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PARA MIS LECTORES: “Mis inicios”

Primera Vez, Relatos sexo, Relatos XXX 30/12/2017

Mis inicios, aquí relatados, para mis lectores, desnuda, cachonda, y pensativa solo tengo que recordar mis primeras masturbaciones.
Hoy os voy a contar como fui descubriendo el sexo. Fue cuando era una chica joven e inocente y curiosa. Como en otras muchas ocasiones fue durante la adolescencia y de forma progresiva. Intentaré ser breve y concisa para que sea éste, uno de mis mejores relatos porno.

La naturaleza ha sido muy generosa conmigo y enseguida me desarrollé con un cuerpo muy morboso, pechos grandes y un buen culo redondo y velluda. Justo lo que a mis compañeros de clase hacía que se les revolucionaran las hormonas y la entre pierna.

Los primeros encuentros que tuve no fueron nada, todo se quedaba en desnudarnos o quedarnos medios desnudos y tocarnos mutuamente el chico de turno y yo. Yo les hacía una paja y ellos me tocaban los pechos y me acariciaban el coño, pero sin penetración. En esa época de mi vida ya me parecía lo más, años más tarde descubrí lo inocente que era.

Mi primera felación como si fuera hoy mismo

Con el paso del tiempo, no muchos encuentros más tarde, decidí dar un paso más. Y practiqué mi primera felación. Fue a un chico con el que ya había tenido algún que otro momento íntimo con él. La verdad es que él nunca me había pedido que se lo hiciera, y ese día decidí sorprenderlo y comérsela.

Mi pasion la felación

Así que primero le estuve pajeando un rato con las manos para que se le pusiera dura y luego busqué una posición más cómoda para poder comerle la polla. Comencé pasándole la lengua por la punta, nunca olvidaré esa textura dura pero suave en mi lengua. Y ese sabor un poco desagradable pero que no tardé en acostumbrarme. Tras chuparle casi toda la polla y dejársela bien ensalivada, me decidí por metérmela en la boca. Al ser la primera vez me atraganté y me dio alguna arcada de la sensación de meterme algo tan grande en la boca. El chico también era la primera vez que se lo hacían y tardo muy poco en tener una eyaculación. Como acto reflejo le salió el quitarme su polla de la boca, pero la corrida terminó saltándome por la cara y el pecho.

Yo por esa época era muy promiscua, no tardé en probar otra polla diferente y poco a poco fui probando a todos los compañeros de clase. Esto provocó que tuviera una reputación de chica fácil que practicaba felaciones. Durante aproximadamente un curso descubrí que no todos los penes son iguales, pero si que tienen algo similar, la forma de estimularlos y hacer que los chicos se corran.

Y de entre todos los chicos que tenía dispuestos a que les diera sexo, al final me quedé con el que más me gustaba, tenía una buena polla y luego era guapo.

El sexo oral me enloquecía practicarlo las primeras veces

A medida que teníamos más encuentros sexuales, el sexo oral se fue convirtiendo en práctica habitual, en la que yo iba perfeccionando la técnica y él iba teniendo más aguante. Nuestra experiencia sexual iba creciendo hasta la fiesta de cumpleaños de un compañero de clase que fue donde tuve mi primera relación sexual completa.

En la típica fiesta de cumpleaños que coincidimos todos los amigos, mi “noviete” de ese momento y yo nos buscamos un momento a solas en una habitación apartada del barullo de la fiesta. Como siempre, comenzamos con sexo oral, primero solo yo a él y luego un 69, nos entregamos al placer mutuo durante un rato. Después yo fui la que le comenté que quería dar el último paso y tener sexo en su máxima expresión. Con los nervios propios de ese momento y varios intentos de que su pene erecto y bien lubricado por mi saliva entrara, se obró la desvirgación mutua. Yo noté por primera vez la sensación de tener un pene ocupando mi vagina. Sin duda era un placer muy diferente a lo que había estado disfrutando hasta el momento. Él no paraba de preguntarme si yo estaba sintiendo tanto placer como él, y la respuesta era claramente que si. Este nuevo plano al que nos había llevado el deseo carnal hizo que de forma inconsciente fuésemos subiendo el ruido. No tardaron en llegar varios amigos y descubrirnos, tras unos instantes de vergüenza, uno de ellos comentó que esta “fiesta” era mejor. Los intentamos echar de la habitación pero no hubo forma. Discutiendo llegamos al acuerdo, que como yo ya había tenido sexo oral previamente con todos, yo les hacia pajas o les comía su polla siempre que ellos no participaran en nada más y fuera solo mi noviete el que me penetrara. Ellos no se lo pensaron más y aceptaron sin rechistar la oferta, y mientras tuve mi primer orgasmo vaginal, una lluvia de semen me caía por el pelo, cara y pechos.

Mi otra pasión: cabalgar y endurecerla

De este modo, así fue mi descubrimiento del duro sexo, obviamente con los años he perfeccionado la técnica y ahora mismo no hay hombre que se me resista en el sexo, ni grupo de ellos que pasen por mi cama sin dejarme su blanco y bello recuerdo.

Gracias a todos que me animan a seguir escribiendo, si les gustó me lo pueden comentar abajo, bss.

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EL Y YO FOLLANDO MAMA EN EL AVION

Orgías, Primera Vez 13/02/2017

Estamos de regreso de paris que tardara 8 horas a llegar por haber cojido un vuelo económico de
oferta, éste es uno de esos relatos de primera vez, algo nuevo,  tiene que primero aterizar en copenhagen 1 hora y luego 5 horas pata llegar a nuestro destino..
hasta copenhagen todo normal pero ya a la salida hay en el avión solo 6 chicos del equipo danes de
natacion categoría junior, 2 azafaras mama y yo…
uno de los chicos es francamente impresionante tiene que tener unis 16 anos de edad y mide casi 175, rubio
con ojos verdes claros, boca con labios carnosos, cuerpo atlético y es el campeón de natación en Dinamarca,
culo como logico muy respingon y sin duda esta al nivel de belleza de aquel negro con enorme verga que follo mama durante el gang bang en casa de los negritos– como el avión esta vacillo , se puede sentar libremente
en el avión, el tarzan viene y se sienta en nuestra fila a la ventanilla teniendo a su lado mama y luego yo a lado
de ella, son las 10 de la noche y despuies del arranque del avion, rápido nos sirven la cena y nos invitan a una
botella entera de una bebida danesa que no conocemos, la azafatra nos dice que es muy buena con la cena
y que no la desperdiciemos.. asi lom hacemos pero ya los tres estamos muy puestos… con el pretexto del reparto
de la bebida, el chico entama conversacion con mama y entre otras cosas, no deja de complimentarla por su
belleza y su sensualidad.. la dice que esta muyb feliz de tener como compañera de vuelo una tal belleza, bellezas como…

