Gorda y tetona suegra caliente y fea

Gorda y tetona suegra cachonda y fea, con sus tetazas caídas, morena pelo corto, cara de no se qué, pero para disfrutar al máximo, sesentona: esta mujer era la suegra de la prima. Una mujer de unos 60 años o más, con bastantes kilos de más, pienso fácilmente unos 120 kilos, pero junto con esto unas tetas enormes y un culo gigantesco. Obviamente tenía un estómago muy notorio, pero no me importaba si me dejaba saciar con ellas mi apetito sexual, es más, esa voluminosidad de su cuerpo, al estar con alguien tan espectacular como mi novia, era algo distinto, diferente y a la vez muy atrayente, aparte de su edad que también tenía un morbo distinto.

Su mirada me lo decía todo, era obvio que yo no lo era indiferente, muy osada, muy sugerente, la verdad me tubo muy caliente todo el rato que compartimos. Por mi parte también coqueteé con ella, claro sin que nadie se diera cuenta.

La noche avanzó, llego la hora en que teníamos que irnos, a pesar de estar pasándolo muy bien, por lo que no me quedó más remedio que comenzar a despedirnos de todos.

Gorda y tetona suegra con pepino por donde no suena

Cuando comenzamos hacerlo, la mujer se paró y fue al baño, moviendo su enorme culo de lado a lado, que no perdí de vista, y derrepente, dándome una sugestiva mirada que no me cabía duda que quisiera despedirse de mí en privado. Como adolecente excitado, me hice el tonto y me fui al baño tras ella. No esperé ni un minuto, cuando la suegra de la prima sale de este y me pregunta disimuladamente para qué sector de la ciudad vivía. Le di mi paradero y me dijo que estaba algo aburrida de la reunión social y que se quería ir, sí no me molestaba acercarla a su casa. De inmediato le dije que no tenía ni un problema y comenzó a despedirse, a pesar que su hijo le dijo que se quedara un poco más, ella insistió que estaba cansada y que aprovecharía que yo pasaba por su calle y que se iría con nosotros.

 

En ningún momento mi novia levantó alguna sospecha al respecto, era solo un gesto de atención de mi parte hacia la veterana y supongo que nadie más se percató de lo que había estado pasando toda la noche.

Así que la veterana terminó de despedirse y salimos los cuatro de la casa, sentándose ella atrás con la hija de mi novia. Ya antes de subirme al auto, le mencioné a mi novia que la pasaría a dejar a ella primero, para no tener que desviarme mucho a dejar a la “viejita” , solo sacándole una broma al respecto diciéndome que tuviese cuidado con ella , que no la conocía mucho , pero que yo tenía la fama de ser un caliente , sin importarme la edad. Yo solo me reí y me mostré algo cariñoso con ella para que no fuera a sospechar de mis reales intenciones con nuestra acompañante.

Una mujer imponente, gorda e impactante

Los dados estaban tirados, manejé tranquilamente, avisándole a la veterana que pasaría a dejar a mi novia primero para no tener que devolverme , más que la niña se levantaba temprano al otro día. Obviamente no puso ningún reparo a esto, al contrario, mostrándose muy comprensiva por mi decisión, diciendo que era muy tarde para la niña, teniendo colegio al otro día, aparte que ya se estaba quedando dormida la pequeña y que disculpáramos por la molestia de tener que llevarla.

Llegue a la casa de mi novia, me bajé de inmediato y ayude a bajar a su hija en brazos que ya se había quedado dormida, dejándola en su cuarto, despidiéndome de ella, recibiendo una nueva advertencia que cuidara mi verga, todo en tono de broma. Solamente me reí, pero en mi interior sabia cuales eran mis reales intenciones, y que deseaba con todas mis ganas que la velada tuviese un giro inesperado con la suegra de la prima.

