Bienvenido, visitante! [ Registrar | Acceder

Consegui mi suegro follara a su hija

BDSM, Dominación, Relatos porno 16/12/2017

Tuve que hacer que mi suegro consiguiera follar a su hija la deseaba desde hacía mucho tiempo

Obedeciendo a Gloria conseguí quedar con la madre de Mónica y Gloria se hizo con ella convirtiéndola en su nueva sumisa su puta, pero lo que no esperaba es que también consiguiera fácilmente, que mi suegro por fin realizara lo que tanto deseaba, el poder follar con mi cuñada, su hija.
El siguiente día que hable con Gloria lo primero que me pregunto fue con quien folle cuando me lo ordeno, después de estar con Lucia y Mónica, la tuve que contar que volví a coincidir con el vecino, el viejete que nos intento chantajear, pero ya está en otro plan y más amable con nosotras, nada mas verme me dijo lo sexy que iba, yo estaba muy cachonda por lo que acabábamos de hacer, ya había olvidado aquello pero no lo bien que follaba, y le dije que me invitara a su piso. Nada más entrar, me quite el vestido, solo llevaba braguitas, en cuanto me toco el coño dijo, estas como la ultima vez muy cachonda y muy puta verdad, le dije que sí que tenía ganas de follar y bajándole el pantalón fui a por su polla se la saque y cogiéndosela empecé a pasar mi lengua a toda ella, enseguida se puso dura y mi lengua empezó a pasar por su punta, mientras me tiraba del pelo diciéndome, puta métetela en la boca, me la metí en la boca dedicándome a pajearsela con mis labios, el me tiraba fuerte del pelo gritando, métetela toda, me empujo y me la metió hasta la garganta. Notaba que no aguantaría mas y se correría en mi boca, me sujetaba la cabeza diciendo trágatelo toda puta, quiero me dejes follar a tu hija recuérdalo, os tengo muchas ganas os veo demasiado ligera de ropa y provocándome desde la ventana, no pudo terminar esa frase porque estallo, y como me tenia bien apretada sujetando mi cabeza, se corrió en mi boca, me sujeto para que me lo tragase todo. Cuando se retiro de mi boca me puse a tocarme, tenía muchas ganas de correrme y el ya no estaba preparado para follarme, dijo si podía hacerme fotos y asentí me daba igual lo que hiciera mientras yo buscaba correrme con muchas ganas, estaba muy viciosa. Me abrí bien de piernas como me pidió y mientras mis dedos se entretenían en tocarme y acariciarme bien, mi coño, mis labios y mi clítoris, el insistía que tenía que dejarle follar con mi hija que me compensaría sin problema. Yo estaba ya empezando a correrme y me dijo te pagare di que si puta empecé a gritar y de placer sin llegar a contestarle.
Gloria me dijo que cada día la gustaba más y era más puta, me pregunto si quería que el vecino follase a Lucia, la conteste que lo que ella quisiera, le tendrás que preguntar cuánto quiere pagarte, estas cachonda ahora puta, la dije que si mucho, solo me dijo vete a por tu juguete y follate quiero oírte correrte antes de irme Me ordeno que estaba esperando que la presentara a Mónica y a mi cuñada que lo hiciera ya, me corrí diciéndola que sí que lo haría. Antes de cortar me dijo que tendría que contestarla quien quería que follara a Lucia o el vecino pagando o mi suegro y que yo debería estar delante haciendo fotos de como la follaban.
Me extraño que la madre de Mónica, Maite, no me hubiese llamado aún, tenía que hacer algo más, para conseguir quedar con ella y con Gloria. Esa tarde cuando vinieron Lucia y Mónica a casa las lleve a mi dormitorio, las dije Gloria quiere que os desnudéis del todo, me excite como con solo decírselo me obedecían. Me quede en bragas para poder jugar con ellas. Esta vez no las hice fotos, solo las tumbe en la cama y se me ocurrió el depilarlas el coño a las dos, cuando Mónica vio que iba a depilarla, me dijo que su madre no quería que se depilase, no lo veía bien, entonces la dije no os voy a depilar del todo la gustara ya veras, estaréis las dos con el coño igual y sexy.
Empecé por Mónica mientras Lucia la besaba y tocaba las tetas, Mónica se dejaba que la depilase no prestaba atención a lo que la hacía, dije a Lucia no la excites demasiado que no quiero que se moje mucho, a Mónica tenía que depilarla también por los labios tenía bastante vello. La deje solo una línea fina de vello cuando lo vio dijo, me has depilado casi todo, mamá va a decir algo, no la gustara esto, nada más oírla tuve la seguridad de que su madre me llamaría, la conteste seguro que la gustara verte así y a ti te gusta ahora más verdad.
Luego empecé con Lucia la había crecido algo los vellos y solo fui dejarla la misma línea que a su amiga, Mónica no se estuvo quieta y no paro de besar y tocar a Lucia mientras yo la depilaba. Cuando termine se vieron iguales y entonces bese el coñito de Mónica, diciéndola ves que bien estáis las dos putitas, viéndolas así me entraron muchas ganas de comérselo a las dos, fui a por Mónica me acerque a ella besándola y mordisqueando los pezones, ella me miraba sin decirme nada solo se dejaba hacer, baje hacia su coñito se abrió de piernas y separándola los labios mi lengua empezó a chupar su clítoris la movía alrededor, como se bien hacerlo, iba estremeciendo de placer, mientras Lucia me había quitado las bragas y con su boca estaba chupándome el culo y metiendo sus dedos en mi coño,.
Mónica me pedía que siguiese así, se volvía loca de placer, no tardo en correrse gimiendo y diciendo que no parase mientras Lucia ya tenía tres dedos en mi coño y yo también empezaba a sentir que me iba a correr
Me separe del coño de Mónica, fui a besarla con sus jugos en mi boca, no nos separábamos de como la gustaba sentir sus jugos mezclados con mi saliva, menos mal que Lucia me había dejado de tocar sino me hubiese corrido en ese momento. Vi que Lucia me esperaba mirándome fijamente impresionada de cómo nos estábamos besando, la dije ahora te toca a ti cariño, fui a por su coño mientras la decía a Mónica termina lo que me estaba haciendo Lucia.
Lucia me sujetaba la cabeza diciéndome mami cómemelo como sabes que me gusta me lo hagas, quiero correrme en tu boca. Fue poner mi lengua en su coño y ella empezar a decir, si así, sigue como me gusta que me hagas esto mami, quiero llenarte tu boca, intentaba aguantar para no correrse pero yo sabía que haciéndola eso no iba aguantar más, yo estaba a punto de correrme en la boca de Mónica, no me lo hacía tan bien como lo hace Lucia, pero tal era la excitación que tenia, que me deje llevar, casi coincidió cuando Lucia se corrió en mi boca y yo en la de Mónica. Me levante y fui a besar a Lucia con sus jugos en mi boca, Mónica también se acerco y nos besamos las tres muy excitadas. Las gusto mucho y las dije que fuesen a casa de Mónica a ver que decía su madre, según se iba Mónica dijo que otro día lo teníamos que repetir
Estaba segura que cuando la madre de Mónica las viese como tenían su coñito preguntaría como lo hicieron y me llamaría.
El mismo día por la noche me llamo Maite, su madre, estuvimos hablando y enseguida supimos lo viciosas que éramos las dos. La dije que tenía que venir mañana para hablar de nuestras hijas y más cosas y presentarla a mi amiga especial Gloria.
Cuando hable con Gloria la conté todo, y con todo detalle, me puse muy excitada recordando cómo me hice con las nenas para convencer a Maite, según se lo contaba mis manos estaban en mi coño tocándome excitada, la dije que Maite vendría por la tarde y se la presentaría, me dijo muy bien mi puta conseguiré que sea otra puta que me pertenezca como tú. Gloria se despidió diciendo luego hablamos y yo tuve que terminar con la excitación que tenía continuando masturbándome hasta correrme
Maite llego puntual, yo la recibí con un vestido abierto de cremallera que dejaba ver bien mi escote y por debajo justo empezaba por encima de medio muslo, enseguida dijo que estaba muy bonita que me sentaba bien el vestido, ella llevaba una falda vaquera corta y blusa dejando ver su canalillo. Fue directa a preguntarme si me gusta ir depilada y como se lo hice a las nenas, la conté que desde pequeña mi madre me depilaba toda y a mí me gusta porque el sentir eso suave al tocarme me excita mucho y no dejo de tocarme así, y cuando me lo comen es algo maravilloso, a Lucia la gusta ir como yo depilada y sabía que a Mónica también la gustaría y fue fácil convencerla viendo cómo lo tenía yo.
Ella no estaba convencida, por eso la dije si te animas te lo hare yo y veras como te gustara y la pregunte nunca te lo hiciste dijo que no, umm me gustara ver como lo llevas, pero ahora espera que esta mi amiga Gloria que quiere hablar contigo, es también amiga de Mónica y de Lucia.
Gloria la saludo y estuvieron un rato hablando, no pasaron ni 5 minutos y me llamo Maite, la había dicho Gloria que yo la pertenecía, la conteste que si que era suya y me dijo que me desnudase que lo decía Gloria, me baje la cremallera del vestido y me fui quitando el sujetador y las bragas.
Maite se quedo mirando mi cuerpo desnudo pero sobretodo mi coño todo depilado hizo un ummm me gusta, leía que Gloria me decía que la quitase las bragas, me agache y metiendo las manos dentro de su faldita fui bajando sus bragas, termine quitándola la falda, tenía su coño con mucho vello y la dije así te gustara que jueguen con tus pelos pero para otras cosas no es lo mejor y me puse de rodillas entre sus piernas, mientras Gloria seguía charlando con ella, la pregunto cómo empezó hacerlo con las dos nenas, ella ya respiraba mas sofocada mi lengua y mis dedos estaban haciendo que la gustase, la dijo que su madre también la tocaba de pequeña y que lo hacía con Mónica desde que la bañaba, pero un día vio a las dos nenas jugando en bragas en el dormitorio de Mónica y la provocaron para que ella también jugara y entre caricias cosquillas y demás terminaron sin bragas y ella tocándolas, a partir de ese día lo repetían más veces y con ella también desnuda. Gloria la pregunto si sabía que su marido tocaba a Lucia se quedo sorprendida pero ya estaba muy excitada, dijo que no lo sabía y al preguntarla si no la importaba dijo que no, siguió preguntándola y si tu marido se folla a Belén te importaría?, Maite respondió no creo que Belén lo haga y entonces Gloria asevero Belén hará lo que yo la diga, Maite estaba ya empezando a correrse totalmente entregada a mi boca y Gloria la insistió quiero que Belén folle con tu marido, di que si la dejaras, corriéndose y muy excitada dijo siiiii.
Gloria la pregunto si conocía a Álvaro mi hijo, dijo que no le conocía, por eso la enseñe alguna foto de él, en cuanto le vio dijo estaba muy bien y Gloria la pregunto si lo follaria, no sabía que decir, ella insistió si yo te lo ordeno lo debes hacer si quieres ser amiga mía como Belén, yo me acerque a besarla estaba aun con los labios fríos de lo que había disfrutado en ese orgasmo, me susurro podría follarmelo? Si dice Gloria que lo hagas si, quieres ser suya también? Dijo me gusta como es Gloria y si así puedo hacerlo con Álvaro si, pues dila que si te está esperando la respuesta, así lo hizo y Gloria añadió serás una buena puta como Belén.
La quite la blusa y el sujetador y empecé besarla entonces Gloria dijo que me pusiera yo a charlar con ella y que Maite me comiera mi coño. Así lo hicimos, mientras Maite me tocaba y me besaba y chupaba mi coño, Gloria me decía que Maite era otra puta que la va a pertenecer y que tenía que follarme a su marido, pero no quería que lo hiciera con Lucia, de ella tenía que decirla si lo tenía que hacer con mi suegro o con el vecino
Maite me dijo me gusta tu coño así y yo la dije te lo voy a depilar a ti todo, dice Gloria que lo haga y enseguida empecé a correrme en su boca. Cuando se incorporo la dije bésame me gustara sentir mis jugos en tu boca
Nos despedimos de Gloria diciéndola que la pertenecía y dando su contacto y yo la dije a Maite que ya quedaríamos otro día para obedecer a Gloria
El domingo coincidí con mi cuñada Vanesa, teníamos a una comida de familia, con su marido, su padre y nosotros. Me estuvo mirando mi escote muy llamativo que dejaba ver bien un sujetador negro trasparente, me dijo iba muy guapa y sexy, también miraba lo sexy que iba Lucia con una falda muy corta, se fijo en un colgante que llevábamos las dos de orgullo gay. La comida fue entretenida y tuve que dejar que mi suegro me tocara por debajo de la mesa con sus pies, suficiente para mojarme las bragas, me pareció que Vanesa si se dio cuenta en algún momento de lo que hacía su padre por debajo de la mesa, tuve que ir al baño a tocarme y correrme de cómo me había excitado tocándome así por debajo de la mesa. Después de comer se fueron los maridos y mi suegro al futbol, Lucia y Álvaro también se fueron y propuse a Vanesa que nosotras nos íbamos a pasarlo mejor y nos fuimos al barrio de Chueca estaban justos en la fiestas del orgullo gay. En el mismo parking aun dentro del coche me quite el sujetador, así me verías mas la dije, quería ir un poco sexy me gusta me miren el escote deja bastante ver mis tetas
Fuimos hablando y congeniando como no lo había imaginado, la dije que yo era bi pero mi marido no lo sabía y ella me confesó tuvo experiencia les con una paciente, ella es fisio, yo la conté que tenia alguna amiga y también Lucia era bi, Vanesa dijo ahora entiendo porque lleváis esos colgantes,
La enseñe fotos de Lucia desnuda, la encantaron vi en sus ojos más que deseo, no paro de preguntar cosas sobre Lucia. Llegando a Chueca la cogí de la mano para que no se perdiese había muchísima gente, tomamos una copa mientras seguíamos con nuestras confesiones cada vez mas morbosas y sin importarnos si nos escuchaban, estábamos calientes con lo que íbamos hablando, nos acercamos a la plaza estaban con música y baile, nos gustaba ir cogidas de la mano, al rato dijeron que todos nos uniéramos en un beso. nos besamos en la boca nuestras lenguas transmitían como estábamos de deseo me recorrió un escalofrió hasta la punta de los pies hacia tiempo no notaba esa sensación, seguíamos besándonos, hasta que nos tuvimos que separar para tomar aire, la gente de nuestro alrededor nos miraba viendo a una pareja de lesbianas muy calientes, seguíamos cogidas de la mano y la dije vámonos de aquí cariño, nos fuimos así mirándonos de vez en cuando y apretando la mano hacia el coche lo lleve a una zona resguardada y nos volvimos a besar, mis manos ya la abrazaban y buscaban su cuerpo, ella no tardo en tocarme las tetas sentir esa mano en mis pezones me volvía loca, lleve mi mano por entre sus piernas subiendo por dentro de la falda hasta llegar a sus bragas, llevaba un tanga que estaba mojadisimo, nos seguíamos besándonos diciendo te deseo, me gustas, se escapaba algún te quiero, me beso las tetas y en cuanto note sus boca en mis pezones me entraron ganas de desnudarnos pero tenía que dejar esas ganas para quedar a solas con ella.
También se fue a mis bragas y las noto muy mojadas, la dije están así por ti, te deseo cariño, y me baje las bragas hasta los tobillos, para que me tocara bien, quería sentir sus dedos en mi coño, jugando penetrándome, corriéndome para ella, ella también se bajo el tanga hasta las rodillas y empecé a tocarla el coño depilado como el mío muy pringoso y así estuvimos besándonos y tocándonos hasta que los dedos empezaron a tocar el clítoris, sentíamos que nos deseábamos con locura con ganas de corrernos y la dije follame Vanesa cariño, mmmm me metió los dedos uno luego otro mas y yo a ella y nos corrimos gritando y gimiendo de placer, acurrucadas una sobre la otra con respiración entrecortada, besamos nuestros dedos pringosos. Fue unos momentos de mucha pasión y deseo
Cuando terminamos Vanesa se iba a subir el tanga y la dije quítatelo y dámelo, yo también me quite mis bragas y nos la cambiamos quería sentir en mi coño su tanga mojado a ella la encanto la idea. Antes de ponérmelo lo acerque a mi boca por su parte interior, vi lo mojado que estaba y pase la lengua diciéndola estoy así de viciosa por ti cariño, mientras me lo ponía me beso con muchas ganas de entregarse a mí.
Quedamos al día siguiente en mi casa teníamos las dos muchas ganas y tendríamos más tiempo y la intimidad que necesitábamos
Esperaba poder contar a Gloria todo por la mañana y decirla que había quedado con Vanesa por la tarde y se la presentaba, pero no se conecto. Lo que si hice fue llamar a mi suegro, me pregunto qué tal con Vanesa, le dije muy bien, le conté donde fuimos y lo bien que lo pasamos, añadí que habíamos quedado que viniera hoy a mi casa, le confesé para tener sexo, me pregunto si hicimos algo y le confesé que si que nos habíamos masturbado mutuamente.
Mi suegro estaba excitado, me insistió que quería que le ayudase a follarla, que estaba seguro que ella también quería pero nunca se atrevió, me quede sin decir nada, me insistió apáñate como puedas pero estaré en tu piso y la follare allí, piensa como pero va a ser así lo entiendes, le dije que sí, que en todo caso viniese antes y lo prepararía para que pudiese follarla.
Mi suegro llego antes y le dije que la única forma de asegurarse, por si ella no quería, seria que me dejara con ella y cuando yo viera que estuviese entregada haría que entrase al dormitorio y hasta entonces esperase en el de Lucia, para que no se diese cuenta Vanesa que estaba allí.
Cuando llego Vanesa yo solo tenía una bata y su tanga, ella vino preciosa con un vestido blanco tipo ibicenco con escote y sin sujetador, me confesó que lo dejo en el coche como aprendió de mi, nos besamos con muchas ganas me dijo apenas pudo dormir deseándome que tuvo que tocarse por la noche de cómo estaba de excitada y tocarse con mis bragas la excito muchísimo.
La solté el vestido y se quedo en bragas, apareció ante mí un cuerpo precioso, yo también estuve por la noche recordándote y mi cuerpo sentía un hormigueo de deseo que hacía tiempo no sentía, tuve que follar con mi marido del deseo que tenia hacia ti como si lo estuviese haciendo contigo sigo llevando tu tanga. Me quite la bata, ver mi cuerpo desnudo ante ella con su tanga hizo que se abalanzara sobre mi besándome en la boca diciéndome te deseo muchísimo.
Nuestros cuerpos se juntaron y nos besábamos y tocábamos por todo los sitios, estábamos muy excitadas mojadas, fuimos las dos a mi cama y arrodillándome la baje las bragas veía su cuerpo desnudo y sus piernas, su coño y empecé a besarlo, ella separo las piernas abriéndolas hacia mi diciendo, todo para ti cariño, mi lengua jugaba con su coño estaba riquísimo, me gustaba su olor, su sabor la dije túmbate cielo y así podre comerte toda como deseo sii cómeme toda Belén quiero ser tuya, mis manos acariciaban sus tetas. Ella se abrió bien el coño sus labios, dejando a mi vista su coño, fue todo uno empezar a chuparla, a mordisquearla y hacer que mi lengua la llevara a un orgasmo bestial mientras la oía como me decía que era su amor, que me quería, que me deseaba desde hacía mucho, llego a decir hará lo que quieras por ti cariño, no se atrevía a decir más deseos secretos. Seguí sin parar hasta que se corrió otra vez está totalmente entregada.
Cuando me incorpore fue ella quien tomo la iniciativa, me quito el tanga, su tanga y como hice yo, le dio la vuelta para que lo chupáramos por su parte interior, deje que me besara y me comiera, fue haciendo casi lo mismo que la hice yo, mientras estaba comiéndome mi coño yo la iba diciendo, que me gustaba que era mi amor, la pregunte si deseaba a mi hija ella, no me decía nada seguía chupándome el coño, la cogí de la cabeza incorporándola hacia mí y se lo volví a preguntar diciéndola, se con los ojos que la miras y como te gustaron las fotos de Lucia desnuda dime que si, contesto siiiii la deseo como a ti, la solté, deje que me siguiera comiendo hasta correrme, te la ofreceré cariño también para ti.
Luego nos besamos las dos muy excitadas y la enseñe mi consolador era como una polla y cogí un pañuelo, fui hacia ella a taparla los ojos, la dije deja que quiero jugar contigo te va a gustar, estaba entregada a todo lo que yo la hiciera, cuando se lo puse cogí otros pañuelos y atándolo de la muñeca al otro extremo lo ate al cabecero de la cama, lo mismo hice con la otra mano, mientras fui a coger el consolador hice que mi suegro apareciera, pero como le había dicho estuviese callado hasta que yo le dijera que la follara.
Cogí el consolador y lo pasaba suavemente por su cuerpo, ella se estremecía nerviosa, fui empezando con mis preguntas para saber más de ella, así la dije si la gustaban las pollas, no dijo nada y la tuve que decir vete contestando a todo cielo quiero conocerte bien, dijo que sí, yo seguí preguntando te gustan gorditas, si me dijo, empecé a meter el consolador en el coño, como esta que tienes o mas gordita dijo mas gordita entonces saque el consolador y cogí un pepino que tenía preparado más grueso y empecé a metérselo dio un respingo diciendo así sí, me gusta esta, la pregunte a qué edad viste y tocaste tu primera polla, no respondía solo seguía el ritmo del pepino follandola, volví a insistir a qué edad y ya me confeso de pequeña, te gustó esa polla, dijo si era muy grande, y la follaste, contesto, noo quise solo la pajeaba y chupaba, pero si pudieras te la follarias querrías tener esa polla en tu coño mientras movía el pepino la notaba fuera de sí y me contesto sii, la volví a insistir te la follarias, entonces dijo siiii, de quien era dime, no decía nada mientras yo sacaba el pepino de su coño ella me dijo no me lo saques porfa, la dije espera tengo otra cosa que meterte que también te gustara.
Se puso su padre encima, yo dirigí su polla hasta dentro del coño de su hija, noto mi mano pero también el cuerpo de un hombre y antes de que dijera nada ya la tenía dentro, mientras yo la decía disfrútala amor, es la que deseas, supo enseguida que era una polla de verdad, pero la gustaba como era y como la hacía sentir, empezaron a follar ya no respondía solo se dejaba follar y disfrutar de esa polla, fui al pañuelo que tapaba sus ojos y se lo quite.
Dijo sabia que eras tu papa, si papa sigue así follame, lo deseo tanto, mientras la follaba me acerque a su oído diciéndola también me folla a mí, me vuelve loca como a ti cielo, disfruta de esa polla es mejor que la de tu hermano, por fin lo conseguisteis los dos.
Cuando mi suegro se corrió dentro de Vanesa y se separo fui a chuparle su polla pringosa, con su semen y los jugos de Vanesa, después me acerque a besarla diciéndola, somos sus zorras cielo, te deseo como eres, chupamos nuestros labios pringosos con mucho vicio, su padre nos miraba seguro que pensando vaya par de zorras. La solté de los barrotes de la cabecera de la cama y nos abrazamos las dos mirando a mi suegro y ella a su padre estábamos muy fuera de nosotras. Entonces la pregunte si estaba molesta de lo que había hecho, no en absoluto me contestó, siempre imagine que lo haría con mi padre me masturbe muchas veces pensando en su polla. La conté como su padre se hizo conmigo. En ese momento sabíamos que estaríamos enganchadas por mucho tiempo.
Tendré que pensar como hago con Gloria, se lo cuento todo ó la sentara mal que me enrolle con Vanesa.

