pregunté por su esposa e hijos y él, sorprendiéndose me dijo que no estaba casado, y que ni siquiera tenía novia.

Esta confesión me puso alerta y se despertó el instinto inmediatamente. Preguntándole por qué no tenía novia siendo tan guapo y con una carrera a punto de concluir y con un trabajo más o menos estable, me respondió que no estaba dentro de sus planes “amarrarse” de momento a una mujer. Que si acaso, lo haría ya que terminara su carrera y que tuviera su propia compañía.

Después de otros dos whiskys la plática derivó al plano sexual, y yo sintiéndome un poco más atrevida, le pregunté que si no le extrañaba que yo no estuviera casada(o), a pesar de mi edad.

Se me quedó viendo fijamente y ruborizándose un poco, musitó: “dicen algunos trabajadores que usted es homosexual”. Me quedé sin habla y un poco asustada, pero recomponiéndome, le pregunté: ¿y tú que piensas? Me da igual que sea lo que sea. Es asunto suyo y nada más.

Le agradecí que pensara de esa manera y le pregunté. ¿Y no te da miedo estar aquí, conmigo a solas? -¿Por qué me daría miedo?, ¿me va a usted a matar o algo así?

Estallé en risa y le dije: ¡No! De ninguna manera, pero es natural que te sientas incómodo en presencia de alguien como yo, siendo tu como eres. ¿Y como cree usted que soy?, me preguntó. Y levantándose de su silla se acercó a donde estaba y sin más, me tomó de la cara y me dio un largo y profundo beso en la boca, dejándome casi sin aliento.

Semiparalizada, no pude responder a esa sensual caricia y me quedé estática, respirando profundamente para tratar de recuperarme de la sorpresa.

Javier se separó un poco de mí y me preguntó: ¿eso responde a su pregunta? Levantándome de mi lugar, lo abracé y acaricié lo más dulce y suavemente que pude dadas mis ansias, que en ese momento eran tan grandes que difícilmente pude contenerme de hincarme ante él y rendirle pleitesía a su persona completa.

Tomándome suavemente de mis brazos, Javier me acercó hacia sí y repitió el dulce beso que me había dado.

¿Quieres quedarte conmigo?; le pregunté en cuanto pude hablar.

Ahora y siempre mi amor; me contestó.

Ante esta respuesta ya no pude contener más mi deseo y arrodillándome acaricié sobre su ropa el más perfecto miembro que mis manos jamás hubieran tocado. Se sentía inmenso, duro, tibio, palpitante.

Lo quise sacar de su prisión pero Javier me lo impidió y me dijo:

Aquí no, vamos a tu cama para empezar a hacer las cosas bien.

Me incorporé como pude y tomándolo de la mano lo arrastre literalmente a mi recámara. Lo tiré sobre la cama y me abalancé sobre de él como fiera en celo (lo que en esos momentos era) y desabroché su pantalón y traté de bajárselo, pero una vez más, él me contuvo y me pidió que le permitiera desnudarse.

Bajándose de la cama, fue retirando poco a poco todas sus prendas de vestir, dejándolas perfectamente acomodadas sobre una silla. Esto me permitió verlo, disfrutarlo, gozarlo en totalidad de su harmonioso cuerpo, más parecido a una estatua esculpida por el más grande artista que a un hombre de carne y hueso.

Mi sensualidad se desató por completo en cuanto vi su majestuoso cetro de carne. Grande como pocos he visto en mi agitada vida; destacaba su glande que se encontraba descubierto. Relucía como una estrella y en su orificio despuntaba una gota como perla que invitaba a libarla.

¡NO!, definitivamente no podía soportar más la tentación, enorme tentación de meterme a mi ansiosa boca ese abundante trozo de carne. Saborear el líquido ambarino que fluía de su pequeño orificio, y lo hice.

Abrí todo lo que pude mi receptáculo oral y dejé que Javier introdujera su portentosa verga. Sabía que me podía asfixiar si entraba en su totalidad, pero estaba dispuesta a soportar cualquier dolor que me infligiera con tal de sentirla en toda su extensión.

Javier delicadamente la fue metiendo poco a poco, lentamente para que mi cavidad se acostumbrara y se dispusiera a aceptarla. Llegó al tope y yo sentía que me estaba tocando ya la glotis. Pero pude soportarla sin que me viniera el deseo de rechazarlo.

No podía cree que un tan hermoso ejemplar de hombre estuviera en ese momento aceptándome en toda mi sensualidad. Tomó delicadamente mi cabeza y la acercó más a su divino cuerpo, llegando en ese momento al límite de mi deseo y succioné el hermoso pene de la mejor manera que la posición me lo permitía.

Javier empezó a gemir y a realizar movimientos de mete-y-saca en mi boca. A pesar de mi desbordado deseo, no pude reprimir un arqueo que bastó para que Javier se detuviera y se retirara de mi boca.

-¿Lo lastimé ingeniero?; me preguntó.

-No Javier, pero está demasiado grande y todo tiene su límite. Por favor, síguelo haciendo pero no empujes tanto. Y no me llames ingeniero, para ti desde ahora, soy Andrea y soy tu novia. ¿de acuerdo?

-De acuerdo Andrea, pero cambiemos de posición, no me siento cómodo sin procurarte placer.

-Haz de mi lo que quieras Javier; considérame no solo tu novia si no tu esclava. Acomódame como mejor te plazca y dame lo que quieras y como lo quieres. Le dije sumisamente.