Salí de la casa, la veterana aun permanecía en el asiento de atrás. La invité a pasarse adelante y de inmediato lo hizo , instalando su tremendo culo en el asiento del lado . Cuando emprendimos el viaje, su tono de voz sugerente y sensual volvió de inmediato, preguntándome si mi novia no se molestaría por llevarla a su casa.

Continuamos una grata y sensual conversación, admirando el voluminoso cuerpo de mi acompañante, sentada a mi lado, tratando de desviar la mirada a esas enormes tetas que constantemente se me insinuaba. Se mostraba muy interesada en mi conversación , sentada de lado mirándome fijamente , repitiéndome que era muy amable en llevarla etc

– Tu novia es muy simpática , aunque la he tratado muy poco en todos estos años

– Si, es agradable, yol a conozco hace un año, igual que su nuera

– ahhh y no vieven juntos

– no , para nada .. soy separado … ya vivi eso , déjeme asi no mas

– ja ja ja … ya quedaste asustado del compromiso

– Si .. mejor vivir solo

– de todas formas, es muy confiada, yo que ella no te dejaría andar solo por la calle, a esta hora y menos con una mujer separada

– Ja ja … no le molestó para nada, confía en mi

– Ahhh ¿sí? .. ¿y eres un hombre para confiar?

– Ja ja .. la verdad , no mucho

– Ja ja .. cmoo todos los hombre nada mas … pero bueno .. al menos eres sincero …

– Aunque se guardar muy bien los secretos

– Mira tú, que bien .. eso es bueno… ¿y tienes secretos ocultos?

– Por el momento .. no, pero espero tener… ¿y tú?

– A mi edad , no tengo secretos, pero también se guardar muy bien los de otras personas

– Estamos bien entonces , ambos confidentes

– Exacto … discretos

– ¿ Es por acá? …

– Si , más adelante , dónde esta esa camioneta , dobla a la derecha .. la tercera casa , ahí vivo yo … solita .. solita .. solita

– ¿sola , sola?

– Si no tengo a nadie, solo un gato que me hace compañia

– ¿Por aca?

– Si justamente … gracias , te pasaste

– De nada, para servirla

– Que amable .. ¿Y ahora te vas a tu casa?

– No tengo planes …

– Si no tienes planes , y para agradecer tu gentileza , te puedo invitar a pasar a servirte una copa y un cigarritoo , claro que en secreto para que no te reten ja ja ja. -Menuda gorda y tetona suegra tenía.

– Me encantaría .. .ahí estaba el secretó que no tenía .. ja ja

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Gorda y tetona suegra

– Así agradezco de alguna forma de traerme ( ya con esa farse y su mirada , me lo dio todo … no había nada que pensar )

Nos bajamos del auto, la veterana comenzó a caminar delante mío, dándome una perfecta visión de sus abundantes nalgas, moviéndose a cada paso, estando seguro, que en poco rato más, las podría tener al fin en mis manos.

Entramos a la casa, prendió la luz, dejó su cartera en la mesa, todo muy ordenado, muy limpio. Se acercó a un pequeño bar y me preguntó que me gustaría tomar, yo siguiéndola por detrás a punto de lanzar mi ataque.

– ¿Qué tomas?

– No sé, ¿qué tienes para ofrecerme?

– Mmmm .. Tengo harto para ofrecerte, ( diciéndolo de una manera muy coqueta , dándome una sugerente sonrisa)

– Así veo ( mirándole el tremendo pedazo de culo que se gastaba la vieja)

– ¿Qué te gustaría tomar?

– Esto … ( y acercándome por detrás. La abracé agarrándole descaradamente las tetas)

– Mmmmm … veo que sabes lo que quieres

– Seguro que si , toda la noche tenía ganas de agarrarlas

– Mmm que rico … acá tenemos nuestro secreto … si tu no dices nada .. yo tampoco

– Mmm que ricas tetas tienes …

– Son enormes ¿verdad? .. ¿ parece que te gustan?

