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Consegui mi suegro follara a su hija

BDSM, Dominación, Relatos porno 16 diciembre, 2017

Tuve que hacer que mi suegro consiguiera follar a su hija la deseaba desde hacía mucho tiempo

Obedeciendo a Gloria conseguí quedar con la madre de Mónica y Gloria se hizo con ella convirtiéndola en su nueva sumisa su puta, pero lo que no esperaba es que también consiguiera fácilmente, que mi suegro por fin realizara lo que tanto deseaba, el poder follar con mi cuñada, su hija.
El siguiente día que hable con Gloria lo primero que me pregunto fue con quien folle cuando me lo ordeno, después de estar con Lucia y Mónica, la tuve que contar que volví a coincidir con el vecino, el viejete que nos intento chantajear, pero ya está en otro plan y más amable con nosotras, nada mas verme me dijo lo sexy que iba, yo estaba muy cachonda por lo que acabábamos de hacer, ya había olvidado aquello pero no lo bien que follaba, y le dije que me invitara a su piso. Nada más entrar, me quite el vestido, solo llevaba braguitas, en cuanto me toco el coño dijo, estas como la ultima vez muy cachonda y muy puta verdad, le dije que sí que tenía ganas de follar y bajándole el pantalón fui a por su polla se la saque y cogiéndosela empecé a pasar mi lengua a toda ella, enseguida se puso dura y mi lengua empezó a pasar por su punta, mientras me tiraba del pelo diciéndome, puta métetela en la boca, me la metí en la boca dedicándome a pajearsela con mis labios, el me tiraba fuerte del pelo gritando, métetela toda, me empujo y me la metió hasta la garganta. Notaba que no aguantaría mas y se correría en mi boca, me sujetaba la cabeza diciendo trágatelo toda puta, quiero me dejes follar a tu hija recuérdalo, os tengo muchas ganas os veo demasiado ligera de ropa y provocándome desde la ventana, no pudo terminar esa frase porque estallo, y como me tenia bien apretada sujetando mi cabeza, se corrió en mi boca, me sujeto para que me lo tragase todo. Cuando se retiro de mi boca me puse a tocarme, tenía muchas ganas de correrme y el ya no estaba preparado para follarme, dijo si podía hacerme fotos y asentí me daba igual lo que hiciera mientras yo buscaba correrme con muchas ganas, estaba muy viciosa. Me abrí bien de piernas como me pidió y mientras mis dedos se entretenían en tocarme y acariciarme bien, mi coño, mis labios y mi clítoris, el insistía que tenía que dejarle follar con mi hija que me compensaría sin problema. Yo estaba ya empezando a correrme y me dijo te pagare di que si puta empecé a gritar y de placer sin llegar a contestarle.
Gloria me dijo que cada día la gustaba más y era más puta, me pregunto si quería que el vecino follase a Lucia, la conteste que lo que ella quisiera, le tendrás que preguntar cuánto quiere pagarte, estas cachonda ahora puta, la dije que si mucho, solo me dijo vete a por tu juguete y follate quiero oírte correrte antes de irme Me ordeno que estaba esperando que la presentara a Mónica y a mi cuñada que lo hiciera ya, me corrí diciéndola que sí que lo haría. Antes de cortar me dijo que tendría que contestarla quien quería que follara a Lucia o el vecino pagando o mi suegro y que yo debería estar delante haciendo fotos de como la follaban.
Me extraño que la madre de Mónica, Maite, no me hubiese llamado aún, tenía que hacer algo más, para conseguir quedar con ella y con Gloria. Esa tarde cuando vinieron Lucia y Mónica a casa las lleve a mi dormitorio, las dije Gloria quiere que os desnudéis del todo, me excite como con solo decírselo me obedecían. Me quede en bragas para poder jugar con ellas. Esta vez no las hice fotos, solo las tumbe en la cama y se me ocurrió el depilarlas el coño a las dos, cuando Mónica vio que iba a depilarla, me dijo que su madre no quería que se depilase, no lo veía bien, entonces la dije no os voy a depilar del todo la gustara ya veras, estaréis las dos con el coño igual y sexy.
Empecé por Mónica mientras Lucia la besaba y tocaba las tetas, Mónica se dejaba que la depilase no prestaba atención a lo que la hacía, dije a Lucia no la excites demasiado que no quiero que se moje mucho, a Mónica tenía que depilarla también por los labios tenía bastante vello. La deje solo una línea fina de vello cuando lo vio dijo, me has depilado casi todo, mamá va a decir algo, no la gustara esto, nada más oírla tuve la seguridad de que su madre me llamaría, la conteste seguro que la gustara verte así y a ti te gusta ahora más verdad.
Luego empecé con Lucia la había crecido algo los vellos y solo fui dejarla la misma línea que a su amiga, Mónica no se estuvo quieta y no paro de besar y tocar a Lucia mientras yo la depilaba. Cuando termine se vieron iguales y entonces bese el coñito de Mónica, diciéndola ves que bien estáis las dos putitas, viéndolas así me entraron muchas ganas de comérselo a las dos, fui a por Mónica me acerque a ella besándola y mordisqueando los pezones, ella me miraba sin decirme nada solo se dejaba hacer, baje hacia su coñito se abrió de piernas y separándola los labios mi lengua empezó a chupar su clítoris la movía alrededor, como se bien hacerlo, iba estremeciendo de placer, mientras Lucia me había quitado las bragas y con su boca estaba chupándome el culo y metiendo sus dedos en mi coño,.
Mónica me pedía que siguiese así, se volvía loca de placer, no tardo en correrse gimiendo y diciendo que no parase mientras Lucia ya tenía tres dedos en mi coño y yo también empezaba a sentir que me iba a correr
Me separe del coño de Mónica, fui a besarla con sus jugos en mi boca, no nos separábamos de como la gustaba sentir sus jugos mezclados con mi saliva, menos mal que Lucia me había dejado de tocar sino me hubiese corrido en ese momento. Vi que Lucia me esperaba mirándome fijamente impresionada de cómo nos estábamos besando, la dije ahora te toca a ti cariño, fui a por su coño mientras la decía a Mónica termina lo que me estaba haciendo Lucia.
Lucia me sujetaba la cabeza diciéndome mami cómemelo como sabes que me gusta me lo hagas, quiero correrme en tu boca. Fue poner mi lengua en su coño y ella empezar a decir, si así, sigue como me gusta que me hagas esto mami, quiero llenarte tu boca, intentaba aguantar para no correrse pero yo sabía que haciéndola eso no iba aguantar más, yo estaba a punto de correrme en la boca de Mónica, no me lo hacía tan bien como lo hace Lucia, pero tal era la excitación que tenia, que me deje llevar, casi coincidió cuando Lucia se corrió en mi boca y yo en la de Mónica. Me levante y fui a besar a Lucia con sus jugos en mi boca, Mónica también se acerco y nos besamos las tres muy excitadas. Las gusto mucho y las dije que fuesen a casa de Mónica a ver que decía su madre, según se iba Mónica dijo que otro día lo teníamos que repetir
Estaba segura que cuando la madre de Mónica las viese como tenían su coñito preguntaría como lo hicieron y me llamaría.
El mismo día por la noche me llamo Maite, su madre, estuvimos hablando y enseguida supimos lo viciosas que éramos las dos. La dije que tenía que venir mañana para hablar de nuestras hijas y más cosas y presentarla a mi amiga especial Gloria.
Cuando hable con Gloria la conté todo, y con todo detalle, me puse muy excitada recordando cómo me hice con las nenas para convencer a Maite, según se lo contaba mis manos estaban en mi coño tocándome excitada, la dije que Maite vendría por la tarde y se la presentaría, me dijo muy bien mi puta conseguiré que sea otra puta que me pertenezca como tú. Gloria se despidió diciendo luego hablamos y yo tuve que terminar con la excitación que tenía continuando masturbándome hasta correrme