y que lamenta no ser el su amante o marido, afortunado dice, el que esta a su lado y disfruta de sus maravillas…
mama la gusta los cumplidos y claro el chico, la verdad que cualquier mujer estaría loca de estar en sus brazos
musculosos.. se retiran los cubiertos y tamizan mucho la luz para dejarnos dormir y no sentir las largas horas
de vuelo… estamos en esto cuando el chico enciende la pequeña lucecita encima de nosotros que se puede
dirigir a la posición deseada, yo me giro del lado de mama y meto mi brazo sobre sus piernas para estar mas
comodo y ninguna otra intención.. cierro los ojos y intento dormir…
al ratito oigo que el chico esta susurrando algo a mama, esta la oigo decir, no, no no…sigo y noto mama agitada moviéndome mucho mi brazo, abro con disimulación mis ojos y veo que el chico ha dirigido la luz sobre los
muslos y piernas de mama y esta agachado acariciciandola los pies y tobillos, tiene su boca pegada al cuello
de mama y la va lamiendo el oído y el cuello, ella lo empuja y intenta quitare sus manos de su tobillo pero no
lo consigue, yo no intervengo puesto que ella no me lo ha pedido pero como tengo la cabeza inclinada, esto me
da la posibilidad de observar sin ser visto.,su mano va subiendo muy lentamente y mientras la esta dando besitos
al cuello, lamiéndolo y chupando el lomito de su oreja, la mano llega a la rodilla y la acaricia debajo.siento mama
cada vez mas agitada y moviéndose mucho en su asiento…cambia de pierna y hace lo mismo pero muy lentamente
llega a sus muslos, como si de unos relatos de primera vez en situación similar, ella cierra fuerte sus piernas para no dejarle acceso a sus partes intimas. el hecho que esta en
una micro falda y un top sin sujetador, facilita al chico sentir las carnes de mama pero hasta ahora se esta
dedicando unicamente a las piernas.. se agacha y empieza a lamer los muslos y besarlos frotando sus labios
carnosos sobre ellos, mama salta del asiento y le quita la cabeza y bajito lo recrimina, el ya la esta acariciando su
cara pasando sus dedos alrededor de los labios de su boca y atrayéndola, la besa la boca y intenta meterla
lengua, ella no abre la boca y el lame los labios de una parte a la otra, mete su lengua entre los labios y lame…y
inciste… la otra mano esta entre sus piernas donde el ha encontrado un hueco y ya ha llegado a su vagina, roza
la vagina con un dedito pasándolo sobre el clítoris, y va sobando la vagina de un lado el otro sobre su mini braguita,
al sobar la va`gina, mama abre la boca para recriminarlo de nuevo, el aprovecha y rapido la mete lengua en
su boca y inicia a lamerla su lengua y paladar, en esto ya su mano libre agarra un pezón y esto la hace rendirse, ya
deja de luchar y se abandona, la besa largo tiempo y la lame toda la cara , cuello y orejas., ya la ha subido su top
y esta estrujándola sus pezones mientras la mano de abajo le ha subido del todo la faldita y esta su vagina a la vista
puesto que la lucecita apunta allí, tiene los dedos sobándola entre los labios vaginales pero sin apartarla la
braguita, la empuieza a chupar sus pezones y meter casi toda la teta en su boca, su manos no paran y están
acaricisando y sobando y las tetas y la vagina., mama se hecha sentada mas adelante y abre sus piernas…
el rápido se levanta y se agacha entre las piernas de mama y apartándola la braguita, mete su cabeza y empieza
a darla unos lametazos a su coño, una de sus manos se ha metido debajo de sus nalgas y la esta acariciando
el ano muy suavemente y todo al rededor de su entrada.., entonces yo abro los ojos y el me ve, entonces hace
li impensable, agarra mi mano y la mete sobre la vagina de mama mientras el un poco mas abajo la esta lamiendo
y penetrando el coño con su lengua, ella en esto le hecha unos 6 chorros de sus jugos en su boca y el los traga…
yo con este panorama incio a pasar mi dedo sobre su clítoris y acaricio los labios vaginales, noto la lengua de el
que esta ocupada en el coño de mama y también la mete dos dedos y inicia a masturbarla fuerte entrando y
saliendo sus dedos , lo hace muy rapido y ella gima y lanza otros tantos chorros-. mama esta completamente a la
merced del chico. entonces el se sienta otra vez en su asiento y quitando la braguita, la separa sus piernas del
todo y metiendo la mano en su vagina, la separa los labios vaginales y la abre del todo, ajusta la lucecita justo
en este punton dejando el interior de su coño rosado muy visible, coje mi mano y separando dos dedos, la mete
çen el coño de mama y me hace señal de masturbarla muy rápidamente , estamos mama y yo sin reacción por
lq sorpresa que nos da el, masturbo el coño y veo que el ya la he metido un dedo en su culo y lo esta masturbando simultadamente con mi mano en el coño, mama delira de placer y quiere ser follada por este semental, la
masturbamos un largo rato, el y yo la vamos chupando un pezón cada uno mientras la masturbamos, ella ya se
ha corrido 4 veces… ya el la levanta y el coje su asiento en el centro, la metre sobre el y mojándola con mucha
saliva su ano y el su verga que resulta también de buen tamaño la penetra despacito su culo,, ella gime sin parar
y yo, quito mi mano de masturbarla y me levanto y agachandome, la penetro el coño ya que tiene levantadas
sus dos piernas, asi mama esta follada en trio que como lo sabemos la encanta, noto que esta sintiendo mucho
placer por los acelerados masajes que nos esta dando en su culo y coño, veo que la encanta el chico y que se
esta abriendo del todo para que el la penetre del todo, el separa sus nalgas y aprieta, están sus huevos chocando,
en sus nalgas, ya que me ha dejado follarla casi 20 minutos, me quita y poniéndola en posición perrito, la folla
muy fuerte intercambiando culo y coño… mama gime ,suspira y no deja de correrse, yo la meto mi vcerga en su
boca y se la follo, el chico despues de otros 20 minutos ya se pone muy tenso y la lanza en su culo casi 8 chorros muy potentes y cuantiosos…
sin dejarla descansar la asienta y levantándola sus dos piernas hasta su cabeza , dirije la lucecita otra vez en
su coño y la penetra y la folla el coño, a mi me hace chuparla sus pezones mientras la folla y al final, me la mete sobre mi para penetrarla el culo y el la folla el coño y asi otra vez esta en trio …
ya todos nos hemos corrido y nos hemos sentado noremal en nuestros asientos, de repente veo mama que le da
unas fortísimas ostias a su cara y levantándose le da un montron de patados al tobillo doblándolo. como esta
agachado, le da una patada en plena cara que lo atonta.. e pide perdón repetidamente y no responde a los golpes..
ya después de la paliza le dice en ingles: si cuentas a tus compañeros lo que paso aquí, te voy a denunciar por
violarme y asi saldra tu nombre en todos los periódicos y iras por algunos años a la cárcel para perder para
siempre tu fama, si veo que tus compañeros solo me miran, estare con el comandante del avión
denunciándote para que la policía te espere en el aeropuerto.. asi que largo ahora mismo de aquí– el al pasar
al lado mio y al ver lo que le dio mama, le meto un puñetazo en sus huevos que se dobla en dos y va tibulando a otro asiento.. pregunto a mama que paso y ella me dice: el descarado me pregunto si quería que el llamase
a sus compañeros para que me follasen todos y que lo pasaría muy bien con 6 vergas, que le guste mucho y
que el quería compartirme con sus compañeros… por esto le conteste como lo vistes y claro tu lo rematastes muy
bien, para largo tiempo sus huevos se acordaran de nosotros….
llegamos a nuestro destino y justo antes de aterizar, vino el tontito y poniéndose de rodillas delante de mama,
coje y la besa sus manos y con lagrimas en sus ojos, la pide perdón un monton de veces y repetidamente y la da
las gracias por la lección que le dio y que se lo merecia… la rogo de perdonarle y la juro que ella era la mas dulce,
guapa y sensual mujer de toda su vida y que jamas el mismo no se perdonara de lo tan asqueroso modo que se
comporto y allí se marcho…
ya mama se calmo y dice: baya tontito, ya ha aprendido a respetar a las señoras mismo sin ha follado con ellas…
asib termino nuestro viaje… seguira mama.

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Relatos gays. Tú y yo juntos

Primera Vez 26/01/2017

Antes de un ” ¿estás seguro de que quieres hacerlo?”, viene un “nos dejaremos llevar por nuestras sensaciones”.

Antes de un ” nos dejaremos llevar por nuestras sensaciones”, viene un ” quiero hacerlo”.

Antes de un ” quiero hacerlo” viene un ” Tengo miedo igual que tú, pero también tengo ganas”.

Antes de un ” Tengo miedo igual que tú, pero también tengo ganas”, viene un ” será una nueva experiencia, cruzas esa experiencia conmigo?” .

Antes de un ” Será una nueva experiencia, cruzas esa experiencia conmigo?”, viene un ” te deseo”. Son como relatos de la primera vez de relatos gays.

Antes de un ” te deseo” viene un ” te quiero”.

Antes de un “te quiero” viene un “me gustas”.

antes de un “me gustas” , viene una mirada con una sonrisa

Relatos gays de Ken y Daisuke: amor infinito

Todo esto les llevó a Ken y a Daisuke, cada uno con 11 años, a buscar un lugar oculto y cerrado en el mundo digital, los dos se pusieron de acuerdo en perder la virginidad al mismo tiempo, eran ya muchas las ocasiones donde la tensión sexual explotaba en ellos y después de aquel primer beso decidieron que ya era el momento de ir más allá.

El lugar escogido fué una cabaña abandonada en medio de un bosque con un bonito sofá en su interior, lo eligieron los dos dos días antes y ahí se encontraban ahora, desnudos cogidos de las manos mirando el sofa que iba a ser testigo de como iban a perder su virginidad, Ken por el pene, Daisuke por el ano

– N- No te lo vas a creer.. pero estoy muy nervioso -. Respondió Daisuke con la mano que sujetaba a Ken temblando
– Yo también, esto es un paso muy importante para nosotros

Los dos se quedaron en un silencio profundo, sólo la gantanta de Daisuke tragando saliva hizo a Ken hablar mirándole a él ahora.

– Daisuke, si no te sientes preparado mejor es dejarlo aquí, lo intentaremos en otra ocasión, si nuestros cuerpos estan tensos la penetración que yo quiero hacerte será dolorosa para tí y eso supondrá una primera vez traumática
– Pero yo fuí quien tuvo la idea de que tuvieramos nuestra primera vez, no quiero tener miedo, estoy muy ilusionado, quiero perder mi virginidad contigo,Ken
– Y yo contigo,Daisuke, juntos, no quiero ningun malestar en nuestros cuerpos, debemos estar relajados, sólo se trata de sentir, es nuestra primera vez, no sabemos a que nos estamos enfretando, somos dos inexpertos.
– Yo ya sabía a lo que venía, sé a lo que me estoy enfrentando, asumo todo, fué mi deseo de hacerlo, debo mantenelo, te lo dije muy claramente, ” no quiero retrasar este deseo más, quiero que seas tú quien me quite mi virginidad”
– Te hice pensartelo muchas veces, no parecías hablar en serio, y ser yo quién te penetre es una responsabilidad muy grande
– No hay marcha atrás,Ken, es algo que debemos hacer, no se como explicarlo, solo sé que quiero hacerlo contigo.
– Únicamente es arder de deseo y pasión en el dulce infierno que hemos preparado entre nosotros desde hace mucho tiempo, te confieso que tenía muchas ganas de verte desnudo y que fuera yo quien te quitase la ropa -. Respondió Ken un poco sonrojado
– Yo Tambien, y yo te confieso que me he sentido muy vulnerable quedándome desnudo por primera vez delante de ti y ver ese pene tan bonito que tienes
– Me gustan tus pezones,Daisuke, no puedo evitar no mirarlos , ¿me dejas tocar unos segundos? quiero saber que se siente
– Mm… puedes hacerlo

Ken se acercó más a Daisuke y cada uno en sus pensamientos dijo

– >> El rostro de Ken está tan cerca de mí.. tengo un angel casi a punto de tocarme un pezón <> Me atrae mucho los pezones de Daisuke, son muy blandos y bonitos , siento deseo de estimularlos, ponerlos duros y saber su reacción, tal vez rozando con mis dedos …<> ¿Porqué dije eso? !soy un idiota!, pensará que soy un pervertido <> Daisuke se sonrojó, es tan lindo.. debo decirle algo para que se sienta mejor <> Que extraña sensación ahí abajo, creo que mi pene está reaccionando a las palabras de Ken <> conseguí que Daisuke se excitara, estoy muy contento <<

– Te provoqué una excitación, eso es bueno Daisuke, significa que sientes mis palabras y tu cuerpo reacciona con tu pene ¿Se siente bien?
– Es una sensación nueva, me gusta, quiero experimentar más
– Entonces es mejor que estemos ya en este sofa, ¿No te parece?
– Sí, quiero hacerlo.. pero un momento…¿qué es esta sensación?
– ¿Qué sensación?

Daisuke miró hacia abajo tratando de averiguar

relatos gays

– Me gustó que me tocases, es un calor cómodo y se siente muy placentero
– Me gusta oir eso, oh..Daisuke.. es un poco dificil esta pregunta pero es obligatoria, ¿donde quieres perder la virginidad? en el ano o en el pene?
– Quiero que me penetres tú a mí, elijo el ano, es más sano
– Está bien, entonces sería muy bueno que te sentaras
– M- M- Muy bien

Interiormente, Daisuke estaba muy nervioso

– <>

Mientras Daisuke se sentaba y se tomaba unos minutos para respirar, Ken le miraba con una mirada muy tierna

– >> No puedo dejar de mirar su cuerpo, mis manos quieren tocar sus pezones, miro su pene y quiero jugar con él, quiero estimular a Daisuke, quiero saber que es lo que se siente cuando una persona estimula a otra persona, mi cuerpo quiere estar más cerca de él, quiero sentir su respiración, me encanta tenerle en frente de mi, definitivamente, Daisuke me vuelve loco <> Oh.. me está mirando, como esos relatos de gays, de primera vez, pero yo… no puedo dejar de mirar su pene, es muy bonito, tiene un cuerpo tan afeminado.. sus cabellos contrastan con el color de sus ojos, debo decir algo, no puedo estar en silencio todo el tiempo, esto puede ser incómodo >>
– Oye Ken
– ¿Sí?
– Si vas a entrar en mi ano es mejor que nos estimulemos un poco en ese lugar.