– Me encantan …

– Mmmm .. Todas tuyas mi rey.

Se notaba la experiencia de esa vieja mujer, se quedó de pié dándome la espalda, dejándome tocarle las tetas a mi antojo, mientras restregaba su enorme culo contra mi cuerpo. Que tremendas tetas tenía en mi mano, como me deleitaría con esas semejantes ubres en mi boca, no dejaba de tocárselas, mientras le hacía sentir contra su culo como me había puesto. Se dio vuelta y me besó , correspondiendo su beso el que no fue mucho de mi agrado, mas al sentir sobre sus labios, como su piel estaba dura , seguramente de tanto afeitarse.

El culo caliente de mi suegra gorda peluda de abajo

( ¡Vamos! ..¡la dama no era una modelo! , tenia más de 60 años y obesa .. Obviamente sabía que me encontraría con rollos , estrías, varices y quizás alguno que otro lunar , pelos en lugares inapropiados , ropa obviamente de acorde a su edad, calzones enormes etc, pero era un fantasía .. Cada quien con su morbo ¿ o no? ) .

Así que la tomé de la cintura, al menos eso traté, era enorme, inmensa, apenas podía abarcarla. Lo bueno que al ser alta de estatura y no tuve problemas para poder agarrarla del culo. Mis predicciones se habían concretado, ya tenía ese enorme pedazo de culo entre mis manos, realmente gigante y esa noche sería todo mío a como diera lugar.

Luego de dejarse tocar por todos lados, muy tranquila, me tomó de la mano y me llevó a su cuarto. Apagó la luz de arriba, prendiendo la lámpara de la mesa de noche. Muy confiada de sí misma, sin importarle su cuerpo, se fue desnudando poco a poco, hasta quedar solo en ropa interior, tal como había presagiado, de dimensiones gigantescas. Yo por mi parte, también me quité toda la ropa siendo admirado por ella y me acosté en la cama , con mi verga apuntando hacia el techo , esperando que mi presa, se desprendiera de sus últimas prendas.

Nada sensual, se llevó las manos hacia atrás y como una avalancha de carnes, sus enormes tetas aparecieron en todo su esplendor. Eran realmente enormes, jamás había visto unas tetas de ese tamaño. Blancas, muy blancas, con un enorme pezón rozado . Me quedó mirando, riéndose seguramente de la cara que tengo que haber puesto al ver semejantes carne. Sin ninguna vergüenza, se las toco, preguntándome si me gustaban y si era lo que yo buscaba. Le dije que me fascinaban y que ya las quería. Pero ella muy tranquilamente, se comenzó a despojar de sus calzones, quedando completamente desnuda para mí.

Tetas grandes, gordas, blancas y apetitosas

Se acostó a mi lado, (notándose como bajó la cama producto del peso al hacerlo). Lo primero que hice, fue tragarme una de estas enormes tetas blancas, gordas y exquisitas. Se las chupé con fuerza, eran casi del porte de mi cabeza , realmente gigantescas. Mi novia era tetona, pero nada comparado con estas gigantescas tetas. Me deleite chupándoselas por largo rato, como si el tiempo se hubiese detenido, nada más me importaba que chupar esas tetas que caian por gravedad hacia los lados, mientras ella se masturbaba tranquilamente viendo como me devoraba sus pechos..

Estuve mucho rato deleitándome con sus enormes ubres, hasta que ya queriendo probar algo más, me incorporé, le separe las gruesas piernas, metiéndome entre ella y admiré su rosada, mojada , grande y peluda concha.

– ¿te gusta? ( separándose ella misma sus labios vaginales dándome una completa visión )

– Mmm me encanta … mas cuando me la muestras así

– Me encanta que me mires…. Me calienta … me excita mostrártela … Mira como esta mojada , tú me la tienes a si

– Mmm se ve rica .. me pregunto si sabrá tan rica como se ve …

– Mmm no se .. haber , déjame ver … ( y metiéndose unos dedos luego los saca y se los lleva a su boca saboreándolos) … mm si , esta rica . sabrosa.

