Un Gran Trato

Un Gran Trato

Me llamo Ángel tengo 40 años de edad y en serio soy un maldito pervertido y degenerado. Desde mi pubertad he sentido un gran deseo por tener sexo con mi madre; algo imposible porque según ella tiene mucha moral y la religión que profesa le dice que es pecado el incesto. Por lo que solo me ha quedado espiarla cuando se baña y se viste, cuando tenia sexo con mi padre, masturbarme con su ropa interior y poner una foto de ella viendo una película porno imaginando que mi madre es la protagonista.

Mi madre se llama Margarita; divorciada, tiene 59 años de edad, viste provocativa a pesar de que dice que tiene mucha moral y todavía esta para darle verga.

Resulta que al estar en una reunión con amigos se acercaron dos tipos; Luis y Alberto nos pusimos a platicar, saliendo a relucir el deseo por mi madre. Ambos me dijeron que la drogara y así hacer realidad mi sueño; a lo que respondí que tenía miedo que le pasara algo. Luis me dijo que me iban ayudar a realizar ese sueño; yo pregunte como y me respondió que fingiendo un asalto a casa de mi madre y que la deuda quedaba saldada con algunas cosas que robaran, lo pensé un rato y acepte. Quedando de acuerdo con ellos fijando el día y dándoles los todos los datos me retire.

Después de eso me entro el remordimiento, pensando en que iba a permitir que dos desconocidos entraran a casa de mi madre y no medir el riesgo. Tanto Luis como Alberto me hicieron varias llamadas lo cual me tranquilizo y solo pensé que ahora si iba a tener sexo con mi madre sin que pudiera reclamarme nada.

Llego el día y con una llamada a Luis le confirme que yo estaba fuera de casa y mi madre estaba sola. A medio día comenzaron el show.

Al llegar a casa de mi madre Margarita; entre y todo silencio, avance unos pasos vi a mi madre abrazada por uno de los tipos, me grito que me fuera, cuando sentí un golpe que dejo fuera de circulación. Al recobrar el conocimiento estaba atado frente a mi madre.

Ella lloraba desconsolada diciendo que se llevaran todo y no nos hicieran daño. Alberto esposo a mi madre con las manos atrás y la llevo a su recamara; mientras Luis se quedo conmigo y aproveche para decirle que ese no era el trato, a lo que respondió. Amigo eres un pendejo, vas a gozar de tu puta madre pero también nosotros esta mas buena de lo que nos platicaste y aparte hay bastantes cosa de valor.

Se retiro a la recamara de mi madre y yo solo escuchaba a mi madre decir; no por favor no me hagan eso, hay hay me lastiman, me duele mucho, ellos reían y con violencia la callaron.

Salieron de la recamara; la sentaron en una silla frente a mi atándola con las manos atrás y las piernas a las patas de la silla, de un jalón desgarraron su vestido quedando solo con su ropa interior. Mi madre usaba un conjunto de sujetator y unas minúsculas braguitas de encaje color tabaco, un liguero de encaje rojo con unas medias de red del mismo color y sus zapatos de tacón alto, algo de lo que me percate es que dos cables salían de entre sus bragas. Todo eso provoco que en mi se disparara una tremenda erección.

Luis y Alberto tomaron los extremos de cada cable los cuales tenían un control; fue cuando entendí por que gritaba mi madre, le habían introducido en su ano y panocha unas balas vibradoras. Sin pensarlo los encendieron y poco a poco aumentaron la velocidad. Mi madre les decía; muchachos por su madre no me hagan esto, pero ellos la ignoraban. Comencé a ver como los pezones de mi madre Margarita se ponían erectos y la zona del puente de algodón se humedecía, le estaban provocando orgasmos. Alberto me desgarro con una navaja el pantalón y mis calzoncillos dejando mis huevos y verga descubiertos. Obligaron a mi madre ver la gran erección de mi verga y le decían; ya ve maldita puta, ya calentó al pendejo de sus hijo, seria bueno que le baje esa calentura sino le van a doler los huevos por un rato.

Desataron a mi madre; aún con las balas vibradoras encendidas la hincaron y la pusieron a mamar mis huevos y verga. Llego un momento que no me pude contener y solté toda mi leche la cual se trago toda mi madre, no le permitieron retirar su boca de mi verga.

Retiraron la bala vibradora de su ano; aún con mi verga erecta hicieron a un lado la parte de atrás de su braguita y la obligaron a a sentarse hasta que su ojo de culo se comió toda mi verga, ella rogaba que por allí no que era virgen de esa parte. Este par de cabrones gozaban más al saber que yo le había estrenado su culo. Encendieron la bala vibradora introducida en su panocha y cabalgo en mi verga hasta que deje su ojo de culo lleno de mi leche, mi madre lloraba de la humillación pero sus bragas estaban cada vez mas mojadas de mi semen y sus jugos vaginales.