<< Oh Dios.. se va a pensar que estoy desesperado, !soy un estúpido! <<

– Pareces saber mucho sobre sexo
– !N-No es asi! pero.. pienso que si estamos relajados y en tensión tu pene no va a entrar facilmente y yo quiero sentirme bien, tú tambien, ¿verdad?
– Tienes razón, además yo deseo estimular la entrada de tu ano, volverlo flojo y sensible, y… mi pene debe estar en una posición recta para poder entrar y más tarde, eyacular dentro de tí
– Exactamente…¿Qué es eyacular?
– Es cuando sueltas el esperma que hay dentro de tu pene debido a la excitación
– Parece peligroso
– ¿Estás asustado Daisuke?

– << Oh mierda, se me ha notado, Debo decir algo pero…. !no sé! malditos nervios <<
– << Daisuke no quiere decirlo, pero esta nervioso, eso le hace ser más adorable de lo que ya es, lo amo mucho, debo hacerle sentir seguro

Ken se sentó al lado de Daisuke y le dijo acariciandole el rostro

– Entiendo que estés nervioso, pero.. por favor, relajate, hoy nos vamos a amar muchísimo más, mi objetivo es que vuelvas a desear todo lo que tengo planeado hacerte, quiero disfrutar, quiero disfrutarte, quiero dominarte, quiero que disfrutemos de algo muy deseado por los dos, quiero que salgamos de este lugar siendo felices internamente y externamente, me excitas mucho, Daisuke, yo estoy seguro de que quiero hacerlo contigo, me inspiras mucha ternura, he soñado con esto todos los dias, todo tú para mi eres perfecto, quiero que estés seguro de mí, únicamente vas a sentir mis caricias, mi pene entrará en tí y necesito esa estimulación para ponerlo duro, ¿me ayudarás a hacerlo?

– << Me encantan esas palabras de Ken, es tan sincero, es por eso que estoy enamorado de él como un idiota <<

– Tal vez me va a doler mi cuerpo, pero valdrá la pena porque yo quise cumplir este deseo, soy un tonto porque a veces quiero decir ” hasta aquí” y salir huyendo como un cobarde, pero tu presencia hace que permanezca a tu lado, si huyera no sería yo
– No me voy a cansar de decirlo, Me gustas,Daisuke, me gustas mucho, eres un chico increible y sé que quiero hacerlo contigo, y.. siento ser tan directo contigo pero intenta echar la espalda en el espaldero del sofá, quiero abrir tus piernas y tocar la entrada de tu ano, por favor

– << Lamento ser tan sincero pero verle desnudo aumenta mi deseo sexual por él
– << Debo ser valiente, debo ser valiente ! Vamos!

– Deja que me agarre a tu cuello

Daisuke deslizó sus manos sobre el cuello de Ken con su espalda dando en el espaldero del sofá quedando sus brazos haciendo una barrera entre él y Ken

– ¿Y ahora?
– Voy a abrir tus piernas para poder ver tu ano, intenta mantenerlas abiertas y flexibles, por favor
– D- De acuerdo

Ken, lentamente fué separando los muslos de Daisuke y abriendo de par en par sus piernas por primera vez

– << Oh.. Daisuke tiene unas piernas tan flexibles, me encanta mirarle, es muy consciente de cada movimiento que estoy haciendo, pero me pregunto hasta donde es capaz su cuerpo de aguantar la flexibilidad.. <<

– Daisuke, dime hasta donde son capaces tus piernas de estar abiertas

– << Ohh..Ohhh. cada vez soy mas flexible.. ohh.. ohh.. Me encantan las manos de Ken, pero…. pero … empieza a doler, sí, me duele, debo decirselo

– Creo que hasta ahí.. sí, sí, Ken, no sigas más por favor, es suficiente
– Entendido, no voy a flexionar más, ¿sientes incomodidad? por favor dímelo
– A decir verdad, mi pierna derecha la siento incómoda ¿puedo ponerla encima de tu hombro?
-Claro que puedes, quiero que estés comodo 100%

Daisuke acomodó su pierna en el hombro de Ken y este pudo ver mejor el agujero del ano completamente cerrado y estrecho debido por la tensión y nervios, de su ahora, novio.

Los dos se quedaron en silencio, sólo se oía la respiración acelerada de Daisuke en medio de todo ese silencio que era acompañado de ilusión y entusiasmo, todo debía salir perfectamente y lo que menos podía haber eran prisas, de ser así, el cuerpo de Daisuke podría quedar perjudicado y ambos querían que su primera vez fuese inolvidable

Mientras la espalda de Daisuke y su cuerpo estaban relajados miraba a Ken pensando

– << Me pregunto que estará pensando.. está mirando mi ano, ¿sabrá que es lo que tiene que hacer? tengo que decirselo, necesito oir sus palabras para estar relajado <> Le siento con miedo, no debe tenerlo, quiero que se sienta bien, pero.. me encanta que esté temblando y esté con dudas, yo tengo el poder ahora mismo, pero es nuestra primera vez, tengo que hacerlo muy bien.. pero.. es tan adorable, no quiere admitirlo pero tiene miedo.. eso me excita, quiero provocarle emociones, pondré mi mano en su entrada<> Desperté sus sentidos, me gusta>>

– Daisuke, ¿que es lo que sientes?
– Mmm no sé explicar muy bien, es una sensación placentera, unas manos en mi zona íntima, es agradable, y me gusta que seas tú
– Quiero estimularme contigo, déjame tocar un poco esta zona, voy a ir suave

Los dedos de Ken tocaron la entrada del ano de Daisuke con suavidad pero para él, eso estaba resultando muy morboso

– >>Siento como un calor extraño está subiendo hacía arriba, siento mucho calor, y veo que Daisuke resopla, sus mejillas están ruborizadas, siento mi pene ponerse duro, yo me estoy poniendo duro, mi cuerpo se está estimulando, oh… que sensación tan increíble<<

– Daisuke, sientes como algo muy calido va subiendo por tu cuerpo?
– Me estoy abrasando con un calor que nunca antes había sentido, eso es lo que la gente llama … ¿placer?

– << Los dedos de Ken en mi ano, tratando de volverlo flojo, que sensación tan increible<> Quiero que estemos los dos juntos en este aire lleno de placer que nos envuelve, me estoy excitando con él, Daisuke es increible>>

Ken de nuevo tocó con sus dedos la entrada del ano de Daisuke y juntando su boca al rostro de Daisuke le dijo

– Déjame abrirme emocionalmente a tí, estoy viendo que contigo en la intimidad de una habitación, me puedo mostrar como soy yo, sé que esto que estamos viviendo es real, porque te estoy haciendo sentir lo más deseado, estamos sintiendo, sé que sientes, porque me haces desearte. estamos viviendo lo irreal, lo inimaginable, mis manos están encendidas, desean tocarte, quiero tocarte,Daisuke, pero quiero hacerlo más tarde, no sé que me pasa…pero estoy perdiendo el control de mis emociones, esto es una locura, me haces sentir muchas cosas

– << Mi corazón late muy deprisa mientras Ken me está hablando, me gusta, me da morbo que me hable así <> Su pene, recto, inflado, lo necesito dentro de mi<> Daisuke, me tienes ardiendo en deseos, dimelo, haz que lo haga<> Quiero entrar en Daisuke ya, no puedo controlarme a mi mismo, pero es mejor preguntarselo directamente<<

– Daisuke, entonces, está decidido, ¿Verdad? quieres mi pene inflado dentro de ti? ya no te veo dudar
– N- No estoy dudando, Hemos esperado mucho y estamos en el punto más alto, hazlo
– Entendido, a decir verdad, con esta excitación que tengo no puedo permitirme a mi mismo detener lo que los dos queremos, meto mi pene en ti ahora mismo
– Bien

Los nervios aumentaban en Daisuke cada vez que veía a Ken empujar su pene hacia dentro del ano de Daisuke, una cosa tan dura en un sitio tan estrecho, una atentica locura, pero… entró, ese pene entró muy lentamente en Daisuke, únicamente la punta del pene

– << es la primera vez que entro en el interior de Daisuke, no sé a que nos estamos enfrentando, pero la sensación que siento es única, quiero que mi pene se adapte a su interior, ¿que estará sintiendo él?<<

– << El pene duro de Ken, en mi, nunca pensé que viviría para ver esto, me gusta porque lo está haciendo con cuidado, algo duro en mi..un momento, sentí algo, mmm creo que empujó un poco, oh… me duele, no puedo evitar retorcerme un poco, lo siento Ken, espero que no te preocupe que sienta como… escozor<<

– Mmm Está entrando… -. Externamente, Daisuke cerró un ojo aguantando la presión, preocupando a Ken
– ¿Estás bien Daisuke? ¿te dolió? ¿te hice daño?
– Duele.. un poco, pero intento relajarme, no quiero que mis expresiones te hagan sentir mal
– Me preocupas a cada momento, hazme saber como te sientes a cada momento, estás aguantando todo muy bien. Gracias, Daisuke

relatos gays calientes

– << Es tan adorable Ken intentando ir despacio.. pero le siento condicionado, creo que quiere ir más velocidad, a fin de cuentas, esto no es nada malo, estamos los dos juntos, si yo no me permitiera a mi mismo seguir más, estoy seguro de que él haria menos movimientos, debo decirselo porque veo su expresión y está como conteniendose <<

– rompeme por dentro, te lo permito, por eso estamos aquí, ¿no? pero intenta que los dos disfrutemos

– << Gracias Daisuke, en verdad. siento ganas de empujar más hacia dentro pero intentaré ir a un ritmo más pausado<> No soy yo, son mis instintos los que me obligan a moverme en tí,Daisuke, no tengo mas remedio que hacerlo <> Me pregunto si Daisuke se está excitando a la misma velocidad que yo, estoy sudando como él, siento mis mejillas ruborizadas como las de él, mi pene está duro dentro de él pero el suyo está en un punto intermedio, está soportando mucho para ser la primera penetración anal, yo estoy muy cómodo, me siento bien, también quiero que él se sienta bien, Gracias Daisuke por estar aquí, junto a mi. <> Quiero estimularlos <<

Continuará.