Me hizo que me colocara sobre de él y sentí su gran verga dura como riel en mi entrepierna. Mi diminuto pene rezumaba un poco de semen y al sentirlo Javier quiso proporcionarme algún placer y doblando su cuerpo me besó y chupo esa pequeña parte de mi anatomía.

Me corrí hasta quedar también a la altura de su pene y quedamos en la posición sesenta y nueve y comenzamos a darnos placer simultáneamente.

Yo devoraba su verga chupándola como si de ello dependiera mi vida, como si fuera una cánula que me proporcionara el aire para poder vivir.

Mientras tanto, Javier no solo lamía mi minúsculo pene, sino que extendía sus caricias a mi escroto, a mi periné y llegaba a lengüetear los bordes de mi ano.

Estas caricias tuvieron el efecto de incrementar mi succión y lengüeteo de su verga, lo que devino en una aparatosa eyaculación por parte de Javier. Sin embargo no se detuvo y entonces tomó posesión de mi culo, metiendo su lengua e inyectándome tibios chorros de saliva. Me llevó a un orgasmo como muy pocas veces había tenido y al sentirlo, chupó mi verguita y succionó el escaso semen que eyaculé.

Quedamos rendidos acostados uno al lado del otro pero aun en la posición sesenta y nueve. Veía su enorme verga que aun en reposo era impresionante, chorreaba un poco de semen y no pude evitar el libar con mi lengua ese delicioso líquido.

Javier me hizo que me acomodara para quedar frente a frente, y abrazándome me besó de una manera tierna y con sus labios y lengua retiró el semen que quedaba en las comisuras de mi boca.

Lo miré con tanto amor y ternura que él no pudo evitar estrecharme fuertemente y me hizo sentir más mujer que lo que alguna hubiera sentido. Sabía que a partir de ese momento sería suya para siempre.

Sin dejar de besarme y abrazarme, se fue acomodando hasta quedar sobre de mí, y delicadamente se fue metiendo entra mis piernas, que ansiosas se abrieron a toda su extensión para acogerlo.

Su verga ya había recobrado su capacidad y estaba otra vez gruesa, dura, palpitante y rezumante. Su longitud parecía haber aumentado pero no me importaba el daño que pudiera causarme. Sentía una urgente necesidad de sentirla dentro de mí. Como si hubiera leído mi pensamiento, llevó su boca a mi culo y besándolo lo dejó lubricado con su dulce y espesa saliva.

Levantó mis piernas y dejándolas sobre sus hombros, guió su pene con una mano mientras con la otra abría mis nalgas para facilitar la introducción.

Acomodó su glande en la entrada de mi ansioso culo y trató de meterlo suavemente. Entró una pequeña parte de tan grueso bálano pero me dolió tanto que me saltaron las lágrimas. Al verlas, Javier se retiró de inmediato y preocupadamente me preguntó:

-¿Te hice daño mi amor?, ¿te lastimé?

-No Javier, sólo que es tan grueso tu miembro que no se si pueda recibirlo todo de una sola vez. Inténtalo de nuevo pero esta vez ponle lubricante de el que tengo en el cajón de mi buró.

Se deslizó a un lado y abriendo el cajón tomó el tubo de lubricante, pero a la vez vio los consoladores que estaban en el cajón y tomando uno me dijo:

-Los usas con frecuencia, ¿verdad?

-Solo cuando estoy muy necesitada y estoy sola.

-¿Lo usarías conmigo ahorita?, me gustaría sentirlo al mismo tiempo que tu sientes mi verga, para darte mayor placer.

-Si Javier, lo que tu quieras.

Colocó una generosa cantidad de lubricante en dos de sus dedos y metiéndolos en mi ano cubrió perfectamente las paredes y el borde, así mismo aplicó en su verga otra cantidad.

Volviéndose a colocar en la posición, intentó de nuevo la penetración, logrando meter prácticamente toda la cabeza de su potente verga. Yo me sentía reventar por lo grueso del glande, pero ya no sentía dolor y mi esfínter ya había sido traspasado.

Tomando un respiro, Javier me pidió entonces que lo penetrara con el consolador, al que previamente le había aplicado lubricante. Tomé el dildo en mi mano y con la otra abrí sus nalgas y orientándome con un dedo coloqué el dildo en posición. Lo metí un poco y en respuesta, Javier metió casi la mitad de su verga en mi distendido culo. Terminé de meter todo el consolador y la verga de Javier ya estaba también totalmente dentro de mí.

Y empezamos a movernos como seres atacados de algún mal. Él penetrándome hasta la empuñadura y haciéndome sentir mujer, su mujer. Y yo dándole placer doble, el de estarme cogiendo y de sentir él el consolador en su culo, lo que exacerbaba su libido repercutiendo en las embestidas que me propinaba.

Transcurrió así no se que tanto tiempo, pero el caso es que nuestros cuerpos estaban bañados en sudor y nuestras bocas se llenaban de la saliva de los dos, pues no dejábamos de besarnos.

Mis piernas ya estaban entumidas y sentía el culo inflamado de tanto roce, pues a pesar de la lubricación, era tal la grosura el largo de la verga de Javier, y además tan intenso el movimiento que de alguna manera el lubricante había perdido la capacidad de evitar la fricción.

Le rogué a Javier que cambiáramos de posición pero él no quería de dejar de sentir en su culo el dildo que le había introducido, por lo que le pedí que nos acostáramos de lado y él se detuviera el consolador.

Quedamos en la postura de las cucharas y así pude descansar de mis entumidas piernas.

Como Javier seguía dándose con el consolador, llegó un momento en que su excitación llegó al clímax y soltando el dildo, me tomó con las dos manos y me repegó en tal forma a su cuerpo, que sentí como su verga penetraba en lo más recóndito de mi intimidad.