Pasado esto me liberaron pero nos obligaron a mi madre y a mi hacer un trío. Sin quitarle sus braguitas las hicieron a una un lado, Luis le perforo el ojo de culo mientras Alberto y yo a punta de pistola le hicimos doble penetración vaginal hasta vaciar todo nuestra leche de macho. Mi madre Margarita lloraba del dolor y la humillación; mientras Luis y Alberto reían diciendo a mi madre que no llorara, que a fin de cuentas su hijo había salido por su gran panocha y que si ese pendejo cabía por allí cualquier cosa le entraba a su jugosa vagina.

Después de todo eso esposaran a mi madre y a mi y con burla me dijeron. Amigo que rica esta tu madre; pero más rica esta porque si no lo notaste tiene su rica panocha toda calva. Entre todo el relajo no lo note y era una de las cosas que me ponía a mil cuando la espiaba.

Allí no acabo todo; estos hijos de puta nos llevaron a la recamara de mi madre, me ataron frente a la cama de ella. A mi madre Margarita la ataron manos y pies a la cabecera de su cama, sino fuera por su braguita estaría expuesta totalmente de su ojo de culo y panocha.

Mi madre gritaba que ya nos dejaran en paz que tomaran todo y se largaran. Luis hurgo en el canasto de la ropa sucia de mi madre; encontró una tanga y braga de corte completo impregnada de sus jugos vaginales, le metió la tanga a la boca y coloco cinta alrededor de su cabeza y luego la braga de corte completo la coloco en su cabeza poniendo el puente de algodón impregnado de sus caldos vaginales en la nariz y puso cinta alrededor. Mi madre ya solo mmmm mmmm mmmm. la callaron por completo.

A mi ese par de cabrones me decía; cabrón ahora si vas a ver un verdadero show con la piruja de tu madre, vas a ver que con lo que le vamos hacer esa culera va a ser la zorra de todos, hasta tuya pendejo.

Lo primero que le hicieron a mi madre Margarita fue que bajaron las copas de su sujetador y en sus tetas le pusieron varias ligas dejando estas hechas una bola; volvieron a ponerle su sujetador, con unas tijera cortaron su sujetador a la altura de sus pezones, en cada uno de ellos le clavaron varias agujas llorando y gimiendo del dolor mi madre. Luego le colocaron una copas de succión; estas las succionaron hasta que sus pezones y agujas clavadas en los mismos tocaron unas laminas de metal, mi madre lloraba y lo que parecía decir que no la la lastimaran. Ester par de cabrones solo reía.

Luego bajaron a la panocha de mi madre Margarita; no se tomaron el tiempo para quitarle las braguitas, con unas tijeras al igual que su sujetador cortaron el puente de algodón hasta dejar descubierto su ojo de culo y panocha. Lubricaron un plug y lo introdujeron en su ojo de culo y lo mismo hicieron en su panocha, en su clítoris pusieron una copa de succión con unas placas de metal y succionaron hasta que este las toco. Por último en sus nalgas y pubis pusieron unos parches. A todo lo que pusieron con un cable lo conectaron a una especie de regulador. Mi madre pedía piedad pero la ignoraban.

Yo quería ayudarla pero no podía y ya imaginaba lo que le iban hacer; a este par le pedía que se largaran que ya había sido suficiente. Ellos me respondieron, amigo relájate y ve como la piruja de tu madre va a ser nuestra putita y si tu quieres también tuya.

Sin miramientos empezaron con las descargas eléctricas a todas las parte íntimas de mi madre; al principió aguanto, pero a medida que subían el voltaje lloraba y se retorcía del dolor. Ella entre el mmmm mmmm mmmm y moviendo su cabeza pedía ya no más. Los malditos subían el voltaje y le preguntaban. Señora Margarita ¿están sabrosos sus caldos vaginales? ya que se los esta tragando y oliendo, ella con la cabeza decía que si y bajaban el voltaje. Después de un rato de jugar con ella. Le quitaron la braga de su nariz y la tanga de la boca; trato de ofender a este par pero se contuvo. A continuación le dijeron ¿ya vio como tiene parada la verga de su hijo? ¿que va hacer al respecto? la verdad eso que le hicieron, verse retorcer del dolor me excito y por último ¿que premio nos va a dar a nosotros?

Por último subieron el voltaje al máximo; mi madre pedía piedad y los pendejos solo reían y le decían señora Margarita responda nuestras preguntas. No le quedo mas que responder; yo voy a ser la esclava de ustedes y pueden penetrarme cuando quieran y mi hijo de hoy en delante es como mi marido me puede dar verga a la hora que quiera ay ay ay piedad, eso es lo que quiero.

Terminó todo, el par de Luis y Alberto visitan a mi madre para darle placer. y yo la tengo a la hora que le pido. Ahora mi madre Margarita no es tan moral como pregonaba. No pudo denunciarlos porque de todo tomaron vídeo y la amenazaron de subirlo a la red. Por no sufrir una humillación por parte sus finos amigos se quedo callada. A fin de cuentas valieron la pena los golpes que me pusieron.

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