 

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Mi amiga de clase

Primera Vez 23/10/2016

Las amigas de clase, ella era mi amiga, y entre exámenes pasó la historia más tórrida y caliente que hasta ahora he vivido. Aquellos primeros días después de los sucedio, como es normal no podía quitarme a Paula de la cabeza, ni siquiera los escotes de mis compañeras ayudaban.

Los exámenes estaban al caer, así que llevaba varios días encerrado en casa estudiando sin verla, aunque siendo sincero creo que era más por vergüenza que por los exámenes.

No sabía cómo debería actuar a partir de ahora, sabía que lo mejor era seguir con normalidad, pero los examenes me brindaban una magnífica excusa para evitar enfrentarme a esa situación.

Una tarde, después de unas cuantas horas de estudio, me llego un mensaje de Paula que decía -Estoy en casa, ¿tienes un rato para hacerme una visita?.

Por unos segundos valoré seguir estudiando un montón de aburridos apuntes, pero el estar con la mujer que no me había podido quitar de la cabeza, inclinó rápidamente la balanza.

– Dame 5 minutos y voy – contesté a su mensaje.

Pensé que era la mejor manera de quitarme mis estúpidos temores, además era ella la que me lo había pedido, yo solo tenía que dejarme llevar por la situación y seguro que no iba a ser tan complicado como se me pasaba por la cabeza.

Baje después de arreglarme un poco y quitarme el viejo chándal que tenía de andar por casa.

Llamé a su puerta con más nervios que otra cosa, pero la reacción de Paula al abrir la puerta no me ayudó mucho.

Estaba hablando por teléfono, nada más verme acercó su dedo índice hacia mi boca para mandarme guardar silencio, mientras decía – No, muchas gracias, no estoy interesada.

Cerramos la puerta y la seguí hasta el salón, la oía hablar de manera muy cordial como si lo estuviera haciendo con alguna amiga.

Iba caminando detrás de ella y podía ver como sus piernas se perdían en una gran camiseta blanca varias tallas superior a la suya, a la que le había recortado ampliamente las mangas para estos días de calor, por donde se podía intuir el lateral de sus generosos pechos.

Estuvimos un rato sentados en el sofá, de vez en cuando me hacía muecas haciéndome entender que su amiga no se callaba ni debajo del agua, y Paula cada vez parecía de estar más aburrida.

Como daba la impresión de que tenía para rato, se acomodó subiendo sus pies a mis piernas, llevaba unas inmaculadas uñas rojas, cogí uno de sus pies y comencé a darle un suave masaje que ella me agradeció gesticulando una cara de placer.

La situación se puso interesante cuando cambié de pie, sus piernas se entre abrieron y por el hueco que dejaba la camiseta pude entrever la ausencia de ropa interior, fue el tiempo justo para que mi corazón empezara a latir más y más rápido, por mi cabeza no dejaban de pasar miles de fantasías.

Continúe como puede con el masaje a la vez que mi polla se iba hinchando bajo sus pies.

La breve visión de su entrepierna provocó que mis manos se fueran olvidando de los piés y fueran avanzando lentamente por sus piernas hasta donde alcanzaron mis brazos.

Ha estas alturas Paula ya se había dado cuenta de mi descubrimiento y mordiéndose los labios subió un poco la camiseta dejando una completa visión de su coño.

Mis ojos se abrieron como platos, contemplando que ahora estaba rasurado, tan solo coronado con un poco de vello en la parte más alta.

Mi corazón parecía bombear fuego por mi cuerpo que ardía de pasión.

Acaricié mi creciente pene por encima del pantalón, y un escalofrío recorrió mi cuerpo encendiendo el deseo de poseerla en el momento.

Nuestras deseosas miradas se cruzaron al tiempo que con su dedo índice me invitaba a acercarme.

Gateé por el suelo hasta llegar a los pies de Paula, me recibió mordiéndose los labios deseosa de lo que iba a suceder, levantó nuevamente la camiseta permitiéndole contemplar hermoso coño.

La visión del ahora despoblado clitorix y los labios vaginales acentuaron mis ganas de deleitarse con tan apetecible manjar, así que sin mucha demora por contemplarlos me sumergí en un mar de saliva, saboreando hasta el último de sus rincones.

Mi ansiedad succionadora solo era frenada por Paula cada vez que tenía que responder algo a su amiga, era entonces cuando colocaba la palma de su mano en mi frente y me empujaba hasta separarme, en ocasiones dejándome con la lengua fuera intentando alcanzar su ya húmedo coño, entonces ella tomaba aire y respondía a su interlocutora, sus intervenciones en la conversación se fueron reduciendo y en las mayoría de los casos eran monosílabos.

Verla tan angustiada porque no se diera cuenta su amiga de lo que estaba sucediendo, me excitaba más y hacía que me emplease con más empeño, hasta que llegó el momento en el que Paula no aguantó más y con una de sus piernas me separó hasta hacerme caer al suelo mientras intentaba controlar su respiración, se despidió con urgencia de su amiga y lanzando el teléfono al sofá se acercó a diciendome – Prepárate que hoy no lo vas a olvidar.-

Me desabrocho el cinturón con fuerza y sin dejar de mirarme fijamente metió la mano dentro del pantalón agarrando mi pene con fuerza. Me me susurro al oído -Llevo con esto metido en la cabeza en toda la semana, aún no eres consciente de lo que me has provocado.

Siguió desabrochado el pantalón dejándolo deslizar hasta el suelo, me beso con más energía que nunca mientras guiaba mi pene para frotarlo con su coño.

Metí una de mis manos por la manga de la camiseta y agarré con firmeza uno de sus pechos deseoso de chuparlos a lo que ella me correspondió apretando con más fuerza mi pene.

-Acompáñame- me dijo mientras me guiaba por la casa agarrando fuertemente la polla.

Llegamos hasta el baño, encendió el agua de la ducha y dándome la espalda se puso a buscar algo en el armario del lavabo, yo inquieto sin saber que hacer no dejaba de contemplar el cuerpo de Paula, incluso comencé a masturbarme suavemente hasta que al inclinarse para coger algo de la repisa su coño quedó expuesto, no dejé pasar ni un segundo y agarrando mi polla la introduje en el coño de Paula, aun seguía tan húmedo que entró hasta el fondo con mucha facilidad.

Al sentir como entraba, ella dió un respingo de sorpresa y me miró fijamente a través del espejo con los ojos bien abiertos, comencé a sacar lentamente mi polla hasta el último de los centímetros, y volvía a meterla.

El placer que sentía al entrar y salir de paula era indescriptible, lo hacía lentamente, sintiendo la fricción entre nuestros sexos.

Paula intentó quitarse la camiseta, pero se lo impedí volviendo se la a bajar, y en su lugar saqué su pechos por las amplias mangas, y los sostuve con las manos que difícilmente podía cubrir, los acaricié, apreté y estrujé disfrutando de ellos, una vez me percaté que los pezones estaban bien duros jugué con ello mientras los miraba a través del espejo, primero los acariciaba haciendo círculos alrededor de las aureolas o jugando con ellos entre los dedos pero cuando la excitación fue aumentando comencé pellizcarlos suavemente lo que sacó de Paula unos sonoros gemidos.

A la vez que iba acelerando la frecuencia de mis penetraciones, llegó el momento en el que comenzaron a ser tan intensa que me era imposible sujetar sus pezones para poder pellizcarlos, y sus pechos se apartaban hacia los lados para volver y chocar el uno con el otro al ritmo de las embestidas.
Deslicé una de mis manos por su cintura hasta alcanzar su vientre para así poder acariciar su clítoris mientras seguía penetrandola más rápido y fuerte cada vez.

El espejo comenzaba a difuminar nuestras siluetas debido al vapor que desprendía la ducha y ya era imposible vernos el uno al otro.

Sin esperarlo a Paula le flaquearon las piernas y tuve que sujetarla por la cintura, pensé que se había resbalado, pero de repente le volvió a pasar y pude sentir como temblaba todo su cuerpo y no se podía sujetar, la agarré con fuerza para que no se cayera y sin sacar mi polla, nos sentamos en la baza del baño, pude ver la mirada perdida de Paula y no puedo negar que junto con los calambres que le daban me asusté un poco.

La abracé con fuerza para que no se me escurriera y esperé a que lentamente sus espasmos fueron cesando, tras un profundo suspiro y con una debil voz me susurró -Me has hecho sentir lo que ningún otro hombre- apoyó su cabeza en mi hombro y quedó inmóvil unos minutos más.

Una vez vi que ya estaba más relajada la dije que me había asustado un poco y ella se rió en alto, me dio un dulce beso en la mejilla y me susurró -La próxima vez puedes seguir un poco más.

Tras unos minutos de silencio, se levantó sacando mi ahora flácido pene, y me dijo -ven que es para esto para lo que te he llamado-, nos pegamos una rápida ducha enjabonándonos mutuamente con lo que mi pene volvió a pedir guerra.

Una vez ya duchados me hizo sentar en uno de los extremos de la bañera mientras ella traía un bote de espuma y una maquinilla, se arrodilló ante mí y embadurnó mis huevos de espuma, acariciándolos con suavidad.

Mientras apartaba con una mano mi pene con la otra comenzó a rasurarme con mucha delicadeza, Paula tenía dibujada en la cara una sonrisa y una mirada de concentración.

La mano que sujetaba mi polla hacía tiempo que había empezado a masturbarme lentamente, tras retirar la espuma que quedaba con la ducha, acercó su cabeza lentamente hasta probar con un lenguetazo mis huevos recién depilados, comenzó haciendo círculos sobre ellos, lamiendolos de arriba abajo, hasta que al final terminó metiendoselos directamente en la boca.

Tuve que parar la mano que me estaba masturbando para poder disfrutar un poco más de ese momento.

Paula alzó la mirada y con una pícara sobria me preguntó -¿Qué te pasa?- conocedora de que estaba apunto de explotar. Fue entonces cuando recorrió con la lengua mi polla desde la base hasta el glande, comenzó dándome suaves besos, lametones y poco a poco fue tragando más y más, en ocasiones me hacía algo de daño con los dientes pero no decía nada, además eso me ayudaba a aguantar más tiempo de aquel delicioso regalo.

Fué cuando se empezó a ayudarse de una mano para masturbarme mientras me chupaba el glande cuando mi respiración se aceleró y comencé gemía más alto.

Entonces Paula sacó la polla de la boca y la colocó entre sus pechos, comenzando a masturbarme con ellos mientras me miraba fijamente a los ojos con cara picara. No tarde mucho en cerrar los ojos para concentrarme en la ola de sensaciones que me iban a venir durante el orgasmo.

Contuve la respiración unos segundos hasta que empezó a salir de mi rios de placer que parecían no tener fin.