44 visitas en total, hoy 0

Mi madre caliente con su hijo y le gusta

Hetero: General 13/10/2017

Así es, follada descomunal a mi madre caliente española, porque siempre la pillo por sorpresa y porque no deja de calentarse cuando me ve la polla. Se excita y se pone mojada, con buenas tetas, toda una mujeraza, que babea por su hijo. Una de las mejores mujeres, y en mi casa, en mi cocina, con su culo preparado, para su hijo. Se moja, a veces se rasura el coño moreno, todos los puntos de los pelos me pinchan en la mano, cuando se lo toco. Es excitante, ver la fuerza de un coño maduro.

mi madre caliente mojada

mi madre caliente

Jodida casera a mi madre caliente

Sobre todo los gemidos de mi madre es lo que más cachondo me pone, cuando le como el coño o cuando le meto mi nabo. Cosa que mi padre ya no hace. Cuando la cojo como aquí en la cocina, la pongo de espaldas, ella se baja lo que

lleve y la empiezo a bombear, a dar, azotar con mis huevos, el sonido en la cocina retumba cuando no hay nadie en casa. Ella gime como el primer día que me tocó la verga, yo noto sus nalgas calientes, babeando por mí, y mi capullo se calienta cada vez más.

Mi polla engorda al ver a mi madre caliente en esa posición, dándome toda la parte de atrás, la veo el culo abierto, y no sé donde meterla porque los dos agujeros me parecen exquisitos. Su raja es grande, oscura y peluda, huele a hembra cuando se excita y su ojete más pequeño se dilata y se retrae y encoge al saber que estoy detrás.

Así que no puedo esperar más solo quiero darle gusto, porque ella me lo pide y porque yo quiero. Todo un placer meterla en ese chocho negro mojado, que me cala hasta los huevos. No tengo reparos en dar lo que  mi madre caliente pide desde hace tiempo.

21 visitas en total, hoy 0

Video de Madre italiana rubia de pote con cipote

Hetero: General 12/10/2017

De nuevo un vídeo porno XXX de esta madre culona, caderona, bien zorra, nada puritana que seduce a su hijo. Rubia de pote porque presenta un coño de corte negruzco y oscuro.  Y con cipote porque come la polla de su hijo como ninguna. Por lo tanto, ahí podemos apreciar su verdadera naturalidad.

Madre caliente montada en la polla de su hijo

Esta madre italiana con más carne que el culo de una monja de clausura, monta al hijo, a la polla de su hijo sin parar. Con un culo bien grande y un coño que para muchas jóvenes, ellas querrían, es la envidia del barrio donde vive. Seduce al hijo, le chupa la polla, el pollón, se coloca a 4 patas, y deja que su primogénito la joda sin parar. De tetas grandes, colgantes, pezones gordos y marrones, la mamá o madre caliente comete el incesto que siempre quiso realizar. El papá cornudo estaba trabajando.

HIJA TETONA MADRE CULONA FOLLANDO CON EL HIJO

16 visitas en total, hoy 0

El chico guapo de al frente

Gays 26/07/2017

Hola a todos vengo de nuevo con un relato 😀 Bueno esta es una historia reflexiva que trata el amor y los sentimientos de esas personitas que tienen discapacidades, pero que tienen derechos de amar como nosotros. Espero que les guste en verdad y me disculpan si tiene algún error (Soy nuevo en esto y estoy aprendiendo) También quería decirle que pronto vuelvo a subir Entre Danzas y Miradas ya que la estoy editando, para subirla mucho mejor y no con tantos errores. Ahora si los dejo Bye. -AJ

Esta es una pequeña historia en donde el amor no mira fachada.

Él es joven de solo veinticinco años de estatura mediana, cabello negro como la oscuridad, piel blanca como la nieve, labios rojos, su cara es redonda, con unas mejillas abultadas que siempre están rojas, sus ojos son negros coronados con unas largas pestañas, es delgado, no pesa menos de 50 kilos. Su cara angelical es hermosa y llama la atención, pero él tiene una discapacidad motora desde niño, lo que le dificultad moverse libremente sin su silla de ruedas.