Maite llego puntual, yo la recibí con un vestido abierto de cremallera que dejaba ver bien mi escote y por debajo justo empezaba por encima de medio muslo, enseguida dijo que estaba muy bonita que me sentaba bien el vestido, ella llevaba una falda vaquera corta y blusa dejando ver su canalillo. Fue directa a preguntarme si me gusta ir depilada y como se lo hice a las nenas, la conté que desde pequeña mi madre me depilaba toda y a mí me gusta porque el sentir eso suave al tocarme me excita mucho y no dejo de tocarme así, y cuando me lo comen es algo maravilloso, a Lucia la gusta ir como yo depilada y sabía que a Mónica también la gustaría y fue fácil convencerla viendo cómo lo tenía yo.
Ella no estaba convencida, por eso la dije si te animas te lo hare yo y veras como te gustara y la pregunte nunca te lo hiciste dijo que no, umm me gustara ver como lo llevas, pero ahora espera que esta mi amiga Gloria que quiere hablar contigo, es también amiga de Mónica y de Lucia.
Gloria la saludo y estuvieron un rato hablando, no pasaron ni 5 minutos y me llamo Maite, la había dicho Gloria que yo la pertenecía, la conteste que si que era suya y me dijo que me desnudase que lo decía Gloria, me baje la cremallera del vestido y me fui quitando el sujetador y las bragas.
Maite se quedo mirando mi cuerpo desnudo pero sobretodo mi coño todo depilado hizo un ummm me gusta, leía que Gloria me decía que la quitase las bragas, me agache y metiendo las manos dentro de su faldita fui bajando sus bragas, termine quitándola la falda, tenía su coño con mucho vello y la dije así te gustara que jueguen con tus pelos pero para otras cosas no es lo mejor y me puse de rodillas entre sus piernas, mientras Gloria seguía charlando con ella, la pregunto cómo empezó hacerlo con las dos nenas, ella ya respiraba mas sofocada mi lengua y mis dedos estaban haciendo que la gustase, la dijo que su madre también la tocaba de pequeña y que lo hacía con Mónica desde que la bañaba, pero un día vio a las dos nenas jugando en bragas en el dormitorio de Mónica y la provocaron para que ella también jugara y entre caricias cosquillas y demás terminaron sin bragas y ella tocándolas, a partir de ese día lo repetían más veces y con ella también desnuda. Gloria la pregunto si sabía que su marido tocaba a Lucia se quedo sorprendida pero ya estaba muy excitada, dijo que no lo sabía y al preguntarla si no la importaba dijo que no, siguió preguntándola y si tu marido se folla a Belén te importaría?, Maite respondió no creo que Belén lo haga y entonces Gloria asevero Belén hará lo que yo la diga, Maite estaba ya empezando a correrse totalmente entregada a mi boca y Gloria la insistió quiero que Belén folle con tu marido, di que si la dejaras, corriéndose y muy excitada dijo siiiii.
Gloria la pregunto si conocía a Álvaro mi hijo, dijo que no le conocía, por eso la enseñe alguna foto de él, en cuanto le vio dijo estaba muy bien y Gloria la pregunto si lo follaria, no sabía que decir, ella insistió si yo te lo ordeno lo debes hacer si quieres ser amiga mía como Belén, yo me acerque a besarla estaba aun con los labios fríos de lo que había disfrutado en ese orgasmo, me susurro podría follarmelo? Si dice Gloria que lo hagas si, quieres ser suya también? Dijo me gusta como es Gloria y si así puedo hacerlo con Álvaro si, pues dila que si te está esperando la respuesta, así lo hizo y Gloria añadió serás una buena puta como Belén.
La quite la blusa y el sujetador y empecé besarla entonces Gloria dijo que me pusiera yo a charlar con ella y que Maite me comiera mi coño. Así lo hicimos, mientras Maite me tocaba y me besaba y chupaba mi coño, Gloria me decía que Maite era otra puta que la va a pertenecer y que tenía que follarme a su marido, pero no quería que lo hiciera con Lucia, de ella tenía que decirla si lo tenía que hacer con mi suegro o con el vecino
Maite me dijo me gusta tu coño así y yo la dije te lo voy a depilar a ti todo, dice Gloria que lo haga y enseguida empecé a correrme en su boca. Cuando se incorporo la dije bésame me gustara sentir mis jugos en tu boca
Nos despedimos de Gloria diciéndola que la pertenecía y dando su contacto y yo la dije a Maite que ya quedaríamos otro día para obedecer a Gloria
El domingo coincidí con mi cuñada Vanesa, teníamos a una comida de familia, con su marido, su padre y nosotros. Me estuvo mirando mi escote muy llamativo que dejaba ver bien un sujetador negro trasparente, me dijo iba muy guapa y sexy, también miraba lo sexy que iba Lucia con una falda muy corta, se fijo en un colgante que llevábamos las dos de orgullo gay. La comida fue entretenida y tuve que dejar que mi suegro me tocara por debajo de la mesa con sus pies, suficiente para mojarme las bragas, me pareció que Vanesa si se dio cuenta en algún momento de lo que hacía su padre por debajo de la mesa, tuve que ir al baño a tocarme y correrme de cómo me había excitado tocándome así por debajo de la mesa. Después de comer se fueron los maridos y mi suegro al futbol, Lucia y Álvaro también se fueron y propuse a Vanesa que nosotras nos íbamos a pasarlo mejor y nos fuimos al barrio de Chueca estaban justos en la fiestas del orgullo gay. En el mismo parking aun dentro del coche me quite el sujetador, así me verías mas la dije, quería ir un poco sexy me gusta me miren el escote deja bastante ver mis tetas
Fuimos hablando y congeniando como no lo había imaginado, la dije que yo era bi pero mi marido no lo sabía y ella me confesó tuvo experiencia les con una paciente, ella es fisio, yo la conté que tenia alguna amiga y también Lucia era bi, Vanesa dijo ahora entiendo porque lleváis esos colgantes,
La enseñe fotos de Lucia desnuda, la encantaron vi en sus ojos más que deseo, no paro de preguntar cosas sobre Lucia. Llegando a Chueca la cogí de la mano para que no se perdiese había muchísima gente, tomamos una copa mientras seguíamos con nuestras confesiones cada vez mas morbosas y sin importarnos si nos escuchaban, estábamos calientes con lo que íbamos hablando, nos acercamos a la plaza estaban con música y baile, nos gustaba ir cogidas de la mano, al rato dijeron que todos nos uniéramos en un beso. nos besamos en la boca nuestras lenguas transmitían como estábamos de deseo me recorrió un escalofrió hasta la punta de los pies hacia tiempo no notaba esa sensación, seguíamos besándonos, hasta que nos tuvimos que separar para tomar aire, la gente de nuestro alrededor nos miraba viendo a una pareja de lesbianas muy calientes, seguíamos cogidas de la mano y la dije vámonos de aquí cariño, nos fuimos así mirándonos de vez en cuando y apretando la mano hacia el coche lo lleve a una zona resguardada y nos volvimos a besar, mis manos ya la abrazaban y buscaban su cuerpo, ella no tardo en tocarme las tetas sentir esa mano en mis pezones me volvía loca, lleve mi mano por entre sus piernas subiendo por dentro de la falda hasta llegar a sus bragas, llevaba un tanga que estaba mojadisimo, nos seguíamos besándonos diciendo te deseo, me gustas, se escapaba algún te quiero, me beso las tetas y en cuanto note sus boca en mis pezones me entraron ganas de desnudarnos pero tenía que dejar esas ganas para quedar a solas con ella.
También se fue a mis bragas y las noto muy mojadas, la dije están así por ti, te deseo cariño, y me baje las bragas hasta los tobillos, para que me tocara bien, quería sentir sus dedos en mi coño, jugando penetrándome, corriéndome para ella, ella también se bajo el tanga hasta las rodillas y empecé a tocarla el coño depilado como el mío muy pringoso y así estuvimos besándonos y tocándonos hasta que los dedos empezaron a tocar el clítoris, sentíamos que nos deseábamos con locura con ganas de corrernos y la dije follame Vanesa cariño, mmmm me metió los dedos uno luego otro mas y yo a ella y nos corrimos gritando y gimiendo de placer, acurrucadas una sobre la otra con respiración entrecortada, besamos nuestros dedos pringosos. Fue unos momentos de mucha pasión y deseo