Unos momentos después, pude percibir el torrente de semen que arrojaba dentro de mí. Esa sensación de humedad tibia y espesa que refresca el lastimado reducto y que es fuente de vida. No pude evitar tener un orgasmo delirante que me hizo gemir y llorar de placer. Javier se aferraba a mí con los dos brazos y sentía como su verga palpitaba y arrojaba aun más licor seminal. La penetración se había hecho más profunda y yo me sentía repleta, casi sin poder respirar. Su enorme miembro no perdía ni rigidez ni longitud y mi esfínter lo apretaba suavemente, haciendo que Javier me acariciara apasionadamente.

Se dejó de mover y me soltó de su abrazo, pero su verga aun estaba dentro de mí. Paulatinamente fue perdiendo tamaño e instintivamente apreté el esfínter para evitar que se saliera, ocasionando una queja en Javier debido a la fuerza del apretón. Pero ya su verga estaba muy flácida y no pudo evitar que se saliera del tibio y acogedor estuche en que estaba aprisionada.

Como perra en celo, me volteé a limpiar con mi lengua ese objeto que tanto placer me había dado, dejándome Javier hacerlo y acariciaba mi cabeza dulcemente.

Ya calmados, nos recostamos juntos y abrazados. Javier cerró sus ojos y se quedó dormido de inmediato. Cuidadosamente me separé de él y levantándome de la cama me dirigí al baño a asearme aunque fuera someramente, pues el gran tamaño de su verga había causado algunos estragos en mi cuerpo.

Regresé a la cama y pude observarlo detenidamente. Se encontraba boca abajo y sus hermosas nalgas resplandecían y sobresalían sensualmente y no pude evitar el posar mis labios de la manera más delicada en ellas y entre ellas. Javier se movió un poco y mi lengua pudo acariciar su apretado hoyuelo del que rezumaba un poco de lubricante y algo de rica jalea de su cuerpo.

Metí todo lo que pude mi lengua en ese dulce tarrito y paladeé sus efluvios como si de néctar se tratara. Era imposible que Javier no sintiera mis maniobras y levantando un poco la grupa, sus manos abrieron el canal que rodea a su culo y me permitió penetrar y llenar de saliva su apetecible culín.

En ese momento renegué un poco por ser impotente y no poder penetrar ese invitador pozo de felicidad. Sin embargo mi lengua lo estaba haciendo gozar y me apliqué a darle todo el poder que pudiera.

A pesar de que lo había sodomizado con el consolador más grueso y largo que tengo, su culo había recobrado su tamaño y elasticidad, por lo que mi lengua encontraba alguna dificultad para entrar. Con el dedo medio de una de mis manos, penetré en esa suave y caliente cueva y Javier respingó al sentir la caricia.

No me había dado cuenta de que su verga ya estaba en plena forma y pidiéndome que no retirara mi dedo, se volteó para quedar boca arriba. Al ver que su verga estaba completamente erecta, mi boca no pudo evitar abrirse y devorar el ya descontrolado tronco.

Mi dedo no dejaba de entrar y salir del culito de Javier y su verga respondía penetrándome más la boca. Yo apenas podía tragar ese órgano sexual y pasaba apuros para no ahogarme, pues era tal la excitación de Javier que embestía mi boca como si no tuviera fondo.

En un momento dado, cesó todo movimiento por su parte y levantándose me hizo que me colocara en cuatro puntas y acomodando su desbocada verga en la entrada de mi culo, arremetió con tal fuerza que me hizo gritar, tanto de dolor como por la sorpresa.

Sin detenerse para nada, comenzó un tremendo movimiento de mete-y-saca que llevaba su verga casi hasta sacarla y la dejaba ir de golpe y sin compasión hasta el tope.

Esto me estaba doliendo pero a la vez me estaba elevando a un estado de lujuria tal, que mis gritos se convirtieron en gemidos de placer. Sus manos no permanecían ociosas y acariciaban mi cuerpo en todas las partes sensibles y pellizcaban mis pezones que se encontraban totalmente erectos. Mi verga desde luego que era un objeto de sus caricias y me la acariciaba dándole ligeros apretones con dos de sus dedos a la vez que la estiraba.

Mi libido ya estaba a su máximo y deseaba que nunca terminara la extremadamente rica cogida que me estaba dando, pero él también estaba ya como loco dándome verga y de repente se detuvo y tomándome con sus manos de las caderas, dio un envite duro, profundo, que sentí que me llegaba casi a la boca.

Su verga en esa posición parecía haber ganado tamaño y dureza y la sentía caliente. Llenaba completamente mi recto y aun más allá. Sentía en mi esfínter sus gruesas venas dilatadas al máximo como palpitaban y engrosaban. Su sudor bañaba mi espalda y el mío corría por entre mis nalgas mojando y lubricando la apretada unión de su émbolo de carne y mi ano.

Estábamos quietos los dos, disfrutando ese momento. Sólo se oía nuestra agitada respiración y el chapoteo de nuestros sudores. Javier exhaló entonces una especie de aullido pero de bajo volumen. Yo me asusté un poco hasta que sentí en las profundidades de mi ser, una rica tibieza que bañaba y aliviaba mi lastimado culo. ¡Estaba desbordándose en un orgasmo increíblemente abundante! Por un momento pensé que estaba orinándose pues era tal la cantidad de semen que ya se desbordaba de mi recto y escurría por mis piernas formando un charco en la cama.