Santiago era un joven que siempre se encontraba encerrado en su casa, donde recibía clases con profesores particulares y contaba con todo los lujos de un muchacho de su edad, pero el añoraba algo que mantenía en secreto desde hace más de diez años. Cuando sintió de que su cuerpo no reaccionaba al ver los cuerpos desnudos de las féminas, sino al ver las grandes pollas que perforaban los coñitos. Eso lo escandalizaba al sentirse diferente y lo guardó en secreto, pero lo que no sabía era que ya su madre se enteraría desde ese jueves por la mañana.

Se encontraba en su recamara leyendo una novela de Thomas Hardy, cuando de pronto un gran camión se detuvo en la casa del frente y acercándose en su silla hasta su ventana, se enteró que se estaba mudando una nueva familia, después de más de cinco años que había estado inhabilitada.

-Veo que te diste cuenta que se va a mudar una nueva familia.-Habló su madre que entraba en su habitación con cobijas limpias.

-¡Eh! Si me di cuenta, pero de seguro pasara lo mismo, como las demás familia que antes habitaban la casa azul.

-¿Por qué dices eso hijo?

-Porque, si tienen hijos de seguro se aburrirán cuando sepan que en esta calle solo viven personas mayor y lisiados.

-Hay tesoro, no digas eso quien sabe si encuentras el amor de tu vida allí.- Mientras besaba su cabeza la Madre respondía con amor.

-Mami, ¿Quien se podría enamorar de una persona como yo? Sería una carga, para ell…a.- Nervioso se apartó Santiago y su Mamá, prefirió cambiar el tema.

-Creo que hare un pastel de chocolate no, mejor hare dos ricos pasteles. Ya que tenemos vecinos nuevos debemos de hacernos conocer.- Saliendo de la habitación dejó a Santiago.

Él se quedó toda la tarde observando, cómo los trabajadores subían y bajaban los muebles de la hermosa casa, pero nunca observó a los habitantes de la casa.

*************************************************

Su cuerpo reposaba debajo de sus sabanas blancas, dormía plácidamente con su respiración tan tranquila, su cabello se encontraba enredado tapándole su cara y con su boca abierta hacia escapar unos suaves ronquidos, pero un estruendo fue el causante que se levantara de su cama con el corazón en la boca y tomando su silla se dispuso a encontrar el causante de su despertar.

¡Y sí que lo hayo! cuando a través de su ventana se dio cuenta de que el causante de su despertar era una poderosa moto de carrera que estaba siendo probada por un sujeto que vestía todo de negro. Su curiosidad fue tan extrema que tomando su silla se dirigió hacia la planta baja por la rampa y acercándose a las ventanas de la sala se dispuso a ver con más claridad lo que sucedía afuera.

El sujeto de negro seguía probando el arranque o eso fue lo que pensó él y viendo luego como se fue por el garaje, perdiéndolo de vista Santiago se entristeció, pero el ruido de unos perros lo hizo levantar su mirada, eran dos hermosos golden retriever.Eso lo hizo emocionarse y al ver que se bajaba una pareja acompañado de una pequeña, supuso que eran los dueños de la casa azul.

-Creo que ya viste de lejos a la familia Damens.- Dijo la Madre de este, mientras entraba a la sala. Espero que no te hayas despertado por el ruido de la motocicleta de Uriel.

-Hola Campeón.- Ese era su padre que besando su mejilla lo hizo acercarse hasta la mesa para poder desayunar.

-¡No Papá! No me he aseado todavía.

-Creo que mi hermoso lo despertó el ruido de Uriel.

-¡Uriel! ¿Qué Uriel?- Entonces pensó que el hombre vestido de negro con el casco debía de ser Uriel.

El matrimonio al ver la cara de incógnita de Santiago, respondió- Uriel es el hijo mayor de los Damens. Luego lo conocerás. Creo que tiene tu edad y es muy simpático.- Decía su madre mientras acomodaba la mesas, para el desayuno.

-Voy a subir asearme y prefiero desayunar hoy en mi habitación.

-Ok Santi, ya te lo subo.

Para Santiago era fácil bañarse, después de toda su vida siendo paralitico no era nada nuevo entrar al baño y apoyándose sobre un banco de cerámica abría la ducha y lavaba su cuerpo sin ayuda. La sala de baño era espaciosa y con la comodidad para poder sentirse libremente. Siempre que pasaba su mano por su pene, se erguía y el temeroso no lo seguía tocando, ya que no sabía cómo hacerlo y temía que su madre entrara y lo encontrara masturbándose.

Después del baño Santiago se dispuso a desayunar frente de su ventana con la esperanza de ver al susodicho “Uriel el simpático”. Esa era la única forma de verlo, ya que él nunca saldría de su casa, para ser de nuevo la burla de todos en el pueblo. Sin embargo, su intento fallo, porque nunca apareció y cansado decidió seguir con su lectura hasta en la noche que se dispuso a mirar una película romántica con su mama.

*************************************************

Sentado sobre muchos periódicos se encontraba un chico alto, cabello largo rizado de un rubio muy brillante, su cuerpo era marcado, pero no excesivo solo su abdomen y pecho que se marcaban de forma sensual. Tenía varios tatuajes en su cuerpo lo que le daba un aspecto de chico rebelde, pero sus ojos azules como el cielo hacían notar que era un ser humilde.

Se encontraba pintando su nueva habitación. Había escogido la última porque era espaciosa y a la vez lo enamoró el balcón con grandes ventanales que daba hacia la calle. Estuvo dentro de ella escuchando música hasta culminarla, tenía varias tonalidades entre el marrón, verde, amarillo y azul que hacían sentir que estaba dentro de un mundo de colores.

Él tenía veintiséis años y era Pediatra. Había decido seguir la descendencia de sus padres que eran grandes médicos reconocidos, pero por la enfermedad cardiaca de su hermana decidieron venir a vivir a este pueblo. Y él siguió la aventura, huyendo por la tracción de su pareja. Así que dejó todo en la cuidad y se lanzo a vivir en la pequeña ciudad pueblerina.

Recorrió la cuidad cuando llegó y conoció donde iría a trabajar. Era un hospital pequeño, pero se sentía cálido y eso era raro en un lugar como ese, sin embargo le gusto sentir eso. También conoció a sus vecinos y los que mejor les cayó fueron los del frente, una familia integrada por una señora hermosa, amable y sobre todo parlanchina y eso le gustaba, su esposo era grandioso hablaron sobre futbol y su motocicleta, así que le gusto mucho sus vecinos.

Por el agotador día, se dispuso a tomar una ducha. Enjabonando todo su cuerpo, hasta llegar a su pubis que lo lavó con abundante jabón, logrando que sus vellos rubios se convirtieran en enormes montañas espumosas y bajó su mano hacia su pene, comenzó a frotarlo hasta descubrir sus glande que fue sumergido en sus manos para dejarlo limpio. Su aparato estaba comenzando a ponerse duro, pero no tenía ganas de masturbarse ese día ya que se encontraba muy agotado por la mudanza.

Luego de salir del baño, se vistió y salió con la toalla sobre su cabello y se dispuso a bajar a cenar con sus padres.

-¿Uriel que te ha parecido el pueblo? – Habló Salome, su madre mientras cenaban.

-El doctor, limpiándose los labios con una servilleta, respondió.- Es cálido el lugar y su gente es pintoresca, sobre todo me cayeron muy bien los vecinos del frente. Lástima que no tengan hijos.

-¿Y por qué supones eso hijo? Ellos tienen un hijo, creo que es de tu misma edad o menor.- Dijo su Padre, mientras daba de comer a Claudia.

-Bueno, entonces es un mal educado, porque no fue a presentarse o no sé.

-Su hijo es discapacitado y te he dicho no juzgue sin conocer. El chico al parecer nació así, según los médicos.

-Sorprendido.- ¿Causa?

-Obstrucción en su medula espinal, ella me dijo que deseaba que lo conociéramos, ya que tienes años que no se ha vuelto a chequear.

-Disculpa Madre. – Siguieron comiendo, pero Uriel le entró la curiosidad de conocer al hijo de sus vecinos.

Ya de noche Uriel sacó unos lápices y un cuaderno, comenzó a dibujar paisajes del pueblo y su gente en eso recibió un mensaje, leyéndolo su corazón dio un vuelco.

-Te extraño, perdóname vuelve junto a mi Uriel, dame una segunda oportunidad amor…-Pero sin terminar de leerlo lanzo su móvil al suelo y apretando con los cuadernos, lo fue rompiendo de forma violenta hasta hacerlo pedazos. Y con ese dolor en el alma se dispuso a dormir.

*************************************************

Ya se encontraba despierto, eran menos de las seis de la mañana, pero no podía dormir más .Así que se decidió levantarse temprano y les hizo el desayuno a sus padres.

Cuando se encontraba leyendo al frente de su ventana, vio salir un chico de la casa del frente. vestía un pantalón deportivo gris, una franela de mangas cortas de color azul con la palabra “life” y un pasamontaña gris, no podía mirar su cara así que decidió seguirlo con la mirada hasta que sus ojos encontraron un rostro precioso que lo hizo sonrojar, es demasiado guapo, pensó y lo observó hasta verlo desaparecer en la esquina.

Movió su silla hasta su laptop y buscó en la página del facebook el nombre de Uriel Damens y allí apareció. Su corazón dio un vuelco, comenzó a leer su biografía.

-Tiene una relación. Hay por dios Santiago como vas a creer que ese hombre sea gay y si lo fuera no se enamoraría de alguien tan horrible como tú.- Pensaba en voz alta. Y siguió viendo las fotos del chico que en verdad era guapo y lo que más le gustaba de él eran sus ojos, pero prefirió cerrar su perfil, para no imaginar nada más.

Su tarde comenzó igual como había comenzado todas las anteriores, sin nada sorprenderte.

*************************************************

Mientras que a Uriel no le había sucedido lo mismo, porque sintió que alguien lo seguía con la miraba cuando salió a correr en la mañana, pero cuanto buscaba de donde provenía la mirada no encontraba a nadie en los alrededores. Sin embargo, sospechaba las que las miradas provenían de una de las ventanas de la casa del frente donde diviso una sombra. Lo que le produjo unas sonrisas.

Esa misma mañana comenzó su jornada en el nuevo hospital, donde lo recibieron con los brazos abiertos y en menos de un mes ya había encontrado dentro del hospital buenos amigos. Pero tambiéntodo ese tiempo se sentía espiado cada vez más cuando se encontraba en su habitación y sabía que esas miradas provenían de la casa del frente, donde las cortinas se movía de una de la ventana, en donde alguien lo observaba. Esto comenzó hacer que se sintiera molesto por el acoso.

*************************************************

Durante un mes estuvo espiándolo. Su momento favorito era cuando Uriel salía al balcón a contestar alguna llamada, luciendo su torso descubierto o cuando el chico andaba en ropa interior súper sexy. Él en secreto comenzó a tomarles fotos y las guardaba en su computadora, en donde le escribía siempre algún poema o carta a su amor secreto, porque él comenzó a sentir algo por Uriel. Pero entendía que eso nunca sucedería. Sin embargo todo cambio después de dos meses.

Los Damens fueron invitados a una cena en casa de Santiago y este ese día se encontraba renuente.

-Ni se te ocurra que saldré a cenar con ellos.

-Pero hijo, tu no los conoces. Ellos son médicos y pueden ayudarte.

-Mamá, nadie puede ayudarme.

-¿Ni el amor te puede ayudar Santi?

-Palideció. – Eeeh… ¿Que dijiste? – Él había escuchado muy bien, pero no quería entender.

-¡Nada! Mi cielo si no quieres bajar entenderé.

Cuando llegó el matrimonio con sus hijos el corazón de Santiago dio un vuelco y se encerró en su lectura con sus audífonos puestos para poder callar su corazón, pero tanta fue la emoción que se quedó dormido.

*************************************************

Solo había aceptado ir a casa de sus vecinos, para encarar su acosador, aunque suponía que debía de ser el hijo, también tenía la posibilidad de que no fuera él. Cuando entro pensó encontrarlo, pero no fue así, no había rastro de él y se sintió tan molesto que en toda la cena no habló y deseaba irse ya de esa casa. Pero todo cambio cuando le pidió permiso a la señora usar el baño y esta le dijo que subiera la rampa y a su mano derecha estaba. Lo que sorprendió al esposo de esta que no comprendía el porqué le había dado la instrucción para entrar en la habitación de Santiago.

Iba subiendo la rampa arrastrando sus pies, para luego cruzar como le habían dicho, pero cuando empujó la puerta se encontró con una habitación y en ella había una silla de ruedas, haciendo que su corazón se acelerara. Se acercó en silencio hacia un sillón que se encontraba cerca de la ventana, percatándose de que un joven reposaba con su boca abierta y su rostro armónico. Se quedó tan embelesado que sin saber cómo se enredó con la silla de ruedas y cayendo al suelo hizo que Santiago se despertara asustado.

-¿Que sucede? – Dijo con voz fina, sin notar que a sus pies estaba Uriel. Este mirándolo sorprendido por lo guapo que era y sin saber el porqué su corazón comenzó a latir fuertemente como si deseara salir de su pecho y un frio invadió su cuerpo.

-Hola, disculpa. Bueno tu mama me dijo que aquí era el baño. – Habló Uriel nervioso al ver que Santiago se había percatado de su presencia y lo miraba pasmado. Asi que levantándose comenzó a pedirle permiso, pero sin darse cuenta que cuando se disponía a salir la bota de su pantalón se enredó con la silla de ruedas, haciendo que mientras caminara esta lo siguiera.