Cuando terminamos Vanesa se iba a subir el tanga y la dije quítatelo y dámelo, yo también me quite mis bragas y nos la cambiamos quería sentir en mi coño su tanga mojado a ella la encanto la idea. Antes de ponérmelo lo acerque a mi boca por su parte interior, vi lo mojado que estaba y pase la lengua diciéndola estoy así de viciosa por ti cariño, mientras me lo ponía me beso con muchas ganas de entregarse a mí.
Quedamos al día siguiente en mi casa teníamos las dos muchas ganas y tendríamos más tiempo y la intimidad que necesitábamos
Esperaba poder contar a Gloria todo por la mañana y decirla que había quedado con Vanesa por la tarde y se la presentaba, pero no se conecto. Lo que si hice fue llamar a mi suegro, me pregunto qué tal con Vanesa, le dije muy bien, le conté donde fuimos y lo bien que lo pasamos, añadí que habíamos quedado que viniera hoy a mi casa, le confesé para tener sexo, me pregunto si hicimos algo y le confesé que si que nos habíamos masturbado mutuamente.
Mi suegro estaba excitado, me insistió que quería que le ayudase a follarla, que estaba seguro que ella también quería pero nunca se atrevió, me quede sin decir nada, me insistió apáñate como puedas pero estaré en tu piso y la follare allí, piensa como pero va a ser así lo entiendes, le dije que sí, que en todo caso viniese antes y lo prepararía para que pudiese follarla.
Mi suegro llego antes y le dije que la única forma de asegurarse, por si ella no quería, seria que me dejara con ella y cuando yo viera que estuviese entregada haría que entrase al dormitorio y hasta entonces esperase en el de Lucia, para que no se diese cuenta Vanesa que estaba allí.
Cuando llego Vanesa yo solo tenía una bata y su tanga, ella vino preciosa con un vestido blanco tipo ibicenco con escote y sin sujetador, me confesó que lo dejo en el coche como aprendió de mi, nos besamos con muchas ganas me dijo apenas pudo dormir deseándome que tuvo que tocarse por la noche de cómo estaba de excitada y tocarse con mis bragas la excito muchísimo.
La solté el vestido y se quedo en bragas, apareció ante mí un cuerpo precioso, yo también estuve por la noche recordándote y mi cuerpo sentía un hormigueo de deseo que hacía tiempo no sentía, tuve que follar con mi marido del deseo que tenia hacia ti como si lo estuviese haciendo contigo sigo llevando tu tanga. Me quite la bata, ver mi cuerpo desnudo ante ella con su tanga hizo que se abalanzara sobre mi besándome en la boca diciéndome te deseo muchísimo.
Nuestros cuerpos se juntaron y nos besábamos y tocábamos por todo los sitios, estábamos muy excitadas mojadas, fuimos las dos a mi cama y arrodillándome la baje las bragas veía su cuerpo desnudo y sus piernas, su coño y empecé a besarlo, ella separo las piernas abriéndolas hacia mi diciendo, todo para ti cariño, mi lengua jugaba con su coño estaba riquísimo, me gustaba su olor, su sabor la dije túmbate cielo y así podre comerte toda como deseo sii cómeme toda Belén quiero ser tuya, mis manos acariciaban sus tetas. Ella se abrió bien el coño sus labios, dejando a mi vista su coño, fue todo uno empezar a chuparla, a mordisquearla y hacer que mi lengua la llevara a un orgasmo bestial mientras la oía como me decía que era su amor, que me quería, que me deseaba desde hacía mucho, llego a decir hará lo que quieras por ti cariño, no se atrevía a decir más deseos secretos. Seguí sin parar hasta que se corrió otra vez está totalmente entregada.
Cuando me incorpore fue ella quien tomo la iniciativa, me quito el tanga, su tanga y como hice yo, le dio la vuelta para que lo chupáramos por su parte interior, deje que me besara y me comiera, fue haciendo casi lo mismo que la hice yo, mientras estaba comiéndome mi coño yo la iba diciendo, que me gustaba que era mi amor, la pregunte si deseaba a mi hija ella, no me decía nada seguía chupándome el coño, la cogí de la cabeza incorporándola hacia mí y se lo volví a preguntar diciéndola, se con los ojos que la miras y como te gustaron las fotos de Lucia desnuda dime que si, contesto siiiii la deseo como a ti, la solté, deje que me siguiera comiendo hasta correrme, te la ofreceré cariño también para ti.
Luego nos besamos las dos muy excitadas y la enseñe mi consolador era como una polla y cogí un pañuelo, fui hacia ella a taparla los ojos, la dije deja que quiero jugar contigo te va a gustar, estaba entregada a todo lo que yo la hiciera, cuando se lo puse cogí otros pañuelos y atándolo de la muñeca al otro extremo lo ate al cabecero de la cama, lo mismo hice con la otra mano, mientras fui a coger el consolador hice que mi suegro apareciera, pero como le había dicho estuviese callado hasta que yo le dijera que la follara.
Cogí el consolador y lo pasaba suavemente por su cuerpo, ella se estremecía nerviosa, fui empezando con mis preguntas para saber más de ella, así la dije si la gustaban las pollas, no dijo nada y la tuve que decir vete contestando a todo cielo quiero conocerte bien, dijo que sí, yo seguí preguntando te gustan gorditas, si me dijo, empecé a meter el consolador en el coño, como esta que tienes o mas gordita dijo mas gordita entonces saque el consolador y cogí un pepino que tenía preparado más grueso y empecé a metérselo dio un respingo diciendo así sí, me gusta esta, la pregunte a qué edad viste y tocaste tu primera polla, no respondía solo seguía el ritmo del pepino follandola, volví a insistir a qué edad y ya me confeso de pequeña, te gustó esa polla, dijo si era muy grande, y la follaste, contesto, noo quise solo la pajeaba y chupaba, pero si pudieras te la follarias querrías tener esa polla en tu coño mientras movía el pepino la notaba fuera de sí y me contesto sii, la volví a insistir te la follarias, entonces dijo siiii, de quien era dime, no decía nada mientras yo sacaba el pepino de su coño ella me dijo no me lo saques porfa, la dije espera tengo otra cosa que meterte que también te gustara.
Se puso su padre encima, yo dirigí su polla hasta dentro del coño de su hija, noto mi mano pero también el cuerpo de un hombre y antes de que dijera nada ya la tenía dentro, mientras yo la decía disfrútala amor, es la que deseas, supo enseguida que era una polla de verdad, pero la gustaba como era y como la hacía sentir, empezaron a follar ya no respondía solo se dejaba follar y disfrutar de esa polla, fui al pañuelo que tapaba sus ojos y se lo quite.
Dijo sabia que eras tu papa, si papa sigue así follame, lo deseo tanto, mientras la follaba me acerque a su oído diciéndola también me folla a mí, me vuelve loca como a ti cielo, disfruta de esa polla es mejor que la de tu hermano, por fin lo conseguisteis los dos.
Cuando mi suegro se corrió dentro de Vanesa y se separo fui a chuparle su polla pringosa, con su semen y los jugos de Vanesa, después me acerque a besarla diciéndola, somos sus zorras cielo, te deseo como eres, chupamos nuestros labios pringosos con mucho vicio, su padre nos miraba seguro que pensando vaya par de zorras. La solté de los barrotes de la cabecera de la cama y nos abrazamos las dos mirando a mi suegro y ella a su padre estábamos muy fuera de nosotras. Entonces la pregunte si estaba molesta de lo que había hecho, no en absoluto me contestó, siempre imagine que lo haría con mi padre me masturbe muchas veces pensando en su polla. La conté como su padre se hizo conmigo. En ese momento sabíamos que estaríamos enganchadas por mucho tiempo.
Tendré que pensar como hago con Gloria, se lo cuento todo ó la sentara mal que me enrolle con Vanesa.

