No renunciar del sexo a la tercera edad

No renunciar del sexo a la tercera edad

Cuando alguna vez he oído que las abuelas o mujeres de tercera edad ya no tenemos sexo, o estamos apáticas en el terreno sexual, que me lo pregunten a mí. Desde hace tiempo ya estoy viuda y el único consuelo que me queda es autosatisfacerme, y bien es verdad que si tuviera un hombre a mi lado, estaría mucho mejor.
Me gustan los más jóvenes, claro que es normal, ya casi tengo setenta años, setentona que se dice pronto pero aún tengo las hormonas del sexo bien activas. Modosita y discreta los hombres nunca me faltaron. Soy digamos resultona. Y ahora, como no puedo quedar con hombres por mi edad, me gusta llamar a lineas eróticas donde hay hombres dispuestos a que pase un buen rato. A darme compañía lo primero y a lograr que desee una polla como el agua de cada día.

Paja por telefono a la tercera edad caliente

Yo cojo el teléfono y llamo al primer número erótico de hombres que encuentro y hablo con el primero que se pone. Soy una señora y me gusta ser una puta en la cama. Son chicos siempre más jóvenes que yo, y me dicen cuántas cosas me harían, y yo, que nunca recibo palabras así, me pongo bien encendida.
Me masturbo con el teléfono erótico porque a estas edades a una ya se le da igual lo que piensen los demás. Si me hago una paja por teléfono y solo lo sabe el otro chico que más da.
A veces me imagino que una polla joven, bien dura me hace el amor, me folla como si fuera yo una joven. Y recuerdo mis tiempos mozos cuando me follaba mi novio a esa edad de unos veinte años, era el que mejor me lo hacía. Conseguía unos orgasmos con él que ni con mi marido lo conseguía.
Bueno, no sé si era por su polla grande y dura que mi esposo nunca la tuvo así, lo que me ponía loca perdida. Ahora la recuerdo cuando hablo con algún chico por el móvil y me folla y me acuerdo de él.
Son cosas a las que una, nunca tendría que renunciar a pesar de la avanzada edad. Nos dicen viejas y ancianas pero a muchos les gustaría tener a una vieja calentita en su cama para que se la pudiera comer, o chupar. Una buena señora adinerada y sin hombre.

Morbo y ternura en mis masturbaciones telefónicas

Pero mientras tanto puedo disfrutar en mi casa, sola, y hablar con hombres. No descarto tampoco llamar a alguna jovencita, me ponen caliente al menos verlas desnudas. Hablar con ellas no he hablado nunca en plan sexual. Pero si algún día veo alguna, bien caliente que trate bien a una mujer de más edad, por qué no pajearme con ella. Masturbarme mi coño de oro. Hacernos un dedo las dos y poner disfrutar como abuela y nieta.

Me gusta también ver vídeos porno de mujeres más jóvenes de tetas grandes. Lo que daría por chuparme a una mujer de pecho más grande que el mío. Yo tengo tetas normales, tirando a pequeñas, soy de mediana estatura, nunca fui de las feas y me considero atractiva. Pero cuando veo esas mozas bien tetonas y descaradas algo en mí se conmueve, y siento como si quisiera estar con una mujer así.

En definitiva, es todo una locura cuando me pongo tierna como el pan bimbo de cada día, aceptaría cualquier cosa. Que pasen buen día y gracias a los que me lean.

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