-¡Oye esa silla es mía! – Con una risa nerviosa dijo Santiago. Haciendo temblar de nuevo a Uriel por escucharlo nuevamente y separándose de la silla observó otra vez sus ojos, nariz y sobre todo su hermosa boca que tenía un poco de baba. Él sin pedir permiso se fue acercando a Santi y con sus dedos retiró esa pequeña saliva de las comisuras de su boca.

-¿Qué haces?- Asustado respondió Santiago al sentir que limpiaba su baba, pidió que la tierra lo tragara. – Qué iba a pensar él que era un paralitico y de paso un retrasado mental.- Pensaba Santiago y bajando su mirada se comenzó a poner rojo de la pena.

-Disculpa no era mi intención, pero tenias algo en tus labios. Ha mucho gusto soy Uriel Damens, ¡tú debes ser Santiago verdad!

-Eeeh sí. – Respondió con un susurro. – Soy Santiago Grent mu…cho gusto. –Alargó su mano hasta rozar la de Uriel que al sentir su contacto la retiro rápidamente.

-Asi que tú eres mi acosador. – Dijo riendo Uriel, haciendo que Santiago se pusiera mas colorado y tartamudeando comenzó a aclarar lo que sucedía cuando lo observaba por su ventana, pero eso hacía reír más al médico y abordándolo con preguntas hacia que cada vez Santiago se agitara.

-Bueno me explicaste que solo mirabas a mi ventana por curiosidad, espero que no me hayas visto desnudo o tendré que llamar a la policía.

-¡No por dios! Lo juro no te vi desnudo. –Dijo de forma afligida el chico.

-Te creo dijo el Doctor. Sin embargo por tu falta. Te invito a comer un helado o al cine. – Eso hizo poner de nuevo temeroso a Santiago que negándose de inmediato se lo hizo saber. Pero el Uriel no dejaría que se le escapara de ninguna forma y sin pedirle permiso lo cargó hasta colocarlo en su silla de ruedas y sacándolo de esa habitación se dispuso a bajarlo hasta la sala en donde sin dejarlo presentarse a los invitados, lo sacó de su casa, pero esto despertó el miedo que tanto había temido y se lo hizo saber con lagrimas en los ojos a Uriel.

-¡No! Regrésame a mi casa por favor Uriel no quiero que me vean.- El doctor agachándose lo tomó de la mejilla y sin ninguna explicación unió sus labios a los de Santiago. Que con el corazón en la boca estaba recibiendo su primer beso de amor y en verdad era su amor.

-¡No, tú tienes pareja! Solo quieres jugar conmigo, no sé por qué lo haces, pero no te quiero volver ver dijo el joven y subiendo hacia su casa se adentró, para llorar amargamente delante de los padres de su amor y los suyos que sorprendidos no entendían nada, pero alguien si entendía.

-Deberías dejar ese miedo y sentir que existe el verdadero amor. Sube mi cielo a tu habitación creo que hoy tuviste muchas emociones.

*************************************************

Dentro de la casa de los Damens los padres discutían con Uriel

-¿Pero tú te has vuelto loco o qué? Ese muchacho ha estado encerrado en su casa por años y vienes tú con tu calentura y te lo querías follar.

-¿Quien te dijo que quiero follármelo? Se, que lo que hice fue una locura, pero Mamá cuando lo miré mi corazón despertó y solo quería besarlo y protegerlo.

-Claro como es un muchacho puro y no es como Ro…. Bueno el caso es que tú te alejas a kilómetros de él ¿entendiste Uriel?

-¿Por qué no terminaste de decir Román? Y sí, no es como Román o como los otros. Él es único. –Decía el Doctor mientras en su cabeza se imaginaba el rostro de Santiago y sus mejillas rojas cuando se sintió intimidado.

-A ver cálmense los dos. ¿Y amor quien sabe si Santiago es el amor verdadero de Uriel? Porque, yo vi cuando él le respondió el beso. Así que una cosa si sabemos que él es gay.

-Pero… Pero… que sabes tú, si él está confundido y correspondió el beso solo por curiosidad.

-Tu eso no lo sabes amor, mejor nos vamos. Mañana será otro día.- Diciendo esto halo a su mujer al dormitorio.

Los dos chicos no podían dormir. Uno se sentía culpable por cómo había actuado y reflexionando sobre lo que dijeron sus padres tenían razón y tomando una decisión se dispuso a dormir. El otro se encontraba sumergido en sus emociones. Acababa de recibir su primer beso por Uriel y su corazón latía, aunque solo fue un roce, para él fue un beso de amor, pero también le dolía el alma por haberlo tratado así, aunque él sabía que lo había hecho por saber que el mantenía una relación. Sin embargo se encontraba feliz y con una sonrisa en sus labios se durmió.

*************************************************

Esa mañana amaneció más fría que de costumbres y Santiago ya se encontraba en el comedor tratando de comer apresurado y estaba dispuesto de encarar a Uriel antes que se fuera al Hospital. Él sabía que a las seis y media se dirigía al parque a correr y luego regresaba a tomar una ducha. Alguna vez lo espió ya que la ventana de la habitación de sus padres daba al de su baño y lo vio de espalda cuando lentamente deslizaba su bóxer y quedaba desnudo a sus espaldas. Tenía una espalda ancha con muchas pecas que viajaban desde sus hombros hasta el final de la misma y tenía un hermoso trasero bronceado que no era ni tan grande ni tan pequeño eran unas perfectas nalgas. Con el corazón a millón y su pequeño pene rígido. fue capaz de tomarle algunas fotos, para guardarla en su colección. Esos recuerdos hicieron que Santiago se acalorara, pues recordar el cuerpo de su amor lograba despertar su corazón.

Terminando de comer, se dispuso en tomar su bufanda y salió con temor de su casa. Lo recibió una corriente fría que inundo su cuerpo, pero eso no lo detuvo y con pánico se detuvo en la acera de su casa y mirando al frente se dispuso a pasar la desolada calle. Cuando llegó al otro extremo suspiro ya que nunca se había atrevido a salir de casa.

Se encontraba en la puerta principal, no había podido tocar el timbre, su cuerpo se encontraba húmedo por el frió, haciendo que temblara sin cesar, pero no pensaba marcharse hasta ver a Uriel y le explicara el ¿por qué lo beso?

*************************************************

Desde muy temprano había hecho las maletas. Había decidido volver a su tierra natal, para poder olvidar lo que había hecho y se sentía afligido por su comportamiento y sobre todo por sus sentimientos encontrados.

No quería despedirse de nadie así que huía con su maleta en mano y su abrigo. Cuando salía no se percató que Santiago lo observaba con el corazón roto al ver que llevaba consigo una maleta. Pero Uriel se le detuvo su corazón al escuchar unos sollozos, que provenían detrás de las macetas y al ver que era Santiago su corazón le dio vuelco.

El verlo allí con sus manos tapando su cara, mientras lloraba le rompía el alma y acercándose despacio, hasta estar cerca de él le habló en susurro sin tocarle.

-¿Santiago, que haces aquí? ¿Qué te sucede?

-Sollozando fuerte. Hacia que las palabras no salieran de su boca.- Tu teee vasss por mí.

-Sí, Santiago.-Dijo el Doctor bajando su mirada.

Limpiándose las lagrimas, movió su silla y sin mirar atrás se dispuso a irse, sentía que deseaba morir, que era un tonto en pensar que Uriel dejaría todo por él, pero su silla fue agarrada y el intentando andar se le fue dificultoso.

-¡Suelta la silla Uriel! ¿Quiero irme de aquí? Soy un idiota por pensar que tu…- Sus lagrimas comenzaron a brotar como cascadas y él no podía detenerlas, sin embargo el abrazo cálido del Rubio las hizo serenar.

-Por pensar que yo me enamoraría de ti.- Dijo en susurro cerca de su oreja.- Desde esa mañana que sentí tu mirada en mi cuerpo. Tú despertaste un alma muerta y no quiero jugar contigo Santiago, porque yo deseo amarte con mi vida desde ayer.- Esto lo decía mientras sus ojos se humedecían.

-Te am…o Uriel desde que llegaste a mi.- Apartándolo. Por primera vez lo miró a los ojos sin temer y le volvió a repetir.- Te amo Uriel y sé que soy un lisiado y tú tienes pareja, pero Te amo.

-Shhh, ¿Quien te dijo amor que tengo pareja?

-Santiago se sentía sorprendido con ese “amor” que había escuchado de su boca.- Tu biografía del facebook.

-Ja Ja Ja, amor tengo más de seis meses que no actualizo mi facebook y si tuve una relación, pero hace tiempo que terminó y por eso me vine a vivir al pueblo. Y mírame ahora estoy aquí a los pies de mi verdadero amor.

Las lagrimas volvieron a inundar los hermosos ojos negros de Santiago y sin temer se fue acercando a la boca de Uriel y este imitándolo con los ojos cerrados se besaron por segunda vez.

Los labios virginales de Santiago acariciaron los de Uriel que poco a poco fue abriéndolos y el más pequeño lo imitó de forma precisa. Luego cerraron sus labios a la misma vez, para luego volverlos abrir y sacando la punta de su lengua el Doctor acaricio la comisura de los labios de su futuro novio que abrió mas su boca para invitarlo invadirla. Esa danza fue tan lenta como la nieve que caía sobre los cuerpos caliente.

*************************************************

Luego de ese beso tan dulce, Uriel tomó en brazos a Santiago y llevándolo a dentro de su casa, para que se calentara ya que su cuerpo temblaba del frió y de emoción. Aunque allí dentro prefirió que él se cambiara la ropa mojada y subiéndolo hacia su habitación, se dispuso a desvestirlo.

-¿Qué haces Uriel?

-¿Qué crees que hago Santiago? Necesito que te quites esa ropa o te dará un refriado.

-¡No! Estás loco. Eh yo me desvisto solo y por favor retírate de la habitación.

-¿Por qué si somos hombres? O acaso nadie te ha visto desnudo. – Decía sorprendido Uriel.

-¡Claro que sí! Mi papá y mi mamá

-Pero alguien diferente a ellos, no te ha visto.

-No.- Dijo en susurro.

-Bueno des vístete mientras yo voy buscándote algo que te pueda quedar, te prometo no verte.

-Está bien.- Sentado sobre la cama, comenzó a sacar su suéter desde sus cabeza, hasta quitárselo completamente, luego tímidamente y volteo para ver si en verdad Uriel estaba cumpliendo su promesa y suspirando se dio cuenta que sí. Desabrocho su pantalón lentamente y alzando su trasero para poder sacarlo, para luego inclinarse y retirarlos completamente, Sin embargo cuando subió su cuerpo se encontró con el rostro del Rubio que lo miraba sorprendido y tomando su suéter tapó las partes de su cuerpo.

-¡No me mires!

-No puedo dejar de mirarte eres demasiado hermoso.- Decía, mientras sus ojos viajaban por el delicado cuerpo de Santiago. Era delgado, su piel parecía que fuera de bebe sin ninguna marca visible. Sus pezones eran marrones, abdomen plano y unas hermosas piernas delgadas. En pocas palabras era una belleza.

-Discúlpame… -Dijo dándole la ropa y volteándose, para que no viera su erección causada por la visión de su cuerpo.

-Uriel me puedes ayudar a vestirme. –Dijo Santiago en voz muy baja. Logrando que el pene del Doctor sufriera un látigo por esa declaración.

-Si…- Volteándose se fue aproximando a él, muy lentamente y tomando una toalla lo comenzó a secar todo su cuerpo con devoción. Santiago no apartaba su suéter de su pelvis, sentía pena.

Al tenerlo tan cerca, Santiago se puso colorado. Pudo notar un bulto en la entrepierna de Uriel y a la vez se emocionó al ver que él también lo deseaba y alargando su mano rozo tímidamente con sus dedos la notable erección, haciendo que de la boca de Rubio se le escapara un audible suspiro.

-Aaafff.- Uriel sorpresivo se aparto, pero ver con la mirada la suplica de Santiago se acercó sin moverse.

Su cara se encontraba enrojecida y tímidamente comenzó de nuevo a pasar sus dedos por la creciente erección y logrando que miles de jadeos salieran de la boca Uriel y sin prisa fue desbotonando el pantalón del Rubio y este con su boca abierta miraba desde arriba todo los movimientos de Santi. Su pantalón rodó por sus gruesas piernas, hasta caer a sus pies y viendo la mirada de admiración del más pequeño, lo hizo sonreír y con el solo contemplar su pene sobre la tela lo hacía que gotas de pre-seminal salieran de su glande y tomando las riendas Santiago alargó sus manos, atrapando las nalgas de Uriel con sus manos logró pegar la erección de este a su cara. Comenzó a olfatear de forma suave y sacando su lengua tímidamente hasta sentir ese sabor salado característico de un pene, saboreo lentamente y volviéndola a pasar varias veces hasta absorber todos los jugos de Uriel. Este se encontraba agitado por el acto que estaba haciendo y produciendo a su amor, que con la cabeza hacia atrás se encontraba sumergido en ese placer mágico.

-Hazme el amor Uriel.- Este sin perder tiempo retiró el suéter que cubría su entrepierna, para mostrarle su bulto al Doctor que haciéndole caso lo tomo y colocándole en el centro de la cama se subió encima de él, en donde comenzó a besar todo su cuerpo virginal y recorriendo con su lengua a su cuello lo saboreo, para luego lamió sus pezones hasta hacerlo gemir su nombre.

-¡UriiiiiielAaah!- Dijo este clavando sus uñas en la espalda Uriel.

Ninguno de los dos aguantaba el placer y los sentimientos que estaban viviendo, porque no solo era un día de simple sexo, era la unión de dos seres que se amaban. Al llegar a sus interiores de dibujos animados sopló sobre ellos, causando que la piel de Santiago se pusiera piel de gallina y retirándola descubrió un hermoso pene blanco y de inmediato comenzó a chuparlo delicadamente, logrando hacerlo suspirar y este apartándolo de su pene lo hizo que subiera y besándose con mucho amor le acariciaba su espalda.