– Ufff que caliente que eres .. me encanta … nos vamos a llevar muy bien parece … déjame probarla ahora a mi …

– Toda suya mi rey … esta noche todo lo que quieras mi rey … mmmmmmm ah que lengua mas rica!!! …. Ahhhhhhh . eso!!!! ……. ¡Asi! . ¡chúpamela corazón!.. chúpame la conchita mmmmm

De solo escucharla gemir y hablar, me daban ganas de acabar, ¡que vieja mas caliente me había encontrado! .. Realmente era una puta caliente, y ese sugerente “todo lo que quieras mi rey” , había quedado grabado en mi mente , sabiendo perfectamente lo que iba a querer … meterle hasta las bolas la verga por el culo.

Me deleité por un buen rato chupándole la zorra, interactuando con ella, pidiéndole que se la abriera, que se metiera los dedos, que probara sus jugos, metiéndole yo mismo a hasta 4 dedos que cabían sin ningún problema.

– Mmmm que delicia, mmmm … que rico me la estas chupando corazón … luego me va a tocar a mi ¿ok?

– Mmmm .. No sabes las ganas que tenia de estar contigo .. las ganas de comerte entera

– ¿si? .. no te creo .. ¿teniendo una novia tan bonita , querías estar con una vieja como yo?,.. ¿tan vieja y gorda?

– Mmm pero es que con esas tetas que tienes , que hombre no le gustaría estar acá

– ¿pero tan gorda , no te molesta, soy casi obesa, casi como una vaca, no te da reparo?

– Mmmm al contrario .. me excita .. eres diferente .. tanta carne y para mi solo … mmm

– Ja ja … mmm que rico que te guste mi cuerpo … mi rey .. … a mi me gustan mis tetas , son mi orgullo y me encanta que me las chupen …

– Mmm despreocúpate que te las voy a chupar por mucho rato mas ..

– Todo lo que quieras … te voy hacer muy sincera .. yo cojo cada vez que puedo y eso es unas dos o tres veces en el año …. Por lo que prepárate que te voy a dejar seco

– Ja ja … que bien .. es quiero ..

– No soy una mujer fácil de complacer … pero tu … mmmm .. vas muy bien mi rey …

Mientras conversábamos, no dejaba de comerle el coño y meterle mis dedos, o dejando que ella mismo lo hiciera, dándome un espectáculo de su concha abierta, separándosela y dejando que mi lengua se metiera en su sexo. Me salí de ahí, listo para follarmela, cuando me detiene, diciéndome que me esperara un poco. Se levanta y sale del cuarto, dándome un espectáculo de su gordo cuerpo desnudo, dejándome ansioso de más sin saber que había ido a buscar. A veces me daba algo de miedo la forma de comportarse de la veterana, tan tranquila, tan confiada , incluso pensé que podía ser loca y algo de miedo me dio que llegase con el chisme a su familia o a mi novia, pero ya estaba ahí y estaba disfrutando al máximo esta diferente aventura.