Estuvo así unos minutos y su eyaculación parecía no tener fin. Su pulsante verga se mantenía firme: dura, larga, gruesa. Mi culo quería apretarla pero estaba tan distendido que no era posible.

Se fue recargando poco a poco en mi espalda y su verga perdió un poco de su dureza y aflojó su ataque. Mis rodillas estaban adoloridas y fueren cediendo poco a poco hasta que quedamos los dos tendidos boca abajo en la cama; Javier sin salirse completamente de mi lastimado culo, pero ya sin la presión enorme de su verga erecta.

Pasaron unos minutos y Javier me besó en una oreja y me dijo tiernamente:

-Te amo Andrea.

No pude contener el llanto y entre hipos le contesté:

-Gracias, Javier.

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mama follada por trans y negritos en la piscina

Transexuales 7 febrero, 2017

Estamos de viaje en parís y en el hotel, mis fantasías sobre transexuales y travestis continúan, en la ultima planta undécima hay una piscina con aguas templadas…
como no queremns ir de discotecas, decidimos subir a bañarnos en la piscina que tiene un bar abierto
hasta la una de la madrugada y mama en su bikini es impresionante…
el bar tiene dos dependientes, un chico negro de unos 18 años que maneja las bebidas muy originalmente y
una mujer de casi 40 años impresuionante, un cuerpo 10…
estamos nadando solo cuando llegan 4 chicas exorbitantes, 2 negras y dos blancas y entran como nosotros en la piscina..
pedimos dos vodkas con naranja y las chicas 4 gin tonic, estamos bebiendo y se inicia la charla con las chicas., claro
os imagináis como me apetece follar estas preciosidades con culos de infarto..

una negra y una blanca charlan con mama y la hacen muchos cumplidos por su cuerpazo y belleza como si fuera que la
querían ligar, la otra negra y blanca cerca de mi preguntándome si soy el hijo de mama que parezco mucho a ella y me
cumplimentan también diciéndome que soy muy guapo, si tengo novia, si ya he tenido relaciones sexuales y cuales son
mis preferencias en cuanto a mujeres y encantos., como estamos bebidos y sin ninguna vergüenza, las digo que me encantan
las tetas y specialmente las nalgas y culos., entonces saltan fuera del agua diciéndome: mira guapìto, te gusta lo que ves?