Uriel bajó hacia los pies de Santiago y besándolo de forma amorosa sus hermosas piernas hasta separarlas y allí estaba bajo sus bolas, encerrado se encontraba su botón y con temor beso suavemente, para lograr que Santiago se relajara y levantado su cadera lo invitó a entrar.

Los besos no bastaban para calmarlos y el pene de Uriel fue buscando la entrada de su hogar y de forma calmada se fue adentrando al lugar donde se alojaría para siempre. El cerrado anillo dejo entrar el amplio glande y apretándolo hizo suspirar a su pareja.

-¡Te amo Santiago y quiero estar junto a ti el resto de mi vida! -Decía Uriel con lágrimas en sus ojos.

-También te amo Uriel.- Sellando con un beso Uriel dejo ir toda su herramienta y esperando un momento prudencial, comenzó u vaivén lento que los dos gozaron de esa forma tan pura de hacer el amor. Las manos de Santiago acariciaban la espalda de su amado y sin dejarse de besar se entregaron en cuerpo y alma.

El cuerpo sudado de Uriel sobre la piel de Santiago lo hacía arder y aferrándose a él le demostraba lo que estaba viviendo, sus besos lo hacían enloquecer y desear más. El movimiento de su lengua junto a la de Uriel, hacia que su pene bañara su pubis de sus fluidos que hacían impregnar de aroma la habitación. Cuando el Rubio subió sus piernas al hombro y notando como el cuerpo de su amante se encontraba bañado de sudor que recorría su pecho, lo hizo excitarse y bajando su mano hacia a su pene comenzó acariciarlo y ese gesto hizo enloquecer a Uriel que unió su mano a la de él y enseñándole un sube y baja lento que era acompañado con el mete saca.

-¡Aaasi amor! Aaafff.- Cada vez que entraba o salía el pene de Uriel lograba que los ojos de Santiago se pusieran blanco y mordiera su labio por el placer de las acometidas

-Siiii… Aamorr… acaricia mi bebe, para que luego me des su jugos.- Ese comentario hizo suspirar a Santi y de forma vigorosa tocó su mojada pollita.

Las agitadas respiración de los dos advertían que estaban a punto de acabar y sacando su pene del ano de Santiago, se recostó de lado mirando su pareja. Comenzó a besarle con pasión y juntando sus penes con su mano comenzó a masturbarlos, haciendo que los jadearan en forma constante. Los temblores inundaron el cuerpo de Santi y mordiendo el labio de Uriel acabo, logrando que de igual manera que acabara su pareja.

Esa mañana el mundo fue testigo de un acercamiento tan sublime de dos seres, que el destino escribió su encuentro, para mostrar que no existe barrera para el amor.

15 visitas en total, hoy 0

Un dia inolvidable en mi cuarto

Erotismo y Amor, Relatos porno, Relatos sexo 25/07/2017

Para iniciar con el relato erotico les diré cómo soy físicamente: soy una chica de 19 años con 1.65 cm de estatura de constitución medio gruesita, pero no soy gorda. Tengo unas nalgas duras y redonditas unas piernas gruesas y tersas, tengo los senos mas o menos grandes, tetas grandes, (un detallito es que sé exhibirlos sin parecer puta), mi carita es medio redondita soy algo cachetoncita tengo ojos grandes y penetrantes unos labios carnosos y sexys y cabello negro liso y sedoso. No tan largo pero se ve bien y bueno tengo una bonita figura y se arreglarme bien cuando me lo propongo ….

El relato de una perra caliente en casa

Bueno este relato empieza hace ya un tiempo atrás yo conocí a un chico en una discoteca y al poco tiempo nos convertimos en novios. Ahí empezó toda una travesía. Mis padres son creyentes de dios y por ende siempre me andan recomendando que no tenga relaciones antes del matrimonio, (uff pero si supieran lo salvaje que soy en la cama, lo que llaman un putón desorejao, o la más puta de la clase, vamos, que mi coño es el volcán del Kilimanjaro). A lo que iba, resulta que al momento que salía con mi novio pasaban cosas en la calle como los típicos morreos largos, siempre sus besos fueron apasionados y me hacían mojar todita cuando volvía a casa; a él no se lo decía, pero tenía en casa que masturbarme como una colegiala.

Muchas veces me abrazaba por atrás y agarraba mis pechos grandes y los apretujaba y otras bajaba su mano a mi vagina; y esto hacia que me mojara, otras veces cuando nos besábamos me agarraba las nalgas y siempre que subíamos en algún ascensor, se pasaba el rato manoseándome.

Un día estábamos en mi cuarto mirando una pelicula y él empezó a meterme mano bajo la playera y el sujetador. Yo empezaba a excitarme como una perra caliente, de relatos porno, y luego me agarró del cuello con su boca y me empezó a besar. Nos besábamos apasionadamente y subió encima de mí, para quererme montar como a una perra. Y seguíamos besándonos y noté cómo sus manos empezaban a desvestirme y yo empezaba a hacer lo mismo. De todas formas, no estaba muy segura porque pensaba que en cualquier momento llegarían mis padres o mis hermanitas, así que lo detuve y me puse de pie, porque ya estaba mojando toditas mis bragas. Así que, muy a mi pesar, le hice entender que eso no estaba bien y menos en mi cuarto, él me agarro de la mano y me dijo que me tranquilizara y que eso era lo mas excitante que iba a hacer en su vida.

Su mirada me dijo que me iba a dar lo mío

Me dijo con mirada firme y segura que no pasaría nada, que no temiera a mis padres que iba a sentir cosas inimaginables cuando se bajara el pantalón y me enseñara el rabo que tenía entre las piernas. En ese momento, yo no supe que decir, porque puta sí que era yo, pero cuando me lo dijo con esa determinación mi coño se hizo un vaso de agua: solo quería rabo. Estuve a punto de salir de la habitación hacía cinco minutos, pero ahora ya no, ahora quería ver su polla gorda y dura de macho en celo a media mañana. Así que cuando él cerró la puerta me agarró de la cintura y me besó apasionadamente. Me besó el cuello y luego me sacó el sujetador y empezó a juguetear con mis pezones gordos y gruesos y yo solo gemía de placer y me dejé llevar tanto, que ahí mismo me dio un orgasmo en la puerta de mi cuarto, de lo perra caliente que me había puesto, el muy cabrón de mi amigo.

Él sintio como me mojé toda así que agarró mi mano e hizo que tocara su paquete que estaba hinchado y con mucha calor así que yo metí mi mano bajo su boxer y empecé a pajear ese pollón que me calentó como a una guarra de instituto buscando tíos. La masturbé y pajeé sin parar, al momento que mi chocho humedecía y notaba como el flujo caía por mis muslos gordos de gorda cachonda. Luego saqué la mano de su nabo y se lo empecé a chupar como es debido, lamiendo como si fuera un caramelo gordo y un chupa chups, pera una experta mamando, ya me lo habían dicho y se lo quería demostrar. Su nabo era tan grande tan grueso tan delicioso que me encantaba chuparlo y ver su cara de placer escuchando como gemía el muy cabrón y cerraba sus ojitos hermosos. Se corrió en mi boca su leche era muy espesa y con grumos deliciosos y no desperdicié ni una gota. Proteinas para la zorra de la chupona, que era yo misma.

Me agarró de la mano y me llevó hasta mi cama donde me volvió a besar y me hizo recostar de espalda para luego recorrer mi cuerpo a besos hasta que llegó a mi clítoris todo hinchado y gordo, y oleroso, y donde empezó a juguetear y a meterme el dedo por la vagina como si fuera su polla. Yo quería su polla de verdad.

Con su dedo en mi coño vi las estrellas

Con lo cual y en ese momento de meterme su dedo largo anular, me excité y me mojé mucho, cerré lo ojos y solo disfrutaba de aquel delicioso momento. Ya que de un momento a otro sentí que dejó de lamer mi sexo y sentí con la punta de su pene empezó a penetrar. La verdad era lo que más quería, notar ese trozo de polla en mi coño, lo pasaba lentamente como jugando con su punta y mis labios interiores, qué gusto me daba el cabronazo. Primero lentamente fue ingresando su dura y gruesa picha, y era algo delicioso cuando entró por completo ese paquete embravecido, y sentí como empujó y llegó hasta sus huevos a mi coño: me había introducido todo aquel pollón y yo sin rechistar. Empezó a acelerar el ritmo mientras yo me sujetaba de sus brazos y gemía y gemía de puro placer como una zorra salvaje, era todo un semental para una yegua en celo, con ganas de macho. Me besaba me penetraba duro, sin miramientos, sin tonterías, dándole a una mujer lo que necesita, que es caña de la buena. Luego cambiamos de posición yo me puse arriba de el y cabalgué como loca  que el llanero solitario a mi lado era un aficionado, me encantaba ver su cara de placer y me encantaba sentir su pene adentro de mi. Rompiéndome las paredes vaginales urinarias. Y me encantaba brincar sobre él como queriendo llegar al techo y sentir como nos complacíamos los dos amantes. Yo le marqué mis dientes, de loba enfermiza y sedienta de nabo, en su pecho sudado e imberbe y era tanto mi placer que le deje marcado unos 3 chupones calientes.

Él me pidio que me pusiera de cuatro, es decir a cuatro patas como una buena perra, y yo lo hice y cuando empezó a penetrarme. Sentía como su bolas endurecidas y rabiosas chocaban con mi caliente clítoris y eso me excitaba más. Me excito incluso ahora relatándolo, bueno…y me agarró de mi cintura y empezó a penetrar mas rápido y mas duro, lo cual provocó que me mojase cada vez mas y de pronto -¡splash!- sonó mi nalga al chocar fuertemente su mano eso me hizo gemir de puro placer, fue un azote para una potra dislocada, encendida y caliente. Y le dije que no parara de hacerlo. Así que no paró de hacerlo y me empezó a nalguear, a culearme, yo toda jodida y ardiente, y comenzó a decirme que si le gustaba eso. Así que cada vez que quiera portarme mal me daría mi merecido. Me puso perrísima, yo mala y con mi merecido, mi culo estaba rojo de placer, de dolor por las nalgadas y azotes, y por la calentura. Así un buen rato hasta que me dijo que se iba a correr y que me pusiera delante de él y yo obedecí. Y se vino y se corrío, como un caballo de carreras en mis pechos gordos y sumisos. Soltó un grito de placer que retumbó en toda la casa seguro que lo oirían todos, pero qué más daba, me había convertido a mí, en un zorra de verdad… yo estaba empapada de su leche cremosa y caleinte, me quedé recostada a su lado respirando lentamente y mirándolo como mi macho que es, y nos quedamos así un buen rato.

Y me hizo una perra caliente en mi propio cuarto

Hasta que sentí que alguien estaba entrando a mi casa me asusté y agarré mi ropa. Él hizo lo mismo y nos apresuramos a cambiarnos. De este modo la película que veíamos antes de la gran follada que me metió, la película estaba acabando y pusimos el volumen más fuerte y la retrocedimos. Tocaron a mi puerta y como si no hubiera pasado nada, yo estaba ya poniéndome el pantalón, con mi coño aún enguarrado, caliente y empapadol. Y mi novio ya estaba cambiado, era mi hermana:

-Loka estas ahí?-

-Si enseguida salgo-

-¿Esta mami en casa?- preguntó mi hermana

-No, cuando llegué no había nadie- nadie, solo yo follando como una cerda, pensé para mí.

En definitiva, se fue sin decir nada y yo solo miraba a mi novio y pensaba que soy una loca por haber hecho estas cosas en mi propia casa,  por ser una perra incorregible, pero qué le voy hacer. La realidad es que me gustó tanto, que desde aquel día repetimos cuando podemos, y bien sabe quien lo tenga que saber, que enloquezco cuando me sigue poniendo a cuatro patas y le doy lo que más quiere: mi coño de perra.

13 visitas en total, hoy 0

Un chat caliente con una desconocida

Confesiones, Relatos Chat Porno, Tetonas 25/07/2017

Hola amigos de este sitio tan morboso que cada día me pongo más cachonda al leer los relatos. Al final me he decidido escribir cuatro líneas para presentarme o decir algo. Estoy divorciada hace poco, ni dos años pero con esto de internet he podido comprobar lo que me perdía. En este corto espacio de tiempo, he podido quedar con hombres increíbles, me han hecho gozar como nunca.
Una de mis fantasías era estar con una mujer, una chica más joven que yo, estuve chateando con ella hace cosa de tres semanas y quedamos. Mi experiencia con una joven, de tetas hasta más grandes que las mías fue increíble. Estuvimos en hotel las dos solas, la gente y el de recepción creía que era de mi familia, no parecíamos pareja ni nada. Lo que pasa que en la habitación todo se transformó, nos volvimos locas. Sus enormes tetas me infantilizaron de nuevo, era como su pequeña mamando tetas, sus preciosos pechos. Yo! ya una mujer con experiencia en estar casada y todo, y ni me lo creía estar ahí. Dejaré un par de fotos pero eso no es nada con lo que pudimos disfrutar era como una peli porno, que últimamente al estar sola, veo a menudo videos de internet de chicas bien desnudas, para mi satisfacción. Un beso si os gusta podré poner cosas, me da mucho morbo.

11 visitas en total, hoy 0

Una noche con mi mejor amigo

Gays 22/07/2017

Hola tengo 18 años y mi nombre es Alejandro. Soy de Barcelona pero hace poco me trasladé a vivir a Madrid para estudiar la carrera que me apasiona desde pequeño, historia del arte.

Cambiar de ciudad era algo que me producía una especie de miedo a lo desconocido, y aunque sabía que iba a construirme una nueva vida en Madrid, no quise dejar atrás mi vida en Barcelona, así que intenté volver casi todos los fines de semana a mi ciudad natal y mantener el contacto con los amigos. Uno de mis mejores amigos era Jorge. Él fue mi compañero de colegio durante muchos años, aunque realmente nos hicimos más íntimos durante los dos cursos de Bachillerato. Jorge siempre se mostró respetuosos con mi condición sexual y me trataba como a su hermano pequeño, aunque fuéramos de la misma edad. Me intentaba proteger de todo lo que me pudiera hacer daño y eso fue uno de los motivos por los que se convirtió en un verdadero amigo.