Al poco rato vuelve con dos tragos y un cenicero, diciéndome que era su turno de atenderme, me acomoda en la cama sentándome como si fuese un enfermo, con un cojín en la espalda, me prende un cigarro, me pasa el cenicero, todo esto desnuda. Sabiendo ya sus intenciones, seguí su juego. Me acomodé con un vaso en una mano, mi cigarro en la otra, observando como la veterana gateaba hasta mi entre pierna. Me tomó la verga desde la base y comenzó a jugar con ella, clavándome suavemente sus uñas, a veces golpeándosela contra su cara, pasándola por su nariz, por sus ojos, dándole muy suaves besos en la punta, bajando con su lengua a todo el largo de mi verga, volviendo a subir lentamente, recorriéndola centímetro a centímetro con su lengua, para luego comenzar a masturbarme muy suavemente, dándome suaves besos en la punta de esta. Se tomaba todo el tiempo del mundo en atenderme, mientras yo sentado en la cama, fumaba y tomaba mi trago, disfrutando el trabajo que me estaban entregando esta mujer. Luego me colocó sus enormes tetas sobre mi verga , y se la comenzó a restregar. Hasta chica se veía mi herramienta con semejantes teta sobre ella. Subía y bajaba aprisionándomela , haciéndome sentir delicioso, luego las dejaba colgando y se movía de lado a lado haciéndolas chocar contra mi palo, mmm .. realmente lo hacía muy bien. Luego bajo mas, masturbándome un poco mas fuerte para terminar metiéndose por completo a la boca , legando hasta la base con toda mi verga metida en su boca y garganta. Comenzó a darme una chupada de campeonato, suave a veces fuertes otras veces suaves, apretándome las bolas , restregándosela por la cara , mientras yo fumaba y tomaba viendo a la veterana aplicar todas sus dotes orales.

– Ahhhh eres increíble … que manera de hacerme sentir placer ..

– Mmm ¿ te gusta? …

– Ohhh si me encanta … uff me encanta .. jamás me la habían chupado con tantas ganas

Te la puedo chupar toda la noche fue su frase preferida

– Te la puedo chupar toda la noche ( me decía con mi verga aun en su boca) … si hay algo que me calienta es tener un pedazo de carne tan duro como el tuyo en la boca, realmente me fascina .. y mas con la tremenda verga que se gasta my rey .. mmm ud relajase y deje que yo haga todo el trabajo.

– Mmmm me encanta ver como te la metes toda

– Mmm asi … que me la meta entera a la boca

– Ohhh siiiiiii .. hacelo … mmmmmmmm

– Ohhgggggg

– Ohhhhh Dios mio te la metes entera .. que rico .. que placer .. no pares …

Completamente relajado viendo como la veterana en cuatro patas, con sus enormes tetas colgando, me hacia uno de los mejores sexos orales de mi vida, con calma, con todo el tiempo del mundo, sin apurarse, a veces echándome sus tetas encima, y moviéndose hacia los costados para que estas chocaran contra mi verga. Uuffff que manera de disfrutar, aparte de estar teniendo el espectáculo de su enorme culo en pompa a través del espejo que estaba tras ella, era el cielo.

Y a pesar de su gran volumen y su edad , algo tenía esa mujer que me descolocaba, que manera de hacer el amor tenía esa mujer , quizás cuantos meses o años de abstinencia me estaba entregando, manejando completamente la situación y yo dejándome llevar. Luego bajó hasta mis bolas, yo me abrí de piernas lo más que pude para darle espacio. Sentía su lengua mojándome las bolas, metiéndosela en su boca, succionándolas de la manera justa ni muy suave para no sentir ni muy fuerte para que no me doliera. A veces mi novia lo hacía pero me las chupaba muy fuerte y me dolían, pero ella no, sabía hacerlo perfectamente, bajando aveces un poco mas , sintiendo su lengua buscar la entrada de mi ano.

Yo podría haber estado toda la noche recibiendo las caricias de su boca sobre mi sexo, pero me sentía algo egoísta ,, a pesar que había tratado de sacarla de mi verga, ella se esmeraba en seguir atendiéndome oralmente, hasta que luego de mucho rato de trabajar entre mis piernas , se salió de ahí y se me comenzó a montar encima. Vi como esas tetas se me venían encima, sentí el peso de su cuerpo acomodarse sobre mí, hasta que colocando una pierna a cada lado de mi cuerpo, y tomándome ella misma la verga fue bajando lentamente, enterrándose de apoco mi verga, hasta que dejó caer todo su peso sobre mi enterrándosela hasta el fondo. Ni siquiera me podía mover. Ahí me encontraba yo con esa mujer de 60 años y sus 120 kilos montada sobre mi verga, moviéndose lentamente, con sus ojos cerrados y rostro arrugado, disfrutando de estarse comiendo mi verga. Subió y bajo lentamente varias veces, mientras yo solo atinaba a amasarle sus tetas que descansaban sobre su abultado vientre. Ya cuando se acostumbro, fue relajándose un poco mas y comenzó a moverse rítmicamente, echándose hacia adelante, dejándome las tetas a la altura de la cara , mientras yo con ambas manos se las separaba y metía mi cabeza entre ellas dejándome follar por la gorda.

