Erotismo forzado


AMAR… NO AMAR

Magdalena, más conocida por Magda por cuantos la tratan, era una mujer que, a sus treinta y dos años, estaba ya de vuelta de todo, era una zorrita caliente de media tarde,  pues había tenido que vivir a marchas forzadas. Puede decirse que, a pesar de seguir vivos tanto su padre como su madre, estaba […]

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¿Recuerdas ese día en el que nos encerramos en la habitación? Confesiones como esta me vuelven a mil por hora Me atrapaste contra la pared… ¿está volviendo a tu cabeza? ¿Te ves mordiéndome la boca, el cuello…? Y entonces me empujas hacia la cama, y me quedo sentada, y tú rodeándome, mi espalda choca con […]

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