Cuando abrí los ojos Paula tenía el cuello y el pecho lleno del semen y me miraba con una cara entre sorpresa y placer, se incorporó mientras mirando su pecho cubierto de choretones, acercó su cabeza a la mía, se detuvo a escasos centímetros de mis labios haciéndome desear el beso que unos segundos después me dió.

Nos volvimos a duchar y tras vestirnos estuvimos un rato abrazados en el sofá sin decir nada, simplemente saboreando el placer que nos había dejado esa alocada tarde.

Muy a mi pesar tuve que volver a la dura realidad de los exámenes, me fui a mi casa, pero mi mente se quedó en la de Paula. Era normal.

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Mi hijo adolescente

Confesiones, Primera Vez, Sexo con maduras 16/06/2016

Cómo disfrutaba con mi hijo adolescente, dándole de mamar como si fuera pequeño, mis mamas tenían suficiente fuerza para calentarlo, solo notarlo me ponía muy perra, aquí está la que tiene las tetas como yo, tetona y golosa. Quería ser protagonista de historias incesto real, sin miramientos y tabús absurdos, quería tener a mi nene nuevamente, dentro de mí. Ser por una vez, la protagonista de uno de los mejores relatos porno jamás contados.

Unas fotitos, unas fotos caseras xxx y os cuento cómo jugaba con él a solas

La fantasía de estar con mi hijo en la cama me había recorrido desde hacía mucho tiempo, era prohibido pero tremendamente erótico, cuando al final lo hice, más que excitada, fue agradecida como me sentí.

Inicio de mi histora real prohibida

Apagué la luz cenital del dormitorio y, descalza sobre la alfombra, caminé en silencio hasta la cama matrimonial. Mauro, mi hijo adolescente, ya se había acomodado en el lugar que dos años atrás había dejado el padre. Abrí el cobertor, corrí la sábana, y me acosté a su lado. El silencio era mágico. No me salía decir nada, y creo que en definitiva nada había para decir. Apagué la luz de mi velador y le pedí que hiciera lo mismo. De repente, quedamos rodeados de oscuridad, bañados apenas por el reflejo de una de las lámparas que nos llegaba desde el living. Recuerdo las fotos eróticas que de pequeña veía a a escondidas, fotos pornoxxx que endurecían mis gordos pezones juveniles en el silencio nocturno. Ajena a miradas indiscretas y vecinos curiosos. Y perfectamente la tibieza que me empezó a llegar desde su cuerpo, en aquel mismo instante, similar a aquellas masturbaciones de adolescente tonta caliente, de instituto masturbador por las mañanas. Ninguno de los dos quería moverse ni un centímetro hacia el otro lado. Me venía a la mente esos relatos eroticos filial que tantas veces había leído en soledad. Pero ahora podía ser una realidad. Ninguno quería cometer un error que rompiera el encanto de ese momento. Percibí el sonido de su respiración, y supongo que él percibiría la mía. Me sentí tranquila, relajada, en paz. Me sentía plena. Pese a que la fantasía de tener a mi hijo en la cama había tenido un claro contenido erótico, en aquel primer momento no me sentí excitada sexualmente. Sentía, sí, un pleno disfrute, un pleno placer, la plena satisfacción de la realización. Estaba exultante, satisfecha, pero no excitada. No sé si logro explicarme. Me sentía feliz.

Aquella noche no hicimos nada. No había margen para ello. Creo que fue lo mejor, porque necesitábamos tiempo para digerir aquello que estábamos viviendo y que tanto me costaba asimilar, pero que a la vez nos hacía sentir tan bien. Pienso en conciencia que, de habérnoslo propuesto, tampoco hubiéramos sabido exactamente qué hacer aquella primera noche. Porque al margen de nuestras conversaciones, incluso de nuestras charlas más atrevidas, no imaginábamos siquiera que realmente pudiera ser posible tocarnos de verdad. Aunque yo misma me había ofrecido para iniciarlo en el sexo, la cópula en sí misma me seguía pareciendo algo abstracto, lejano e impensable. Supongo que para Mauro estaría mucho más lejana todavía, sobre todo aquella noche y sobre todo cuando ambos pensábamos, ilusos, que con aquella fantasía realizada de yacer juntos se saciarían para siempre sus apetitos ocultos. Era su mamá, su madre, casi una abuelita, una de esas calientes abuelas xxx. Estábamos equivocados. Aquello no era el final del sendero, sino el principio, apenas nos estábamos mojando los pies descalzos en un océano de abismos insondables de lujuria. Para bien y para mal, lo que vendría sería mil veces más intenso que aquello que estábamos experimentando en ese momento. Pero aquella noche no lo sabíamos ni podíamos imaginar cuán cerca estábamos de las caricias y de los roces, de los besos enamorados, de los jadeos ahogados…

Pero aquella noche Mauro y yo sólo yacíamos de espalda lado a lado, cada cual pendiente de la respiración del otro en la oscuridad. Yo, desnuda como él había imaginado; y él, tendido en el lecho conyugal, como había sido mi deseo. Ni mi niño se sentía incómodo o impostado en aquel lugar que por derecho le había correspondido al padre, ni yo sentía vergüenza de mi desnudez ante su presencia. Yo era muy erótica, me gustabas las fotos porno, mirar, observar, a mujeres porno gratis maduras sin tapujos, ver tetas grandes y gordas, y ahora estaba con mi niño. El pene que no gesté y di de mamar. No teníamos mapas, ni planos, ni guía para afrontar lo que vendría, íntimamente confiábamos que juntos podríamos enfrenarlo todo. Era perfecto y no necesitábamos nada más. Hoy, mirando en retrospectiva, caigo en la cuenta de que estábamos jugando a las chispas sobre un mar de combustible. Menos de una semana después, en el living del departamento, a escasos metros del dormitorio marital donde pasamos la primera noche juntos, terminamos desgarrados en una confusión desesperada de manos temblorosas y lenguas ansiosas, su boca devorando mis mamelones inflamados, la mía prodigándole la primera de muchas peladuras… Fue todo exceso y, después, todo remordimiento, el inicio de una larga sinusoide repetitiva de encuentros y desencuentros, el comienzo de una espiral descendente que nos terminó hundiendo cada vez más en arenas movedizas, arrastrándonos más abajo en cada intento de salir. Porque del incesto no hay escapatoria, de estos relatos incesto como el que hoy escribo, no se puede huir ni escapar: solo gozar. Como tampoco hay retorno de las diversas perversiones que anima y provoca.
Aquí una madre como yo, toda tetona y bien caliente, no da gusto verlo?

Solo deseaba su polla, la de mi niño, y darle de mamar. Sentir como cuando era pequeño, pero esta vez conmigo, quería saber lo que era sexofilial, amor por tu niño, por la polla de tu pequeño. Son confesiones anonimas, confesiones nocturnas y sexuales, e incluso confesiones de noche de bodas de mujeres insatisfechas. En este el caso de uno de los centenares relatos infidelidad de la mamá con su nene pollón. La mamá golosa y tragona.
Pero para nosotros era imposible saberlo. El veneno que venía dentro del fruto prohibido era más dulce todavía que el propio fruto y ambos nos intoxicamos hasta la propia alienación. Recuerdo perfectamente la primera vez que entró en mí, cuidadoso y vacilante, usando el preservativo que yo misma le había enseñado a colocarse. Recuerdo su cuerpo vacilante, sus tiernos temblores y aquella primera eyaculación, naturalmente precoz, tierno, tiernísmo, relatossexo y que se quedan pequeños y sin palabras para definirlo, había que olerlo, tocarlo, una excitación de jovencito mío, olía a niño. Y a partir de ahí, nosotros, ambos, con esa soltura y naturalidad es con la que sellamos para siempre nuestra relación incestuosa. Recuerdo también muchas noches hermosas en las que nos acoplamos en silencio, confesiones intimas al oído, con susurros entre madre e hijo, con amor y ternura, una madre madura, relatos maduras y dejándonos llevar por el suave vaivén del coito, perfeccionando cada vez más el acople y la penetración, hasta cabalgarnos mutuamente provocándonos deliciosas culminaciones simultáneas. No sé exactamente en qué momento aquellos encuentros dulces derivaron en cópulas cada vez más frenéticas, hasta terminar en torvas fornicaciones realmente salvajes. No sé cómo o de qué forma pasé de besar tímidamente sus labios a escupir dentro de su boca abierta el semen que él mismo me había eyaculado mientras, sujetándome de los cabellos, me obligaba a chupar.

Fue progresivo pero fue imparable, como un alud que se desliza montaña abajo, lento al principio, incontenible después. Tengo presente cuando le permití lamerme la entrepierna, solazarse en mi vulva, sé que le enseñé la forma exacta en que debía prodigarme placer. Pero no sé en qué momento terminé arrodillada frente a él, sosteniéndome las mamas para que eyaculara sobre ellas… No nos dimos cuenta, no lo percibimos, pero resultó que al cruzar la primera línea, encontramos el método para cruzarlas todas, porque vencido el prurito inicial ya no hubo más pruritos, ni límites, ni razones para no ir cada vez más lejos. Y eso era así, tajantemente así, aunque aquella noche, tendidos lado a lado, no lo supiéramos. No sabía Mauro que yo habría de convertirme en su puta privada, ni yo sabía que terminaría siendo tratada como tal por mi propio hijo.

Porque lo que siguió fue tremendo, perverso y enfermizo. Lo corrompí, anidé en su mente, disfruté desviándolo y, en el proceso, me desbarranqué como madre y como mujer. Todo fue secreto, íntimo, doméstico, casi siempre vivido en nuestro departamento, en particular en el dormitorio conyugal, porque allí se sentía particularmente a sus anchas asumiéndose el ganador de la presa, el joven padrillo reproductor que montaba a la yegua andada, el reemplazo de su padre ausente. Aquella misma habitación, aquellos mismos muebles, fueron testigos de un romance lleno de emociones, pero también de excesos y de aberraciones.

Sobre la alfombra mullida que Mauro había dudado pisar por su temor inconsciente a invadir mis ámbitos privados, allí, sobre ésa misma alfombra, viví el acople más dulce de mi vida, tumbada de espaldas, mis uñas clavadas en sus glúteos, incitándolo a poseerme mientras cerca titilaba la luz del velador que habíamos tirado sin querer mientras nos besábamos ansiosos y desesperados. Tiempo después, sobre esa misma alfombra experimenté por primera vez su perversión, mis rodillas separadas, su puño cerrado en mi nuca, mi respiración ahogada contra el suelo mientras él se solazaba en una cópula lúbrica, usando mi vulva para masturbase… usándome de condón.