Nada podía hacer estaba prisionero bajo sus enormes carnes que se movían por completo con cada una de sus embestidas, hablando en todo momento, diciéndome lo mucho que lo estaba disfrutando, como la sentía completamente de ella, etc.. Me canse de chuparle las tetas , que manjar de tetas me estaba comiendo. A veces me quedaba quieto y sus enormes ubres chocaban fuertemente contra mi cara, era el paraíso de las tetas.

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Gorda y tetona suegra

Luego de un buen rato, cambiamos de posición . Me preguntaba a cada rato que quería hacerle y le dije que se colocara en cuatro patas, para poder pararme y poder follarmela por detrás. Obediente a mis órdenes, su voluminosos cuerpo fue acomodándose en la posición indicada, dejándome ahí, ante mis ojos, su enorme , gordo y gelatinoso culo a mi completa disposición. No me aguanté las ganas al verla así, y arrodillado sobre el piso , metí mi cabeza en sus generosas carnes , besándoselo, chupándoselo completamente , mordiéndoselo, mientras mi veterana amante gemía de placer. A mis instrucciones, ella misma se llevó las manos hacia atrás y separo sus enormes nalgas, para poder llegar con mi boca a la entrada de su ano, degustando esa parte de su cuerpo, metiéndole la lengua lo más adentro que pude, en un juego completamente obsceno, donde todo estaba permitido. En esta posición a veces se le soltaban los cachetes de sus manos y estas carnes me apretaba la cara, todo el morbo estaba ahí esa noche, no había limites con ella. Para muchos algo asquerosos, pero para mí, era el cielo.

Me salí de ahí, la tome de sus enormes caderas, con mi mano buscando entre tanta carne la entrada de su sexo y cuando lo encontré sin compasión ni piedad, le metí toda la verga sacándole un grito de placer. Como un animal aferrado a ese enorme culo, le daba con todo a la vieja , con todas mis ganas y mis fuerzas trataba de llegar lo más adentro posible , chocando mi pelvis contra su cuerpo, pero que era perfectamente amortiguadas entre tanta carne.

Me encantaba ver en el espejo de su cómoda como sus tetas se movían y chocaban entre ellas al compas de mis embestidas, toda esa carne ahí entre mis manos, cada pliegue, cada rollo, algo completamente nuevo para mí, realmente delicioso.

Pero como lo prometido es deuda, luego de follarla un buen rato así, sacándole infinidad de gemidos y palabras obscenas, le dije que ahora le cobraría la palabra y quería metérsela por el culo. Ella dentro de todos su quejidos se rió , diciéndome que sabía que tarde o temprano se lo pediría. Que no era un lugar muy frecuentado, pero que con lo caliente que estaba no tenía ni un reparo en prestármelo. No se hablo mas, le separé lo mas que pude sus enormes cachetes, hasta que vislumbre la entrada de su ano, Ella misma nuevamente ayudo a mi cometido, separándose las nalgas y solo pidiéndome que se la metiera muy despacio. Con mi mano agarrándome la verga, se la restregué en ese oscuro lugar de su cuerpo, buscando la posición justa, hasta que encontrándola ejercí un poco de presión, pero con un difícil camino por recorrer , uno dos tres intentos mas hasta que el ano de mi amante se abrió un poco y parte de la cabeza de mi verga logró entrar . Me detuvo unos segundos pidiéndome un respiro para luego volver ambos a seguir intentando meterlo. Me pidió que le echara algo de la crema que tenía en el velador, Echándole un generoso chorro, y embetunándome la verga, volví al ataque consiguiendo un excelente resultado, ya que mi verga se abrió camino poco a poco , entre gemidos de placer y algo de dolor, hasta que un buen pedazo, ya quedo dentro de ella.

