Me quedo solo con mi suegra en casa 2

Me quedo solo con mi suegra en casa 2

Así que solo con mi suegra en casa, como iba diciendo tras mi primer relato, le abro la bata, ella dejándome hacer y la veo en todo su interior. Con unas braguitas azules y poco más, está para empezar y no acabar, nunca me imaginé que podía estar tan buena.
Así que solos en casa, sin mi mujer y sin su marido, mi suegro, era mi oportunidad. Ella parecía receptiva y todo hacía indicar que podía continuar.
-Vamos para la habitación?- le dije mientras la tenía delante tumbada en el sofá.
Pero ella no me decía nada, solo me miraba con ojos de calor y deseo, con sorpresa y confundida pero expectante. Así que no lo pensé más.
-Vamos- la ordené casi.
La agarré de las manos y la incorporé para llevarla al cuarto. Allí la tumbé en la cama.
-Quieres que te toque, te manosee?
-Sí.- me dijo.
Fue la primera palabra que me había dicho desde nuestro momento íntimo del sofá, el monosílabo de la alegría, así que hice lo que me dijo. La tumbé y la empecé a manosear, le metí mano como nunca. Como a una colegiala de instituto. Tenía unas braguitas azul marino y algo encima, como medias que sobraban y ella misma se lo bajaba. Así me lo facilitaba.
-Espera que me bajo las medias y un poco las bragas, estoy caliente, tócame.
-Claro que sí, mi suegra, estas cachonda, qué quieres que te haga?
-Dame verga, y sóbame entera, hace tiempo que nadie me toca-me dijo en la cama.

Así que comencé a sobarla, me gustan las viejitas calientes y tetonas, ella era así. Menuda panocha peluda se gasta mi suegra, la raja muy caliente al meterle mano la pude notar y la sobé por el culo al darle la vuelta.
-Te gusta por el culo suegra?
-Sí sigue, muy rico, me da mucho gustito, cógeme cuando quieras.

Así que seguí y seguí.
-Ponte a cuatro para verte.
-Sí claro, me pongo, me vas a coger así, te gusta? Estoy muy perra yerno. No sabes cuánto.
-Primero boca arriba, quiero verte tus tetonas, vale? Te cogeré a lo misionero, bien abiertita para mí.
-Como tu quieras cariño- me había hablado con más cercanía que nunca, y teníamos que ir rápido, su marido, digamos que ya casi cornudo suegro, en principio no volvería hasta más tarde, pero quién sabe. Mi mujer no estaba así que teníamos tiempo para nosotros, el justito. Para cogerme a mi suegra, con su concha bien peludita y unas buenas tetonas que puede sobar bien. Podré seguir si les gusta. Pueden comentar sobre ella qué les parece.

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