Tendido en el sofá del dormitorio, sus brazos extendidos sobre el respaldo, me acostumbré a brindarle arrodillada deliciosas sesiones de sexo oral, sólo para liberarlo antes de dormir de la tensión que había acumulado en el día. Meses más tarde, a cuatro patas sobre el mismo sofá, me oriné por primera vez durante un orgasmo brutal mientras era sodomizada despacio por mi niño, quien al tiempo que me penetraba por detrás me iba susurrando al oído vulgares obscenidades irrepetibles…Relatos de maduras insatisfechas como mi madre.

Jugando con la silla Luis XVI posé cien veces para él, sin tocarlo, sólo sabiendo que aquello lo incendiaba. Hincada sobre la misma silla, vestida sólo con mis tacones y un collar de pasear perras, viví la deliciosa experiencia de ser disciplinada como esclava de mi joven amo, las manos y los tobillos atados con las corbatas de su padre… Y en la cama, en la misma cama donde aquella noche nos dormimos sin habernos tocado siquiera, llegué a retorcerme de placer, mordiendo la almohada o sujetándome de los barrotes de la cabecera. En esa misma cama viví el paroxismo de suplicarle que me preñara… para luego unirme a él estando embarazada de su propio hijo. Pero eso vino después. Aquella noche, aquella primera vez, sencillamente nos quedamos dormidos.

Mirando hacia atrás, no termino de entender en qué lugar desviamos el camino, cuál de todos los eslabones de la cadena resultó el fallado, pues nunca nos dimos cuenta cabal de los que nos estaba ocurriendo. Pudo haber influido la edad, pues con 36 años yo estaba en la plenitud de mi madurez y, con sus 16, él recién estaba amaneciendo. Mi divorcio lo agarró en plena pubertad, entrando a la adolescencia. Asumo que su Edipo eclosionó cuando ya estaba desarrollado, pues de lo contrario la pulsión sexual no se le habría producido, pero tengo presente que cambió la voz cuando ya estaba conmigo, cuando nuestro vínculo ya estaba consolidado. Pienso que su edad y la mía, su despertar intempestivo y mi madurez ansiosa, hicieron que fuera tan hermoso lo que siguió al colecho. El amor que vivimos resultó luminoso y extraño como un sol de medianoche, y nos deslumbró hasta el punto de enceguecernos e impedirnos ver, prevenir o evitar o que venía. Porque la contra-cara de aquel sol de amor incandescente fue una luz negra que nos fue sumergiendo progresivamente en una oscuridad profunda en la que perdimos toda directriz, todo patrón, toda referencia moral.

Bajo esa luz de sombras, durante el coito me reflejé en los ojos turbios de lujuria de mi hijo, me solacé en la contemplación de su mirada vacía, deleitándome viciosa al saber que era yo misma quien le había quitado la claridad y el brillo. Le dediqué mis mejores gemidos de hembra en celo, mis más ahogados alaridos de puta satisfecha, y de a poco lo fui llevando hasta esa zona muerta en la que ya no había lugar para el romance, sino para el acople salvaje, para la cópula descarnada. La penetración suave, elaborada, de los primeros meses dio paso luego al coito ansioso y primitivo, al acto lúbrico consumado sin amor, por el sólo placer de disfrutar del acto mismo. Yo consentí aquello y lo incité, pues me autoproclamé madre y rectora, maestra e institutriz de aquel muchacho que, me juré, tendría el privilegio de experimentarlo todo conmigo. No le prohibí nada, no le puse límite alguno, quise saber hasta dónde era capaz de llegar para saciarse un joven potrillo desbocado. Y en el proceso resulté  y complacida, pero a la vez corrompida y desviada.

Experimenté el deleite único de sentirme llena, completamente llena, por aquel hombrecito que estaba descubriéndolo todo, viví el placer único de tenerlo encima, empujando incansable una y otra vez, llegando hasta el fondo mismo de mi ser, colmándome y vaciándome a intervalos regulares, y la sola evocación de aquella presión corporal, de aquella desesperación, de aquella respiración jadeante y aquel bombeo, me llenan hoy de emoción y ternura. Sumisa lamí sus pies y solícita acudí a masturbarlo cada vez que lo pidió, cualquiera fuera el lugar o el momento en que se le antojara. Así vi salir expulsada su simiente tibia entre mis yemas húmedas, e incluso entre mis mamas aceitadas con las que (estoy segura) le prodigué las mejores cubanas que jamás experimentó en su vida.

Antes incluso de que aprendiera a conducir, accedí a mamársela en el auto, estacionados en la oscuridad a la vera de primaverales caminos rurales o palpitando el peligro de ser descubiertos en plena feladura mientras estábamos aparcados en la playa de estacionamiento de nuestro edificio de departamentos. Acepté su mano en mi cabeza, sus dedos entre mi cabello, guiándome durante el sexo oral y hasta me excité al recibir sus poluciones en la boca, sintiéndolo gemir y sollozar de gozo, una debilidad que sólo se permitía evitar cuando hablaba telefónicamente con su padre, yo arrodillada frente a él o tendida a su lado, meretriz servil y agradecida, chupando despacio y en silencio mientras él atendía aquellas llamadas que yo no quería contestar, o dándole a mi ex marido excusas de mi ausencia, o negociando con él mejores mensualidades para nuestra manutención.

Me permití, también, mis propias delicias, como tocarme descaradamente en su presencia, completando a veces de esa forma la plena satisfacción que me había negado su egoísmo o, al principio de nuestra relación, sus eyaculaciones precoces. En el momento no lo sabía, pero al darme frente a él a estas prácticas intrínsecamente solitarias, fui venciendo frenos y pudores, lo que me facilitó participarlo luego de ocultas fantasías, como ser obligada a chupar, o ser poseída en el suelo, o ser penetrada de pie contra la pared, prácticas que Mauro perfeccionó al punto de hacerme correr en forma salvaje la mayoría de las veces. Al confesarle mis deseos íntimos, y al conocer los suyos, fui entrando de a poco en su mente cristalina, y una vez adentro me esmeré en irla torciendo y retorciendo hasta llevarlo al límite de la desesperación.

Descubrí las situaciones y expresiones que lo estimulaban y las fui perfeccionando hasta literalmente hacerlo enloquecer. Me excitó iniciarlo, pero mucho más me excitó desviarlo… y al final me descubrí deleitándome por la forma en que lo estaba corrompiendo. En determinado momento ya no me importó su integridad, ni las consecuencias, sino mi propio deleite y satisfacción, y así fue que comencé a manipular su subconsciente. Para cuando terminé, la prístina biblioteca que podría haber florecido y fructificado en la cabecita de mi niño se había convertido en una cueva oscura con libros corroídos por termitas. Millones de termitas cuyos huevos diminutos yo había ido introduciéndole de a poco cada vez que copulábamos, cada vez que fornicábamos como posesos, cada vez que nos dábamos al trato carnal. No es de extrañar, por eso, que al final Mauro no tuviera reparos en sodomizarme, incluso contra mi voluntad, o que se hubiera solazado sin culpas con mi cuerpo hasta el noveno mes de mi embarazo. Embarazo que él mismo me había provocado… Me encontraba como una embarazada xxx como la de esas películas eróticas, como esos relatos incesto madres, que están locas por sus hijos. Que se mojan con solo pensarlo, así estaba yo. Así estaba yo, en la mitad del vídeo, le miro la cara a ella, toda sobada y caliente como una perra, y soy yo

Espero hayáis disfrutado tanto como yo, puedo contar más.

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Mi mamá pasó a ser mi putita

Fetichismo, Follamigos, Incesto, Primera Vez 16/06/2016

Ella sola disfruta también, luego contaré, disfrutaba a solas con su amigo el duro siempre, como sra miss lady aquí abierta para todos nosotros, perra como ella sola

Siempre a punto, cuántas veces la imaginé en la cocina como a esta guarra, cuántas?

Unas fotos y entraré en la historia de mi mamá a mi putita

Pues sí, la historia parece de esas que no se creen, pero es tan cierto como la vida misma, os lo relato por si alguno de vosotros os habéis visto en situación parecida, sé que no es muy normal, pero a veces pasa:

Así que después de tomarme un descanso de escribir y también por motivos de trabajo, vuelvo a escribir nuevos capítulos de mis andanzas, de las de mi madre y de las demás mujeres que me dieron una época dorada en mis años de juventud extrema.

También creo que voy a cambiar un poco el estilo de escribirlos porque me gustaría hacerlos un poco más dinámicos de lectura y también, mejorar el sistema de escribir, consultando mis notas. Vostr@s diréis si he mejorado o no.

AQUEL DIA QUE DESVIRGUÉ EL CULO DE SARA

Aquel dia forcé la quedada en casa de su padre sabiendo que el estaría allí. Me daba morbo y un cierto espíritu de regodeo encular la hija del tio que quería tirarse a mi madre, no por tirársela, que ya se que la mayoría de los padres del instituto se la habían tirado en algún momento, desde que yo iba a la guardería que se iban pasando a mi madre por la piedra, sino porque sí, que ya que se la quería follar, pues yo primero a su nenita. Y darle por el culo, como a su madre.

Llegué pronto a su casa, Sara no había llegado aún, me dijo su padre.

– Espérala si quieres aquí – noté un tono amistoso que no había tenido conmigo antes – ¿te sirvo una cerveza?

– Sí, gracias, es muy amable – él se puso otra y nos sentamos en el sofá del salón.

– Así que parece que tus clases de mates le van bien a Sara. No ha vuelto a suspender. Y está más contenta y encuentro que más madura y segura, no sé, como más mujer.

– Sí ha mejorado mucho, en el Insti también lo dicen – aunque por razones distintas, pensé, para él decir más mujer era que había pasado de sobarle las tetas por las noches, usando su posición dominante, como a una nena, a que ella disfrutara pegándole mamadas de rabo hasta tragar la leche de su padre, como una putita incestuosa. Pero tampoco se lo iba a decir así.

– Creo que además de las mates, vuestra relación la ha influido mucho, y para bien – desde luego, pensé, pasar de monja a puta de la noche a la mañana, de virgen a follar con su madre y chupársela a su padre le ha sentado bien

– ¿Nuestra relación? – me hice el sorprendido, por tocar los huevos.

– Si, hombre, es evidente que no solo le enseñas mates, os habéis emparejado – vaya lenguaje eufemístico que utilizaba.