Travestis y transexuales en relatos

Culos y nalgas como estas y tetas como las que mira: allí sacan sus tetas al aire y están durísimas con pezones y aureolas
muy escura por la negra y rosa por la rubia…se acercan y las digo: tengo que probarlas para saber y asi ellas mismas me
ponen sus pezones en mi boca, como buenos travestis y iniciamos el juego…
mama esta pegada de su espalda a la mia y noto que esta agitada, me giro y veo que la rubia y negra tienen sus dos tetas al aire
y la estan chupando los pezones muy muy erectos, mama gime y empuja sus tetas en las bocas de las chicas mientras las ha
sacado también sus tetas del sujetador y las esta acariciando sus pezones muy erectos, los dos empleados del bar están mirando
con muycha atención lo que sucede y el ya tiene las tetas de la mayor en sus manos sobándolos… yo al ver que me están dejando
chupar libremente sus pezones, intento sobar sus vaginas pero no me dejan, unba se gira y me deja sobarla el culo mientras la
negra me ests dejando chupar sus pezones, tienen las dos agarrada mi verga y despacito me quitan el bañador, igual las otras dos
desnudanb a mama del todo y la están lamiendo y sobando, de repente, con aires transexuales, una pone las piernas de mama en su cuello y la otra la
sube fuera del agua, alli la negra la lame su vagina y chupa su clítoris que empieza a lanzar jugos que traga la negra, la mete dos
dedos en el coño y la masturba, la rubia la mete un dedo en la boca… de repente, la negra saca una enorme verga y penetra el coño
de mama y inicia follarla a la vista de los del bar y de todos nosotros, tiene una verga enorme de casi 22×6 que entra y sale de mama,
mama gime y disfruta de tal verga y la mujer del bar se acerca y entrea en el agua con una diminuta braguita y sin sujetador., baya tetazas `
preciosas que tienen y baya trasero, de infarto..
muy calientes, yo quito las braguitas de mis dos chicas y encuentro enormes vergas erectas, estoy tan caliente y veo tan bonitos culos que las giro y penetro primero la rubia masturbándola su verga, luego penetro a la negra igual masturbándola., veo que sacan mama de la
piscina y en el borde, la negra se acuesta boca arriba sobre su toalla y mete mama encima de ella también boca arriba, allí la penetra su
culo, el chico del bar ya todo desnudo, se acerca y se situa antes de la rubia trans y penetra el coño de mama que esta muy dispuesto, el
también tiene verga de negro y asi están follandola culo y coño que la encanta, ambas vergas ñla hacen palpitar— yo salgo y me meto
al lado de mama con mis dos tranbs, allí la mujer de 40 años del bar se agacha y me traga la verga`pòniendome su coño en mi boca,
me encanta la mujer y esta para comérsela, la chupo con avidez su coño y la penetro fácilmente mi lengua en su culo, rápido me da su
primera racion de jugos que trago y que me encantan, ella va frotando su coño y ano sobre mis labios y me va mojando un monton y ya
satisfecha, se gira y se mete mi verga en su culo hasta el fondo, ella separa sus nalgas y empuja para penetración total..
entretanto el chico del bar y la trans embisten muy velozmente a mama, esta grita y se corrren sin parar, allí el del bar se levanta y
la rubia trans que esperaba su turno penetra el coño de mama,luyego la cambia y ella penetra su culo y la negra s7u coño, la ponen
en todas las posiciones yt la follan profundo, luego las mias ban y también la follan como las otras vienen y me meten sus culos en mi boca,
la mujer del bar se ha corrido y asi voy follando los culos de las trans,, mama tiene siempre 4 pollas en ella, dos en su coño, uno en el
culo y otro en la boca y no para de echar jugos… ya satisfechos y corridos, nos acostamos todos al borde de la piscina, a mi me
apetece follar de nuevo a la del bar, la saco detrás del bar y agachandola la penetro su culo que me deja y facilita, dice: baya verga amorcito,
baya follada que me has dado, follame mi amor mi culo y coño que te quiero sentir, asi voy intercambiando hasta que se acerca una tranbs
rubia y acostándonos, yo la folle el coño y las tranbs el culo, entretanto el chico del bar ya esta follando mama en su culo y unas rubias transexuales
su coño, la noche perfecta co placeres surgidos por sorpresa, baya culos y coño que me he follado y mama baya vergas que se ha tragado.
enormes y fogosos.,. es que de verdad, el interior de las negras es un volcán y las vergas de los negros enormes locomotoras, mama
no para de gemir y disfrutar, la han follado un monton de veces y se han intercambiando por todos sus agujeritos.. ya la liberan y yo como
siempre, tengo enormes gans de follarla, me meto sobre ella que esta piernas abiertas y inicio a follarla su coño y culo, mama me dice:
si mi amor, penetrame del todo que tu verga es una delicia, metemela mi vida, follame sin parar y sin terminar, me apeteces mucho…
la giro muchas veces para besar y lamer sus nalgas y pezones, la subo varias veces sus piernas para lamerla y chuparla su clítoris
y ano, la masturbo varias veces sus dos hoyos con mi lengua y dedos, la he penetrado muchísimas veces y también su boca, mama
y yo estamos en el séptimo cielo follando muy descubiertos y delante de 6 personas sin importarnos… ya sintiendo sus espasmos y
palpitacuionbes de culo y coño, me dice: ven mi amor, correte en mi y déjame sentir tu leche calentita, dame mi amor, follame y correte
porque me corrrrrrrrrrrrroooooooooooooooooooooooooooooooooo
todos aplauden al vernos terminar y todos se acercan y nos dan besitos, como ya es casi la hora que ban a cerrar, los invitamos a todos
a seguir en nuestra habitacion la juerga, noto que mama todavía tiene muchísimas ganas de ser follada y de follar a la del bar, asi que
en nuestra habitación, la del bar y mama se follan y se comen durante mas de media hora sus encantos mientras el del bar y las trans ban follando por turno a mama y a la del bar, al final las 4 trans levantan mama y la sujetan con sus piernas muy abiertas, se acerca el chico
negro del bar y la penetra ambos hoyos, luego se intercamvbia conb las trans que también va follando mientras ellas follan a mama,
también agarran a la del bar y la follan del mismo modo, luego la follan en 3 y en 4 como a mama, yo la he follado igual en trio con el
del bar y con las treansm, también la he follado su boca como todos tambienb han follado la boca de mama…
noche desenfrenada de sexo con tantos culos y coños a disfrutar… todos dormimos un sobre el otro hasta las 7 de la madrugada,
la del bar y su comàñero follan una ultima vez a mama, ella la come su coño y el la folla el culo y al correrse, se visten y besando a
todos dando las gracias por tan bonita noche y se marchan,,,, nosotros y los trans después de haber traido el desayuno a la habitación
y terminado, seguimos follando hasta wel medio dia, mama tiene reventados sus culo y coño por tantas enormes vergas y tantas folladas,
las trans igual tienen sus culos reventados por las veces que las he follado con también el del bar. todos nos besamos acariciándolos
y allí las trans me dicen: seguro que no te apetece que te follemos como tu nos has follado? no has visto como nosotras disfrutábamos
con tu enorme verga en nuestros culos, no crees que es tan placentero que por esto te hemos dejado follarnos, no tienes curiosidad de
sentir nuestras vergas en tu precioso culito? no entiendes que pierdes enormes placeres y que nunca sentiras si no lo pruebas….
las contesto: chicas de gay no soy nada, a mi me gustan muchisimo las mujeres con sus culos y coños, también me encantan vuestros
culitos que arden y masajean bonito mi verga pero, esto hasta allí., no me gustan las vergas y no me gusta que me follen…
lo respetan y besándonos, nos marchamos terminando asi esta desenfrenada noche de sexo—-seguira porque a mama y a mi nos gusta follar
y lo estamos disfrutando………

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Viendo con mi primo vídeos de trans

Fantasías Eróticas, Travestis 31 agosto, 2016

Esto pasó durante este verano, del 2016. en la costa alicantina, tiempo que compartí mi cuarto con un primo lejano de 18 años de edad. Aquí mi relato porno y muy excitante. Espero que les guste esta historia de relatos transexuales.

A veces fantaseábamos con las tías que tienen polla, travestis, y nos pasábamos el vídeo por whatsapp para verlo juntos, nos ponía cachondos aunque no llegamos a imaginar lo que entre nosotros pasaría.

De esta manera, él vio descubrió que yo me vestía con la ropa que ya no usaba mi hermana cuando se fue casa, una independiente emancipada. Me prometió que no le dijese a nadie que me vio vestido de mujer, pero con la condición que me vistiera como niña solamente para él.

Vestido de mujer para mi primo

Entonces yo acepté el trato. En la noche, cuando ya estuvimos solos en la habitación que compartíamos temporalmente, me puse la ropa de niña. Me vestía nervioso por que me sentía como si su mirada me debilitara y hacía que mis piernas temblaran.

relatos eróticos travestis

relatos eróticos transexuales

Y le dije: “Ya está”.