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Atada y por detrás

BDSM 24 noviembre, 2017

Atada, a cuatro patas, medio vestida de negro como dije, sumisa y obediente, esposada y vendada, así me esperaba, encima de la cama, toda para mí.

Me siento tranquilamente, y con voz calmada y firme pronuncio una única palabra.

– Desnúdate.

Y te haces la remolona, cosa que no me divierte, pero mi mirada te deja claro que no tienes otra opción. Una a una tu ropa va cayendo al suelo, y te quedas solamente una medias negras. Arrodillada y esperando la siguiente orden. Me tomo mi tiempo, disfruto de tu cuerpo y tu obediencia.

– Ven – pronuncio por fin.

A cuatro patas de acercas toda sumisa para mí

A cuatro te acercas y como una gatita mimosa apoyas la cabeza en mi muslo para que te acaricie el pelo, mirándome expectante. Me desabrocho y mi polla salta como un resorte, tú tienes la culpa de que este tan dura.

– Chupa – pero una vez más hay que obligarte a que hagas lo que estas deseando.

 

Agarrándote del pelo, con mano firme te voy dirigiéndote para que pases la legua a todo tronco, obligándote a lamer lo huevos cargados de leche.

– Ahora, no dejes de mirarme a los ojos.

Es un espectáculo ver tu expresión cuando primero mamas el capullo húmedo y brillante por el líquido pre seminal, como un animal hambriento. Intentas tragarte un tronco demasiado largo y grueso, la saliva se te escapa, se escurre por la comisura de tu boca.

– Babéala bien porque tu saliva es el único lubricante que voy a usar perra- Entonces comprendes lo que va pasar.

Babea y chupa que es lo tuyo, repito una y otra vez

Te separo con brusquedad y con cierta rudeza hago que te sientes sobre mí agarrando te por las caderas y usando los pulgares para abrirte los cachetes del culo. Quiero que te duela un poco al entrar, quiero oírte gemir y lloriquear, hasta que estas completamente empalada. Se te han saltado las lágrimas pero cuando paso mis dedos por tu coño descubro que allí también estas “llorando.”

Mueves las caderas en círculo, mientras que mis manos acarician tu vientre, amasan tus pechos y estiran tus pezones con crueldad. Los dedos que juegan con tu coño y se mantén en tu coño mientras esta mi polla está bien clava en tu culo, ahora tienes los dos hoyitos llenos a la vez. Empiezas a perder el control y te arqueas hacia atrás, aprovecho para besarte el cuello, para girarte la cara y lamer tus lágrimas. Te beso y muerdo suavemente tus labios.