– Bueno, podemos decir que lo pasamos bien los dos juntos, no se si emparejados…

– No me interpretes mal, me gusta que salgas con ella, esta más guapa y mejor, y ya se sabe que a vuestra edad salir juntos puede también ser acostarse. No soy un puritano, me gustan las mujeres a mi también. – No sabia yo dónde quería ir a parar, pero algo le rondaba – cada día está más guapa, por cierto, hablando de guapas, hace tiempo que no veo a tu madre por el Instituto – ah, joder, va a por mi madre, se la quiere beneficiar.

– No, ya no va, ya somos grandes mi hermano y yo. Pero sigue siendo guapa como siempre –decidí picarle – un día nos pasaremos por su taller de motos, me gustaría convencerla que me compre una.

– Cuando queráis, estaré encantado, tengo varias que te irán bien. Y te las dejaría a buen precio, y siendo a tu madre, mejor precio, tiradas, jejeje.

– Iré con ella a ver ese descuento que nos hace – ¡joder, qué buena idea!, pensé. Cambiar unos polvos con mi madre por una moto, joder, cobrar por los servicios sexuales de mi mamá, pasarla de puta vocacional a prostituta de taller, dejar que este tío la babee las tetazas y se monte a mi madre para tener yo una moto – pero, no sé, mi padre no quiere darme un duro para una moto y mi madre no es que le sobre el dinero…

– Ya verás como se lo pongo muy bien a tu madre, no todo es dinero …- me estaba sondeando – tú tráemela al taller y ya verás cómo la convencemos.

– Ya me veo con una moto.

– Creo que puedo ser sincero contigo, eso depende de tu hermosa madre,

– Pero no del dinero que tenga.

– No. Ya encontrará con qué pagar la moto. – con su coño y sus tetazas, pensé, cuando te haga una mamada sabrás lo que es una hembra. Me excitaba.

– Creo que tiene lo que usted necesita, solo será cuestión de que acepte…digamos que … intimar en privado con usted.

– Veo que te gusta hablar claro. Así es, quiero acostarme con tu madre. Y veo que no te escandalizas.

– Bueno, yo me acuesto con su hija. Es normal, mi madre está buena y no es el único que se la quiere tirar. Por otro lado, no es mojigata, la convenceremos para que folle con usted. Espero una moto que valga lo que pagará mi madre – estaba vendiéndola – pero yo elegiré la moto.

– Joder, sí, está buenísima. Tu eliges la moto. Pero depende de qué moto, son caras. ¿Estás seguro que aceptará?

– Sí, yo creo que sí. La convenceré, me quiere mucho. Aunque sea cara, mi madre tiene de sobra para pagarle lo que pida.

– Uffff, ven pronto, no veas las ganas que tengo de follar a tu madre.

– Y yo de follarme a su hija.

Ya lo creo que fuimos a ver motos a su tienda. Mi madre, sexy como sabe, un vestidito ligero y algo ajustado a las caderas, con abertura al centro, delante, si quería podía enseñar las bragas sentadita y abiertita, con un buen escote, sus tetas siempre han sido llamativas, de ahí que la dijeran “la melones” en el Insti. Y dispuesta a conseguir mi moto, ya había hablado con ella, ufff , vaya calentón cogí hablándolo con mi madre, cuando le dije que había vendido sus favores sexuales, se me quedó mirando,

– ¿Así que has vendido mi cuerpo, hijo?

– Sí mamá, tu te abres de piernas, te follan y yo cobro. Mi propia prostituta.

– No sé si estoy oyendo bien, hijo, y sin preguntarme…

– Tú eres mi puta, mamá, y voy a sacar rendimiento de ese cuerpo de vicio que tienes. Te acuestas con un tipo y él me pagará, harás de ramera, le vaciarás de leche los huevos por dinero para tu hijo. Has oído bien, puta.

– Prostituida por mi hijo…- lo decía pero nada compungida.

– Me pariste, mamá, pariste tu propio macho y es lo que hay. Te voy a prostituir, sí. Prostituta – como me excitaba decirle guarradas a mi propia madre -, me acerqué, la agarré las manos y se als puse detrás sujentadolas, le mordí los labios – RAMERA, FURCIA, FULANA – le encasté el paquete en el vientre, la tenía dura.

– Ufff por dios, hijo….ummm…siempre la tienes dura…tienes razón , parí de mi vientre mi mejor macho…seré tu prostituta, follaré por dinero para ti… – me besó, calentorra – lo que me digas, ummm…pero no dejes de follarme, no dejes de follar a tu mamá.

ufff, me puse tanto que la enculé en la misma mesa de la cocina, casi violentamente, sin más que bajarle las bragas.

– Nada como dar por el culo a una madre en la misma mesa donde cenamos todos, mamá.

– AAAAAAAAAhhhhh que grande la tienes hijo…nada como que mi hijo me de por el culo en esta mesa…

– Hasta los huevos querida mamá, hasta los mismos huevos.

– ummmmm sí, sí, hijo mío, bien metida dentro de mamá…uuuuuuuu…qué `placer siento en el culo…mmmmmm….aaaaaaa..que dura…qué bruto eres…uuuuufsiiiiiiii…me gusta ser tuya, hijo mío…

– Joder que bien te entra mi polla en tu culo…- le daba buenos envites – Mamá.. Una mujer ama de casa…

– Uff… qué hijo…

– Puta.

– Hijo de puta…

De todas maneras ya lo iré explicando, ahora estaba en el salón del padre de Sara.

Antes que pudiera decir nada, entró Sara como una tromba, disculpándose conmigo por llegar tarde. Iba espectacular, con un pantaloncito corto ajustado, marcando culito y chocho, una camiseta ajustadita y escotada. Tanto yo como su padre la repasamos apreciativamente, vaya hembra joven, qué cambio.

Se dirigió a su padre, le besó y al inclinarse le enseñó todo el tetamen, yo creo que premeditadamente, esas tetas que tanto había sobado, y por supuesto él se las miró con descaro y ella no tuvo prisa en incorporarse, generosa con él.

– Sin problemas, hemos estado haciendo una cervecita tu padre y yo. Interesante cervecita. Mira te he traído un regalo.

Le había comprado un conjunto de lencería, medias y liguero, y un vestidito ligero sexy, corto y descocado de escote, de los q no tapan apenas nada. El desvirgue del culo se ha de hacer bien, con una imagen buena de putita, no de nena. Y además carmín rojo y pinturas de los ojos. Quería espectáculo.

Ella lo abrió y se sonrojó rápido al verlo. Me miró reprobadoramente.

– Esto, esto,..

– Estarás guapísima, ¿no te gusta?

– No..sii..si me gusta, mucho, pero ufff…- miró a su padre, pero él miraba las prendas con interés.

– Son bien bonitas, un detalle, Roger. Pruébatelas Sara a ver qué tal te sientan – la actitud de su padre la tranquilizó.

– Umm si? Ok ya vengo.

Se tomó su tiempo, por supuesto. Su padre y yo seguimos hablando. Le dije:

– Puestos a que Sara se ha hecho mujer, a ver como esta vestida de mujer.

Sara me llamó y fui.

– No sé cómo se pone esto – se había puesto las medias, el liguero, el vestido, se había pintado pero no sabia como ponerse el minitanga abierto. Por supuesto, llevaba las tetas al aire y fue lo primero queh ice, echarle mano a sus pezones, pellizcarlos y estirar suavemente hacia mi. Ella me dejó hacer y gimió.

– Aaaah, colega…que me pones antes de tiempo.

– Joder colega, qué buenorra estás, tú sí que me pones. Y si te has fijado, a tu padre también.- seguí apretándole los pezones – Tienes que salir con los pezones bien tiesos. No creo que tuviera demasiado problema en meterte el rabo aunque seas su nena.

– Teniendo tu polla, no quiero otra – me echó mano a la bragueta – joder que dura…además me da poco rollo follar con mi padre.

– Sara, tTe lo he comprado porque necesitas estar vestida bien para la ocasión, no siempre te van a desvirgar el culo. Eso es un tanga de hilo de silicona. Póntelo, el chocho queda entre los hilos, esta para resaltarlo no para taparlo.

– Joder colega qué pequeño es, me aprieta.

– Es que tiene que apretarte los labios del chocho para que quede abultado y salido, déjame – le agarré los labios y se los saqué por el agujero del tanga, quedan prominentes.

– Joder colega, qué guarro es.

– Mejor no?

– Umm si, me gusta, uf qué sensación. Me aprieta la vulva.

– Aún tienes que ponerte los labios mas salidos, ¿sabes cómo?

– No,

– Separa los muslos, colega – lo hizo, le agarré los labios y tiré

-AAA joder….uf – le di unas palmadas – aaaaa..

– Así se ponen infladitos, pero lo mejor es esto – me agaché, me metí el chocho en la boca y se los empecé a succionar.

– Aaaah , joder colega, ufffff que me vas a hacer correr….

-Imagina que te los esta comiendo tu madre o su novia….

-UUUUmmmm, siiii sigue sigue…

– No, que has de salir caliente ahí fuera y caliente para que te de por el culo, asi disfrutaras más. – me levante – ves? Así si que se te ve bien abultado el coño. Entran ganas de follártelo.

Uff sí colega, pues fóllamelo. Estoy cachonda.

– Ya te noto mojada del todo, pero después colega. Ahora acaba y sal a q te veamos.-

Sara salió y nos dejó sin habla. Una verdadera mujer, joven, sexy, provocativa. No tenia costumbre de zapatos de tacón, pero caminaba despacio, y le hacían contonear las caderas. El vestidito apenas le cubria las blondas de las medias, que se vislumbraban, sus piernas enfundadas en als medias negras eran espectaculares, y el vestido escotado apenas cubría sus pezones, duros como pitones. Los labios pintados de rojo y toda la cara bien pintada.

– ¿Estoy bien? – sabía que sí

– Espectacular, hija – dijo su padre – estas preciosa.

Me miró a mi.

– Grandiosa, colega. Esto sí que es un cambio.

– Levántate la falda.- Sara miró a su padre un instante y no supo qué hacer –solo un momento para ver lo bien que te sienta todo lo que no se ve- Se levanto la falda pudimos ver un espectáculo con su coño salido hacia fuera, sus muslos enfundados y rematados por la blonda y el liguero– date la vuelta – ahora nos mostraba su culo – te sienta de maravilla, ¿verdad? – le dije a su padre.

– De maravilla –dijo flojito. Ella dejó caer la falda, claramente excitada del episodio exhibicionista.

– Me encanta este regalo. Vamos a mi habitación, colega – me dijo. Yo me sentí estupendamente de llevármela delante de su padre.

Al entrar en su habitación y cerrar la puerta, resopló.