“Todavía te falta algo”, para ser una niñita, me dijo mi primo. Tomó unas calcetas del cajón y rellenó el sujetador que me había puesto para simular los senos.

“Ahora si pareces una mujercita”, me dijo casi susurrando. Yo le sonreí con nerviosismo. Él me veía de pies a cabeza y poco a poco el miedo que yo sentía se fue convirtiendo en una sensación que no puedo describir, una sensación tan intensa de erotismo que me provocaba escalofríos por momentos.

Me agarró y me dirigió a la cama, en seguida yo me negué. “Sshh, tranquilo que no pasa nada”, me dijo.

En ese momento mi primo se sentó en la cama donde él dormía e hizo que yo me acostará a lo largo. Yo estaba extasiado y dejé que me manejara a su antojo. Comenzó a tocarme por sobre la ropa. A esa edad yo era totalmente lampiño, mis piernas y nalgas habían tomado, a mi criterio, una forma femenina que se pronunciaba por mi cuerpo delgado de piel blanca. Mi primo en cambio, era de piel menos clara que la mía y de cuerpo de tendencia atlética. A pesar de tener solamente 18 años se notaba que sería un hombre muy guapo.

Me sentí su mujer cuando me dijo tranquilo

Sus manos incansables recorrían desde mi espalda hasta mis rodillas como si me quisieran devorar. “Ya no, ya fue suficiente primo”, le dije.

“Si no quieres que le diga a todos los muchachos de la colonia lo que vi, vas a comportarte como toda una mujercita”, me dijo.

Yo solamente asentí con la cabeza y deje salir un suspiro de lo más profundo. En ese momento comprendí que no había marcha atrás y que yo estaba sometido a mi primo desde el instante en que acepté nuestro acuerdo.

Mi primo se levantó a apagar la luz dejando solamente una pequeña lámpara que manteníamos sobre el gavetero. “No te levantes”, me dijo en voz baja.

Se acomodó en el centro de la cama y me acostó sobre sus piernas para tocar mis nalgas. El vestido que me había puesto era de una sola pieza color blanco, como los que usan algunas colegialas, se abotonaba en el pecho y la falda me llegaba hasta las rodillas. Me había puesto unas calcetas largas color blanco. El brassier era de un tono de rosado, pero la tanga era color negra con un estilo que parecía encaje. Todo me quedaba casi perfecto como si fuera para mi talla.

Subió la falda y comenzó a acariciar las nalgas y muslos. “Que trasero tienes… Si pareces toda una señorita”, me dijo.

Mi respiración estaba agitada pero fui relajándome poco a poco y a disfrutar de la sensación de erotismo que se volvía más intensa a cada segundo. Sacó sus piernas de debajo de mi y se acomodó a mi lado. Acercó su boca a mi oído y me dijo: “Te vas a vestir así siempre que yo te diga… Oíste?”. Yo solamente pude hacer un gesto de resignación.

Levantó la cadera y yo ví cuando se bajó la ropa interior hasta las rodillas dejando al descubierto su pene ya un poco duro. No pude esconder mi admiración, era el primer pene o polla que veía.

Relatos de travestis y trans para comparar penes

Mi pene era demasiado pequeño a comparación de la verga de mi primo, que no era tan grande como la de un hombre adulto, pero que para mí en ese momento me parecía gruesa y enorme. Pasó el brazo debajo de mi cuello y agarró mi hombro izquierdo, su boca terminó posándose cerca de la oreja en ese mismo lado. “Tú quieres ser niña verdad… yo te voy a tratar como a una niña”, me dijo. Con la otra mano me subió frenéticamente el vestido hasta el estómago y en seguida comenzó a masturbar su pene con la mano. Yo intentaba ver que era lo que sucedía de nuestra cintura para abajo pero no lograba ver nada.

Entonces de pronto mi primo empezó a frotar su pene contra mi trasero mientras su mano exploraba mis nalgas y caderas, se masturbaba contra mí y su respiración se volvía agitada por instantes, constantemente acomodaba de nuevo la verga sobre los muslos o entre mis nalgas y continuaba.

Se me hacía muy difícil ver su pene o más bien polla, porque era grande, y en esa posición, la deseaba ver. La tomé con la mano, y para mi sorpresa, se había vuelto más grande y más gruesa de como la había visto al principio.

“Te gusta?”, preguntó mi primo. Yo solamente pude contestarle con un suspiro de asombro. “Agarrala y no la sueltes”, me dijo.

Yo la apreté con la mano e instintivamente empecé a masturbarla, mi primo se separó de mí y se apoyo sobre sus rodillas y piernas como flexionándose.

Empezó a mover su pene mientras yo la tenía en mi mano. “Apretala… no dejes que se te salga de la mano”, me dijo y seguimos así por un rato. De repente me apartó la mano y se colocó rápidamente de rodillas con mi trasero entre sus piernas mientras se masturbaba, “Ahhh”, decía mi primo dando unos suaves gemidos. Un chorro de leche cayó en mi espalda y terminó de descargar encima de mis nalgas suspirando profundamente.

“Ahhh… mi niña, que linda eres”, me dijo besando mi nuca.

Despues me dijo: “Amor ahora eres mi novia, pero nadie lo va a saber… oíste?”

El día siguiente mi primo se dedicó a visitar a sus amigos expertos en pornografía para conocer más juegos sexuales que pudiera probar conmigo.

