Mi compañera peluda de habitación

Mi compañera peluda de habitación

Mi compañera de habitación tenía la manía de no depilarse, las dos trabajábamos en un supermercado, ella reponedora y yo cajera. Muy cachondas las dos, pero ella tenía la manía de no depilarse, nada. Entonces yo le decía que lo hiciera que así no me gustaba, y menos iba a gustar a los chicos.
En fin, nunca se quiso quitar el matorral de abajo, y morena que era, aún se le notaba más. Ya harta de todo, le dije ponte ahí, que verás como estás, la saqué unas fotos, y hoy aún las conservo. Descarada y abierta como siempre, no lo importaba enseñarlo.

Vagina peluda