La excitación crece y los movimientos se hace cada vez más salvajes. Tus flujos empapaban tus muslos y escurren hasta mis huevos. Puedo sentir como aprietas mi polla dentro de ti, puedo sentirla a través de la fina carne que separa la vagina del ano, cuando mi dedos se clavan en tu interior aún más buscando tu punto G. Para robarte un orgasmo, y luego otro y otro… hasta que quedas cansada y sudorosa, pero esto no ha terminado.

Y arrodillada ante mí y tirándote del pelo para que me mires, derramo en toda mi leche en tu boca, pero tienes prohibido tragártela. Vamos a salir a la calle, si dejar que te laves, hago que te vistas con unos leggins negros, sin nada debajo, que se meten en tu rajita y estilizan tu lindas piernas. Vamos a caminar entre la gente, los hombres te miraran con deseo y las mujeres con envidia, con mi leche aun en la boca sin que nadie lo sepa.

De sobra sé que pasaras vergüenza, pero yo estaré a tu lado llevándote orgulloso del brazo, y de vez en cuando te pediré que abras la boca discretamente para comprobar que no la has tragado hasta que yo te dé permiso. No tienes nada que temer.


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Follada en ascensor

Dominación, Maduras, Relatos Cortos 30 octubre, 2017

Le envió la foto con las tetas al aire como le ordenó. Ella casada y con la familia de fin de semana, obedeció al compañero de trabajo que la folló ese mismo jueves, en el ascensor.

A última hora de la tarde el gran edificio de oficinas está casi vacío y los últimos trabajadores se van a casa.

Tensión sexual en el ascensor como cada día

Ella toma el ascensor en el piso 17 y él en el 15. Llevan coincidiendo así un par de meses. Apenas han cruzado una palabra más allá de los saludos de cortesías y no saben sus nombres pero secretamente los dos esperan el final día el momento en que bajan junto en el ascensor pues en este tiempo han creado un juego de miradas que ha ido subiendo de intensidad.

Justo hoy el ambiente dentro del ascensor aparece electrificado, él la mira con descaro mientras su polla se marca claramente en el pantalón, ella le sigue el juego y se desabrocha un botón más de la camisa mientras que con una sonrisa traviesa se queja del calor que hace estos días.

Hoy él no quiere jugar, quiere algo más, tranquilamente pulsa el botón de parada del ascensor.

-¿Qué haces?- pregunta ella.

Sin respuesta, él la mira y la besa intensamente como un animal sediento. Sus manos recorren ese cuerpo de mujer que tiembla por la excitación. Ella intenta pararlo, resistirse un poco, pero el deseo es demasiado fuerte.

Cuando se separan aun conectados por la mirada, él le abre la camisa y saca las tetas por encima del sujetador negro y se lanza a mamar y morder eso pezones duros y oscuros mientras sus manos empiezan a explorar su coño que ya esta ardiendo.

Así que ella no puede más que dejarse hacer y suspirar. Nunca ha hecho nada así pero lo esta disfrutado, tiene que agarrase a las paredes al flojearle las piernas cuando él tirar con los dientes de sus pezones mientras unos dedos hábiles juguetean debajo de su tanga.

Se abre la cremallera y encuentra la polla dura

Él se separa y se abre el pantalón dejando salir una verga grande y dura.

-Si la quieres pídela.

-Quiero tu cipote.

-No, creo que puedes pedirlo mejor.

En ese momento, ella esta como hipnotizada por es esa polla de venas marcadas, el brillo del liquido preseminal en la punta y suave olor a macho.

-Quiero chuparte la polla… por favor – vuelve a repetir ella tímidamente y se arrodilla delante de él y pasándosela por la cara y dando lametones a huevos antes de meterse esa rica verga en boca, puede sentirla caliente y húmeda, aunque es tan grande que apenas puede tragar hasta la mitad mientras él le acaricia el pelo y le susurra obscenidades.

Cuando la excitación se vuelve insoportable la levanta y bruscamente la pone de cara a la pared, subiéndole la falda y arrancándole el tanga empapado de flujo. Pasa la polla por la raja del coño recogiendo su humedad como un anticipo antes de penetrarla lentamente, dejando que el coño se acostumbre al tamaño.

La siguiente embestida es firme y tan fuerte que la hace ponerse de puntilla. El ritmo va creciendo en intensidad y ella disfruta de la sensación de estar sometida a su fuerza y su deseo; de sentirse llena por completa cuando la folla tan fuerte que puede sentir sus grandes huevos chocando deliciosamente contra su coño.

Su coño listo y mojado para ser justamente penetrado

-Este fin de semana, cumple la orden, quiero una foto tuya con tus tetas de perra colgando, estés donde estés, háztela y me la envías- le dijo mientras la embestía.

Él la coge por el pelo y la obliga mirarse en el espejo del fondo del ascensor. Su propia imagen despeinada, con la ropa revuelta y completamente entregada a un desconocido la excita, ha perdido la cuenta de los pequeños orgasmos que ha tenido antes de que un orgasmo espectacular le recorre el cuerpo, mientras él le sostiene la mirada en el espejo.

Los últimos coletazos del orgasmo se mezclan con el morbo de sentir los fuertes latigazos de semen cuando él también llega al orgasmo. Aun bien ensarta por una verga que se recite a aflojarse el la besa suavemente y pulsa el botón para volver a poner en marcha el ascensor.

Cuando llegan al vestíbulo ya se han adecentado como han podido y vuelven a comportarse como dos desconocidos.

-Hasta mañana- Se despide él

-… Eso espero…- susurra ella.

Cuando ella llegó a casa, con su marido y familia, se dio cuenta que en el bolsillo de su chaqueta había un papel con una dirección electrónica acompañada de: “Quiero esa foto si tu quieres esta polla”. El lunes siguiente, ya tenía la foto de la perra caliente con las tetas desnudas. A pesar de estar con la familia, no pudo decir que no, y se la hizo como mandó su follador.