Yo quería ser la novia de mi macho primo

Cuando llegó la hora de irse a acostar me dirigí al cuarto para ponerme mi ropa para dormir, mi primo entró al cuarto y me dijo: “Ahora te pones esta faldita… ya regreso… voy al baño” y me mostró una falda de tela bien corta con paletones que estaba en el cajón.

A regañadientes comencé a vestirme, pero de nuevo el morbo me venció y pensé que debía arreglarme diferente esta vez. Me puse otra tanga que había en el cajón también de color negro pero era de tela lisa. Para rellenar el brassier use unas medias, ahora las tetas falsas parecían más naturales. Pero no encontré una blusa que me hiciera lucir sensual como yo quería. Para compensar esto me puse unas nylon que me llegaban hasta un poco abajo del trasero. Estaba terminando de vestirme cuando mi primo entró de nuevo al cuarto, cerró la puerta y puso el seguro. Yo sentí un escalofrío y a continuación un calor que me recorrió el cuerpo completo.

Y mi primo me observaba maravillado. “Que linda te has puesto”, me dijo. Yo en este punto, ya no era para mi primo un muchacho sino una chica que además tenía que hacer todo lo que el deseara. Se deshizo de su ropa velozmente.

Se sentó enmedio de la cama y me llamó con un ademán. Me dirigí a la cama. “Sube, te quiero ver más de cerca”, me dijo. Subí a la cama y me puse de rodillas. “Que linda”, dijo mi primo y me agarró de la mano llevándome hacía él.

Hizo que una vez más me acostara boca abajo pero a lo largo de la cama, él se quedó sentado para tocarme todo el cuerpo con ambas manos. Levantó la falda para descubrime el trasero y abrió mis piernas, sentí que sus dedos exploraban entre mis nalgas por encima de la tanga muy cerca del ano.

Me asusté y quise levantarme. Mi primo me obligó a permanecer acostado. “No hagas ruido, o si no nos van a descubrir”, me dijo.

“Ya no me toques primo”, le dije.

“Si no te dejas le voy a contar a tus amigos que te gusta sentirte como una mujercita”, me contestó con tono intimidante.

De repente apartó a un lado la tanga dejando al descubierto mi ano, era limpio y rosado. Me abrió un poco más las piernas para verlo mejor. “Mmm”, se limitó a decir.

Una sensación de erotismo y temor mezclados llenaba mi pecho y mi respiración se aceleraba. Mi primo besaba mis nalgas y pasaba sus dedos entre ellas. Sentí un escalofrío que hasta hoy me acuerdo.
Espero que os haya gustado al menos un poco, si os os gusta puedo seguir. Hubo más.

VIENDO CON MI PRIMO VÍDEOS TRAVESTIS, TRANS Y SHEMALES

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DOS MUJERES Y CONMIGO TRANS, …TRES.

Relatos sexo, Transexuales 28 agosto, 2016

Me he sentido mujer siempre, los relatos de transexuales, sus fotos, eran mi perdición, una mujer con pene y aquella mañana con mis amigas me lo hicieron ver: FUIMOS TRES MUJERES. Yo le confesé a una amiga de la infancia lo que sentía. Cruzándonos fotos antiguas de cuando éramos jóvenes le pasé una en la que en una fiesta me disfracé de mujer, me contestó:”qué mona estas”.

Esto despertó lo que llevaba dentro, mis ganas de vestirme como una chica atractiva pero que nunca se lo había contado a nadie. Me fue tirando de la lengua hasta que al final le conté lo que me sucedía, le dije que me gustaba desde siempre vestirme como una chica. Pensé que me estaba volviendo loco contándole esto a alguien, pero su respuesta me alivió. Me dijo que eso no tenía nada de malo y además que me sentaban muy bien los vestidos y se me veía como una chica muy atractiva.
MI ESPOSA LE GUSTA MIRAR SHEMALES PAJEÁNDOSE

Relatos transexuales en Universo Erótico

Me preguntó si era gay, a lo que le contesté que no, que solamente me vestía porque me gustaba sentirme como una mujer pero que me gustaban las mujeres. Al menos eso era lo que creía. Me dijo que si lo había comentado con mi mujer y le dije que no, que ella no la admitiría, es muy tradicional y no le gustan estas cosas. Al cabo de poco tiempo recibí un mensaje suyo diciéndome que me iba a ayudar, a leer relatos transexuales como éste, a cumplir mi sueño, seguro, y que buscaríamos la ocasión para realizarlo. Me contó un sueño que había tenido en el que ella me ayudaba a vestirme y a maquillarme y saldríamos juntas como dos amigas. Esto comenzó a excitarme ya que ella siempre me había ayudado a vestirme cuando hace años hacíamos fiestas de disfraces y era ella la que insistía en que me vistiera siempre como una chica muy provocativa, a veces demasiado ya que los chicos siempre me piropeaban y alguno con disimulo me rozaba el culo, cosa que en el fondo me gustaba y conseguía excitarme.

Entonces, la cuestión no quedó ahí. Un día me llamo y me dijo que le pusiera una excusa a mi mujer para poder salir a cenar. Le dije a mi mujer que había quedado con antiguos compañeros de colegio y quedé con mi amiga. Mi sorpresa fue cuando me dijo que íbamos a quedar en casa de una amiga suya que era soltera. Estaba nervioso y con miedo por lo que iba a pasar. Cuando llegue me recibieron las dos cariñosamente y desde el primer momento empezaron a tratarme como si fuera una mujer más, como si fuéramos tres amigas de la infancia. Mi amiga me dijo:

-Bueno, a partir de ahora eres una chica mas. Nosotras nos encargamos de todo. Tendrás que comportarte como una mujercita y obedecernos en todo lo que te digamos para que salga todo bien.