– Bufff, qué pasada, delante de mi padre – fue caminando moviendo las caderas – pero me encanta, nunca me había visto así, tan sofisticada – me veo guapísima.

– Se la has puesto dura, colega. Estás de polvazo, vas aprendiendo rápido.

– Tú que me enseñas bien. ¿Crees que le gustaré a June?

– No se podrá contener y te follará. Y tu madre también.

– Ummm, qué cosas me estaba perdiendo, nunca te lo agradeceré bastante – se me acercó y se abrazó a mi cuello – ¿me besas?- la morreé bien atrayéndola hacia mi y restregándole el rabo.

– Estoy caliente, colega, ya tengo ganas de la puta que eres.

– Ummm eres un diablo, de cualquiera me mosquearía pero de ti, me gusta, dime puta.

– Eres una puta, incestuosa y lesbiana. Voy a romperte ese culo como una vulgar zorra. – le agarré de las manos y se las sujeté detrás con una mano, la otra la usé para sacarle el pecho y me amorré, chupándola sin consideración y mordiéndola – buenas peras tienes cabrona, vas a tener que agradecerle a tu padre que te las sobara tanto – gemía y se quejaba suave.
Sí, tetazas, y culo, una puta incestuosa, aquí veis una igual, sobre todo en el 1.56 cuando se empieza a dejar chupar esas tetas caídas descomunales uff..

– Cómeme, cabrón, aaaaa- le abrí las piernas y le metí mano al coño – aaaah joder , siiiii, – le metí dos dedos sin mas- jodeeerrrr siii, bestia siiii – le follaba el coño con los dedos mientras le mordía las tetas – AAAh…siiii…

– Mirate en el espejo la pinta de putaza que tienes.

– UUUUUuuuuh siiiiii…..una buena puta….siiiiii…me voy a correr…siiiiii

– So puta, guarra…puta, puta,…comepollas…mamacoños…

– Me corrooooooooooooooooosiiiiiiiiiiiii

Fue un orgasmo intenso y largo, se abandonó en mis brazos, floja. La tiré en su cama, aun resoplando y jadeando, boca abajo, me saque la polla durísima y me dispuse a darla por el culo. Estaba excitado, le levante la faldita, un culito pequeño, la mitad del de mi madre que era mucho más voluptuoso, pero tenia un morbo indecente, parecía un culito de nena, otro culo a desvirgar, se me revolvieron los huevos de gusto. Tampoco estaba yo para contemplaciones con lo excitado que estaba pero es que ella quería una enculada como la que le hice a su madre así que no lo pensé demasiado y le di dos buenas palmadas.

-Este culito de nenita va a saber lo que es una buena polla,– la levanté el culo en pompa y le separé las piernas – voy a jodértelo vestida para la ocasión. Vamos a hacer de estos relatos de incesto algo grande, empezando por mi pollon para ti.

Sin embargo, la vista de su chochito bien infladito me sedujo demasiado así que primero le endiñé el rabo en el chocho hasta los huevos. Me gustaba joderla, tenerla así y con la imagen de su cuerpo y el de June pegándose un polvo la una a la otra, como June le comía las tetas y ese mismo coño que me estaba follando y este culito pequeño que iba a profanar.

– AAAAAAAAAAAAhh, que polla tan dura…ufff…diosss…qué bien…

– Qué bien qué, venga, ponte guarra y vulgar, que te gusta, mírate a 4 patas, vestida como una puta, montada como una perraca y calentorra, siente mi pichaza entrando y saliendo de tu chocharro.

– Uffff me pones…qué guarra….siiii, qué bien que me follas…sigue dándome polla, pichaza…lo que digas….como una perraca…siii…uuuuuuummmm…

– Goza perraca, pide que te meta la picha, so calentorra, que te oiga…bien alto… – he de confesar que de lo que mas me excita es oir las mujeres diciendo obscenidades, una voz femenina pronunciando palabras soeces es lo más morboso. – toma picha hasta los cojones…- dicho y hecho, de un golpe, hasta los mismos – jodida, perraca, bien repleta de carne de chorra…hasta que te corras como una cerda

– siiii, perraca…ummmm… jodida, rellena de…chorra, uuuuufff… siiiii – se la saqué del todo

– Más alto, jodida perra, o no te doy mi cipote de cabron.- se lo dejé justo tocando los labios de la vulva, instintivamente ella se echó hacia atrás para metérselo pero yo también – puta calentorra…dilo alto

– DIOSSSS, MÉTEME TU CIPOTE DE CABRÓN, SOY UNA JODIDA PERRACA, RELLENA DE CHORRA, METEME LA PICHA HASTA LOS MISMOS COJONES…- se la metí de un golpe, seguro que su – padre la había oído, eso me encantaba, que fuera consciente de cómo me tiraba a su hijita, y le di dos buenas palmadas en las nalguitas – AAAAAAAAAAAAAAHHHH DIOSSSSSSSS SIIIIIIIIIIIII NO ME LA SAQUES CABRÓN…que me corroooooooooo……..aaaaarfffffff gggggggggmm

Entonces acabó dejándose caer sin mas, mi polla hizo un ruido guapo al salir, no me había corrido y la tenía dura. Sara tenia aún estertores de orgasmo bestial.

Me recordó a mi madre cuando se corría fallándola entre su padre y yo, cuando le metíamos las dos pollas y le dilatábamos la vagina increíblemente. Pensé en ella y que deberíamos volver a jodérnosla así mi abuelo y yo, ninguna de las tías que me tiraba tenía esa capacidad ni de vagina ni de obscenidad, claro que ninguna era como ella, Catalina, la gran incestuosa, su padre y su hijo de machos preferidos, excitada de la perversión de tener su padre entre sus muslos, susurrándole palabras contradictorias:

– Ummm, papá, cómo te quiero, eres el mejor padre, – entre hija tierna con él, besándolo con cariño, y hembra fogosa gozando con su padre macho – no pares de joderme, papá, dame fuerte, monta con ganas a tu hija del alma.

Y la perversión de tenerme allí, a su hijo, esperando turno para copular con mamá querida.

– Ummmmmm chupadme una teta cada uno…..ummmmm móntame hijo mío….te necesito dentro…

En fin, una buena obra.

Sara se recuperaba poco a poco, se dio la vuelta, los ojitos brillantes el cuerpo relajado, enseguida me echó mano a la polla y al acarició, dura y mojada de sus flujos

– Cómo me gusta esto, colega, vaya corrida, joder – se inclinó hacia mi polla y me besó el glande – gracias por el polvazo, polla.

– Jajaja, y yo qué colega –ella rió y sin dejar de meneármela me besó en la boca suavemente – te gusta ser una putita, ¿eh?

– Uff y así vestida, más. Un conjunto guapo. Gracias colega. ¿Me he portado bien? ¿ He sido bastante guarra? – no dejaba de menearme el rabo – joder como me gusta tu…chorra, vaya palabra guarra, ufff y qué dura solo de pensar que la he tenido dentro me pongo

– Más guarra vas a ser, pero te ha gustado ser obscena, ¿no?

– Uf si, colega, pero me costaba. Y más oirme tan alto. Me tienes que enseñar a ser más guarra.

– Pídeme que te deje mamarme la chorra.

– ummmm, joder colega…¿me dejas que te mame la chorra?

– Y los cojones, venga, chúpame los cojones, putita calentorra, los tengo duros, llenos de esperma para tu culo.

Ella lo hizo sin rechistar.

-Para ya puta, – me estiré boca arriba – ven méteme las tetorras en la boca. Me gustan colgando tus peras, a 4 patas, perrita, te gusta, eh?

– Cómeme las peras, ummmm uf…dios cómo mamas colega.

– Ven estírate boca abajo – cogí el potecito de vaselina y unté dos dedos generosamente, se los coloqué en el culo y empecé a masajearle el agujero – voy a darte por el culo. A las putas se las da por el culo.- ella gemía suave y yo le iba introduciendo un dedo – ¿te gusta?

– Umm sí, me gusta – me unté de mas vaselina y le metí dos dedos –aa..um sí, me gusta…

– Ufff no puedo más pídemelo.

-uff si, dame por el culo, dame por el culo, dame por el culo.

Lle enfilé el culo, le separé bien las nalguitas, y empujé, diossss que estrechito era – toma zorra empujé más y le metí el glande.

-AAAAAAAAAhhh…joderrrr…ummmm …duele…uff – empujaba más e iba entrando gracias a la avselina, pero tiraba la piel – aaaah….joderrrrr….

– Puta lesbiana, traga chorra por el culo…- gemía, suspiraba y se quejaba pero aguantaba el culo – te estoy dando por el culo…- un espectáculo para mi, su culito pequeño hacia que mi polla pareciera mucho mas grande, muy diferente de cuando daba por el culo a mi madre. –voy a romperte con mi picha, guarra – no quise darle respiro y sacarla, seguí empujando, quería metérsela entera de una vez, ella gemía y gritaba mas, era imposible que su padre no la oyera desde fuera, cosa que me excitaba más aún. Le di dos palmadas en su culín, le agarré del pelo y tiré- joder…entra ya, coño… – le dí un golpe de cadera y se la emtí del todo, ella gritó – ahora estas bien dada por el culo.

– Arfff….joder, joder…siiii como noto tu polla ….uffffff…me gusta, me duele…ummm

– Ahora mueve el culo que quiero correrme bien – le di dos palmadas y tire del pelo – mueve el culo jaca, dame gusto en la picha….

– AAaaaaahh si si – movia el culo – ummm me gusta…siii – realmente le gustaba , así que le bombeé suave, me dolía a mi también la polla de tanto estirar la piel.

– Joder guarra lesbiana, no puedo más… quieres leche…dime…como le di a tu madre…mi leche en tu culo…

– Uf siiiii, dame leche, siiii damela siiii…joder que dentro la siento….parece mas grande por el culo….

En ese momento, Descargué mis huevos con un placer intenso, viendo su culito violentado por mi pollón.

Cuando por fin la saqué, tuve que ir a lavármela, claro. A la vuelta ella estaba sin moverse, boca abajo aun suspirando.

– Dios colega, que bueno. Me ha gustado. Gracias. No me extraña que mi madre se quedara sin habla…ummmm…uf..estoy dolorida y muerta.

– Inaugurado tu culo, Sara. Roto y llenito de lefa. Ahora ya eres puta total.

– Bésame, colega, eres un diablo.

Ni qué decir tiene que me marché encantado de allí. Y me fui a casa a decirle a mi madre que al día siguiente íbamos a repetir, ella me dijo que quería más polla. Relatos de Incesto al máximo.


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