Nuevamente me pidió unos instantes para que su ano se acostumbrara y quedándome quieto y tieso, veía como la gorda echaba de apoco el culo hacia atrás , tragándose a de apoco mi mástil. Así pasó un rato hasta que su ano se fue dilatando, cada vez entraba mas y mas adentro hasta llegar a metérsela por completa, gozando con estar enculandome a la suegrita, ambos comenzamos a gozar como locos. Ya a los 15 minutos, ese ano era completamente mío, mi verga entraba y salía a gusto, sacándosela completamente y volviéndosela a meter con furia hasta lo mas profundo de su ser, sacándole gritos de placer y halagos al tamaño de mi verga diciéndome lo mucho que lo estaba disfrutando.

Con ese tremendo culo entre mis manos, perforé una y otra vez ese voluminosos cuerpo que se movía en sentido contrario a mis embestidas haciendo mas profunda la penetración.

En ese momento, llevábamos como una hora entre chupadas y folladas, sin acabar y por el estado físico de mi compañera y su edad, nos dimos un pequeño descanso.

Se acomodó algo adolorida, pero muy contenta con el rico momento que estaba pasando. Bebió su trago mientras yo fui a buscar la botella. Prendimos la televisión , fumamos unos cigarros, preparándonos para el segundo round.

Si bien es cierto mi única intensión era follarme a la gorda, reconozco que me cayo muy bien , era muy simpática ,atenta , de voz muy agradable y conversación interesante. Estaba muy grato desnudo con ella a mi lado, bebiendo y fumando, disfrutando de la noche, admirando su desnudo y redondo cuerpo, completamente despreocupada de su físico, muy segura de si misma , dándome a rato suaves caricias en mi verga semi erecta.

Al poco rato nuevamente me encontraba chupándole las tetas y metiéndole la mano en la zorra que estilaba en jugos, mientras la dueña de esa profunda concha ronroneaba de placer al contacto de mis dedos.

De una forma tradicional, le separé las piernas y me monté sobre ella, chupándole las tetas, mientras mis manos agarraban su culo y se la metía a un ritmo pausado.

Fue toda la noche así, follabamos un rato como animales, en todas las poses posibles y luego descansábamos unos minutos, prolongando la velada. Me mostró nuevamente su hospitalidad dejándome beber y fumar en la cama mientras ella se engullía mi verga, su culo nuevamente fue mío, me monte sobre ella corriéndome una paja aprisionando mi verga entre sus tetas, pasándosela por la cara, haciendo todo lo que yo quisiera.

Ya llevábamos más de una dos horas por lo menos fornicando sin que la dama en cuestión diera muestras de querer acabar. Me dijo que ese era su problema que le costaba acabar, aunque con todo lo que habíamos hecho, había estado varias veces a punto, solo que se había detenido, ya que luego de acabar, se apagaba por completo su fogosidad y que esa noche quería que durara mucho rato para saciar todas sus ganas acumuladas.

Entre pose y pose, preguntamos como nos gustaría acabar , coincidiendo ambos que nuestro mayor placer era hacer acabar a la otra persona con la boca, algo que realmente me encantaba, mas si al momento de hacerlo, la mujer botaba jugos de su sexo. Y basándonos en esto, quedamos de acuerdo que mi primer chorro de semen iría a parar directo a su boca, cosa que le encantaba, me dijo que no había cosa que mas la excitara que sentir el semen escurrir por su boca m, tragárselo, saborearlo, sentir ese amargo sabor traspasar su garganta … lo describía tan bien que casi me hace acabar ahí mismo.