El caso es que como pasé de verle todos los días a verle una vez por semana le echaba mucho de menos, y unos días en los que él no tenía clase le invité a que viniera a visitarme. Quedamos en la estación de Sants el domingo por la tarde para coger juntos el tren a Madrid, y la verdad que estábamos los dos muy emocionados por poder pasar algo de tiempo juntos. Yo compartía piso con otros tres compañeros de la universidad, y mi habitación era la más grande de todas -tenía una cama de matrimonio- por lo que Jorge tendría que dormir conmigo. Lo primero que hice fue presentarle a mis compañeros y enseñarle la casa, aunque tampoco había demasiado que ver, ya que era un piso de estudiantes como otro cualquiera. Seguidamente le acompañé a mi cuarto para que se acomodara y pudiera deshacer la maleta que traía.

Cenamos pronto y nos fuimos a la cama, ya que yo esa semana sí que tenía clase. Estuvimos un rato hablando dentro de la cama, poniéndonos al día de nuestras nuevas vidas, pero yo estaba muerto de sueño y me dormí. A las 7 de la mañana, 5 minutos antes de que sonara el despertador, abrí los ojos. Tenía el brazo derecho de Jorge al rededor de mí y su cuerpo pegado al mío, cosa que me permitía notar su pene en mis nalgas. Me gustó la sensación de estar arropado por él y cerré los ojos un rato más. Cuando sonó la alarma del móvil, Jorge se sobresaltó y se percató de la postura en la que estábamos.

‒ Perdona, es que me pongo en esa postura inconscientemente.

‒ No seas tonto que sabes que no pasa nada. Sigue durmiendo, anda.

Cuando salí de clase quedé con él para ir a comer a un restaurante del centro y así poder enseñarle la ciudad. Por la noche fuimos al cine y volvimos a casa a cenar. Básicamente así transcurrieron los días mientras yo tenía que ir a la universidad; él visitaba la ciudad mientras yo estaba en clase, quedábamos para comer y pasábamos la tarde viendo algo juntos. Los viernes yo no tenía clase así que el jueves le pregunté a Jorge si le apetecía salir de fiesta un rato. Me dijo que por supuesto, así que esa misma noche nos arreglamos, bebimos en casa y cuando ya estábamos un poco borrachos, nos dispusimos a salir. Obviamente iríamos donde yo dijera, porque era yo quien conocía las discotecas y los pubs de la zona. Le pregunté a Jorge si le importaba que fuéramos a una discoteca que había por Chueca -era una discoteca de ambiente- y aunque al principio no le hizo mucha gracia la idea, acabó aceptando.

Antes de entrar le avisé que los porteros de los locales gays suelen ser bastante gilipollas, y muchas veces no dejan entrar ni a heteros ni a mujeres, así que le dije que me diera la mano mientras estuviéramos en la cola para entrar y que pareciera que estábamos juntos. Hizo una caída de ojos como queriendo decir “madre mía, ¿dónde me has metido?” cosa que me hizo gracia. Sonreí y él me sonrió de vuelta con una sonrisa tontorrona. Me dio la mano y yo la acaricié con el pulgar, como un gesto de complicidad. Entramos a la discoteca y nos pusimos a bailar. La música que ponían era pop muy comercial, que es la que más me gusta, así que me lo estaba pasando genial. Bailábamos juntos, haciendo tonterías, cogiéndonos de las manos y moviéndolas por encima de nuestras cabezas. Todo iba como la seda hasta que de repente, mientras estaba bailando, noté como una mano me apretaba el culo con fuerza, subía hacia arriba y se intentaba meter por mi pantalón. Cuando me giré vi a un hombre de unos cuarenta y tantos años sonriéndome con cara de pervertido, mordiéndose el labio inferior. Me aparté, arrimándome a Jorge y el hombre exclamó:

‒ ¿Qué pasa, cariño? ¿Me tienes miedo?

La verdad es que sí que me dio bastante miedo, sobre todo cuando se volvió a acercar hacia mí. Sin embargo, esta vez Jorge se encaró con él y le dijo “¿Qué coño te pasa?”, y le metió un empujón que casi hizo caer al hombre al suelo. Este se levantó deprisa con la intención de pegar a Jorge, pero la gente que estaba al rededor logró sujetarle y llamar a la seguridad de la discoteca. Yo cogí a mi amigo por el brazo y lo saqué fuera del recinto.

‒ Vámonos ya a casa, anda ‒ le dije.

Volvimos a casa en uno de los autobuses nocturnos que se cogen en Cibeles. De camino a casa estuvimos en absoluto silencio, él miraba por la ventana y yo apoyé la cabeza sobre su hombro.

‒ Es esta parada ‒ dije yo, rompiendo el silencio.

Bajamos del autobús y cuando llegamos al portal Jorge me dijo que le apetecía fumarse un porro, cosa que sé que le relaja bastante y me pareció bien, porque os aseguro que no os gustaría sufrir un cabreo suyo. Nos sentamos en el escalón de la entrada, él a fumar y yo a esperar a que acabara. Seguíamos en silencio, pero quise hablar para intentar que se le pasara el enfado y de paso agradecerle lo que había hecho por mí.

‒ Gracias por haberme defendido, Jorge, de verdad.

‒ ¿Eres tonto? ‒ contestó en tono irónico. ‒ ¿Cómo no te voy a defender de un tío que intenta aprovecharse de ti? Sabes que siempre te defenderé de cualquiera que se pase contigo.

‒ Gracias ‒ respondí. De nuevo ese silencio. Era tan tarde que no se oía ni el ruido de los coches pasar, sólo se oía el papel de fumar consumiéndose por las caladas de Jorge.

‒ ¿Sabes que te quiero? ‒ dije. ‒ Mucho ‒ añadí.

‒ Claro que lo sé. Y tu sabes que yo a ti también, ¿no? ‒ sonreí y asentí con la cabeza mientras miraba hacia el suelo.

Dejó el porro entre los dedos índice y corazón de su mano izquierda y con la derecha me levantó la barbilla. Alcé la cara y le vi mirándome a los ojos profundamente. Se acercó muy despacio hacia mí y me besó en los labios. Fue un beso suave, pero el simple hecho de notar el roce de su boca con la mía ya hizo que mi corazón palpitara a mil por hora y notara un ligero cosquilleo en la barriga. Separamos nuestras bocas y juntamos nuestras frentes. Nuestras narices estaban pegadas mientras nos mirábamos el uno al otro. Yo dejé caer mi cabeza sobre su hombro derecho y giré el rostro hacia su cuello. Le di un ligero beso y aspiré su olor a 7 de Loewe, esa colonia que me llevaba volviendo loco mucho tiempo. Le di un abrazo y me volví a retirar hacia la posición inicial. Ahora fui yo quien le cogió por la nuca y le arrimé a mis labios. Le besé con muchas ganas, metiendo mi lengua en su boca, notando el sabor de la marihuana, y él me respondía agarrándome por la espalda y acercándome a él, como si tuviera miedo de que nos separáramos.

Después de otro largo beso, volvimos a ponernos frente con frente y, mientras le miraba a los ojos, se me escapó una sonrisa de felicidad. Él me sonrió de vuelta y después se alejó para darle un calo más al porro antes de tirarlo al suelo. Se levantó y me cogió de la mano para que me levantara a la vez con él, me agarró del pecho y me empujó contra el portal, se acercó y me volvió a besar. Sentí su lengua buscando su hueco dentro de mi boca y, como pude, saqué las llaves de casa y abrí la puerta. Subimos corriendo los tres tramos de escalera que había hasta mi casa y entramos.

Entré yo delante, intentando no hacer ruido para evitar despertar a mis compañeros que al día siguiente sí que tenían clase y me metí en mi habitación, cerrando la puerta detrás de Jorge. Me empujó sobre la cama y caí sobre mi espalda, quedando tumbado hacia arriba. Él se quitó la chaqueta y se lanzó a la cama, poniéndose encima de mí a cuatro patas, con sus manos a amos lados de mi cabeza y sus rodillas a ambos lados de mis caderas. Me incorporé rápidamente para besarle, pero me volvió a tumbar con la mano antes de que pudiera hacerlo.

‒ No tengas tanta prisa ‒ sonrió.

Agachó su cabeza para juntarla con la mía y nos volvimos a besar, lenta pero intensamente, descubriendo nuestros labios y nuestras lenguas poco a poco. Yo levanté mis manos y comencé a tocarle. Toqué sus caderas, fui subiendo por los costados y le acaricié la espalda, notando sus músculos contraídos por la fuerza que hacía con sus manos para apoyarse sobre la cama; seguí por sus hombros hasta su pecho, duro como una roca, y llegué a sus abdominales. Me encantaban. Ya los había tocado alguna vez, cuando el me lo pedía como de broma. Pero esta vez era diferente, eran mejores aún. Seguí bajando, alcancé el bajo de su camiseta y tiré hacia arriba. Jorge levantó sus brazos para que fuera más fácil quitársela, separando nuestros labios. Lancé la camiseta al suelo y Jorge me levantó para hacer lo mismo con mi sudadera. Se volvió a agachar y chupó la base de mi cuello, subió por él y llegó hasta el lóbulo de la oreja; pensé que me desmayaba de placer.

Volvimos a besarnos pero yo quería más. Me levanté y le cogí por el cuello. Nos besamos los dos estando de rodillas sobre mi cama y le dirigí para que se tumbara boca arriba, apoyando la cabeza sobre la almohada. Entonces, comencé a bajar por su cuello, por su pecho, y llegué a sus pezones. Me entretuve lamiendo y mordisqueando uno de ellos y seguí por sus abdominales. Besé su ombligo y bajé un poco más. Cuando llegué al botón de sus pantalones miré hacia arriba, buscando su mirada.

‒ Por favor ‒ susurró.

No habría hecho falta que me lo pidiera. Tan solo con la mirada que puso ya se entendía que estaba deseando tanto como yo que me metiera su polla en la boca. Y así lo hice. Le quité los pantalones y los calzoncillos y ahí estaba. Probablemente no fuera la mejor polla del mundo, pero en ese momento era mía y llevaba mucho tiempo deseándola, así que para mí era perfecta. Me metí el glande en la boca, degustando su sabor exquisito. Jorge soltó un gemido. Seguí lamiendo su miembro, saboreando cada milímetro. Empecé con un ritmo lento, poco a poco, pero pronto aceleré. Él no paraba de gemir. Cuando noté que sus músculos se contraían, volví a reducir la velocidad de la mamada. Subí de nuevo por su pecho y llegué a sus labios. Le besé, intentando que mi lengua y la suya se volvieran a juntar.

‒ ¿Te gusta el sabor de tu polla? ‒ dije sonriendo.

‒ Me gusta el sabor de tu boca ‒ respondió mientras pasaba su dedo pulgar por mi labio inferior. Una frase tan bonita que dijo totalmente serio, lo cual corroboraba que de verdad lo sentía.

‒ ¿Me vas a follar? ‒ dije yo mientras juntaba mi frente a la suya, mirándole fijamente a los ojos.

‒ Te voy a hacer el amor.

No hubo más palabras. Me desabrochó los pantalones y me quitó los calzoncillos. Me besó en el pecho, escupió en su mano y restregó su saliva por mi ano, jugando alrededor de él con sus dedos. Me retiré un poco hacia atrás y con mi mano derecha acerqué su rabo a mi culo; notaba como palpitaba. Recosté mi pecho en el suyo y volví a juntar su boca con la mía. Poco a poco introduje su polla dentro de mí. Si dolió no lo recuerdo porque estaba absolutamente embriagado de placer y de amor hacia Jorge, hacia mi mejor amigo. Cuando ya estaba toda dentro, empecé a cabalgarle. Primero lentamente, luego deprisa, y mientras cabalgaba, nuestros alientos se juntaban en uno y nuestros gemidos se silenciaban en la boca del otro. Él me arrimaba con fuerza a su cuerpo pasando sus brazos por mis axilas y agarrándome por los hombros desde atrás. Se sentó sobre la cama con su verga aún dentro de mí, sin separarse ni un instante, quedando sentados: él sentado en la cama con las piernas cruzadas y yo sobre él, con las piernas rodeando su cuerpo.

Estuvimos un rato así mientras él besaba mi cuello, pero decidió que era hora de que él me dominara y yo no opuse resistencia, porque lo estaba deseando. Me tumbó en la cama sobre mi espalda y él se quedó de rodillas. Empezó a bombear y yo no podía parar de gemir, me agarraba con fuerza a las sábanas. Era increíble cómo me estaba follando. O como él me dijo, cómo me estaba haciendo el amor. Yo apretaba mis piernas alrededor de él como indicándole que no parara, pero no iba a parar. Redujo las embestidas por un momento, lo que tardó en volver a besarme, pero cuando lo hizo siguió con su movimiento de cadera que me estaba haciendo perder la cabeza. De repente me agarró la polla y empezó a masturbarme. El roce de su nabo en mi próstata y la paja fueron demasiado para mí.

‒ Ah, Jorge, me corro.

Eso pareció servirle de aliciente porque aceleró tanto el ritmo de sus embestidas como el de la paja. Me corrí en mi pecho. Mis piernas temblaban por el placer. Entonces se agachó para besarme y decirme al oído:

‒ ¿Dónde quieres que me corra?

‒ Dentro de mí ‒ contesté.

‒ Si me corro dentro de ti serás mío para siempre.

‒ Mejor aún ‒ sonreí.

Le agarré la cara con mis manos y volví a juntar sus labios con los míos. Sus gemidos se ahogaban en mi boca. Entonces noté como todo su cuerpo se contraía y como disparaba su leche dentro de mí, un líquido caliente y espeso que me dejaba marcado para siempre.