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Inmoral

Confesiones, Dominación, Fantasías Eróticas, Relatos XXX 21 febrero, 2017

Le gustaba ser capaz de mantener esa rutina, a sus 30 años se encontraba en espléndida forma física. Volvió a casa manteniendo el ritmo, sudando y acelerada. ¡Cómo le apetecía una ducha! Enseguida estaba desnuda bajo el chorro del agua. Se le escapó la sonrisa al pensar en él, ese hombre que últimamente rondaba el vecindario. Cordial pero distante,con esos lacerantes ojos azules que la azoraban,esas miradas mostrando interés y siendo disimuladas… Definitivamente,ese hombre le resultaba atrayente. Inmersa en divagaciones mientras se aclaraba no oyó la entrada forzada. En el umbral de la puerta una fornida silueta enmascarada con un pasamontañas. Corrió la cortina y se quedó helada,ese extraño en su casa,fuese quién fuese tenía un arma. Instintivamente se cubrió y le miró a los profundos ojos azules… Vamos- dijo una voz calmada y profunda. Sosteniendo el enorme cuchillo dentado le indicó que saliese al pasillo. Lo hizo,pero no sin coger la toalla. Con la mano en su cintura fue casi un susurro -Si te resistes,te mataré-. La guió hasta la habitación y cerró la puerta. Bajó las persianas y encendió la lámpara. Ella se quedó allí,paralizada. -Desnúdate- Pensó que sonaría absurdo pero… -No me hagas daño,no merece la pena violarme- -Hazlo- Lo hizo,el largo cabello húmedo y pegado al cuerpo no era capaz de cubrir sus pechos. Sus ojos se iluminaron,se tocaba bajo el pantalón mientras la observaba. -Túmbate- Ella lo hizo y él le ató las muñecas con el cable telefónico,los brazos estirados sobre su cabeza, apenas le apretaba. Siguió tocándose bajo el pantalón y ya era visible su enorme erección. Se inclino, el cuchillo tocó su suave vientre,estaba frío,lo deslizó suavemente de lado y lo dejó apartado. Subió el pasamontañas lo suficiente para dejar descubiertos sus labios y la besó intensamente. Se desnudó, tenía un cuerpo bien formado y su miembro grande y grueso bombeaba excitado. Le lamió los pechos, le mordió el vientre y empezó a introducir sus dedos en el húmedo agujero que era su coño. Estaba aterrada y excitada, pero el placer que le daba su mano lo estaba suavizando. La besó de nuevo y por un momento ella respondió. Su mano estaba dentro, su polla muy dura se apretaba contra su vello. Le soltó las muñecas y masculló -Ponte a gatas- Obedeció,cedió a sus pasiones. Él le apretó el culo, lo mordió y sin metérsela prácticamente la folló rozando tan húmedo y cerca. Ella hundió la cara, arañó las sábanas y casi imploraba que la enculara. Le lamió el coño mientras se pajeaba, jadeaban y sudaban. Empezó a rozar el borde,él puso un tope con los dedos y tan solo la punta entraba. Mientras recorría su espalda o tiraba de su pelo sin dañarla. Estaba confusa, quería que se la follara,con ímpetu y un simulacro de violencia. La estaba violando y se sentía a salvo… La respiración de él era entrecortada,cómo la deseaba… Deslizó los dedos y dejó que entrase. Parecía echa a medida,dejó de contenerse y empezó a follársela con ganas. Ella marcaba el ritmo y jadeaba mientras la dura polla y el húmedo coño se encontraban. Tenía un culo espectacular y él lo apretaba,no quería correrse todavía. La sacó y ya goteaba. Ella se arrimó y por primera vez desde que empezaron le miró. Se mordió el labio y sonrió tímidamente, quería más. Se quitó el pasamontañas. Era él, aunque ella ya lo sabía. Se besaron,se lamieron y se mordieron. Se agarraron, se apretaron y frotaron mientras volvía a meter los dedos en su coño hinchado, ella le masajeaba la polla mientras le lamía el cuello y la oreja. Volvió a metérsela, de nuevo se aceleraron,con sus rodillas en los hombros la metía entera,ella gemía y le miraba agarrando su cuello. Le apretaba el culo y probó a meter suavemente un dedo, respondía bien y se puso a ello. Follaron y cuando tuvo el culo lubricado se puso a gatas de nuevo. Empezó a metérsela, despacio,tenía que sujetársela. Ella se acomodó y empezó a tocarse,él metió los dedos en su coño y empujó hasta el fondo. Empezó a follar su estrecho culo y a ella le encantaba. Estaba a punto de correrse pero quería seguir follándosela. Ya no estaba a gatas,a medio estirar levantaba las nalgas mientras mordía la sábana y arañaba la cama. Era perfecta. La sacó de su culo,le paso la sábana y la metió en su coño,empezó a follársela fuerte y flojo hasta que no pudo aguantar más la visión de su polla entrando y saliendo del chorreante coño y se corrió en la parte baja de su espalda. Se ducharon, comieron algo y quedaron por verse en el barrio…

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La rubia servida en la barra

Dominación 23 octubre, 2016

La historia de ese bar que cierra la rubia toda salida y ese camarero al acecho, que no deja escapar ni una oportunidad, esas tetas de rubia caídas, le enloquecieron esa noche.
El camarero lo cuenta:

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Era un día laborable, y por ello me extrañaba más. Se había sentado en una mesa y había pasado horas allí. Al cruzar delante de ella le echaba jugosas miradas a sus larguisimos y bien torneados muslos enfundados en unas medias de rejilla de las de putón de toda la vida y que salían de una minifalda de cuero muy, muy corta. Unas sandalias con un tacón de aguja fino y largo los ahusaban aún mas.

Los pechos abundantes, generosos asomaban entre los botones desabrochados de su blusa blanca, casi transparente. Los pezones apenas los dimulaba el encaje del sujetador que los cubría lo justo Pues al agacharme para dejar en su mesa las cosumiciones que me pedía mis ojos se deslizaban por el canal de su escote y mi otro yo reaccionaba a la forma perfecta en como eran sostenidas aquellas dos enormes masas. El carmín rojo fuego de sus labios los perfilaba como una herida sangrante y la lengua asomaba burlona de vez en cuando para remojarlos.
Como las mujeres de toda la vida, tetona, guarrona y con ganas…

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La nariz un poco ancha y plana para mi gusto pero le daba personalidad a su rostro. Los ojos muy maquillados, los parpados en un tono carne daban resalte a las pupilas azules. De vez en cuando me guiñaba uno de ellos dejando caer las largas pestañas. La media melena rubia y lisa como si acabara de salir de la peluquería. Tendría como unos cuarenta y tantos años y estaba jugando conmigo. Yo me había quedado solo atendiendo el bar de mi tio, eso no era nuevo para mi.

A mis todavía no cumplidos veinte años no me gustaba estudiar y para ganarme unas perrillas atendía el bar por las noches. Alguna vez mas de una chica habia me dejado caer su número de telefono o si era mas descarada me había pedido el mío. Habia salido con esas chicas e incluso a veces había conseguido llevarmelas a la cama, pero nunca habia tenido un coqueteo tan descarado. El bar se fue vaciando pero ella no parecía querer marcharse.

