Al final me atreví a llamar a una linea erotica

Al final me atreví a llamar a una linea erotica

“Somos maduras calentitas y atrevidas, educadas y amables, llama ahora a nuestra linea erotica si quieres pasar un buen rato. ¿Te quieres masturbar con nosotras?. A cualquier hora te estamos esperando, tetonas, golosas, caderonas, culonas, casadas, solteras, divorciadas, viudas, morenas, rubias, pelirrojas, todas tus fantasías para que se hagan realidad. Aquí estamos”. Y alguna foto adornaba estas palabras sugerentes que yo leía tranquilamente a las cuatro de la madrugada, unas cuantas maduras caderonas, pero a mí me gustaba solo una.

Lo cierto es que había una foto que me gustaba mucho de una mujer de mediana edad, no tenía cara de golfa, ¿o sí?, más bien de mujer de su casa, de ama de casa buena, en la ducha, tetas grandes, caídas, pezones marrones, mirada penetrante, barriguita pronunciada, peluda vagina, coño negro, culona se supone, y unas caderas que estaba deseando coger. Quería llamar pero, ¿se pondría esa mujer que tanto y tan cachondo me estaba poniendo solo verla?. Al final me decidí a llamar esta linea erotica barata y caliente, como indicaba en su publicidad.

Llamé y tras una locución rutinaria y absurda de detalles que no me interesaban, lo cual era la primera vez que escuchaba, después de esto, se puso una voz muy bonita y sensual:

-Hola, buenas noches, ¿en qué puedo atenderte?

¿Atenderme? Yo no estaba en una panadería, no quería atender, quería hablar con esa tía de tetas gordas y ya está, y ponerme más caliente de lo que ya estaba. Pero ella no era panadera, ella estaba para trabajar en linea erotica y atenderme a mí, a un salido y caliente como yo.

La linea erotica barata de una madura caderona

-Quería hablar con una chica, bueno, una mujer ya, que he visto en la foto del anuncio, en la ducha, una de…bueno..-balbuceé sin querer, pero como nadie me escuchaba, solo ella, no pasó de ahí la vergüenza.
-Sí, con una mujer poderosa y de gran pecho, con buenas tetas verdad, es eso?

Joder, lo había dicho mejor que yo, principiante barato y sin experiencia, eso quería yo, hablar con la tía de tetas grandes, con el coño más negro que el sobaco de un gorila, y para variar pezones negruzcos, tan básico como todos los tíos, solo me fijaba en las tetas, porque tiran más dos tetas que dos carretas.

-Bien, ella es Mary, la de tetas grandes, con carita de no haber roto un plato, pero más caliente que el cigarro de un vaquero- me dijo ella, todo guasona.

Qué simpática era, ahora me debatía entre la tetona o la simpática del telefono, pero como soy hombre de principios, iba a por la tetuda, porque ante la duda, la más tetuda. Y la simpática no sabía si sería mujer de tetas pequeñas, o mini tetas.

-Pues eso, sí, por favor, quiero hablar con Mary, ¿puede ser?
-Claro que puede ser, ahora está en el baño, pero en cuanto venga, se pone al teléfono, mientras estaré yo contigo, ¿te parece machote?

¿Machote? Era la primera vez que me lo decían, pero, me gustaba, el machote que se iba a follar a Mary la tetona.

-Sí, está bien que me acompañes, pero quiero hablar si puede ser ya, con La Mary, para eso he llamado- ya me puse algo serio, no quería ir con tonterías.
-Ya está aquí, ahora se pone. Ya regresó del lavabo.
-Gracias- contesté tajante.

-Hola, he oido que quieres hablar conmigo?
-Sí eso es, es que….-y otra vez el jodido tartamudeo, siempre me pasaba con las tías que me han gustado, pero, ¿si aquí nadie me ve, por qué aquí también?
-Es que, qué?. Quieres calentarte conmigo? Tartaja calentón? Con esta madurita de las fotos, te gustan mis pechos, calentorro?

La linea erotica de La Mary que calentó al momento

Joder con Mary, entraba sin paliativos, es decir, con todo el equipo, me dejó sin habla.
-Sí, la verdad, tienes bonitos pechos- dije repitiendo como un mono.

Pechos, si en mi vida he dicho pechos, ni que fuera un hombre de pelo en pecho, TETAS de toda la vida, eso es lo que quería decir, puta cortesía que me domina, y que me lleva y me conduce hasta en momentos de intimidad. TETAS.

-Tengo unas tetas preciosas, grandes y gordas. Golosas y lechosas. Ahora estoy solita, mi amiga ha salido de mi habitación, y tengo los pezones, uf, si los vieras, bien gordos y calientes, ¿te gusta chupar mamoncete?

Joder con La Mary, me estaba poniendo fino, pero lo cierto es que me estaba calentando, entre su voz y su foto de ducha, no sabía ni qué hacer.

-Sí..
-Te gustaría chupetearlos un poco, ser mi mamoncito personal, esta noche?- me dijo sin prejuicios. Y eso que no había roto un plato, o eso me dijo su amiga la simpática, un mamoncete para ella. Bueno si lo tenía que ser lo sería, que no enterase nadie, de que yo era un “mamoncete”.
– ¿Tienes ganas de tocarte cariño, para eso has llamado no?
-Sí, tengo ganas, pero es que me da cosa, así hablando contigo…
-¿Cosa? Cosa la que me vas a meter, esa es la cosa, cortado, que así no vas a ningún lado, te enteras? Me gustan los hombres decididos como a todas las mujeres, qué es eso de “me da cosa” eh?- me dijo con voz algo más directa y ruda y hasta autoritaria.
-Sí, nada de cosa, no me da nada…

Menuda La Mary la tetuda, y fue mucho más, nuestra conversacion llegó más lejos, en su linea erotica barata y calentita especialista en novatos y becarios principiantes como yo, si les gustó. No duden en pedir más, escribiré la segunda parte.

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