Vibradores en cuclillas, para Reyes en sexshop Sevilla

Vibradores en cuclillas, para Reyes en sexshop Sevilla

Soy monitora en un gym sevillano y acudir a un sexshop Sevilla en plenas fiestas navideñas, de regalos y variedad, lo recomiendo a cualquiera que lo pueda pensar. Es como entrar en el castillo de la felicidad, toda una puerta a la ambigüedad y descontrol controlado. Con los límites del establecimiento y sin fronteras imaginativas. Todo se puede imaginar, cuando sostengo en mis manos el mejor vibrador y consolador del escaparate del sexshop.
Consoladores y vibradores de todos los tamaños para estos Reyes Magos, bolas chinas, grandes y chicas: juguetes eróticos para la práctica del BDSM y sus 50 Sombras de Grey. Todo es posible en la tienda erótica de Sevilla a la que acudo estos días.

Madura sensual y de andar por casa, desnuda en Sexshop Sevilla

Y cuando entré en la tienda erótica, noté un cierto sabor a familiaridad que enseguida el dependiente me lo hizo notar. Soy exhibicionista, además de monitora como ya he comentado. Me gusta mantenerme en forma, practico y enseño todas las actividades que se pueden enseñar, dentro de un gimnasio, así que hago: ciclos indoor o spinning, fitness y aerobic. Y el resultado, bueno, no es que sea Brooke Shields en el Lago Azul, pero me defiendo. Algún admirador tengo. Soy normalita, sin mucha grasa, delgadita y con mis gafitas que a más de uno le ponen piedrahita. Lo que sí tengo es morbo para repartir e imaginación un montón. Mis años de represión ya se terminaron y ahora vivo mi sexualidad con toda naturalidad.

Exhibicionismo sin condición, me provoca calentón en el sexshop

Como ya os he comentado, es superior a mis fuerzas, poder verme desnuda y que me vean. Acostumbrada a las duchas del gymtonic, no me da vergüenza estar sin ropa delante de personas, sean hombres o mujeres. Me gusta provocar, sin tocar. La sensualidad entendida como sensorial, de sentidos; exceptuando el tacto solo para mis elegidos. Me enloquece tener en mis manos un vibrador grande o mediano, o incluso pequeño, porque no hago diferencias. Y observarlo nuevo en su caja, antes de desprecintarlo, de abrirlo, es un esplendor. Todo un “despertares” a las emociones más intrínsecas de la  mujer. Lo admiro en la tienda, en cuclillas, pensativa en las cosas que puedo hacer con él. Y solo eso, me excita. Así que ya saben, si quieren comentar, estaré encantada y ensimismada.

 

A continuación, vídeo porno gangbang (una mujer con varios hombres a la vez) de madura en cabinas de sexshop.

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