Hacía frio fuera pero dentro tenía la calefacción al máximo, de hecho yo solo estaba con unos vaqueros y una camisa blanca y su abrigo de pieles descansaba en una silla a su lado. Pensaba quedarme a dormir en la litera del almacén pues me tocaba abrir por la mañana. Me distraje un minuto cobrando a la última pareja que se marchaba y cuando volví a mirarla otro botón mas de su escote habia caido.

El sujetador blanco podía verlo perfectamente y sabiendo que la miraba descruzó las piernas lentamente abriendolas de forma insinuante. En la confluencia de sus muslos blancos que sus medias, no pantis, descubrían pude ver el negro encaje del tanga cubriendo su pubis. Sus movimientos como los de gato lentos y deliberados, insinuantes y sinuosos, hechos para excitar para provocar. Cada músculo calculado trabajado para resaltar alguna parte de su bello cuerpo.

Despacio se levantó y se acercó a mí bamboleando las caderas, sin molestarse en estirar el cuero sobre sus muslos, las medias ajustadas a ellos dejaban al descubierto parte de su piel hasta llegar a la falda. Con una voz ronca y sensual me preguntó qué me daba y yo le contesté que un beso, y o ella estaba caliente o yo había perdido la razón. Deslizó una mano sobre mi hombro, acariciadora, recorriendo mi piel hacia mi cuello y tirando de mi, me acercó a ella hasta que sus labios se posaron sobre los mios, solo un segundo despues sentí su lengua abriendo mi boca para explorarla con lentitud y el resto de nuestros cuerpos hicieron contacto.

Sentí los dos poderosos pechos sobre la fina tela de mi camisa y el cuero de su falda frotandose contra mis caderas donde algo que ya llevaba un rato recordandome que existía estaba reaccionando a toda máquina. Mis manos se deslizaron por su cintura sintiendo el tacto suave de la seda de su blusa, sus dedos revolviendo el corto cabello de mi nuca, un escalofrio recorrió mi cuerpo de allí hasta los pies y su otra mano en mis nalgas empezaba a apretarme fuerte contra ella.

Mi lengua jugaba con la suya en un baile de saliva y deseo mientras sus carnes duras se apoyaban en mi cuerpo. No se lo que duró aquel primer beso pero me pareció eterno. Ninguno quería separar el abrazo, solo para pasar a mayores. Mis manos se posaron en las firmes nalgas amasandolas de una forma salvaje y su falda se recogió un poco mas. Dejame echar el cierre le dije entre suspiros, solo así pude lograr que me soltara.

Muerto de frio volví a su lado pensando que no me iba a faltar su calor. Y así fue, entre sus brazos volvió a recibirme y sus uñas perfectas y largas trazaron surcos suaves en mi espalda. Rocogí la falda un poco mas y por fín llegué a acariciar la piel suave de su culo desnudo, así fue como descubrí que no era rubia natural y lo oscuro que se me habia insinuado antes entre sus muslos no eran sus bragas sino el negro vello de su pubis. Con violencia me abrió la camisa saltando algún botón y el carmin de su boca parecia un reguero de sangre recorriendo mi pecho de arriba a abajo.

Me comía las tetillas, lamiendo y mordisqueando los pezones manteniendome acorralado contra la barra. Ella llevaba la iniciativa y yo no podia ni quería hacer nada para pararla. Se agachó un poco mas para lamer mi vientre hasta llegar al ombligo y desabrocharme el cinturón. Yo tambien quería ver y acariciar su piel. Así que la sujeté para que volviera a besarme en la boca y pude quitarle la blusa, solo dos botones quedaban y saltaron deprisa, solo una pulsera de oro detuvo la liviana tela arremolinandola un segundo cuando terminaba de salir de sus brazos.

Parecia que sus pechos firmes, grandes, generosos me miraban implorando que los liberase de la prisión de encaje en la que estaban constreñidos. Y mientras acariciaba uno de ellos por encima de la tela notando el pezón duro en mis dedos con la otra mano hice saltar el broche de su espalda. Tirando de la prenda salió sola por sus brazos estirados a los que les costaba abandonar mi cintura. Las tetas colgaban un poco, eran grandes y bronceadas como de top less o de cabina de rayos uva, las areolas oscuras y el pezón duro casi un centimertro de carne que se dejaba chupar y sorber, pasar mi lengua alrededor o los dientes suavemente.

O besaba toda la piel del pecho, metiendo mi cara entre ellos apretandolos en mis mejilas sin dejar mis dedos quietos, sin dejar de recorrer la piel de su espalda o vientre. Sus manos ansiosas no paraban quietas desabrochando los vaqueros y bajandolos por mis muslos dejádome en ajustado slip con mi polla dura marcandose a traves de la fina licra. Me separé de ella lo justo para sacarme los playeros los calcetines y el pantalón y de inmediato la cojí de las nalgas y la subí a la barra.

Allí con la falda de cuero recogida en la cintura y recostada sobre sus codos con las piernas bien abiertas me incliné sobre el tesoro de entre sus muslos y comencé a besarlo con adoración, el bien recortado y moreno vello, los carnosos, desarrollados labios de su vulva que se abrieron al primer roce leve de mi lengua juguetona. Así pude deslizarla entre ellos en busca del preciado tesoro de su prominente clítoris o intentaba introducirla lo mas posible en el pozo de su vagina y todo ello sin dejar de mover mis manos arriba y abajo por los muslos o subirlas por su vientre en busca de los globos de sus pechos pero sin acercarlas al coño humedo reservandolo solo para mi golosa lengua y juguetones labios.

Ella cual gimasta abria cada vez mas los muslos y yo podia deslizar mi lengua un poco mas abajo hacia el canal de sus poderosas nalgas, por el perinneo. Gozando y gimiendo se dio la vuelta para quedar a cuatro patas sobre la superficie de granito pulido y permitirme un cómodo acceso al ano, abriendo las grandes nalgas con mis manos me dediqué al beso negro lamiendo su raja con toda la intención y jugando con mi lengua en el agujerito estrecho, intentando introducirla lo mas posible. Parecia disfrutarlo cuando la mordisqueaba las nalgas con dulzura o bajaba lamiendo de nuevo hacia su coñito, su profundo aroma a hembra excitada inundaba las fosas de mi nariz que tambien rozaba su piel, su culo o se introducia todo lo posible en la vulva.

Estaba consiguiendo hacerla disfrutar, parecia correrse al ritmo de mi lengua y mi polla estaba tan dura que casi me dolia. Me pidió que la bajara, que me quería en su interior. Así lo hice y cogiendola de la mano la conduje al humilde catre del cálido almacén. Sin soltar mi mano se sentó y de inmediato cogió otra parte muy apreciada de mi persona. Sosteniendo mis huevos con una mano depositó un suave beso en el duro glande. Sacó la lengua para dedicarla al frenillo, sus ojos clavados en los mios como los de un torero mirando al tendido durante una gran faena.