Dejó caer todo su peso encima de mí y nos volvimos a besar.

‒ Te quiero ‒ dije.

‒ Sabes que yo también ‒ respondió.

Alargué la mano para coger un pañuelo de papel de mi escritorio y limpiarnos el semen que había en nuestros cuerpos. Una vez limpios, nos metimos dentro de las sábanas y nos quedamos dormidos mientras nos abrazábamos.

A la mañana siguiente me desperté muerto de sed y con un ligero dolor de cabeza. Recordé lo que pasó la noche anterior pero no parecía real. Miré bajo las sabanas y vi mi cuerpo y el de Jorge desnudos. Sí, era real. Me levante, me puse el pijama y salí a desayunar. Por suerte mis compañeros de piso estaban en clase. Fui al baño y me dispuse a hacerme el desayuno. Cuando estaba calentando la leche vi que Jorge salía de mi cuarto vestido solo con unos boxers de Calvin Klein. Tenía los ojos medio cerrados. Se desperezó en la puerta, se rascó los ojos con los nudillos y sonrió.

‒ Buenos días.

‒ Buenas ‒ contesté.

La situación era un poco incómoda. Jorge era mi mejor amigo, era hetero y yo me había acostado con él la noche anterior yendo borrachos.

‒ ¿Me haces el desayuno? ‒ me pidió con cara de pena-

‒ Sí.

La verdad es que esto era un poco extraño, pero él estaba acostumbrado a que su madre en casa se lo hiciera todo, así que no me importó hacerle el favor, ya que probablemente no supiera ni cómo funcionaba el microondas.

Se sentó en una silla a esperar a que le sirviera su desayuno. Saqué croissants y galletas y puse los dos vasos de leche sobre la mesa. Me senté yo también y me puse a comer. No sabía qué hacer. Me sentía bastante raro. Pero me estaba comiendo mucho la cabeza pensando en qué iba a pasar ahora, así que directamente se lo pregunté:

‒ Jorge, ¿qué va a pasar ahora?

‒ ¿Qué va a pasar de qué?

Le miré con cara de incredulidad. Creo que estaba bastante claro que hablaba de lo que pasó la noche anterior.

‒ Ahh, ¿de lo de anoche? Nada, ¿qué quieres que pase?

‒ Jorge, ya sabes que eres mi mejor amigo. No me gustaría que nuestra relación cambiase por culpa de esto. Ni que nos distanciemos.

‒ ¿Pero por qué iba a cambiar, Alejandro? No somos los primeros amigos que se acuestan juntos y me juego el cuello a que no seremos los últimos ‒ se rió.

‒ Entonces no tengo nada de que preocuparme, ¿no?

‒ Hombre de lo único que te tienes que preocupar es de mi amiguito ‒ señaló a su entrepierna. ‒ Anoche le trataste muy bien y puede que quiera repetir ‒ soltó una carcajada y yo también me reí.

‒ Sabes que no me importaría ‒ no sé si debería haber dicho eso, pero lo dije.

‒ Va, tonto, no te preocupes ‒ me dijo mientras pasaba su mano por mi cuello y me acariciaba la nuca.

‒ Te quiero, que lo sepas ‒ me arrimé a él, le besé en la mejilla y le di un abrazo.

Me apartó de él, me miró a los ojos, me cogió la cabeza con sus manos y me arrimó a él, dándome un beso suave en los labios.

‒ Sabes que yo también.

13 visitas en total, hoy 0

Masturbandome con una buena porno

Bragas usadas, Confesiones, Lésbicos 21/07/2017

Estaba realmente aburrida en mi casa de solo escuchar musica y de revisar mi muro de facebook, hacia mucho que no entraba a tuslesbiana.com, una pagina de porno lesbico que seguro fue creada por un hombre porque siempre reseña los videos con frases como “te pondrá el rabo duro” o “te la dajará bien dura”. Hay hombres que también comentan los videos.

En fin, yo estaba súper aburrida y un poco calentona, había tenido una charla hot en el chat de facebook con una chica sexy 😉 y me quedé con las ganas de hacerme una buena paja, por lo que busqué un buen video en la pagina. Había muchos nuevos, casi todos de mujeres en la cama o un sofá, yo buscaba uno donde se follaran con arnes, eso siempre me calienta, pero encontré uno de dos secretarias hot haciendolo en un escritorio. Hice click y arrancaba con un beso hoy y pasional entre las dos secretarias, morenas y con buenas curvas, una con el cabello atado y la otra onduldo y suelto. Ella se recuesta en el escritorio, ya tenía el saco abierto con las tetas al aire, muy lindas por cierto, la de la colita le empieza a chupar los pezones y salta directamente a mamarle la concha, muy sensual, con sus labios y lengua, haciendo gemir a la de cabello suelto. La vuelve a besar y chupar un poco sus tetas, la recuesta otra vez y la pajea con sus dedos, le frota el clítoris y la empieza a follar con dos dedos, la folla duro y la secretaria de pelo suelto empieza a gemir fuerte y a gritar.

Se empieza a calmar y el video salta al momento en que la de cabello suelto está parada y desnuda, la de colita está acostada en el escritorio, lleva una blusa verde que la otra le empieza a bajar dejando sus tetas libres, se las mama y la besa muy pasional. De nuevo el video salta y la de colita está inclinada sobre el escritorio con la otra secretaria desnuda detras suya pasandole la mano por detrás, todavía lleva tanga. Se la baja y le frota la concha suave y sensual, ella gime suave y se besan mucho sin detenerse ni siquiera en los gemidos. Otro salto y la de colita está gimiendo mas alto porque la otra le mama la concha por detrás, se oyen el sonido de sus labios mamandosela, le acaricia las nalgas, le pasa la lengua por el oroficio de la vagina, y la de colita gime mucho porque la empieza a follar con su lengua dentro de su vagina. La secretaria desnuda se para, las dos quedan cara a cara, la de colita se sienta en el escritorio y se besan muy rico.

De nuevo un salto, y esta vez la de colita está recostada en el escritorio, tiene a la secretaria desnuda mamando su concha, se ve como le mama suavecito el clitoris, haciendola gozar de lo lindo. Ella usa su dedo para follarla sin dejar de lamerle el clítoris, los gemidos de la de colita, con su cara de placer a ojos cerrados, me calienta mas de la cuenta y ya no lo resisto.

Hasta entonces venía dejando que mi bombacha se mojara, con mis piernas abiertas, llevo un pijama violeta claro, es una noche muy fresca pero yo estoy muy acalorada por dentro. Meto mi mano en mis pantalones, bajo mi bombacha, y me froto suave el clítoris que ya lo tengo hinchado. No dejo de mirar a las dos secretarias con los ojos bien abiertos, en especial la de colita, que empieza a retorcerse y a gemir mas fuerte, entonces me froto suro el clítoris y gimo yo también. Sigo aún cuando se acaba el video, gimo como loca, me concentro en esa imagen, me imagino en el lugar de la de colita, con la secretaria desnuda mamandome la concha, follandome con sus dedos, y alcanzo el mejor de mis orgasmos. Trato de contener mi grito apretando los labios, dejo mi mano en mi concha un minuto mas, hasta que me calmo, y ahora me voy a dormir, a ver si sueño que tengo una secretaria hot que lleva el pelo suelto.

PD: El video es tal cual lo describo

11 visitas en total, hoy 0

Celebraron el día de la madre

Relatos XXX 21/07/2017

En la habitación de al lado lo que sucede entre madre e hijo. Hay que decir que nos llevamos pocos años (me tuvo de adolescente) y que como suele ocurrir en estos casos, somos más amigos que familia.

De hecho hay un término científico (se llama Atracción Genética) para definir lo que ocurrió aquellas vacaciones. Yo simplemente creo que Mamá está demasiado buena como para que nadie pueda resistirse.

Llevaba casi tres años divorciada de mi padre y excepto por algunas salidas nocturnas con sus amigas (donde supongo que ligaría lo suyo) no había vuelto a tener pareja. Guardaba un vibrador rosa en el cajón de su mesilla.

Es delgada y rubia. Tiene unos pechos preciosos y los ojos grises, pero podéis imaginarla a vuestro gusto. Seguro que os quedaréis cortos.

El concierto de gemidos comenzó la tercera noche. Pero creo que es importante (muy importante) que antes os ponga en antecedentes… ¿Intrigados?

Mi mejor amigo se llama Javi y es el tipo más sinvergüenza que existe. Su madre por el contrario, es un ángel. Se llama Ana y se lleva de maravilla con la mía. Ambas están rozando los cuarenta y ambas son divorciadas.

Por cierto, yo me llamo David y mi madre se llama Soledad, pero todo el mundo la llama Marisol. Javi la llama Sole o Solete… ¿Continuo?

Supongo que a estas alturas sabréis por dónde van los tiros. Javi está colgadísimo con Mamá y en cuanto ella se descuida le hace fotos con el móvil. A mí no me molesta lo más mínimo, porque yo tiro de fotos de Ana cuando necesito relajar tensiones y tengo el móvil casi lleno. La describo…

Es pelirroja y delgada, pero generosa de curvas. Ojos verdes, bajita igual que Mamá (apenas nos llegan a la altura del pecho) y casi igual de bonita.

Los dos primeros días los habíamos pasado en habitaciones separadas, pero al llegar Ana y Javi, Mamá me propuso que me cambiara a la suya. Si más adelante a Ana le parecía bien, dormirían juntas para dejarnos más independencia. Por si ligábamos, fue lo que leí entre líneas.

Me llamó la atención que no le escandalizara aquella posibilidad, más teniendo en cuenta que las habitaciones estaban pegadas, pero supongo que confiaba en nuestra discreción si subíamos con chicas. Es una madre genial.

Acostarme junto a ella no fue fácil. Utilizaba unos camisones cortísimos que le sentaban de maravilla y no me dejaban pegar ojo. Perdí la cuenta de las pajas que me hice aquellas dos noches mientras dormía a mi lado.

Hasta entonces no había hecho nada parecido, pero superada la culpabilidad inicial le cogí el gusto y empecé a fantasear con ella. Más de una vez estuve a punto de despertarla para que me viera cascándomela a su salud.

Como decía, Ana y Javi llegaron el tercer día, y tras dejar el equipaje en su habitación, nos fuimos a cenar y a tomar algo.

Por primera vez experimenté un pinchazo de celos al ver como Javi la miraba durante la cena. Me imagino que tuvo que ver con el hecho de que hubiera empezado a fantasear con ella. Ya no la veía de la misma manera.

No sé si Ana se dio cuenta, porque no paraba de reírse con la conversación. Yo soy más tranquilo, pero Javi es todo un Showman.

Cuando fuimos al baño me susurró:

“Lo de mi madre no pasa de esta noche, colega… Tú verás lo que haces, pero si no te espabilas, mañana a más tardar te levanto a la tuya”.

Achaqué la barbaridad que acababa de soltarme al vino y volvimos a la mesa riéndonos. Después del postre nos fuimos a un pub cercano al hotel.

Javi le dijo a Mamá que estaba guapísima con el tono que se le había puesto con el sol. Ella se sonrojó y le dijo que apenas había bajado a la playa porque la luz de Tenerife era muy fuerte para ella. Le dio las gracias mirándole a los ojos.

En la pantalla del bar estaban poniendo “Blade”. Javi no perdía de vista la película, y al llegar a aquella escena en que la madre (una negra preciosa) del protagonista se le acerca e intenta seducirle, mi amigo soltó.

“Joder… Si esa fuera mi madre, no sería una estaca lo que le clavaría”.

Ana soltó un pequeño grito y partiéndose de risa le puso a su hijo una mano en el pecho, que este cogió de inmediato. Se la comía con los ojos.

“No te quejarás de la tuya” Dijo Ana con coquetería.

“Para nada” Contestó él, besándole la mano.

“Yo tampoco” Añadí, mirando a la mía con dulzura.

Acababa de hacer sonrojar a mi madre.

Aquella noche, mientras Mamá se duchaba, comencé a masturbarme mirando su silueta a través del cristal. Estaba a punto de correrme cuando cerró el agua y salió de la bañera. Antes de que me viera me metí en la cama.

“No te tapes tanto, cariño” Me dijo mientras se acostaba.

Aquella puta erección tendría que esperar a que ella se durmiera. No ocurrió así. A pesar del calentón me dormí nada más acostarme, y cuando volví a abrir los ojos el sol ya se colaba entre las cortinas. Mamá escuchaba hipnotizada.

Los gemidos (gritos, más bien) iban en crescendo.

El cabecero de su cama golpeaba con tanta fuerza contra la pared contigua que aquello parecía una parodia, pero no lo era. Los gruñidos del chico eran los de un depredador sodomizando a una gacela antes de devorarla.

Ella gemía, gritaba y lloraba, todo a la vez. Le suplicaba que no se parase, así que el llanto no era de dolor precisamente. Parecía a punto de correrse.

Fue entonces cuando me di cuenta del porqué de la fascinación de mi madre. La voz de Javi era inconfundible y la de Ana a punto de caramelo aún más.

“¡Goza, Puta! ¡Oh, Dios, Nena! ¡Me corro… Me corro otra vez, mi vida! ¡Goza conmigo, Nena! ¡Oh, Dios…! ¡Córrete conmigo, Zorra! ¡Goza, Puta!”

“¡Sí, mi vida! ¡Sí, sí, sí, sí! ¡Oh, joder! ¡Oh sí…! ¡Sí, mi Nene!”

Mamá me miró con los ojos como platos, y al reparar en la brutal erección que se dibujaba bajo la sábana dio un gritito y miró a otro lado. Estaba colorada como un tomate. Cogió su ropa y un par de minutos después salía del baño con un vestido de verano de punto calado. Estaba guapísima y se lo dije.