Todo esto empezó a excitarme rápidamente e intenté calmarme

-Y Ahora te vas a desnudar y te vamos a depilar todo tu cuerpo, una chica como tu debe de ir bien depiladita

-¿Desnudarme del todo delante de vosotras?

-Claro, me dijo, entre mujeres nos quedamos desnudas normalmente y no pasa nada, y ahora tu eres una de las nuestras. Nada de penes, solo rajitas.

Estaba muy cortado pero al mismo tiempo muy excitado. Me desnudé pero me tapaba con mis manos mis partes. Se empezaron a sonreir diciendo

-Parece que te excita mucho pensar que eres una mujercita, quitate las manos de delante que luego arreglaremos tu cosita para que no se te note.

Así que me pusieron crema depilatoria por todo el cuerpo y me hicieron pasar al baño. Cuando me retiraron la crema había quedado mi cuerpo limpio de pelos. Con una cuchilla de depilación femenina repasaron concienzudamente mis partes íntimas. Me tumbaron en una cama y dejaron todo mi sexo y mi culo sin un solo pelo.

ME ORDENARON DUCHARME Y QUEDARME TRANQUILA HASTA NUEVA ORDEN

-Ahora dúchate bien, lee unos relatos de transexuales y quédate bien limpita que tenemos que seguir, que se nos hace tarde.

Cuando salí de la ducha entraron las dos y dijeron:

-Ves? Ya pareces otra. Ahora te pondremos esta crema de cuerpo perfumada para que tu piel quede bien suave. Ya verás lo guapa que estarás. Qué bonita estás, ya casi ni te abulta tu pequeña herramienta.

Empezaron a ponerme la crema por todo el cuerpo suavemente, me provocaron una erección como nunca había tenido y empezaron a reírse.

-Parece que la nena se está excitando…Vamos a tener que remediar esto. Una mujercita no puede ir así a ningún sitio.

ENFERMERA EMBARAZADA CHUPANDO POLLA A TRANSEXUAL

Entonces me cogieron del pene y me llevaron desnuda a una habitación. Sin tener tiempo para reaccionar me pusieron hielo en mi sexo y rápidamente mi pene se encogió de una forma asombrosa. No tenía masculinidad, era demasiado, sin apéndice peneal, lo que siempre quise. Con una habilidad que me dejó asombrado empujaron mis testículos hacia el interior de mi cuerpo y estiraron mi pequeño pene hacia atrás.

-Cruza tus piernecitas para esconder bien tus cosas, ahora no te van a hacer falta. No tendrás ni testículos.

Así lo hice y mi aspecto cambió radicalmente. Parecía una auténtica mujer. Rápidamente, me dieron unas braguitas y me las subieron hasta arriba, acomodando mi pene hacia atrás y dejándolo bien sujeto. Era una rajita más.

-Que tipito te hace el tanga, mas de una quisiéramos tener tu culito, jajaja.

Yo estaba un poco avergonzado pero deseando que continuasen.

-Ahora este corsé para hacerte una buena figura y afinar tu cintura. Mira lleva liguero y todo, vas a quedar de lo mas sexi nena.

Me pusieron el corsé y apretaron por detrás hasta dejarme una figura con una cintura increíble. Luego me pusieron unos pechos postizos y terminaron colocándome unas medias negras cogidas al liguero.

– Y ahora, ponte estos zapatos de tacón y paséate un poco a ver si los dominas.

Me los puse e inmediatamente mi figura se estilizó más, poniendo mi espalda más recta y sacando mi culito hacia fuera. Ante el asombro de las dos vieron como andaba muy estilosa sobre los zapatos, moviendo mi culito de un lado a otro sensualmente. Mi entrenamiento durante años a escondidas sirvió para algo.

-Bueno, hay que ver como te manejas de bien con los zapatos…tienes mucho estilo nena. Ahora siéntate que ya estamos a punto de cumplir tu sueño, te vamos a maquillar bien y a ponerte una peluca.

Me maquillaron cuidadosamente, maquillaje, rímel, raya, colorete, pintalabios…no faltó detalle. Luego me pusieron una peluca morena y me peinaron bien.

-Solo te faltan pequeños detalles nena. Te vamos a poner unos pendientes de pinza, un collarcito y pulsera a juego…Algo sencillo. Y el toque final, unas gotitas de perfume muy femenino, por si se te acerca algún chico, jaja..no me extrañaría nada tal y como estás quedando.

-Ahora te ponemos este mini vestido plateado con la cremallera detrás y bien ajustadito al cuerpo, para que marques todas tus formitas…Cuidado al agacharte que la faldita es corta y no estás acostumbrada, no sea que enseñes tu culito a nadie que no quieras.

En ese momento, me pusieron el vestido y me hicieron verme en un espejo completo. Era increíble lo que habían hecho conmigo. Me habían convertido en una nena de verdad y además muy provocativa.El pene no marcaba nada. Era una mujercita.

-Solo queda la parte final de tu sueño, ahora nos vamos a ir las tres de fiesta y tu serás una más de nosotras. Pero atente a las consecuencias, si ligamos, ligamos. No nos fastidies la fiesta.

Eso me dejó un poco nervioso, o nerviosa…, y confusa…No estaba preparado para que ningún hombre me intentara ligar, o al menos eso creía yo. Incrédula de mí.

Ya os seguiré contando cómo sucedió. Para los que quieran, no sé… ¿qué opináis? ¿De estos relatos shemales?

 

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Bañandome para mis amigas

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