La rubia lo cuenta:

Estaba cachonda, caliente y aquel imbecil me había dado planton, probablemente estaba casado y no se había atrevido a decírmelo. Bueno él se lo perdía. Pero yo tenia ganas de un cuerpo firme y masculino sobre mí. Manteniendome apretada contra el colchón mientras se introducía con lentitud dentro de mí. Desde luego que tenía ganas de que alguien me follara o quizá de follarmelo yo. Mi mente y mi pensamiento volvian sobre ello una y otra vez haciendo que mis jugos mojaran las bragas que llevaba y me había quedado sin plan. Me sentía húmeda.

El bar se iba vaciando y ninguno de los clientes parecía prestarme atención o ser digno de que yo se la prestara él. Pero el camarero si. Es muy joven, me dije, y qué mas da, me dije despues. Es muy guapo, y los músculos aunque no excesivos se marcban por la fina tela blanca de su camisa. Hacía mucho calor allí dentro aunque fuera parecía a punto de nevar. Me fui al baño y me saqué las bragas para guardarlas en el bolso no sin antes haberlas olido.

El perfume a sexo inundó mis fosas nasales. Iba a excitarlo a volverle loco y a comermelo allí mismo. Lo deseaba de una forma animal e instintiva. Me abrí el escote un poco mas y me subí los pechos hasta dejar el borde de la areola justo sobre la línea del encaje de las copas del sujetador. Cuando volvió a mi mesa le pedí otra consumición dejandole que observara a placer la curva de mis senos comprimidos y el profundo canal entre ellos.

Cuando se marchó la última parejita que había estado haciendose arrumacos cerca de mí y poniendome aun mas nerviosa abrí las piernas al máximo para que pudiera ver lo que le esperaba. Había esta guiñándole el ojo durante un buen rato, si no eran sufcientes pistas solo me faltaba ponerme a dar botes desnuda sobre el mostrador, lo que era exactamente mi intención. Bueno todo llegaria. Pero el chico no era tonto, cuando de la forma mas insinuante que pude le pregunté lo que le debía me contestó que un beso, y por fin pude sentir su carne.

El beso que empezó siendo suave terminó largo, jugoso, con un montón de lengua y saliva por ambas partes, mi mano en su nuca le impedía retirarse ni para respirar. Aproveché para catar la firmeza de su culo, de sus nalgas fuertes y musculosas. Solo le dejé marchar para que pudiera echar la cortina metálica a la entrada y nadie pudiera molestarnos. Y cuando volvió, de inmediato volví a cogerle para deshacerme de su camisa que tanto me molestaba. Mas de un botón rodó por el suelo. Lo besé en el cuello mordiendolo como una vampira. Bajé por su pecho dejando adrede mi carmín en su piel como un efímero recuerdo del rato de pasión.

Le comí los pezones pequeños y duros, oscuros sin vello. Lamí su vientre hasta que metí la lengua en el ombligo. Pensé que se habia quedado manco pero sentía sus manos fuertes en mis nalgas desnudas aprovechando que había recogido mi corta falda, amasandolas, sujetándolas, aprentadolas o acaricandolas mas suave, deslizando un dedo incluso en el canal de las nalgas hasta introducirse en el ano.

La falda ya recogida del todo en la cintura no era nigún impedimento para sus caricias cada vez mas atrevidas. Subió las manos por mis costados para levantarme y llevándolas a mi vientre soltó los pocos botones que le quedaban abrochados a la blusa, para bajarla de los hombros y sacarmela por los brazos. Ni me acordadaba de la pulsera donde se quedó enganchada un segundo.

Consiguió liberar mis pechos usando una sola mano para soltarme el sujetador. Una hábil maniobra que me gustaría saber con quien había aprendido, quizá me gustaria jugar con ella tambien. Estirando mis brazos dejé que me lo bajara hasta las manos y los aros de la prenda rozaron su vientre. De ahí cayó al suelo donde quedó olvidada. Bambolee un poco los pechos en su honor manteniendolo cercado en la barra.

Él de inmediato se inclinó para besarlos, su lengua juguetona me los excitaba con sabiduria acaricando suave las areolas, mordisqueando suavemente o sorbiendo los pezones entre sus labios. Besaba todo el volumen del pecho, con sus dulces labios, excitándome aún mas. Teniendolo inclinado sobre mis tetas solo alcancé a bajarle los pantalones estirando al máximo los brazos. Entonces muy a mi pesar se separó lo justo como para sacarse las playeras y los pantalones tan deprisa que apenas pudo mantener el equilibrio.

Se dejó un ajustado slip de licra que me permitia adivinar el contorno de su perfecta polla. Inmediatamente me cogió del culo y levantandome con una fuerza que yo no sospechaba me depositó sobre el mostrador donde se puso a lamer mi coñito. Que maestria en su forma de manejar la lengua, sin usar los dedos que no dejaban de acariciarme los muslos o los pechos y el vientre, la vulva se abrió sola a sus caricias, los labios ofreciendo ellos solos y actuando casi como una parte separada de mi.

Sin control consciente entregando el tesoro de mi clítoris hinchado a la legua juguetona. Abrí los muslos a todo lo que daban de si las caderas para permitirle cada vez mas fácil acceso a mi tesoro. Ni se las veces que me corrí mientras él se esforzaba por recorrerme hasta el perinneo buscando mi culito con su lengua. Decidida a darle acceso a todas las partes de mi cuerpo, giré sobre el granito del mostrador quedando a cuatro patas y dejando a su alcance toda mi grupa

. De forma inmediata abrió mis poderosas nalgas con las manos para alcanzar con la lengua el agujerito de mi culo. Alli de un forma deliciosa se entretuvo durante mucho rato recorriendolo completo del coñito al ano. Mordisqueando las nalgas o lamiendolas y besandolas con toda la ternura de que era capaz.
Estaba en un orgasmo casi continuo, queria averiguar donde habia aprendido a complacer de esa forma a una mujer siendo tan joven, y sentía cierta envidia de la mala pécora que le habia enseñado todos esos trucos. Era imposible que yo le pudira coger el rabo y devolverle el placer que me estaba dando y ya habia tenido no se cuantos orgasmos. Suspirando, por fin pude decirle: bajame de aquí, quiero sentir tu rabo en mi interior, quiero devolver todo el placer que me estas dando. Cogida de su mano me dejé conducir al fondo de un pequeño almacén. Allí sobre una estrecha litera conseguí hacerme con su rabo e inclinada sobre él lo besé con adoración. Mirandolo a los ojos y me dije que eso tenía que volver a pasar, solo por gusto.

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