“Gracias, Cariño… Vamos a desayunar” Susurró con timidez:

Apenas hablamos durante el desayuno. Ana tenía una sonrisa de oreja a oreja y cuando fue al baño, Mamá se fue detrás. Javi me guiñó un ojo.

“Estoy dispuesto a cederte el turno, pero date prisa” Dijo “Porque pienso follarme a tu mami antes de la hora de comer”.

Sacó su iPhone y abrió un video. Ana a cuatro patas, aferrada al cabecero de la cama con los ojos cerrados y una expresión de dolor y placer.

Se la ve feliz mientras su hijo le da por el culo. Con una mano la coge por la boca, obligándola a poner morritos mientras la graba con la otra.

“¿Quién la tiene más grande, Papá o yo?” Pregunta, sin dejar de embestirla.

“Tú, mi vida… Tú… Tú… Tú… Mi niño… Me viene otra vez… Ay, Dios… Me corro… Ay, sí… Mi nene… Joder, qué puta soy… Ay… ¡Joder, sí!”

“Goza, Puta… Goza… Mueve el culito, Cariño… ¡Oh, sí Mami!”

“Goza, mi vida… Mami se corre… ¡Oh, Nene! ¡Oh, Joder! ¡Joder! ¡Ahhhhh!”

Primer plano el culo de Ana rezumando leche mientras ella sigue gimiendo y estremeciéndose. Javi sonríe exhausto y se apaga la imagen.

“Colega, estás como una cabra… lo estáis los dos”

Me levanté directo al baño para poner la nuca bajo el grifo. Pero me detuve a escuchar la discusión entre Ana y Mamá. Hablaban a voz en grito.

“Yo quiero a mi hijo más que a nada, pero es que tú no sabes la labia que tiene… Se metió anoche conmigo en la ducha y me puso la mano en la boca”

Me vino a la cabeza la imagen de Mamá tras el cristal. Desde luego Javi tenía un par de cojones, porque yo había fantaseado con lo mismo. Ana continuó.

“Empezó a susurrarme lo preciosa que estaba y a besarme en el cuello… Yo notaba ese pedazo de rabo que tiene en mi espalda… Y me entraron unas ganas de hacerle una mamada… Así que me di la vuelta y lo hice…”

“¡Joder, Ana…! ¡Tú estás loca…! ¡Ana, que es tu hijo…!”

“Mi hijo tiene un glande como tu puño y me desea más que ningún tío que me haya follado en nuestras noches de chicas… Y ya sabes cómo les pongo a los jovencitos… Joder, Marisol… Después me llevó a la cama y fue increíble”

“Estoy alucinando en colores… Pero sigue contando, anda…”

Yo sí que estaba alucinando en colores al imaginarme a Mamá y a Ana con chavales de mi edad. Y Mamá parecía fascinada con la historia…

“Después de lo de anoche…” Dijo Ana “No voy a seguir follando con niñatos teniendo a esa bestia en casa… Marisol… No te imaginas…”

El silencio de Mamá la invitaba a continuar, así que se explayó.

“Dejé que me diera por el culo y me encantó… Estuvimos toda la noche y cuando no pude más, el cabrón se hizo una paja con mis tetas… ¡Me dormí con el perfume de su leche y hoy me despertó con el mejor polvo de mi vida!”

“Joder, Ana… Me estás poniendo malita…”

“Pues no veas las ganas que te tiene… Ahora que yo en tu lugar…”

“¿Tú en mi lugar qué, Ana? ¿Me lo monto también con tu hijo?”

“No, Marisol… Yo en tu lugar me follaba a David”

“¡Tú estás loca! ¡Que es mi hijo, Ana! ¡Mi hijo!”

“¿Tú no has visto cómo te mira tu hijo? Javi dice que la tiene todavía más grande que él… Y joder… Marisol… ¡Está buenísimo, no seas tonta! Ellos no se lo van a decir a nadie y nosotras tampoco. Hace poco leí en Cosmo…”

“¡A la mierda Cosmo y a la mierda Blade… Es incesto!”

“Ya veo que a ti también te pone esa escena” Ana tenía una risa cristalina y enseguida contagió a Mamá “Marisol, tienen dieciocho años… Te garantizo que anoche no abusé de Javi… Más bien fue al revés, pero en plan fantasía”

Mamá se reía, Ana se la estaba ganando con su encanto.

“Joder, niña…” Susurró “Fue como si me violara un velociraptor”.

Salí disparado hacia la playa y me quité la camiseta. Un par de chicas que pasaban me sonrieron y tras comentar algo se partieron de risa.

Seguramente se me notaba demasiado la erección. Me coloqué estratégicamente la polla dentro del bañador y me metí en el mar. Hacía un día precioso.

Y no había una sola chavala que pudiera competir con Mamá.

Se me pasó por la cabeza meterme donde cubriera más y masturbarme con discreción, pero pensé que era probable que alguien se diera cuenta, así que salí del agua intentando no llamar la atención sobre el bulto de mi bañador.

Al regresar al hotel, me fijé en que habían terminado de desayunar. Una pareja de ancianos ocupaba nuestra mesa del comedor. Estaba tan caliente que igual me los había cruzado en la playa y no me había dado cuenta.

Regresé a la habitación y me di una ducha fría. Salía envuelto en una toalla cuando vi el mensaje en la pantalla del teléfono. Una foto de Mamá y Ana, sentadas en la cama de su habitación y besándose.

Ana le sobaba una teta a Mamá por encima del vestido mientras se comían la boca. Mamá hundía los dedos en la melena de Ana y sonreía a cámara.

El mensaje decía: “O te espabilas o me las follo ya”.

El mensaje había llegado mientras estaba en la ducha. Salí de la habitación cerrándola de un portazo y llamé a la de Ana. Abrió con una sonrisa.

“Enseguida estoy contigo, colega” Gimió Javi. Ahora era él el que estaba sentado en la cama, con la mano sobre la nuca de Mamá. Ella llevaba el pelo recogido y el vestido por la cintura. Se giró y me miró a los ojos con expresión de súplica. Tenía el maquillaje corrido y la barbilla empapada.

“Tú sigue, zorra” Susurró mi mejor amigo. Mamá estaba excitadísima y obedeció sin rechistar, gimiendo a su vez y emitiendo unos sonidos de succión que me pusieron a mil. La garganta de mi madre haciendo ventosa. Sus pechitos balanceándose mientras intentaba no ahogarse…

Javi estaba a punto de correrse. En la boca de mi madre.

Ana me había quitado la toalla y también se había puesto de rodillas. Solo llevaba la parte superior de su bikini blanco y estaba preciosa. Me miraba la polla sonriendo con adoración y no tardó en engullirla.

Yo estaba tan caliente como ella, así que comencé a acariciarle el pelo mientras disfrutaba del espectáculo. Mamá mamaba como una posesa.

“Joder… Joder… Solete… Qué zorra eres… Voy a llenarte… Oh, joder… Toda la puta boquita… Delante de… ¡Oh, Joder! ¡Sí, Nena! ¡Ahhh!”

Ella se sacó la polla de la boca y susurró mirándome a los ojos.

“Lléname la cara, cabrón… Inúndamela”

Dicho y hecho. Javi tocó el cielo en aquel instante, bautizando a la diosa que me había dado la vida. Ella recibió cada chorro como si fuera un beso.

Yo me corrí en la boca de Eva, que se tragó hasta la última gota.

Javi, todavía sin aliento, le hacía fotos a Mamá con el móvil. Ella estaba arrebatadora y sonreía con picardía ante la reacción de mi amigo.

Puso fin a la sesión terminando de quitarse el vestido y limpiándose con él la cara. Antes de dejarlo sobre la mesa, le giñó un ojo a Javi.

“Gracias mi vida, por esta prueba de amor… Lo guardaré siempre”.

Ana estalló en carcajadas (nosotros todavía estábamos en el suelo, abrazados) y nos contagió a todos. Después Mamá añadió, señalando el calendario:

“¿Sabéis que hoy es el día de la madre? Pues me encanta mi regalo…”

Era el primer domingo de mayo. Pero todavía nos quedaba una semana de vacaciones y ahora teníamos un hobby para disfrutar a la vuelta.

Mamá se acercó al teléfono y llamó a recepción. Pidió comida para los cuatro y dijo a la recepcionista que la llevaran en una hora, más o menos.

Después se sentó en aquella cama que todavía no había visto nada y le dio un par de golpecitos, guiñándome un ojo. Parecía una adolescente.

“Ven con Mami, Cariño” Susurró “Toca cambio de pareja”.

15 visitas en total, hoy 1

Page 1 of 21 2
  • DESTACA tu post patrocinado/relato

    por el 10/04/2018 - 1 Comentarios

    Destaca tu post patrocinado/relato por encima de todos. Siempre estará arriba. Dos enlaces/dos palabras a tu web. Solicita información. ¿QUIERES VER TU BANNER O PUBLICIDAD AQUÍ?  

  • una paja a mi sobrino

    le hice una paja a mi sobrino

    por el 02/05/2018 - 1 Comentarios

    Yo estaba con mi hermana una tarde hablando de nuestros hijos Tengo 26 años, soy madre soltera de un único hijo llamado Juan, de 9 años Mi hermana tiene 32, y tiene un hijo de 13, Brian De pronto ella tocó un tema muy delicado. Empezó a hablar de que Brian ya se masturbaba Yo […]

  • esposa caliente

    Esposa caliente y desaprovechada

    por el 29/04/2018 - 4 Comentarios

    No sabía donde ubicar mi relato, el de una esposa caliente, desaprovechada y desatendida, no sabía ni por dónde empezar, en realidad aún no lo sé. Dejaré tan solo una foto mía de esta mañana, para seguir si ustedes lo desean. A todas las maduras anónimas como yo, desaprovechadas.

  • amas de casa calientes

    Esposa caliente y desaprovechada I

    por el 04/05/2018 - 1 Comentarios

    Lo primero que tengo que decir, es que quería agradecer sus comentarios, creía que nadie vería lo que publiqué. A Javier y Daniel. Soy una de esas amas de casa calientes que hay tantos pueblos y solo ellas lo saben. Me excitan los relatos que leo, y pensé que puedo aportar mi experiencia. Desaprovechada como […]

  • Mis bragas usadas

    Fotos íntimas de bragas usadas

    por el 09/05/2018 - 0 Comentarios

    Con cincuenta y dos años, con mis bragas usadas sucias, y excitada como siempre que veo fotos o leo algún relato, o veo algún vídeo, aprovecho para contribuir a este fetichismo que muchos tienen por las bragas, bragas usadas mis braguitas puestas, con algunas fotos que me hizo mi esposo, para Vds, espero les gusten, […]

  • Me abandonó y se fue con una escort

    por el 11/04/2018 - 0 Comentarios

    Me llamo Laura estoy casada hace muchos años, ya ni me acuerdo, pero muchos. Mis redondas formas así lo confirman. En la foto que desentona, la rellenita y tetona, se me puede ver, al trasluz, ahí estoy; las otras fotos, mi imaginación que vuela, rubia, guapa, delgada es la que yo creo que esa noche […]

Escribe aquí tu búsqueda …

Solicita tu post patrocinado

Gane dinero con Facebook

make-money-234x60-2

¿Eres mayor de edad?

Este sitio web provee acceso a material, información, opinión, contenido y comentarios que incluyen material sexualmente explícito (colectivamente, el “Material Sexualmente Explicito“). Todas las personas al acceder a este sitio deben tener 18 años de edad ó la edad de mayoría en cada jurisdicción en la cuál usted vaya ó pueda ver el Material Sexualmente Explícito, sea cual sea la mayoría (la “Edad de Mayoría”). Usted no puede acceder a este sitio si el Material Sexualmente Explicito le ofende ó si ver Material Sexualmente Explicito no es legal en la comunidad en la cuál usted escoja acceder vía este sitio web.

SI ESTÁS AQUÍ BUSCANDO PORNOGRAFÍA INFANTIL, VETE. NO HAY PORNOGRAFÍA INFANTIL EN ESTE SITIO WEB. NOSOTROS ENTREGAREMOS A LAS AUTORIDADES Y AYUDAREMOS A LA PERSECUCIÓN DE CUALQUIERA QUE ATENTE A EXPLOTAR LOS JOVENES E INOCENTES.

Confirma tu edadAcepta nuestras cookies
El Permiso para ingresar este sitio web y acceder al contenido provisto a través de éste está estrictamente limitado a adultos conscientes quienes afirmen bajo juramento y sujeto a penalidades de perjurio bajo el título 28 U.S.C. § 1746 y otros estatutos aplicables y leyes, que las siguientes declaraciones sean todas verdaderas:

– Soy un ADULTO que ha alcanzado la Mayoría de Edad en mi jurisdicción y dónde estoy escogiendo ver el Material Sexualmente Explicito accediendo a este sitio web;
– Deseo recibir/ver Material Sexualmente Explicitio y creo que los actos sexuales entre adultos concientes no son ofensivos u obcenos;
– No expondré a menores ó cualquiera que pueda ser ofendido
– Acepto que esta Advertencia y Afirmación constituye un acuerdo jurídicamente vinculante entre mi persona y el sitio web y que es gobernado por las Firmas Electrónicas en Acto de Comercio Nacional y Global (comúnmente conocido como el “E-Sign Act”), 15 U.S.C. § 7000, et seq., Al ingresar al sitio, estoy indicando mi aceptación a ser vinculado por lo dicho arriba y por los Términos y Condiciones del sitio y afirmativamente adopto la línea de firma de abajo como mi firma y la manifestación de mi consentimiento.

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para “permitir cookies” y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en “Aceptar” estarás dando tu consentimiento a esto. Más información aquí

Si todas éstas condiciones se aplican a usted, y a usted le gustaría continuar, se le da permiso para ingresar. Si cualquiera de estas condiciones no se aplican a usted, ó usted preferiría no continuar, por favor salga ahora.

º
error: Contenido protegido !!