Morbo en el campo y en casa

Morbo en el campo y en casa

Hola, este relato bastante corto que voy a escribir es para notar el morbo de ponerlo, más que otra cosa.
De 37 años, soy soltera y me gusta viajar. Las fotos dos rescatadas de hace algún tiempo. La del camino con gente, es especial ya que me la hizo una compi que nos fuimos a Inglaterra, y le dije que me sacara mi culo. Las dos nos llevamos muy bien y quise darme el morbazo de ponerme así. Bueno, quizá una tontería, pero me calienta situaciones así, como de exhibicionismo.
Soy toda una lectora de buenos relatos, algunos tengo que reconocer que me cansan, son tan largos y malos que no puedo con ellos, solo se salvan por algunas fotos que se incluyen. Pero si visito esta página es para ver relatos que me provoquen sensaciones, que vea o que lea cómo personas anónimas pueden excitarse escribiendo o leyendo.
Parejas que quieren compartir con todos, sus más íntimos momentos, que en principio son solo para ellos, pero que deciden darlos a conocer. También me gustan las personas tan sinceras que ofrecerían a su mujer para que otro hombre las aprovechara, esos relatos son excepcionales. Yo al no estar casada no puedo llegar a comprenderlos, el de cornudos felices y contentos por dar a la mujer. O como ellos dicen que otro hombre, un macho mejor que ellos, las monte como merecen.

Todas esas confidencias me agradan y cómo no, también me excitan; y en el silencio de mi casa, de mi piso, soy catalana de Barcelona, me embarga hasta la saciedad. Y me decido a escribir cuatro líneas para ver si se publica o si puede gustar.
Mis tetas no muy grandes, pero altamente excitables, con múltiples sensaciones. Me gustaría ser muchas cosas a la vez, pero soy solo una. Me encantaría ser una amapola, una margarita, un clavel, tantas flores a la vez, experimentar tantas cosas, que me enloquece solo de pensarlo.
Y tanta sensación por descubrir provoca que me guste estar sola y sentir para mí, y poder observar y ver lo que me excita. Parejas haciéndolo es otro fetiche con el que, lo reconozco, me vuelvo como una niña excitable. Verlas en su más estricta intimidad, en su sexualidad entre paredes y en su cama, compartiendo su desnudez y sus penetraciones, es demasiado. Ver las mujeres y esposas gozar de sus maridos, en fotos o relatos, es algo nuevo para mí, y muy bien agradecida por poder gozarlo.
Así que poco más, para no aburrir, estas palabras y mi foto de Inglaterra mientras paseábamos, y si puedo mandar otra de mis pechos, lo hago. Espero les guste.

 

3 comentarios en “Morbo en el campo y en casa”

  1. Y yo, viéndote así te recorrería todo tu cuerpo con mis labios y mi lengua, besaría cada parte de tu ser, lo visible y lo no tan visible, con el único objetivo de oírte gemir de satisfacción

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