Como al tercer o cuarto round, yo algo cansado ya y con mis bolas cargadas de semen, le di aviso que quería acabar. Me acomodé de espaldas con ella atendiéndome tan bien como siempre, metiéndose mis bolas en la boca , sin dejar de masturbarme, llegando incluso a pasarme su lengua por el culo, cosa que me encantó y le hice repetir llegando a sentir como su lengua me trajinaba el culo. Me sentía algo marica estar levantando mis piernas y abriendo mis nalgas para dejarle más espacio a su cara, pero era exquisito, jamás me lo habían hecho. Incluso me hubiese gustado pedirle que jugara con unos de sus dedos ahí, pero preferí dejarlo para otra ocasión ya que podría pensar que era gay o algo asi. No aguanté mucho mas cuando volvió a chuparme con todas sus fuerzas, aprisionando fuertemente mi verga con sus gordas manos , y empezó a ordenarme que le echara mis mocos en la cara, que se quería tomar mi leche y que acabara, que le mojara la cara y muchas cosas más , hasta que tomándome yo mismo la verga comencé a masturbarme rápidamente, mientras ella me miraba directamente a los ojos y esperaba con su boca abierta mi descarga.

Mi suegra esperaba mi descarga como una colegiala

En medio de los fuertes gemidos de mi parte, mi leche comenzó a brotar de mi verga, saliendo el primer chorro cayendo por toda su cara y todos los demás echándoselos con su boca cerrada, pero con mi verga dentro de ella. Me succiono el pico tan fuerte que sentía que me estrujaba. Se los trago sin problemas, mientras su mano no dejaba de tocarse la concha. Rápidamente la acosté de espaldas y cumpliendo con la parte del trato, le chupé con todo esmero su zorra, mientras ella no dejaba de masturbarse, revolcándose hacia los lado, gimiendo como una loca, hasta que gritándome que no aguantaba más, recibí su descarga directamente sobre mi boca. Solo un par de veces me había topado con mujeres asi al momento de acabar. Un liquido salió expulsado de su concha que me mojó la cara y luego un segundo, un tercero y un cuarto todos dentro de mi boca que no dejaba de chuparla y beber morbosamente todo lo que de ella salía. El cuarto se lleno de gritos , gemidos alaridos tras la monstruosa acabada, llegando a levantar su pelvis para hacer mayor contacto , apretando las sábanas , luego sus manos en mi cabeza restregándome contra su sexo para seguir acabando y gritando, realmente fue tremendo su orgasmo, realmente fabuloso. Ya mas calmada y aun recibiendo mis caricias orales en su sexo fue aplacando sus gemidos, cada vez mas suave… diciéndome lo excelente que había estado, lo buen amante que era etc etc etc

FOLLANDO CON LA SUEGRA EN SU CAMA, CALIENTE GORDA Y TETONA

Los dos exhaustos completamente mojados por la traspiración y nuestros líquidos reposábamos desnudos en la cama, con nuestra respiración agitada, disfrutando el placentero y morboso momento que habíamos vivido. La mano de ella al rato me hacia cariños sobre mi verga ya muerta , flácida y mojada, mientras mi mano aun acariciaba su tremendo sexo. Conversamos de lo bien que había estado, como nos habíamos complementado y lo mucho que lo habíamos disfrutado.

Ella me dijo que obviamente sabía que había sido solo un encuentro sexual sin ningún compromiso, que no me preocupara de recibir alguna llamada de su parte, o que fuese hacer algún comentario a nadie , que era solo algo del momento entre dos personas maduras , pero que su casa y sus piernas estarían siempre abiertas cada vez que yo quisiera pegarme un buen polvo, solo teníamos que coordinar. Me vestí y me despedí de ella, llevándome su número de teléfono y la intención, de que casi con toda probabilidad, repetiríamos.

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